LIBROS

 

 

ACCIONES Y FORMAS COSMÉTICAS

 

CAPÍTULO 8 

 

Dermocosmética - Acciones y formas cosméticas

 


Luis Olmos Acebes
Profesor Titular de Dermatología de la Facultad de Medicina de Madrid

 

 

 

Acciones  de los cosméticos

 

Higiénico       


Está destinado a limpiar la suciedad, resultante de las secreciones naturales, en su mayoría grasa, los residuos de la queratinización, los microorganismos saprofitos, materiales ambientales, cosméticos, medicamentosos, etc., que, por su carga eléctrica,  de predominio catiónico, se fija a los restos proteicos de la queratina, aniónica, estableciendo un equilibrio que hay que romper con tensoactivos, más conocidos como detergentes, si se quiere limpiar la zona determinada.

 

Por tanto, todo tensoactivo debe tener poder humectante, es decir que reduzca la tensión superficial del agua y se ponga en contacto con la suciedad, poder detergente,  es decir que rompa las cargas eléctricas que mantienen fijada la suciedad a la superficie cutánea, solubilizante, es decir que pueda introducir en sus micelas, por frotación, la suciedad más ligera y emulsificante, es decir que la suciedad se adhiera a la superficie del detergente y pueda ser arrastrada.

 

Protector

 

Está destinado a prevenir o proteger la piel y mucosas de las agresiones internas, las externas, la evolución cronológica y las influencias sistémicas que pudieran alterar el objetivo primordial de las dermocosmética y de la medicina en general, es decir, mantener el órgano individual en el estado morfológico y funcional que le corresponde. Según estos principios, además del control médico de las distintas enfermedades y de los regímenes de vida y alimentarios, la protección cosmética se basa fundamentalmente en filtros y barreras, continuas, flexibles, selectivamente permeables, persistentes y de fácil limpieza que impidan la agresión física, química, bacteriana, etc., externa. Independientemente de los filtros solares, durante muchos años se han empleado las siliconas y las emulsiones W/O y otros polímeros catiónicos que se fijan a las cargas aniónicas de la capa córnea, pero los polímeros fluorados han venido a revolucionar la cosmética protectora porque la sustitución de los átomos de hidrógeno por los de flúor, en un equivalente orgánico de alcohol metílico polimerizado con moléculas de alcohol isopropílico, dan compuestos de carbono, oxigeno y flúor en cuya molécula este último nunca está libre, permitiendo  un aislamiento total, tanto hidrófobo como lipófilo y una protección ante cualquier sustancia química, a lo que hay que añadir las ventajas de ser líquido, muy poco soluble, ni graso ni volátil, incoloro, inodoro e insípido, de fácil aplicación en capa fina por la repulsión intermolecular e inocuo.

 

Corrector

 

Si, a pesar de la prevención y protección, se producen alteraciones morfológicas o funcionales de la evolución normal de la piel o de las mucosas individuales, estamos obligados a intentar corregirlas, considerando el origen interno, externo o evolutivo que frecuentemente es la combinación de los tres. El envejecimiento cutáneo no solo conlleva la sequedad de la piel, sino también un cambio inmunológico y metabólico que debe corregirse, en lo posible, para facilitar la corrección cosmética que suele resumirse en alteraciones del manto hidrolipídico y de la hidratación epidérmica que mantienen la flexibilidad, elasticidad, extensibilidad, tersura, suavidad, y permeabilidad de la piel.

 

La corrección de la deshidratación epidérmica es restituir el agua que se ha podido perder por exceso de eliminación o por defecto de aporte, lo que se puede intentar mediante oclusión, en el primer caso, y aporte, en el segundo, aunque frecuentemente hay que combinar los dos métodos, de tal forma que, tras una restitución del agua perdida, con sustancias humectantes, como la glicerina, el propilenglicol, sorbitol, etc. o el Factor Natural de Hidratación (FNH), que es una solución artificial compuesta de sustancias hidrosolubles del estrato córneo, se evite su pérdida mediante sustancias oclusivas, como la mezcla de lípidos producidos por la epidermis (ceramidas, colesterol, acidos grasos, etc.) o el propio manto hidrolipídico que es una complicada emulsión de las secreciones glandulares, sebáceas y sudoríparas, de los restos celulares de la epidermis, de las bacterias y gérmenes saprofitos y habituales y de los contaminantes del medio ambiente, dependiente de cada momento, cada persona, cada edad, cada actividad, etc., hace que sus funciones también sean muy complicadas pero, en todo caso, cada vez que se altera hay que intentar repararle con emulsiones artificiales que todavía están lejos de la natural.

