Editoriales

 EDITORIAL Julio de 2006

 

Prof. Dr. Luís Olmos Acebes

 

EL GRUPO ESPAÑOL PARA LA INVESTIGACION DE LAS ENFERMEDADES DE TRANSMISION SEXUAL (GEIETS)

 

Los orígenes de las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) se pierden en los albores de la historia de la humanidad pues, si en ocasiones hay discusiones sobre si en una época existía una u otra, al menos en su conjunto, se describen "enfermedades que causan constricción en los genitales del hombre y de la mujer" desde 1552 antes de Jesucristo1.Y Philippe Ricord dijo que la Biblia debería de comenzar por "Al principio Dios creó los cielos, la tierra, el hombre y las enfermedades venéreas"2.

 

Esta patología, tan vieja y universal como el mundo, que si nunca podrá ser erradicada debería disminuir en extensión y número, sigue siendo fuente importantísima de dolores, angustias y necesidades para el ser humano, no sólo con trastornos físicos, sino también psíquicos, sociales y económicos3.

 

Los médicos, en general, y los dermatólogos, en particular, hemos asistido a este crecimiento con verdadera preocupación pero con tardía reacción, posiblemente porque se puso demasiada confianza en los progresos técnicos de diagnóstico y tratamiento sin hacer, como es habitual, una autocrítica de la evolución de la sanidad y de las especialidades. La historia se ha repetido con el SIDA.

 

El 15 de Abril de 1983, con motivo de un congreso en Estambul, los Drs. Camacho, Capdevila, Vilata y yo mismo, creímos necesario reaccionar ante esa pasividad, posiblemente por la responsabilidad que pensábamos tener con nuestra especialidad de no abandonar lo que oficialmente la pertenece y fundamos un grupo de trabajo que estableciese los objetivos, métodos y estrategias para controlar esta patología que, a pesar de los antibióticos, se escapaba a toda vigilancia. Las Actas de esta primera reunión son muy interesantes, porque en sus 10 apartados aprobados ya se muestra el entusiasmo y la amplitud de miras que imperaba. En el 1) se intenta conocer la auténtica incidencia de las ETS, en el 2) se condiciona la admisión de nuevos miembros al conocimiento y la responsabilidad del solicitante en el dominio de la venereología, sin discriminación de especialidad y ni siquiera de estudios universitarios, en los que 3), 4) y 5) se quiere tener prestigio con personalidades, revistas y organizaciones internacionales, en los 6) y 7) se busca conexión con la Revista y miembros destacados de la Dermatología, como base de la constitución del Grupo, en el 8) se concretan las sedes de las dos primeras Reuniones Científicas: Valencia (solicitada por el Dr. Vilata) y Sevilla (Dr. Camacho), en el 9) se determinan los tres cargos directivos hasta la formalización de los Estatutos y Reglamento: Secretario General (Dr. Vilata), Coordinador (Dr. Camacho) y Tesorero (Dr. Capdevila) y en el 10) se aprueba solicitar del Presidente de la Academia de Dermatología (Prof. García Pérez) la utilización provisional del nombre de la Academia para todos los contactos necesarios.

 

El reconocimiento por la Academia Española de Dermatología, del Grupo de trabajo fundado, tuvo lugar el mismo mes de Abril, en la Asamblea General del XIII Congreso Nacional de Dermatología, celebrado en Valencia, confirmado por el Presidente de la Academia, en carta del 29 de Junio y por la Asamblea General del XIV Congreso Nacional de Tenerife, celebrado en Abril del siguiente año.

 

A partir de la primera reunión de cuatro personas, la actividad fue febril, pero siempre con una metodología y un respeto implacable a las normas, por simple que pareciera el tema, como la denominación o la forma del papel a emplear, lo que sin duda marcó la eficacia. Nunca se hizo una reunión, coloquio, congreso, lo que fuese, sin escuchar a todo el que quisiera hablar y sin dejar constancia en actas escritas, que ahora me están sirviendo de recordatorio. E l2 de Julio del mismo año, en Barcelona, ya éramos doce miembros seleccionados para ser Fundadores y sin duda trabajadores altruistas y entusiastas, como después se ha comprobado. A las primeras ideas, en esta 2° reunión, se añadieron otras, como la realización de un Boletín Informativo de las actividades y trabajos del Grupo, la denominación definitiva y la selección de un logotipo para el Grupo, la redacción de los Estatutos por cada equipo de trabajo, para después de la crítica de cada uno escoger el más adecuado, estimular a todos los Dermatólogos para declarar las ETS y poder hacer una estadística fiable, aceptar nuevos miembros, entre los que ya había algunos catedráticos o profesores de microbiología, aunque la mayoría eran dermatólogos, regularizar y unificar los protocolos sobre ETS y se terminó con la fiebre de las Reuniones Científicas, hablando el Dr. Vilata de asistir al Congreso de Bahía (Brasil) y de organizar un curso de ETS en Noviembre de 1984, en Valencia, el Dr. Camacho organiza otro, en Sevilla, para el 22 de Marzo, también de 1984, la Dra. Bou otro en Lérida, etc., lo que permitió reglamentar y comprometerse a hacer, al menos, una Reunión Científica anual, siendo ya candidatos Valencia, Tenerife, Sevilla, Madrid y Salamanca.

