Archivo de December, 2008

Dermatología cosmética y terapéutica

Monday, December 8th, 2008
Una de las dos mejores reuniones, incluido el Congreso Nacional, de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV, asociación profesional de los dermatólogos), tuvo lugar, en Madrid, del 13 al 15 de noviembre, con un programa de trabajo muy bien pensado, de auténtica utilidad docente, por la variedad de temas teóricos, para dermatólogos y sus auxiliares y, lo que es más difícil, por los talleres prácticos con experto, en grupos de 10 inscritos.
No hay enseñanza si no se complementa la teoría con la práctica y la XX reunión del Grupo Español de Dermatología Cosmética y Terapéutica de la AEDV ha enseñado. Y siempre he pensado que las reuniones científicas sirven para aprender todos y para enseñar unos pocos, por lo que de ellas deben aprovecharse todos los asistentes pero muy especialmente las empresas, públicas o privadas, en las que se aplicaran esas enseñanzas.
Pero en todo acto público nunca falta quien quiere ser original y en esta ocasión fue el que invitó a un filósofo y a un periodista, bajo el título: “DIALOGO CON… Evidentemente se compaginan mal las dos profesiones, por la formación y objetivos de cada una, y mucho menos con un dialogo en el que los tres cuartos del tiempo previsto lo emplearon, supongamos a tiempos iguales, el moderador y los dos invitados, con lo que el otro cuarto se resumió en no más de cuatro preguntas de los asistentes. Pero fue interesante, porque me convenció de que hay profesiones que difícilmente pueden entenderse con la medicina.
Si el filósofo habla fácilmente con un médico, porque ambos se plantean constantemente las clásicas preguntas de por qué, para qué y cómo vivimos, el periodista, salvo excepciones, claro está, siempre busca la noticia que se venda, aunque sea con las mismas preguntas sobre la vida.
A las preguntas de si consideraba ético la existencia de listas de espera diagnósticas o que se destine 10 minutos para cada consulta médica, el filósofo, de conocido prestigio y sabiduría, por reflejo, inició la respuesta con la clásica retórica de que, a veces, las ideologías obligan a poner normas y legislaciones para poder administrar unos recursos, etc., pero rápidamente se dio cuenta de que no podía terminar sin decir su opinión personal, aclarando que para él no era ético. El periodista, subdirector del periódico que representaba y que pretende hacer una sección de dermatología cosmética (no es la primera vez), no respondió a la pregunta de si consideraba posible la controversia médica en la prensa, ni a la de si confirmaban la veracidad de las noticias publicadas cinco años antes, pero sí respondió que la epidemia de gripe aviar había sido noticia porque la Organización Mundial de la Salud la había considerado de riesgo para el ser humano y que gracias a ello se estaban haciendo grandes investigaciones, como se hizo con el Síndrome Respiratorio Agudo y Grave y la enfermedad de Creutz-Feldt-Jakob.
Es posible que el periodista tenga razón, pero es seguro que muchos médicos estaríamos años discutiendo con él sobre la gripe aviar sin llegar a estar de acuerdo, mientras que con el filósofo inmediatamente lo estábamos todos. Claro que había que preguntar, ¿quién tuvo la idea de invitar a un periodista determinado a una reunión científica?, o es que se piensa que todos los médicos de la Academia Española de Dermatología leemos el mismo periódico.
Probablemente todo se relaciona con la segunda originalidad, “la conferencia” del presidente de la AEDV, sobre “LA DERMATOLOGÍA ESPAÑOLA DEL SIGLO XXI”. Fue genial, los expertos del “marketing”, pueden estar contentos, redujo su profesión y todas las teorías económicas, desde John Maynard Keynes y John Kenneth Galbraith hasta Paul Samuelson y Joseph Stiglitz, sin olvidar los sabios de la escuela de Chicago que nos han metido en la actual crisis económica, como Frank Knight, Milton Friedman o Friedrich Hayek, a no más de una docena de normas.
Dado que los tiempos cambian, lo importante para la dermatología, especialmente para la cosmética, es saber hacerse conocer, por lo que tenemos que convencernos de que lo hacemos muy bien y así convenceremos a los demás; no hay que dudar de que la dermatología española es de las mejores de Europa y si me apuráis del mundo; con las técnicas modernas, cualquier dermatólogo, en su consulta, puede hacer lo mismo o mejor que en un gran hospital; todo el mundo comete errores pero no todo el mundo los dice; hay que eliminar todos los complejos porque hemos demostrado que somos muy buenos, etc.
Estos principios y sin duda unos pocos más hacen que en la sección INFOAEDV de la página web y en una especie de revista llamada DERMACTUAL, la Academia de Dermatología anuncie cursos sobre “La respuesta de los profesionales a las nuevas demandas estéticas de la sociedad actual” y técnicas para el transplante de pelo, dirigidos y explicadas por el jefe del servicio de dermatología del Hospital Clínico “San Carlos”, al que, desde hace años, le retiraron la capacidad docente para los Médicos Internos Residentes.
Madrid, Diciembre 2008.