 

Decorativo

 

Trata de cambiar la imagen natural o defectuosa de la superficie cutánea por razones psicológicas, profesionales, ambientales o simplemente estéticas, mediante maquillajes a base de colorantes, pigmentos, lacas, tonalizadores, polvos, pastas, etc. epilatorios, prótesis e incluso tatuajes, lo que representa grandes dificultades de estabilizaciones, adherencias, dispersiones, tonos de colores, brillo, tacto y dermocompatibilidad.

 

 

 

Formas cosméticas

 

Soluciones

 

Son sistemas homogéneos, monofásicos, líquidos, por dispersión molecular de uno o más componentes en otro, llamándose al/los primeros soluto/s y al último solvente, lo que exige una cierta afinidad, dependiente de los caracteres de ambos. Las soluciones cosméticas suelen ser hidrófilas, a base de agua, alcohol, glicol e incluso tensoactivos o lipófilas, a base de aceites, esteres grasos o hidrocarburos que también se denominan lociones, aunque la terminología anglosajona se presta a confusiones puesto que en esta última denominación incluyen emulsiones líquidas. Cualquier líquido puede administrarse por dispersión, mediante envases con un gas a presión y una válvula adecuada, lo que se ha generalizado como aerosol o “spray”

 

Geles

 

Son soluciones monofásicas sólidas que se distinguen de los sólidos y de los líquidos por su permanente rigidez elástica y su alto contenido de líquidos, hidrófilos o lipófilos, que les confiere un carácter blando, fácilmente deformable, pero no derramable, generalmente transparentes. Son un sistema disperso de partículas disimétricas que, formando uniones entre sí, originan una red, donde se retiene el líquido, y que, en ocasiones, es tan débil que puede destruirse por agitación, aunque también se pueden obtener geles de consistencia media, en función de las propiedades del agente gelificante, que permite la incorporación de lípidos, dando el aspecto de una crema. Son los llamados cremigeles y las barras o “sticks” tan utilizadas como desodorantes o antitranspirantes.

 

Los tres tipos de geles más utilizados en dermocosmética  son, los que gelifican por si solos, los que necesitan neutralizante para gelificar y las bases de geles.

 

Suspensiones

 

Son sistemas heterogéneos, bifásicos, en los que una fase monofásica líquida  o        semilíquida, externa, dispersa una fase interna, sólida, insoluble, cuyo reducido tamaño de sus partículas condiciona la eficacia cosmética. El mayor problema de las suspensiones es la selección de sus componentes para evitar la rápida precipitación de la fase sólida.

 

Emulsiones

 

Las emulsiones son sistemas heterogéneos de dos (simples) o más fases líquidas (múltiples), constituidas por una fase continua, hidrófila o lípófila, y, al menos, una segunda fase dispersa en la primera, bajo la forma de finísimas partículas, que se oponen y se rechazan entre sí, sin mezclarse en reposo, separándose por una intercapa lo más pequeña posible. Cuando se agitan se obtiene una mezcla inestable de gotitas (fase dispersa, discontinua o interna) en el seno de una fase continua (fase dispersante o externa) con la intercapa que tiende a reducirse progresivamente, lo que explica la inestabilidad del estado.

 

Para aumentar la estabilidad de las emulsiones, sin reducir la intercapa, se precisa rebajar la tensión entre las fases mediante emulgentes, tensactivos o sobreactivos, que tienen afinidad para todas las fases y, colocándose en la interfase, adapta sus propiedades según sus afinidades, reduciendo la intercapa sin reducir su superficie, porque posee una atracción más fuerte hacia la fase continua, encerrando las fases de menor afinidad en gotitas, siempre que dicha fase continua esté en cantidad suficiente. Son los emulgentes los que orientan el sentido de las emulsiones: si el tensoactivo tiende a ser hidrófilo, la emulsión será de aceite en agua (O/W) pero si el tensoactivo es lipófilo, la emulsión será de agua en aceite (W/O).Una fase acuosa, otra oleosa y gran proporción de emulgente, permiten preparar microemulsiones, cuyas propiedades de transparencia, estabilidad, fluidez y extensibilidad las hacen indispensables en dermocosmética.

