Archivo de July, 2007

SEGUIMOS CON LOS MIR

Thursday, July 26th, 2007

Siempre me sorprenden nuestros políticos, administradores o administrativos que hacen declaraciones públicas altisonantes, con bases comparativas que no resisten la más mínima crítica. No imagino que lo hagan pensando en el principio de que si se repite muchas veces una sentencia, aunque sea falsa, termina siendo creída. Más bien creo en su propia ignorancia (que, como la pobreza, es una desgracia pero no una deshonra) o en la obligada improvisación que imponen los profesionales de los medios de comunicación.

La Revista Médica, en su número 77, del mes de Junio de este año, hace una entrevista al presidente del nuevo Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud, D. Alfonso Moreno, y ante la pregunta de “¿Cómo valora usted la Sanidad espa­ñola y el sistema MIR?”, responde “Está en los niveles más altos de los países civilizados, y parte de ese pro­greso de la Sanidad son los profesio­nales. La formación del profesional tiene mucho que ver con la situación que ocupa el sistema sanitario espa­ñol”, lo que no impide que a la pregunta de “Ante la creciente demanda de profe­sionales, ¿cree que es necesaria y posi­tiva la contratación de sanitarios extranjeros o esto puede resolverse con la troncalidad?”, responda “Nos hemos convertido en un país exportador de médicos. En principio es bueno. Exportamos porque tenemos calidad. Sin embargo, no es bueno porque, a la vez que exportamos, nos creamos necesidades de médicos y es una realidad. Y esas necesidades hay que suplirlas, como lo estamos hacien­do en especialidades muy concretas con médicos de otros países de la UE o del ámbito hispanoamericano”, lo que quiere decir que dejamos marchar a buenos profesionales para suplirlos por otros peores. ¿Cómo se entiende, entonces, que nuestra Sanidad esté “en los niveles más altos de los países civilizados”? Al menos esos países que importan a nuestros médicos tienen niveles sanitarios mejores que nosotros.

La realidad es que la calidad de nuestra sanidad, de nuestros MIR (Médicos Internos Residentes), no se puede medir porque nuestros profesionales se vayan o vengan, porque cuando se le pregunta sobre el déficit de médicos responde, “No es un problema sólo de España, sino del resto de Europa. ¿Por qué se van los trabajadores de España a trabajar al Reino Unido? ¿Porque allí les sobran? Hemos tenido un exceso de especialistas hasta hace relativamente pocos años. Era muy difícil que determinadas especialidades encontraran trabajo. Hoy ese problema ha desaparecido”. Lo que quiere decir que nuestros profesionales se van no porque sean buenos ni malos sino porque allí los necesitan y les pagan más, como nosotros hacemos con los profesionales del Este de Europa y los hispanoamericanos. Esto me recuerda la época en la que los primeros números del MIR hacían dermatología y los dermatólogos pensaban que era porque ellos enseñaban mucho y bien, cuando en realidad era porque todos los dermatólogos tenían plazas de trabajo aseguradas, dado que en su época los jerifaltes de la especialidad no aceptaron pertenecer al entonces llamado INP (Instituto Nacional de Previsión), con lo que al cabo de los años había muchos puestos vacantes.

“El sistema MIR es ejemplar, en sentido de único. En ningún otro lugar hay un sistema tan unitario como aquí, con unos programas únicos publica­dos en el BOE -desde la LOPS-, rango máximo desde el punto de vista de obligación que el país tiene.”, dice el presidente del Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud y tiene razón pero ser único o unitario no quiere decir que sea el mejor y ni siquiera bueno, porque él mismo responde a la pregunta “¿Y cuáles cree que son las mayores dificultades que se encontrará por el camino?”, diciendo “Por la experiencia anterior, las mayores dificultades son estar vigilante para que se cumplan todos los programas forma­tivos en todos los centros y para que la formación de un determinado especia­lista sea del mismo nivel en un hospital que en otro, en una comunidad u otra. Creo que eso lo estamos consiguiendo.” Si lo está consiguiendo ahora quiere decir que antes no se lograba. Ya sé que a continuación dice que captan los problemas gracias a unas auditorias docentes periódicas y que cuando hay dificultades graves las corrigen o desacreditan al centro o a la unidad, pero no dice con que periodicidad hacen esas auditorias en cada centro, ni cuantos centros han desacreditados en los 12 años que ha sido presidente del Consejo Nacional de Especialidades Médicas. Mis referencias son que hacen muy pocas auditorias (cuando hay denuncias insistentes), y raras desacreditaciones (siempre después de años de dificultades graves que han tenido que soportar los profesionales, en detrimento de su formación).

“Ya no es válido el médico que es espe­cialista en todo. Teníamos casos reales de personas que podían tener hasta 12 títulos de especialista, y legalmente, según la LOPS de 1955.” Tampoco eran legales esos 12 títulos de la ley de 1955, porque la formación que decían tener era falsa, como tampoco ahora son iguales las formaciones de algunas de las unidades docentes, aunque en el papel dice haber recibido la misma formación. No es malo ni bueno tener varias especialidades, lo que es malo es tenerlas con engaño. El médico que es buen especialista en todo es muy raro pero, si existe, es magnífico, como es muy buena la troncalidad que permite cambiar de especialidad con la máxima calidad, porque las bases de la especialidad que tiene y de la que cambia son comunes y le permiten adquirir los conocimientos necesarios en poco tiempo.

Una cosa son las leyes y otra el cumplimiento. El mejor sistema es el que cumple excelentemente los objetivos propuestos, lo que habitualmente se puede lograr con diferentes metodologías, no obligatoriamente contrapuestas sino frecuentemente complementarias. Los sistemas únicos o unitarios suelen ser erróneos, no porque sean obligatoriamente malos sino porque suele haber otros mejores, con los que sería bueno complementarse.

En otro blog, sobre los MIR, explico algunas de las dificultades del sistema actual que, por lo que veo, también reconoce D. Alfonso Moreno, como la falta de prevención, la mejora de las condiciones de trabajo, la renuncia por no poder hacer la especialidad que se desea, por no cambiar de ciudad, etc.

Madrid, Julio 2007