Archivo de July, 2006

INVESTIGAR

Wednesday, July 19th, 2006

Investigar es “hacer diligencias para descubrir algo” o si se quiere “realizar actividades intelectuales y experimentales de modo sistemático con el propósito de aumentar los conocimientos sobre una determinada materia”. Descubrir algo es “venir en conocimiento de algo que se ignoraba”. Quien no trate de descubrir algo que hasta entonces nadie sabía, en el mundo, no es investigador. Un médico será un buen profesional y tendrá el reconocimiento que se merece cuando hace un diagnóstico raro pero no es investigador, porque esa enfermedad será rara pero ya ha sido descubierta. Y lo mismo ocurre en todas las profesiones.

En medicina suelen recordar, como prueba de nuestro alto nivel de desarrollo, que los médicos y personal sanitario español, en general, son acogidos con los brazos abiertos en los países más desarrollados, como si eso fuese prueba de algo más que el tener un personal sanitario normalmente formado para hacer lo que ellos hacen, pero que, por escasez de profesionales, necesitan importarles. Francia, el Reino Unido, Holanda, etc., están llenas de médicos asiáticos, argelinos, tunecinos, del Oriente Medio, etc., sin duda en relación con sus antiguas colonias.

También se dice con orgullo que de esos países desarrollados vienen, a España, muchas personas para hacerse trasplantes de órganos, como si eso quisiera decir que ellos no saben hacer trasplantes. Se olvidan que allí los salarios y el nivel de vida son mayores y mejores y los trasplantes son más caros.

La medicina aplicada al enfermo no tiene nada que ver con la investigación, incluidos los ensayos clínicos, la medicina basada en la evidencia, la epidemiología y otras actividades que suelen considerarse pomposamente como investigadoras, cuando no son más que aplicaciones de lo que ha descubierto la auténtica investigación.

Del objetivo de la investigación, tratar de descubrir algo hasta entonces desconocido, vienen las dificultades y las decepciones de los investigadores, porque los proyectos, la metodología, la epistemología, etc. no se improvisan y sin dinero y tiempo no vale la pena comenzar. He conocido equipos multidisciplinarios de investigación, en Suiza, que durante más de diez años estudiaban el mismo tema.

Siempre hay disculpas y no quiero saberlas pero si España quiere codearse un poco con los que registran patentes, que no espere poder hacerlo antes de, al menos 10 años, siempre que, desde este momento, destine al menos el 2% del Producto Interior Bruto (PIB) para la investigación, que es lo que, desde hace muchos años, como mínimo, destina Alemania.

Y digo codearse un poco, porque para tener un buen nivel investigador se necesita recuperar los muchos años de aislamiento y mala educación que hemos tenido los españoles, haciendo que todos los niños, desde los 3 a los 16 años, asistan diariamente a una buena escuela y diariamente hagan o escuchen un buen comentario de texto, lo más elemental de la cultura, de la ciencia y del civismo. Por el momento eso es soñar, nos conformaríamos con un poco más de dinero.

Es conocido que se intenta llegar a la idílica cifra del 2% del PIB, en 2010, pero, como no es suficiente, sin duda hay que forzar la imaginación, para que, al menos, lo que tenemos no se malgaste. Y uno de los derroches más extraordinarios es el de las costumbres, abusos y privilegios heredados que, no solo producen, como en cualquier dictadura, una burocracia agobiante, sino una inhibición y perdida de eficacia por la mala formación de los administradores.

Mi experiencia, como trabajador temporal de a pie en una gran empresa francesa, es que no hace falta despedir a nadie, ni siquiera a los malos jefes, simplemente hay que colocarlos donde son útiles. Las buenas intenciones de fomentar el crecimiento de las inversiones tecnológicas, aumentando los fondos del estado, todos los años el 25%, para hacer programas de investigación de al menos 4 años, asociando empresas, centros de investigación y universidades, no tendrá la eficiencia que se merece si no se piensa en modernizar las estructuras y los dirigentes. Claro está, no es tan fácil modernizar las estructuras y administradores de las universidades como las de los centros de investigación o de las empresas. Para empezar, que las empresas españolas destinen a la investigación el 58% que destinan las empresas de la Unión Europea de los 15. ¿Las universidades?, la verdad, veo difícil un próximo arreglo.

Madrid, Julio 2006.

LOS “CAJALES”

Sunday, July 16th, 2006

Últimamente he leído varias quejas de los llamados “Cajales”, por el nombre del programa que se hizo hace cinco años para tratar de traer a España a científicos con experiencia en el extranjero, y prácticamente todos se sienten defraudados y desilusionados, porque una cosa es lo que se promete sobre el papel y otra la realidad.