 

Estas son las bases de fundación del GEIETS, pero lo importante es que lo que se proyectaba se cumplía. Todo, absolutamente todo lo marcado, se hizo sin pérdida de tiempo, hasta el punto de que el mismo día de la Reunión de Barcelona, el Dr. Camacho informa, por carta, al Presidente de la Academia de Dermatología para que pusiera al corriente a todos los dermatólogos, del carácter abierto del nuevo Grupo y de la espera de su colaboración. El 2 de Octubre de ese año, en Valencia, se discuten los proyectos de protocolos unificados y de estatutos; el 17 de Diciembre, también en Valencia, con motivo de la Reunión Científica del Grupo, se aprueban en la Asamblea General Constituyente, los protocolos clínicos, los estatutos, el Boletín Informativo, la Mesa de participación en el Congreso de Dermatología de Tenerife, un cuestionario para estadísticas, la unificación de criterios terapéuticos y los miembros considerados como Fundadores: Drs. Bou, Camacho, Capdevila, Hernández Aguado, Lloret, Noguera, Olmos, Pino, Rodríguez Pichardo, Sánchez Carazo, Vidal y Vilata, Primeros Miembros: Drs. Mascaró, Armijo y Aliaga, de Honor: Drs. Catalan (París) y Stolz (Rotherdam) y numerarios. Todos los acuerdos fueron comunicados inmediatamente a los interesados. El 23 de Febrero de 1984 se solicitó la inscripción de los Estatutos aprobados en el Ministerio del Interior, siendo inscritos el 11 de Julio de 1984 con el n° nacional 55.687 y provincial 6.066.

 

Heredar es fácil y sin mérito, pero crear es otra cosa. Lo más difícil estaba hecho y bien hecho. Es normal, por tanto, que con buena metodología y mucho entusiasmo se progrese rápidamente. Desde entonces todos los años se ha hecho un Congreso Nacional, se ha participado en la mayor parte de los Congresos que se relacionan con ETS, se han realizado Cursos, Simposios, Mesas Redondas, regionales, nacionales, internacionales, se han publicado Monografías, Directrices de Tratamiento, Libros, se ha creado la Revista Ibero-Latinoamericana de ETS, repartido Premios, becas y, lo que es más importante, con estabilidad y miras a largo plazo. Estaba muy lejos la improvisación y el aprovechamiento puntual de las circunstancias.

 

Si todo es muy importante, quisiera resaltar tres actividades del GElETS que, en mi opinión, han sido modelo no solo para los médicos sino para todos los programas sanitarios: el curso de Actualización en ETS para Médicos de Atención Primaria, el Curso de Actualización en ETS para Médicos Residentes y la dicha Revista.

 

El primero fue mérito fundamental de la colaboración, por primera vez en España, de las Fundaciones de dos empresas multinacionales, Gabinete Pfizer de Recursos Humanos y Centro de Estudios Wellcome-España y de los muchos esfuerzos que cada dirigente del GEIETS generosamente ha realizado durante más de cuatro años, dos para la organización y dos para la realización4. Se trataba del reciclaje en ETS de más de 10.000 médicos de Atención Primaria de toda España, distribuidos por 33 provincias, mediante el regalo de un Libro-Atlas, concebido para que el que tuviese tiempo de leer lo hiciese y el que no, al menos, viese las fotografías en color con las leyendas que servían de resumen del texto, participando después, cada tres meses, en la exposición del tema por un Ponente que respetaba incluso las diapositivas del Libro, seguida de las preguntas o dudas que cada asistente tenía y la discusión de dos casos clínicos. No existía Programa, ni institucional ni de Sociedades u organizaciones médicas, que durante dos años, no sólo formase a los médicos con posibilidad de diálogo y autoevaluación sino que además estableciera una red que permitía, en cualquier momento, la interrelación y consulta desde el médico que se forma hasta los Centros de referencia, pasando por su Delegado Provincial, con la posibilidad de recogida de datos.