 

Propiedades

MACROEMULSIONES

MICROEMULSIONES

Aspecto

Opaco

Transparente

Diámetro fase interna

100 – 0,15mm

0,15 – 0,0015mm

Formación

Agitación

Espontánea

Estabilidad

Inestables

Estables

Friberg S.E.: J. Soc. Cosmet. Chem. 41:155-171, 1990

 

Dada la predominancia del agua en las emulsiones O/W, suelen evaporarse más rápidamente que las W/O por lo que sustancias hidrófilas, ionizantes, como las sales minerales o que puedan orientarse en un campo eléctrico, llamadas lunarectantes, como la lanolina, los polioles o los lipoaminoácidos, reducen esa tendencia. Las emulsiones de W/O no necesitan emulgentes pero si antioxidantes que eviten el enranciamiento, por oxidación, de los lípidos y, tanto las emulsiones O/W como las W/O, tienen facilidad para contaminarse con gérmenes por lo que suele ser necesario añadir un antiséptico. En cuanto a la viscosidad de las emulsiones O/W suele controlarse mediante gelificantes o espesantes vegetales o semisintéticos, como celulosa, gelosa, gomas, etc., y en las W/O,los mismos componentes lipoideos, tipo lanolina. En cualquiera de las emulsiones se pueden añadir principios activos o perfumes, colorantes u otras sustancias que satisfagan el color, olor, etc., buscados.

 

Una emulsión simple W/O dispersada en una fase acuosa da una emulsión múltiple W/O/W y una O/W dispersada en una fase oleosa da una O/W/O. Todas las emulsiones múltiples son de gran utilidad por sus características organolépticas de ligera untuosidad, sin sensación grasa, aunque contengan cantidades importantes de lípidos, y por poder servir como vehículos de sustancias activas encapsuladas que retrasan su liberación haciéndolas más eficaces, lo que se puede controlar y dosificar microscópicamente puesto que se puede seguir el marcador desde el comienzo de la emulsión, donde debe de estar ausente de la fase externa, hasta su aparición con el paso del tiempo.

 

Las emulsiones múltiples más empleadas son las W/O/W (hidrófila/lipófila/hidrófila) pero todas ellas se fabrican con las mismas materias que las emulsiones simples, aunque se suelen emplear, para preparar la primera emulsión, como productos de superficie con tendencia lipofílica, sustancias no iónicas con una unión ester, como los condensados de poliglicol, los esteres de sorbitol de cadena larga o polímeros que forman una red estabilizadora en la interfase agua-aceite y en la fase acuosa externa, como productos con tendencia hidrófila, ésteres de sacarosa, sorbitol, polioxietilenos de cadena larga y sobre todo polímeros de oxido de etileno, de propileno y de alcoholes grasos muy etoxilados. Al igual que en las emulsiones simples, se añaden aditivos que impidan la evaporación rápida, la oxidación, la contaminación etc..

 

Las emulsiones múltiples se comportan, en todas sus propiedades, como intermedias de las correspondientes emulsiones simples, es decir una emulsión W/O/W se comporta con propiedades de W/O y de O/W, de la misma forma que es más oclusiva que O/W y menos que W/O, aunque con sustancias hidratantes filmógenas como el quitosano y los derivados de la celulosa se convierte en la menos oclusiva de las tres.

 

Las emulsiones con mucha consistencia se denominan ungüentos, con cierta consistencia cremas y las fluidas leches. Las características de las cremas O/W, también llamadas evanescentes , es la facilidad para extenderse, el aspecto nacarado, el buen tacto y la pronta desaparición, por su gran contenido en agua, mientras que las W/O también llamadas cremas grasas, son lubrificante, emolientes, oclusivas, menos penetrantes, entre las que se encuentran las llamadas cold-creams.

