Archivo de May, 2006

EL TAMIFLU®

Monday, May 15th, 2006

A primeros de diciembre pasado, un buen director de multinacional farmacéutica, intercalado en una conversación anodina, me pregunto sobre lo que pensaba del Tamiflu® como posible tratamiento para la gripe aviaria. Yo sé que, como experto en el tema y conocedor de la repercusión económica que podía tener, su pregunta tenía doble intención, pero me limité a expresar mi modesta opinión sobre su inutilidad, como tratamiento, para una dudosa posible epidemia humana de la gripe aviaria.

El Tamiflu® o fosfato de oseltamivir fue descubierto, a partir del anís estrellado chino, en los laboratorios biotecnológicos de Golead Science Inc., en Foster City, -California, USA- pero la reducida capacidad económica de la empresa hizo que la comercialización y distribución, como medicamento antigripal, fuese concedida a la multinacional suiza Roche, por 50 millones de dólares y el 10% de las ventas a cuenta de las patentes.

Aunque, en principio, la Roche podía pensar que era un buen negocio tener uno de los pocos tratamientos existentes para la gripe, enfermedad que en todos los países del mundo se repite anualmente de forma estacionaria, sus cálculos no fueron tan buenos porque, en general dicha enfermedad se considera poco grave, los médicos no tienen síntomas muy precisos para establecer el diagnóstico de certeza, la eficacia del medicamento es muy relativa (no mejora más que el 38% de los síntomas, reduce el 37% la duración de la infección y tiene alrededor del 67% de efectos indeseados) y la aparición anual de vacunas con vistas a la prevención de las personas más expuestas, ha hecho que, a pesar de ser vendido, en 1999, en más de 70 países, no fueran tratados más que 33 millones de enfermos, de los que el 18% corresponde al Japón, por la epidemia de gripe humana que padeció ese año.

Pero mira por donde, desde comienzos de 2004, la OMS (Organización Mundial de la Salud) decide alarmar al mundo con el posible riesgo de una pandemia gripal humana, proveniente de la gripe aviar, y el Tamiflu® se convierte en un «blockbuster» (medicamentos de más de 1000 millones de dólares de ventas, por año) extraordinario, dadas las masivas compras del producto por más de 50 países, aunque con ciertas diferencias de unos a otros.

Es comprensible la pregunta del economista y director de la multinacional farmacéutica, porque también Olivier Dehorter, ornitólogo, recuerda que “algunos científicos han tenido el sentimiento de que la OMS montaba esta historia con alfileres, por razones relacionadas con su presupuesto” (Le Monde, 15/05/06), aunque Dick Thomson, porta-palabra de la OMS, también ha dicho “Contrariamente a lo que se ha dicho, nosotros nunca hemos recomendado stricto sensu la formación de de stocks nacionales de Tamiflu®. Simplemente hemos recordado que el Tamiflu® parece dotado, in vitro, de cierta eficacia contra el virus H5N1 y que los Estados miembros deberían estudiar la cuestión de la constitución de stocks de este medicamento en función de sus recursos y de su propio análisis en cuanto al riesgo de aparecer una pandemia gripal mortífera” (Le Monde, 17/11/05).

Partiendo del principio de que el virus H5N1 es causa de enfermedad en las aves, especialmente en aves de corral como las gallináceas, pavos, gansos, patos, etc. y salvajes como las perdices, codornices, patos, cisnes, etc. y que por su agresividad puede afectar a la mayor parte de las aves, puede entenderse que la gripe aviaria se haya propagado por muchos países, algunos conocidos y otros desconocidos. ¿Medidas preventivas?: sacrificio de las aves enfermas, cuarentena de la zona y vacunación masiva de las aves.

También puede entenderse que el contacto directo y repetido de las aves enfermas con el ser humano haya producido las más de 150 transmisiones de la enfermedad en los hombres, mujeres y niños, pero no hay que olvidar que, en todos los casos, las condiciones de cría y control sanitario, tanto de las aves como de los cuidadores, dejan mucho que desear, sin menospreciar a los ciudadanos pero sí al nivel de vida y condiciones sociales de los países en que se han producido, recordemos que se trata de Azerbaiyán, Camboya, China, Indonesia, Irak, Tailandia, Turquía, Vietnam. ¿Medidas preventivas?: control internacional de las condiciones higiénicas del trabajo y los trabajadores. No es suficiente vender barato.

Igualmente se comprende que si el virus muta (ya ha habido mutaciones en Hongkong, Vietnam y Turquía, sin que ello signifique que favorezcan las transmisiones interhumanas) o se recombina con otro virus que ya infecta al hombre, puede transmitirse de hombre a hombre y ese sería el drama, pero quiero recordar que no es el único germen que puede hacer eso y que si queremos hacer castillos en el aire no hay más que partir de premisas falsas olvidando las verdaderas, como que es un virus que nunca se ha transmitido de hombre a hombre y que si hay hombres que se han infectado ha sido por no respetar las más elementales condiciones higiénicas.

¿Para qué quieren el Tamiflu® o el Relenza® ¿ ¿Por qué se han usado en la gripe humana convencional? Con ninguno de los dos se tiene suficiente experiencia ni para la prevención y ni para el tratamiento de la gripe humana producida por la cepa aviaria H5N1. Los pocos casos tratados no son ejemplo de eficacia e incluso, el 27 febrero 2005, médicos del Instituto de Higiene y Epidemiología de Hanoi y de la Universidad de Tokio, identificaron una cepa de H5N1 resistente al Tamiflu® en una joven vietnamita de 14 años.

En lugar de acumular reservas de medicamentos de eficacia dudosa más vale que se financien acciones bien concretas y determinadas que permitan erradicar la fuente del virus aviar en las naciones afectadas. Otra cosa es la utilización de la pandemia aviaria para hacer investigación, pero sabiendo que ni la llamada vacuna prepandémica, ni la de “emergencia”, ni los más de 25 prototipos de vacunas que están en estudio, servirían inmediatamente para una auténtica pandemia humana, por la sencilla razón de que antes tiene que mutar el virus y si lo hace los responsables serán los que no lo impidieron.

Madrid, Mayo 2006.