 

El segundo, comenzó en 1990, con la asistencia del Presidente de la Academia de Dermatología, en Ezcaray (Logroño), patrocinado también por Wellcome-España, con el fin de reciclar anualmente a los Médicos Internos Residentes (MIR) en las ETS y consistía en dos jornadas repartidas entre las más vanguardistas actualizaciones, expuestas por los considerados mejores expertos, las habituales patologías que se pueden encontrar en las consultas de todos los días, desarrolladas por una selección de los propios MIR y las más apropiadas y renovadas terapéuticas aconsejadas por los investigadores de las más variadas especialidades. Como puede verse, se trataba de una participación de los clínicos, los propios interesados y los mejores informados, respetando, como siempre, la eficacia, sin distinción de especialidad u origen y siempre con miras de continuidad, entre otras cosas porque los MIR cambian todos los años y, al menos en ETS, se sobreponen muchas otras especialidades, como ginecología, microbiología, urología, etc. Si el primer año asistieron poco más de 40 Residentes, el segundo (ya no patrocinó Wellcome-España, por hacer lo mismo con la Academia de Dermatología, en Granada), en El Escorial (Madrid), el GEIETS reunió a más de 140, y el tercero, siguiendo la misma tónica, en Covadonga (Oviedo), participaron alrededor de 80 MIR. No hubo más reuniones de Residentes, precisamente por la competencia que la propia Academia de Dermatología hizo el año anterior contra el GEIETS.

 

Por último, la Revista Ibero-Latinoamericana de E.T.S. ha durado 10 años de publicación regular, convirtiéndose en "consulta obligada y muy útil"1, siempre como órgano de expresión del GEIETS y de la Unión Latinoamericana contra las ETS (ULACETS), difundiéndose en todo el continente americano y en España, entre todos los dermatólogos, la mayor parte de microbiólogos, muchos ginecólogos, urólogos, epidemiólogos y cuantos especialistas estaban interesados, aceptando trabajos en inglés o en francés, aunque sus idiomas oficiales eran el castellano y el portugués. Su nacimiento fue causa de la expansión del GEIETS, pues el Boletín Informativo inicial pronto se hizo pequeño a los trabajos que tantas actividades estimulaban y lo que en un principio fue de 4 números anuales, pronto se convirtieron en seis, recibiendo cada vez mayores apoyos e interés, no solo por las más variadas Uniones Latinoamericanas, como la brasileña, argentina, norteamericana y Fundaciones, especialmente anti-SIDA, para llegar a estar considerada como una de las dos más importantes de esta patología y, por descontado, la única en lengua hispana. Siempre se ha dicho que el problema de una Revista es resistir los dos primeros años y ésta ya los había pasado pero, una vez más, la Academia de Dermatología no entendió la riqueza de lo que tenía.

 

Si he seleccionado esta Editorial, con explicaciones quizás demasiado meticulosas, es porque, en mi opinión, ha llegado el momento de aclarar algunos de los comportamientos que ha tenido la Academia de Dermatología, cerrándose a las nuevas metodologías y nuevos objetivos, no sólo por las reacciones externas que todo proceso en expansión siempre produce, sino especialmente por los cíclicos estímulos internos de autodefensa, protegiendo la rutina y la autosatisfacción, que son los dos enemigos más eficaces contra el progreso, y quisiera hacer una llamada de atención a mis colegas y dirigentes para que reflexionen y se presten, al  menos, a no perder lo que les queda, promocionando  el mismo entusiasmo y desinterés que lo hicieron los fundadores del GEIETS, porque las ETS, incluido el SIDA y otras infecciones, están prácticamente perdidas, como gran parte de la Especialidad.

 

 

Prof. Dr. L. Olmos

 

 

BIBLIOGRAFIA

 

1 GARCIA PEREZ A: Enfermedades de Transmisión Sexual. Ed. Eudema, SA. Madrid 1992.

2 OLMOS L: La multidisciplinaridad de las ETS. Rev. lbero-Latinoam. ETS, 3: 314-315, 1989.

3 OLMOS L: Editorial. Rev. lberolatinoam. ETS, 1: 3, 1987.

4 OLMOS L: Las Enfermedades de Transmisión sexual en España y su importancia en la medicina de atención primaria.

                   Rev. lbero-Latinoam. ETS, 2: 186-198, 1988.

5 CONTRERAS RUBIO F, FONSECA CAPDEVILA E: Dermatopatología 1992. Piel, 7: 477-478, 1992.

6 OLMOS L: Disciplinaridad de las ETS Rev. Ibero-Latinoam. ETS 3: 382-384, 1989.