 

Polvos

 

Son los sólidos, orgánicos o inorgánicos, reducidos a partículas minúsculas que  se emplean en cosmética o medicina para tratar, proteger o embellecer la piel  por sus cualidades absorbentes, refrescantes, emolientes o colorantes. Cuando los polvos se someten a presión pueden hacerse compactos, permitiendo una estructura permanente que facilita la utilización en localizaciones precisas y en cantidades determinadas.

 

Pastas

 

Son formas bifásicas, semisólidas, formadas por un sistema monofásico líquido en el que se dispersa un sólido insoluble, es decir polvos, que suele estar micronizado y según la cantidad puede ser pasta oleosa o acuosa. Cuando se mezcla una base grasa sólida y pigmentos insolubles se pueden fabricar lápices de labios de los más variados colores y consistencia.

 

 

 

LÍQUIDOS

soluciones, lociones, aerosoles

emulsiones

(ungüentos, cremas, leches)

suspensiones

(geles, cremigeles, barras)

GRASAS

(pomadas)

pasta

SÓLIDOS

(polvos)

 

 

 

 

 

Componentes

 

Los productos empleados en dermocosmética y en dermatología en general pueden ser sólidos, líquidos o gaseosos, inorgánicos, orgánicos, sintéticos o semisintéticos, lo que hace prácticamente imposible detallar cada uno de ellos.

 

Inorgánicos

 

Entre los sólidos inorgánicos, además del sulfato de zinc, de cobre, permanganato potásico y otros polvos muy empleados como antisépticos destacamos el talco, polisilicato magnésico hidratado, que es un polvo de gran utilidad como absorbente y refrescante, el óxido de zinc, polvo blando que tamizado muy fino es inerte, protector y refrescante, la calamina con las mismas características del precedente pero con algo de óxido férrico, lo que la da una coloración rosa, la bentonita que mezclada con agua da un gel muy estable, como la mayor parte de las esmectitas, a causa de su estructura trilaminar en hojas externas, tetraédricas, de silicio y oxígeno y centrales, octaédricas, cuyo contenido en aluminio puede ser intercambiado por hierro, magnesio u otro elemento, como el litio (hectorita), compensando un déficit de carga iónica e impidiendo la viscosidad de las dispersiones acuosas, según la concentración de arcilla y el contenido de cationes. Una alta concentración de arcilla y la adición de una sal, para aumentar el número de cationes, produce un alta viscosidad por la reducción de las cargas negativas superficiales aumentando la atracción de los bordes positivos hacia las superficies lamelares negativas, mientras que una escasa concentración de arcilla, sin cationes, aumenta las cargas negativas superficiales provocando una repulsión y por tanto una baja viscosidad.

 

El petróleo destaca por las múltiples aplicaciones de la gran variedad  de productos que se pueden obtener mediante su destilación fraccionada, como la parafina sólida, la ceresina, la ozoquerita, de consistencia dura, la semisólida, de carácter untuoso que, de la misma forma que la vaselina blanca, microcristalina, no se enrancian nunca y son muy útiles para mezclarlas con la lanolina y otras ceras, la parafina líquida que, como la vaselina líquida, son incoloras y muy utilizadas en brillantinas y otros cosméticos grasos, aunque todos ellos precisan para su aplicación dermatológica un alto grado de purificación. Las ceras minerales tienen practicamente un 100% de insaponificables lo que las da un alto grado de alcoholes grasos céreos, siendo muy estables y totalmente insobles en agua.

 

Orgánicos

 

Pretender describir, ni someramente, los más importantes productos orgánicos que pueden utilizase en dermocosmética es una utopía porque, como puede imaginarse, el número de plantas y animales es enorme, pero si se considera la variedad de productos que se pueden obtener de cada órgano, de cada célula, en cada momento metabólico, de cada método de extracción y de las combinaciones que se pueden hacer con todos estos parámetros se comprenderá la imposibilidad, no ya de describirlos, ni siquiera de conocerlos.

