Casos clínicos

 DIAGNÓSTICO DEL CASO CLÍNICO 11

 

DIAGNÓSTICO: Sífilis Maligna e Infección por VIH

 

Dra. Elfidia Aniz  Montes

 

 

En la analítica efectuada solo se observa un ligero aumento de las transaminasas, con una serología reagínica negativa, por fenómeno de zona, que al repetirla con mayores diluciones es positiva a 1/180. El FTA-abs es positivo. Se practica punción lumbar, para descartar una neurolúes, siendo negativa. Los cultivos bacterianos y virales son negativos.

           

La biopsia de una de las lesiones del antebrazo muestra una epidermis pálida, con un infiltrado liquenoide intenso que borra la unión dermo-epidérmica. Este infiltrado esta compuesto de linfocitos, histiocitos y numerosos plasmocitos afectando también  a los anexos y vasos (Fig. 2). A nivel de la dermis profunda se observa trombosis vascular. La tinción con plata fue negativa.

 

Fig.2  Infiltrado perivascular muy rico en plasmocitos

(Imagen cedida por Enf. Trans. Sex. 1990)

 

 

El diagnóstico diferencial, tanto clínico como histológico, lo hacemos con la pitiriasis liquenoide aguda o enfermedad de Mucha-Habermann que cursa con pápulas rosadas, con vesícula o necrosis hemorrágica central, parecidas a las descritas en este caso, tanto clínica como histológicamente. En la orientación diagnóstica hacia el secundarismo luético nos ayudará el infiltrado ya que en este encontraremos plasmocitos, lo que no ocurre en la pitiriasis liquenoide

 

Otro diagnostico diferencial también se establece con la pitiriasis liquenoide crónica. Shegal publicó un caso en el que asocia una sífilis maligna con una hepatitis. En nuestro caso el ligero aumento de las transaminasas se atribuye al que se produce en muchos casos de secundarismo luético que no se constata por no ir con clínica acompañante y no realizarse rutinariamente una valoración analítica de las transaminasas.

 

Con el diagnóstico definitivo de sífilis precoz, se inicia terapia con una de las pautas del Center for Disease Control (CDS), 12 millones diarios de Penicilina G cristalina durante 10 días, seguidos de 2,4 millones de penicilina benzatina semanales durante tres semanas.

 

La paciente fue controlada clínica y serológicamente cada 3 meses disminuyendo progresivamente las lesiones y las titulaciones estando en la actualidad libre de lesiones, siendo el VDRL negativo