Articulos


Prof. Dr. L. Olmos

Departamento de Dermatología de la Universidad Complutense de Madrid

ACCIONES Y FORMAS COSMÉTICAS  
Parte 1
 

El artículo 1, apartado 1 de la Directiva del Consejo General de Colegios Farmacéuticos 93/35/CEE (DO nº L 151 de 23/06/93) define como producto cosmético a toda sustancia o preparado destinado a ser puesto en contacto con las diversas partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema capilar y piloso, labios, uñas, órganos genitales externos, o con los dientes y mucosas de la cavidad bucal), con el fin exclusivo o propósito principal de limpiarlas, perfumarlas y protegerlas, para mantenerlas en buen estado, modificar su aspecto y corregir los olores corporales, de donde se deduce que pueden ser higiénicos, protectores, correctores, decorativos o estéticos y, según el Anexo I  de dicha reglamentación, se pueden formular en cremas, emulsiones, lociones, geles, pastas, polvos, soluciones, suspensiones, aerosoles y por sus componentes en minerales, vegetales, animales, sintéticos y combinados.

 

1.   ACCIONES  DE LOS COSMETICOS

 1.1.  Higiénico

Está destinado a limpiar la suciedad, resultante de las secreciones naturales, en su mayoría grasa, los residuos de la queratinización, los microorganismos saprofitos, materiales ambientales, cosméticos, medicamentosos, etc., que, por su carga eléctrica,  de predominio catiónico, se fija a los restos proteicos de la queratina, aniónica, estableciendo un equilibrio que hay que romper con tensioactivos, más conocidos como detergentes, si se quiere limpiar la zona determinada.

Por tanto, todo tensioactivo debe tener poder humectante, es decir que reduzca la tensión superficial del agua y se ponga en contacto con la suciedad, poder detergente,  es decir que rompa las cargas eléctricas que mantienen fijada la suciedad a la superficie cutánea, solubilizante, es decir que pueda introducir en sus micelas, por frotación, la suciedad más ligera y emulsificante, es decir que la suciedad se adhiera a la superficie del detergente y pueda ser arrastrada.

1.2.  Protector

Está destinado a prevenir o proteger la piel y mucosas de las agresiones internas, las externas, la evolución cronológica y las influencias sistémicas que pudieran alterar el objetivo primordial de las dermocosmética y de la medicina en general, es decir, mantener el órgano individual en el estado morfológico y funcional que le corresponde. Según estos principios, además del control médico de las distintas enfermedades y de los regímenes de vida y alimentarios, la protección cosmética se basa fundamentalmente en filtros y barreras, continuas, flexibles, selectivamente permeables, persistentes y de fácil limpieza que impidan la agresión física, química, bacteriana, etc., externa. Independientemente de los filtros solares, durante muchos años se han empleado las siliconas y las emulsiones W/O y otros polímeros catiónicos que se fijan a las cargas aniónicas de la capa córnea, pero los polímeros flúorados han venido a revolucionar la cosmética protectora porque la sustitución de los átomos de hidrógeno por los de flúor, en un equivalente orgánico de alcohol metílico polimerizado con moléculas de alcohol isopropílico, dan compuestos de carbono, oxigeno y flúor en cuya molécula este último nunca está libre, permitiendo  un aislamiento total, tanto hidrófobo como lipófilo y una protección ante cualquier sustancia química, a lo que hay que añadir las ventajas de ser líquido, muy poco soluble, ni graso ni volátil, incoloro, inodoro e insípido, de fácil aplicación en capa fina por la repulsión intermolecular e inocuo.

1.3.  Corrector      

Si, a pesar de la prevención y protección, se producen alteraciones morfológicas o funcionales de la evolución normal de la piel o de las mucosas individuales, estamos obligados a intentar corregirlas, considerando el origen interno, externo o evolutivo que frecuentemente es la combinación de los tres. El envejecimiento cutáneo no solo conlleva la sequedad de la piel, sino también un cambio inmunológico y metabólico que debe corregirse, en lo posible, para facilitar la corrección cosmética que suele resumirse en alteraciones del manto hidrolipídico y de la hidratación epidérmica que mantienen la flexibilidad, elasticidad, extensibilidad, tersura, suavidad, y permeabilidad de la piel.