 

 

No obstante podemos recordar algunos de los más usados, en forma de polvos, hidrocoloide, goma, líquido, etc., según el método de obtención, como los polvos de almidón de trigo, maíz, patata, arroz, etc., de las semillas de algarrobo (Ceratonia siliqua), de tamarindo (Tamarindus indica), de guar (Cyanopsis tetragonolobus), de avena, que en forma de geles como las algas marrones (Feofíceas) o rojas (Rodofíceas) son emolientes y refrescantes pero de fácil contaminación, por lo que no deben utilizarse en los pliegues, aunque son útiles como espesantes, solubilizantes o estabilizadores de las emulsiones, lo mismo que el tragacanto, obtenido de la goma resultante de las incisiones hechas en la corteza del Astragalus gummifer, la goma arábiga de la Acacia verek, la goma de karaja de la Sterculia urensla. De la abundante celulosa existente en las plantas  se pueden obtener los más variados polímeros aniónicos, catiónicos y no iónicos, cuyas propiedades espesantes, filmógenas, estabilizantes, etc., siempre tienen aplicación en dermocosmética.

 

La lista de aceites vegetales líquidos es interminable (oliva, soja, girasol, cacahuete, avellanada, nuez, almendras dulces, germen de trigo, arroz, coco, palma, aguacate, borraja, algodón, lino, uva, ricino, etc.) pero, recién extraídos, son poco utilizados en dermatología, no solo por la necesidad de cambiar el color, olor, acidez, etc., sino, sobre todo, por la facilidad de enranciamiento de los ácidos grasos libres, insaturados, que hay que estabilizar mediante un sistema antioxidante que no cambie las propiedades inherentes a otros ingredientes no triglicéridos como hidrocarburos, alcoholes grasos, vitaminas, etc., tan importantes, no solo como hidrófobos, sino como protectores cutáneos, aunque las técnicas modernas han permitido obtener escualeno, aceite extraído de los escualos y muy bien tolerado por la piel, del aceite de oliva.

 

Otra cosa son los aceites vegetales volátiles, sintetizados por ciertas plantas especializadas en aromas y olores, que son muy utilizados en perfumería, a pesar de las complicaciones que encierran, no solo en el número de moléculas aromáticas y composición química, sino incluso del momento de la recogida, el clima, la tierra, los métodos de extracción y sistemas de comercialización, entre los que destacan la esencia de lavanda, muy aceptada por la piel, con cierta actividad antiinflamatoria, tónica y cicatrizante, de geranio, astringente, antiséptica, tónica y antiinflamatoria, de romero, astringente y tónico circulatorio, de cedro, cicatrizante pero contraindicada durante el embarazo, de madera de rosa, muy bien aceptada, con cierta actividad antiséptica y tónica, de azafrán, muy estimulante pero contraindicada en el niño y en el embarazo, de limón, protectora de la circulación y de la permeabilidad, aunque con posible fototoxicidad.

 

Entendiendo por manteca a toda sustancia rica en triglicéridos, saturados o no, untuosa, pastosa y sólida, las semillas y frutos ofrecen importantes mantecas vegetales, de composición heterogénea, que han sido muy utilizadas en la fabricación de tensoactivos y jabones (coco, cacao, palma, karite, etc.). Las ceras vegetales, cera candelilla de la Euphorbia cerífera, aceite de jojoba de la Simmondsia chinensis, cera carnauba de la Copernica cerífera, como las minerales, tienen un alto porcentaje de ésteres de ácidos grasos y alcoholes grasos de larga cadena, con una fracción insaponificable de fitoesteroles, hidrocarburos y alcoholes, que las hace impermeable al agua y por tanto de gran utilidad como protectoras, oclusivas, espesantes y por su consistencia y brillo especialmente en los lápices de labio. Los insaponificables de los aceites y mantecas vegetales, especialmente del aguacate y del karite, son, hoy por hoy, los productos más interesantes para el mantenimiento eutrófico de la piel, porque, además de las funciones anteriormente dichas de emoliente y protector, tienen una penetración percutánea, aumentando la elasticidad de la piel con resultados muy satisfactorios en esclerosis, artrosis y periodontosis.

 

Conocido el importante papel fisiológico que tienen las ceramidas de los cuerpos de Odland, del estrato córneo, los estudios de las ceras vegetales se han desarrollado en gran manera, especialmente las lecitinas, por las dificultades de estabilización, olor, color y purificación, que tienen las fosfoesfingosinas de los animales, aunque todavía hay muchas dificultades para obtener, unas y otras, en estado puro y suelen ser una mezcla de ceramidas, colesterol y fosfolípidos en las animales y de ceramidas y glicoceramidas en las vegetales.

