Articulos

 Prof. Dr. L. Olmos  
Departamento de Dermatología de la Universidad Complutense

 

ANATOMÍA MACRO Y MICROSCÓPICA GENERAL DE 
LA PIEL HUMANA
 

Parte 1

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La piel constituye el 5% del peso total del individuo (alrededor de 4 Kg) y equivale a unos 2 m² de superficie, con un  aspecto macroscópico muy variado e independientemente de los deseos estéticos o cosméticos que, en teoría, debería ser lisa, fina, suave al tacto, elástica, tersa, color uniforme, sin arrugas, con un manto hidrolipídico suficiente para protegerla pero fino para que no brille, según la localización, el sexo, la edad y la raza, conviene destacar el color, el espesor y el relieve.

El aspecto de la piel no solo puede indicar el estado de salud y de nutrición del individuo (anemia, cirrosis, cianosis, hirsutísmo, alopecia, paraneoplasias, etc.) sino también los rasgos genéticos de raza y sexo, evolutivos de la edad, psicológicos de rubor o sudoración  por pudor, cólera o emociones, legales de identificación por los dermatoglifos y socioculturales de la higiene y cuidados cosméticos.

Las diferencias más notables entre los sexos y la edad provienen de la acción hormonal, pues en el hombre los andrógenos facilitan mayor cantidad de grasa y un envejecimiento, aunque más tardío, muy brusco, con mayores arrugas que en la mujer. Los niños hasta los 8 años no tienen estimulación androgénica con lo que el manto hidrolipídico superficial es pobre en escualeno y rico en esteroles, con pobre secreción sudoral por inmadurez glandular y de los centros reguladores.

El color es el resultado de la luz reflejada por lo que es variable, según las diferentes razas, las reacciones cutáneas, la exposición a los elementos climáticos, la localización y el estado de salud del individuo, dependiendo de las proporciones de los cuatro biocromos fundamentales: la melanina, de color marrón, con amplia absorción de los rayos ultravioletas y de la luz visible, los carotenoides, amarillos, la oxihemoglobina, roja, con máxima absorción entre 542-576 nm y la hemoglobina reducida, roja-azulada, con máxima absorción a 556 nm  y por tanto en relación con la riqueza en pigmento melánico, la actividad hormonal, la abundancia de vasos sanguíneos, la actividad de las reacciones vasomotoras y la composición del suero sanguíneo, lo que hace que ninguna de estas condiciones permitan, aisladamente, caracterizar a un individuo.

 

Raza negra    Raza blanca  

El espesor  medio es de unos 2 mm pero también es dependiente de la región, así como de los roces y de la función a que está sometida. Es más gruesa en las palmas y plantas (unos 4 mm) y más fina en los párpados y órganos genitales (1mm).

 

Mulata    Grandes pliegues  

El relieve ofrece suma importancia, no solo desde el punto de vista judicial (dactiloscopia), por los dermatoglifos que son prominencias y surcos alternantes dibujando arcos y líneas específicas de cada individuo, sino también desde el punto de vista quirúrgico, por los grandes pliegues permanentes de las articulaciones y los pliegues secundarios que siguen las líneas de tensión elástica, como parte visible de las líneas de Langer, agravados con la pérdida de elasticidad por la edad, además de los pliegues intermitentes ocasionados por los movimientos musculares, como los de la mímica, por ejemplo. Si se desea que una cicatriz sea lo más estética posible se debe practicar la incisión siguiendo una línea de Langer o paralela a ella.  

En las prominencias hay pequeñas umbilicaciones que corresponden a los poros de las glándulas sudoríparas y entre los surcos pueden verse la emergencia de los folículos pilosebáceos.

Pliegues de tensión Dermatoglifos

Embriologicamente la piel proviene de dos hojas diferentes: el ectodermo, que dará lugar a la epidermis y el mesodermo que originará el dermis e hipodermis. 

Histológicamente reproduce en detalle las mismas variaciones observadas al ojo desnudo, dependiendo su imagen de los mismos efectos genéticos, sexuales, regionales, ambientales y evolutivos. Estos factores ocasionan zonas lampiñas y zonas vellosas, zonas secas y zonas seborreicas, zonas de piel fina y zonas de piel gruesa.

HIPODERMIS O TEJIDO CELULAR SUBCUTANEO

Es la porción inferior de la piel, de varios centímetros de espesor, dependiendo de la edad, el sexo, la localización, la alimentación, etc., que limita hacia el interior con la fáscia profunda o el músculo estriado y hacia el exterior con el dermis. De color blanco, consistencia blanda y constituida por adipocitos, células esféricas con citoplasma ocupado por una gran vacuola rellena de triglicéridos, agrupados en lóbulos separados por tabiques conjuntivos, ricos en fibras colágenas y reticulares pero pobres en elásticas, por las que discurren los pequeños vasos y nervios abastecedores. Los adipocitos son células especializadas en la síntesis de lípidos que a medida que envejecen se acumulan en el citoplasma, aumentando de tamaño y desplazando el núcleo y demás organelas hacia la periferia, dando el aspecto de anillo de sello.

 Hipodermis

 

DERMIS 

Constituye la porción inferior de la piel, de aproximadamente 2 mm de espesor, limita hacia el interior con el tejido celular subcutáneo o hipodermis, hacia el exterior con la epidermis. Es de coloración blanco-nacarada, firme, elástico y de una gran resistencia a la ruptura, por la que pasan los vasos y nervios y en el que viven toda clase de células de origen hematopoyético y del sistema mononuclear fagocitario. Se puede dividir en tres capas: dermis profundo, dermis medio y dermis superficial o papilar.

a)  El dermis profundo es rico en gruesos manojos de fibras colágenas, generalmente en dirección horizontal. La parte más profunda de todo el dermis es la hipodermis que está constituida por un tejido graso tabicado por paredes conjuntivo-elásticas que delimitan los lóbulos rellenos de células adiposas. Por la hipodermis, que está en inmediato contacto con el tejido celular subcutáneo, llegan los vasos y nervios de la piel, introducidos en los tabiques fibrosos, para formar el plexo dérmico profundo vascular y mielinizado.  

Dermis profundo