Nuestros administradores son auténticos expertos en vender promesas pero, insistiendo en su superioridad sobre los de más de 160 países, son auténticos deficientes en formación y experiencia, comparados con los de los otros 40 países, por lo que no es difícil que Francisco J. Tapiador, del Departamento de Geografía de la Universidad de Cambridge, Reino Unido, diga: “Yo, que soy un Ramón y Cajal de los jovencitos y vagos, tengo ocho artículos en revistas de impacto. La ministra y catedrática Cabrera, sólo dos. Y el cate­drático Quintanilla, que dirige la política científica de este país, uno.” (El País, 18/06/06, Cartas al Director).

Sin remontarse al siglo XIX, en el que, sin duda, ya existía este problema, mi experiencia, de más de 30 años, es que no ha existido, no existe y no existirá, al menos en los próximos 10 años, programa aceptable de investigación en España, por la sencilla razón de que nunca hemos tenido una educación uniforme, gratuita y buena para toda la población, como, desde hace más de un siglo, han tenido los otros 40 países.

Un pueblo no se valora por las cúspides, sino por las mesetas. Que en España, como en todos los países, ha habido, hay y habrá genios, no hay ninguna duda, pero eso no tiene otro valor que para el orgullo personal del genio y la utilización propagandística de los que tratan de vivir a su sombra. Cuando todos los niños de dos generaciones de españoles, desde los 3 hasta los 16 años, asistan diariamente a una escuela y diariamente hagan o escuchen un buen comentario de texto, lo más elemental de la cultura, de la ciencia y del civismo, empezaremos a tener las bases de una buena investigación, porque tendremos una buena formación y un buen respeto a lo más elemental de la humanidad.

Todavía tenemos muchas generaciones maleducadas que mezclan churras con merinas, la productividad con IPC o el PIB, el desarrollo con el paro, etc., cualquier cosa, según la conveniencia o la ignorancia del momento, porque están convencidas de que España no tiene nada de qué acomplejarse, ni de qué envidiar a nadie, y que cuando un “Cajal” quiere volver es porque allí está peor y no hay razones para darle medios especiales. ¡Que se quede donde está!

Es el círculo vicioso, los que están se creen suficientes y ven a los que vienen como intrusos, haciendo todo lo posible para no facilitarles la integración, y los que vienen, incluso si se encuentran con la excepción de ser bien acogidos, ven las grandes deficiencias mentales y materiales, comparadas con las del equipo de donde viene. No llegaran nunca a entenderse y si lo hacen es en apariencia, por la necesidad sentimental del “Cajal” de volver a su país, es decir por patriotismo.

Cuando se investiga en un país desarrollado no se tiene que pensar en como pagar el piso, el teléfono, la educación de los niños, etc. Todo eso está más que resuelto y no se considera un lujo, sino una obligación de quien te emplea, pero lo mejor es que, cuando se ha estructurado un proyecto, la única dificultad es tener la firma de la aprobación, porque después se acaba la burocracia, salvo la auditoria interna anual que, en lugar de poner dificultades, pone al día la buena o mala marcha del proyecto.

¿Quién puede hacer venir a un investigador de valía, de 40 años, con una beca limitada en el tiempo, con menor sueldo que el que está ganando, dependiendo de un jefe que dice tener un equipo pero que simplemente son unos colegas que se conocen de siempre y están muy habituados a gastar 70% de su tiempo en burocracia, intrigas e influencias que les permitan recibir al “sabio” que va resolver todos los problemas pero que, sin duda, se tiene que poner a la cola?

Tiene razón Ignacio Cirac, premio Príncipe de Asturias de las Ciencias, “La sociedad aquí (Alemania) entien­de mucho mejor a los científicos que en España. Los científicos nos comunicamos más con la so­ciedad en Alemania que en Espa­ña”.

Madrid, Julio 2006.

ENFERMEDADES O INFECCIONES DE TRANSMISIÓN SEXUAL

Thursday, July 13th, 2006

ENFERMEDADES O INFECCIONES DE TRANMISIÓN SEXUAL (ETS/ITS)

La clásica denominación de “Enfermedades Venéreas” que, durante más de cuatro siglos, ha pretendido expresar disimuladamente el riesgo de adquirirlas con las relaciones sexuales, sin duda estuvo influenciada por la moral judeocristiana, que siempre ha considerado necesario enmascarar, encubrir y si es posible olvidar el sexo, por considerarlo pecaminoso, si no es para el único fin de la reproducción, sin placer, con amor y por tanto con fidelidad.