La corrección de la deshidratación epidérmica es restituir el agua que se ha podido perder por exceso de eliminación o por defecto de aporte, lo que se puede intentar mediante oclusión, en el primer caso, y aporte, en el segundo, aunque frecuentemente hay que combinar los dos métodos, de tal forma que, tras una restitución del agua perdida, con sustancias humectantes, como la glicerina, el propilenglicol, sorbitol, etc. o el Factor Natural de Hidratación (FNH), que es una solución artificial compuesta de sustancias hidrosolubles del estrato córneo, se evite su pérdida mediante sustancias oclusivas, como la mezcla de lípidos producidos por la epidermis (ceramidas, olesterol, acidos grasos, etc.) o el propio manto hidrolipídico que es una complicada emulsión de las secreciones glandulares, sebáceas y sudoríparas, de los restos celulares de la epidermis, de las bacterias y gérmenes saprofitos y habituales y de los contaminantes del medio ambiente, dependiente de cada momento, cada persona, cada edad, cada actividad, etc., hace que sus funciones también sean muy complicadas pero, en todo caso, cada vez que se altera hay que intentar repararle con emulsiones artificiales que todavía están lejos de la natural.

1.4.   Decorativo

Trata de cambiar la imagen natural o defectuosa de la superficie cutánea por razones psicológicas, profesionales, ambientales o simplemente estéticas, mediante maquillajes a base de colorantes, pigmentos, lacas, tonolizadores, polvos, pastas, etc. epilatorios, prótesis e incluso tatuajes, lo que representa grandes dificultades de estabilizaciones, adherencias, dispersiones, tonos de colores, brillo, tacto y dermocompatibilidad.

 

2.     FORMAS COSMETICAS

2.1  Soluciones

Son sistemas homogéneos, monofásicos, líquidos, por dispersión molecular de uno o más componentes en otro, llamándose al/los primeros soluto/s y al último solvente, lo que exige una cierta afinidad, dependiente de los caracteres de ambos. Las soluciones cosméticas suelen ser hidrófilas, a base de agua, alcohol, glicol e incluso tensioactivos o lipófilas, a base de aceites, esteres grasos o hidrocarburos que también se denominan lociones, aunque la terminología anglosajona se presta a confusiones puesto que en esta última denominación incluyen emulsiones líquidas. Cualquier líquido puede administrarse por dispersión, mediante envases con un gas a presión y una válvula adecuada, lo que se ha generalizado como aerosol o “spray”. 

2.2.  Geles

Son soluciones monofásicas sólidas que se distinguen de los sólidos y de los líquidos por su permanente rigidez elástica y su alto contenido de líquidos, hidrófilos o lipófilos, que les confiere un carácter blando, fácilmente deformable, pero no derramable, generalmente transparentes. Son un sistema disperso de partículas disimétricas que, formando uniones entre  sí, originan una red, donde se retiene el líquido, y que, en ocasiones, es tan débil que puede destruirse por agitación, aunque también se pueden obtener geles de consistencia media, en función de las propiedades del agente gelificante, que permite la incorporación de lípidos, dando el aspecto de una crema. Son los llamados cremigeles y las barras o “sticks” tan utilizadas como desodorantes o antitranspirantes.

Los tres tipos de geles más utilizados en dermocosmética  son, los que gelifican por si solos, los que necesitan neutralizante para gelificar y las bases de geles.

2.3.  Suspensiones

Son sistemas heterogéneos, bifásicos, en los que una fase monofásica líquida o semilíquida, externa, dispersa una fase interna, sólida, insoluble, cuyo reducido tamaño de sus partículas condiciona la eficacia cosmética. El mayor problema de las suspensiones es la selección de sus componentes para evitar la rápida precipitación de la fase sólida.

2.4.  Emulsiones

Las emulsiones son sistemas heterogéneos de dos (simples) o más fases líquidas (múltiples), constituidas por una fase continua, hidrófila o lipófila, y, al menos, una segunda fase dispersa en la primera, bajo la forma de finísimas partículas, que se oponen y se rechazan entre sí, sin mezclarse en reposo, separándose por una intercapa lo más pequeña posible. Cuando se agitan se obtiene una mezcla inestable de gotitas (fase dispersa, discontinua o interna) en el seno de una fase continua (fase dispersante o externa) con la intercapa que tiende a reducirse progresivamente, lo que explica la inestabilidad del estado.

Para aumentar la estabilidad de las emulsiones, sin reducir la intercapa, se precisa rebajar la tensión entre las fases mediante emulgentes, tensiactivos o sobreactivos, que tienen afinidad para todas las fases y, colocándose en la interfase, adapta sus propiedades según sus afinidades, reduciendo la intercapa sin reducir su superficie, porque posee una atracción más fuerte hacia la fase contínua, encerrando las fases de menor afinidad en gotitas, siempre que dicha fase continua esté en cantidad suficiente. Son los emulgentes los que orientan el sentido de las emulsiones: si el tensioactivo tiende a ser hidrófilo, la emulsión será de aceite en agua (O/W) pero si el tensioactivo es lipófilo, la emulsión será de agua en aceite (W/O).Una fase acuosa, otra oleosa y gran proporción de emulgente, permiten preparar microemulsiones, cuyas propiedades de transparencia, estabilidad, fluidez y extensibilidad las hacen indispensables en dermocosmética.

