Casos clínicos

 DIAGNÓSTICO DEL CASO CLÍNICO 16

 

 

DIAGNÓSTICO: Síndrome de Reiter

 

Dr. Luis Olmos Acebes

Centro de Enfermedades de Transmisión Sexual y SIDA del Hospital Clínico de Madrid

 

 

 

Con una clínica tan florida de síntomas uretrales, cutáneos, articulares y oftálmicos, complementados por la leucicitosis, la VSG  alta y el antígeno de histocompatibilidad HLA B27, se estableció el diagnóstico de Síndrome de Reiter, a pesar de no tener la etiología de la uretritis.

 

El tratamiento con 200 mg. diarios de doxiciclina y 100 mg. diarios de indometacina, por vía oral, y dermocorticoides tópicos en las lesiones cutáneas, durante 15 días, hizo desaparecer la uretritis, las lesiones cutáneas y la conjuntivitis en menos de una semana y limitó la artritis al tobillo izquierdo, cuya sintomatología tardó en desaparecer totalmente cuatro meses, durante los cuales fue tratado con 50 mg. diarios de indometacina, por vía oral.

 

El Síndrome de Reiter, también llamado síndrome uretro-oculo-sinovial, síndrome de Fiessinger-Leroy, uro-artritis infecciosa, síndrome muco-cutáneo-ocular, fue meticulosamente descrito en 1916, por Reiter, aunque desde 1776, que Stoll asoció una disentería a una uretritis, artritis y conjuntivitis, se habían descrito cuadros similares con diferentes nombres. El síndrome completo consiste en uretritis inespecífica, artritis, conjuntivitis y querato-dermias, pero los países nórdicos y anglosajones tienen frecuentes formas incompletas, solamente con uretritis y artritis, lo que se denomina Artritis Reaccional Sexualmente Adquirida (ARSA) o uro-artritis reactiva.

 

Aunque en más del 70 % de los pacientes se han aislado clamidias y en alrededor del 10% gonococos, resta todavía un 20 % de casos cuya posible etiología es muy variada, correspondiendo, en general, a formas postdisentéricas, cuyos gérmenes más implicados son Shigella flexneri, Salmonela y Yersinia enterocolica.

 

Esta posible variedad etiológica y la asociación en más del 70 % con pacientes que tienen el antígeno de histocompatibilidad HLA B27 ha hecho pensar en una susceptibilidad del huésped para desencadenar una respuesta inmune celular a ciertos agentes infeccio­sos.

 

Alrededor del 1 % de los pacientes que sufren una uretritis no gonocócica (UNG) corren el riesgo de padecer el Síndrome de Reiter completo, porcentaje que aumenta al 3% cuando a la uretritis se asocia sola­mente la artritis y entre unos y otros el 72 % tienen el antígeno de histocompatibilidad HLA B27 lo que, si no es patognomónico, sí es un buen marcador para el diagnóstico definitivo. Desde la descripción inicial de una asociación de más del 90 % entre el antígeno B27 y la espondilitis anquilopoyética, no se ha descrito una correlación tan estrecha con ningún otro antígeno.

 

Nuestro paciente es un clásico ejemplo del Síndrome completo de Reiter, puesto que después de una uretritis, tratada sin diagnóstico etiológico, tiene una recidiva con mal estado general, febrícula y anorexia, al mismo tiempo que aparece una balanitis circinada, lo que corresponde a la sintomatología inicial en 20-40 % de los casos.