Pero en los años 70 del siglo pasado, después de la generalización de la píldora anticonceptiva, ya estaba muy clara la liberación sexual de la mujer y la Organización Mundial de la Salud (OMS) pensó que no era muy correcto relacionar estas patologías exclusivamente con la mujer (en algunos países las llamaban “enfermedades de mujeres”), por lo que decidió cambiar el término de Venéreas (Venus = diosa romana del amor) por el de que Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), que se limita a decir como se pueden adquirir y transmitir, sin prejuzgar las razones de la sexualidad.

La denominación oficial de ETS no era completa pero, sin duda, había mejorado las precedentes. Y digo que no era muy completa porque, si bien es verdad que la mayoría se adquieren y se transmiten por las relaciones sexuales, daba a entender que era el único y obligado mecanismo, cuando no es verdad porque todas, menos la sífilis, se pueden adquirir por otras vías de contagio que no sean las relaciones sexuales.

Este matiz de diferenciar claramente la transmisión de la adquisición es importante porque, se puede culpabilizar fácilmente de violación o abuso sexual a un inocente, si un “experto” asegura que la verruga vírica que el niño o la niña tiene en las zonas genitales ha sido transmitida obligatoriamente por relaciones sexuales. Sin tratarse de violaciones o abusos sexuales, es frecuente la sospecha de infidelidad, por ignorancia, cuando uno de los dos tiene una ETS.

Así estábamos hasta 1999, cuando la OMS decide recomendar que las ETS se llamen Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), dado que hay infecciones asintomáticas y por tanto sin signos de enfermedad. Esto, en mi opinión, ha venido a empeorar lo que teníamos, porque:

  1. Es frecuente que la gente, incluido el personal sanitario, crea que la OMS tiene características ejecutivas y cuando decide algo es de obligado cumplimiento, lo que no es verdad, puesto que sus características son consultivas.
  2. Todas infecciones son enfermedades pero no todas enfermedades son infecciones
  3. No todas las ETS son infecciones: sarna y ladillas son infestaciones
  4. Hay ETS que no son ni infecciones ni infestaciones, pueden ser alérgicas o irritativas.
  5. Si hay una infección asintomática, es obligado que el organismo se defienda contra esa infección, y mientras exista una agresión y una defensa hay una enfermedad.
  6. Una infección asintómatica, como cualquier otra infección, es transmisible y por tanto posible causante de enfermedad.

Creo que, si no se encuentra algo mejor, deberíamos seguir con la denominación de ETS, a pesar de la OMS, y si acaso aclarar que Enfermedad de Transmisión Sexual es la que habitualmente se adquiere y se puede transmitir durante las relaciones sexuales o actos que tienen el mismo significado, aunque se pueden adquirir y transmitir por otros medios.

ENFERMEDADES O INFECCIONES DE TRANMISIÓN SEXUAL (ETS/ITS)

Thursday, July 13th, 2006
  • La clásica denominación de “Enfermedades Venéreas” que, durante más de cuatro siglos, ha pretendido expresar disimuladamente el riesgo de adquirirlas con las relaciones sexuales, sin duda estuvo influenciada por la moral judeocristiana, que siempre ha considerado necesario enmascarar, encubrir y si es posible olvidar el sexo, por considerarlo pecaminoso, si no es para el único fin de la reproducción, sin placer, con amor y por tanto con fidelidad.

    Pero en los años 70 del siglo pasado, después de la generalización de la píldora anticonceptiva, ya estaba muy clara la liberación sexual de la mujer y la Organización Mundial de la Salud (OMS) pensó que no era muy correcto relacionar estas patologías exclusivamente con la mujer (en algunos países las llamaban “enfermedades de mujeres”), por lo que decidió cambiar el término de Venéreas (Venus = diosa romana del amor) por el de que Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), que se limita a decir como se pueden adquirir y transmitir, sin prejuzgar las razones de la sexualidad.

    La denominación oficial de ETS no era completa pero, sin duda, había mejorado las precedentes. Y digo que no era muy completa porque, si bien es verdad que la mayoría se adquieren y se transmiten por las relaciones sexuales, daba a entender que era el único y obligado mecanismo, cuando no es verdad porque todas, menos la sífilis, se pueden adquirir por otras vías de contagio que no sean las relaciones sexuales.

    Este matiz de diferenciar claramente la transmisión de la adquisición es importante porque, se puede culpabilizar fácilmente de violación o abuso sexual a un inocente, si un “experto” asegura que la verruga vírica que el niño o la niña tiene en las zonas genitales ha sido transmitida obligatoriamente por relaciones sexuales. Sin tratarse de violaciones o abusos sexuales, es frecuente la sospecha de infidelidad, por ignorancia, cuando uno de los dos tiene una ETS.