Propiedades

Macroemulasiones

Microemulsiones

Aspecto

Opaco

Transparente

Diámet. fase interna

100 – 0,15mm

0,15 – 0,0015mm

Formación

Agitación

Espontánea

Estabilidad

Inestables

Estables

Friberg S.E.: J. Soc. Cosmet. Chem. 41:155-171, 1990

Dada la predominancia del agua en las emulsiones O/W, suelen evaporarse más rápidamente que las W/O por lo que sustancias hidrófilas, ionizantes, como las sales minerales o que puedan orientarse en un campo eléctrico, llamadas lunarectantes, como la lanolina, los polioles o los lipoaminoácidos, reducen esa tendencia. Las emulsiones de W/O no necesitan emulgentes pero si antioxidantes que eviten el enranciamiento, por oxidación, de los lípidos y, tanto las emulsiones O/W como las W/O, tienen facilidad para contaminarse con gérmenes por lo que suele ser necesario añadir un antiséptico. En cuanto a la viscosidad de las emulsiones O/W suele controlarse mediante gelificantes o espesantes vegetales o semisentéticos, como celulosa, gelosa, gomas, etc., y en las W/O,los mismos componentes lipoideos, tipo lanolina. En cualquiera de las emulsiones se pueden añadir principios activos o perfumes, colorantes u otras sustancias que satisfagan el color, olor, etc., buscados.

Una emulsión simple W/O dispersada en una fase acuosa da una emulsión múltiple W/O/W y una O/W dispersada en una fase oleosa da una O/W/O. Todas las emulsiones múltiples son de gran utilidad por sus características organolépticas de ligera untuosidad, sin sensación grasa, aunque contengan cantidades importantes de lípidos, y por poder servir como vehículos de sustancias activas encapsuladas que retrasan su liberación haciéndolas más eficaces, lo que se puede controlar y dosificar microscópicamente puesto que se puede seguir el marcador desde el comienzo de la emulsión, donde debe de estar ausente de la fase externa, hasta su aparición con el paso del tiempo.

Las emulsiones múltiples más empleadas son las W/O/W (hidrófila/lipófila/hidrófila) pero todas ellas se fabrican con las mismas materias que las emulsiones simples, aunque se suelen emplear, para preparar la primera emulsión, como productos de superficie con tendencia lipofílica, sustancias no iónicas con una unión éster, como los condensados de poliglicol, los esteres de sorbitol de cadena larga o polímeros que forman una red estabilizadora en la interfase agua-aceite y en la fase acuosa externa, como productos con tendencia hidrófila, ésteres de sacarosa, sorbitol, polioxietilenos de cadena larga y sobre todo polímeros de oxido de etileno, de propileno y de alcoholes grasos muy etoxilados. Al igual que en las emulsiones simples, se añaden aditivos que impidan la evaporación rápida, la oxidación, la contaminación etc..

Las emulsiones múltiples se comportan, en todas sus propiedades, como intermedias de las correspondientes emulsiones simples, es decir una emulsión W/O/W se comporta con propiedades de W/O y de O/W, de la misma forma que es más oclusiva que O/W y menos que W/O, aunque con sustancias hidratantes filmógenas como el quitosano y los derivados de la celulosa se convierte en la menos oclusiva de las tres.

Las emulsiones con mucha consistencia se denominan ungüentos, con cierta consistencia cremas y las fluidas leches. Las características de las cremas O/W, también llamadas evanescentes , es la facilidad para extenderse, el aspecto nacarado, el buen tacto y la pronta desaparición, por su gran contenido en agua, mientras que las W/O también llamadas cremas grasas, son lubrificante, emolientes, oclusivas, menos penetrantes, entre las que se encuentran las llamadas cold-creams.

2.5  Polvos

Son los sólidos, orgánicos o inorgánicos, reducidos a partículas minúsculas que  se emplean en cosmética o medicina para tratar, proteger o embellecer la piel  por sus cualidades absorbentes, refrescantes, emolientes o colorantes. Cuando los polvos se someten a presión pueden hacerse compactos, permitiendo una estructura permanente que facilita la utilización en localizaciones precisas y en cantidades determinadas.

2.6  Pastas

Son formas bifásicas, semisólidas, formadas por un sistema monofásico líquido en el que se dispersa un sólido insoluble, es decir polvos, que suele estar micronizado y según la cantidad puede ser pasta oleosa o acuosa. Cuando se mezcla una base grasa sólida y pigmentos insolubles se pueden fabricar lápices de labios de los más variados colores y consistencia.