    Así estábamos hasta 1999, cuando la OMS decide recomendar que las ETS se llamen Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), dado que hay infecciones asintomáticas y por tanto sin signos de enfermedad. Esto, en mi opinión, ha venido a empeorar lo que teníamos, porque:

  • Es frecuente que la gente, incluido el personal sanitario, crea que la OMS tiene características ejecutivas y cuando decide algo es de obligado cumplimiento, lo que no es verdad, puesto que sus características son consultivas.
  • Todas infecciones son enfermedades pero no todas enfermedades son infecciones
  • No todas las ETS son infecciones: sarna y ladillas son infestaciones
  • Hay ETS que no son ni infecciones ni infestaciones, pueden ser alérgicas o irritativas.
  • Si hay una infección asintomática, es obligado que el organismo se defienda contra esa infección, y mientras exista una agresión y una defensa hay una enfermedad.
  • Una infección asintómatica, como cualquier otra infección, es transmisible y por tanto posible causante de enfermedad.

    Creo que, si no se encuentra algo mejor, deberíamos seguir con la denominación de ETS, a pesar de la OMS, y si acaso aclarar que Enfermedad de Transmisión Sexual es la que habitualmente se adquiere y se puede transmitir durante las relaciones sexuales o actos que tienen el mismo significado, aunque se pueden adquirir y transmitir por otros medios.

SIGUE LA FALSA ALARMA

Friday, July 7th, 2006

Una de las ventajas de los tiempos actuales es que las noticias corren rápidas. En la mañana de hoy todo el mundo ha podido enterarse de que se ha encontrado, en unos humerales próximos a la capital alavesa de España, un somorgujo (ave salvaje que vuela poco y resiste mucho debajo del agua) muerto que, gracias al civismo de un transeúnte que lo ha denunciado, ha sido posible saber que estaba infectado con el virus de gripe aviaria H5N1, pero en la misma mañana todo el mundo ha podido alarmarse cuando, a la denominación H5N1, se ha añadido que es el virus más peligroso que existe, sin aclarar que el peligro es para las aves, además de que algún “sabio” ha insistido en el riesgo que se corre si el virus se “humanizase”, etc..

Es cierto que no hay que matar al “mensajero” y los periodistas, como no tienen por qué saber de todo, se limitan a difundir la noticia, pero el primero que comunica la infección con seguridad, que sin duda es un responsable del servicio epidemiológico local, regional o nacional, sí tiene que saber lo que dice y como lo dice. Si una noticia produce alarma inútilmente alguien tiene que ser responsable, o el técnico que la dice por primera vez o los periodistas que la difunden.

En el caso de hoy, me temo que son los segundos porque inmediatamente la Vicepresidenta del Gobierno y la Ministra de Sanidad, que no son especialistas de sanidad, han aclarado que es un caso exclusivo de un animal, con lo que no pasa de ser un problema puramente veterinario, sin relación con la cadena alimenticia y sin ningún riesgo para el ser humano.

Hace ya más de tres años que se alarmó al mundo con una pandemia de gripe aviaria que podía pasar al ser humano y convertirse en una tragedia. ¿Cuanto tiempo se necesita para que todos estén de acuerdo en que eso es prácticamente imposible si los seres humanos no conviven insistente y suciamente con aves contaminadas?.

Es inútil, todos quieren ser grandes investigadores y grandes salvadores de la humanidad con medicamentos y vacunas inapropiadas. ¿Han calculado cuanto cuesta esa investigación de vacunas humanas para un virus que todavía no ha mutado y que en caso de que lo hiciera (lo que es muy poco probable, si los hombres tienen un mínimo de higiene) no es seguro que sirvieran para algo? ¿Han calculado (en el caso de la poco probable mutación vírica) cuanto costaría el tratamiento de todos los contaminados, con el único medicamento que se propone y que no tiene ninguna garantía de eficacia en el hombre?

Si calculasen, probablemente sería más económico ayudar a esos criaderos de aves sospechosas a mantener una higiene adecuada y sobre todo a tener criadores mínimamente humanizados. Ya sé que no soy economista pero me pregunto quién lo es y cuál es su objetivo.

A finales de mayo pasado ha habido, en la isla de Sumatra, una serie de infecciones mortales con el virus H5N1, en siete miembros de la misma familia, porque todos vivían continuamente en la misma habitación, cuidando a un enfermo que se había contaminando de las aves con las que también convivía.

Claro que es una contaminación interhumana pero, ¿después de tres años, no hemos tenido tiempo de evitarlo? Es cuestión de tiempo, si seguimos así, al final, van a llevar razón los que dicen que hay riesgo de pandemia humana, porque el virus puede mutar.

Desde hace muchos años se hacen mutaciones en todos los laboratorios virológicos, cambiando las condiciones de cultivo.

Madrid, Julio 2006.