 

Del reino vegetal pueden extraerse numerosos principios activos con diferentes aplicaciones dermocosméticas, como las saponinas, que son utilizadas como descongestivas, vasoconstrictoras, protectoras vasculares, antihialuronidásicas, antiinflamatorias,cicatrizantes, emolientes, tensioactivas e incluso antisépticas y repelentes de insectos, los polifenoles, como protectores de la microcirculación cutánea, antiinflamatorios, antirradicales libres y como protectores solares, los alfa-hidroxiácidos, como epidermopoyéticos, exfoliantes, queratolíticos, despigmentantes, antiseborreicos e hidratantes.

 

Al igual que de la destilación del petróleo se obtiene buen número de alquitranes minerales, la destilación seca de la madera produce una variedad de breas vegetales compuestas por hidrocarburos alifáticos y aromáticos, fenoles, ácidos y alcoholes, de acción exfoliante, rubefaciente, queratolítica, antiseborreica,  etc., que han sido muy empleadas no solo en cosmética sino también en terapéutica dermatológica.

 

 

Entre los lípidos obtenidos de animales, muy utilizados en dermocosmética, hay que recordar la clásica lanolina que, aunque los progresos recientes hacen poco práctica la forma anhidra, por su densidad grasa y sus posibles sensibilizaciones, los distintos tratamientos, como la hidrogenación, la acetilación, la oxietilenación y la saponificación permiten formas sólidas, semisólidas y fluidas de gran utilidad como filmógenas, emulgentes, emolientes, engrasantes, etc., siendo uno de los vehiculos más empleados en las fórmulas magistrales dermatológicas. La manteca  de la grasa abdominal de cerdo, vacas, ovejas y otros animales es barata pero se enrancia facilmente y suele utilizarse en fabricacion de jabones y detergentes, lo mismo que el aceite de visón que no tiene más ventajas que la sugestión del nombre o del hígado de pescados (tiburón, merluza, etc.) que ha tenido fama por su riqueza en vitaminas pero con el inconveniente de colores y olores poco satisfactorios, lo contrario que el aceite de tortuga, rico en ácidos grasos insaturados (oleico, linoléico y linolénico)que se puede purificar, haciéndole incoloro e inodoro y útil para las ictiosis y demás dermatosis escamosas y deshidratadas. El esperma de ballena, obtenido de las cavidades óseas de la ballena, sigue utilizándose para regular la consistencia de emulsiones.

           

También del reino animal, en forma de soluciones, se emplea el glucógeno, como emoliente de las la epidermis, aunque hay estudios que preconizan su utilidad como energético, de la misma forma que los mucopolisacáridos azufrados se han estimado estimulantes del folículo pilosebáceo pero realmente son filmógenos y útiles en las emulsiones hidratantes y lociones capilares, por el aspecto brillante que infieren, al igual que el quitosan obtenido de la quitina de los crustáceos. El único mucopolisacárido que puede penetrar la epidermis y mejorar la elasticidad cutánea, siendo empleado en la inflamación y el edema dérmico es ácido hialurónico.

 

Las soluciones de péptidos y aminoácidos de queratina, proteína fundamental de la capa córnea, cabellos y uñas, tienen propiedades filmógenas y protectoras, lo mismo que el colágeno y la elastina nativas de todos los animales, tan utilizados en cosmética por sus acciones filmógenas e hidratantes, más que por su capacidad para atravesar la barrera epidérmica, por lo que se utilizan en hidrolizados, péptidos tensoactivos, soluciones alcoholicas e incluso asociaciones con glucosoaminoglicanos y lípidos, aunque en el caso de la elastina, la solubilidad es más difícil, por la riqueza en aminoácidos hidrófobos, lo que explica la gran variedad de métodos de obtención y por tanto de productos cosméticos con diferentes propiedades.

 

Los progresos técnicos han hecho que diariamente se estén obteniendo productos de los distintos órganos animales, como proteoglicanos de los cartílagos, timopéptidos del timo, proteínas del cristalino, seroalbumina de la sangre, polipéptidos tipo Factor de Crecimiento de la epidermis, fibronectinas del dermis, tubulinas y fosfoglicoproteinas del sistema nervioso e incluso, extractos de organos, placentarios, cardiacos, hepáticos, esplénicos, cerebrales, etc., extractos de células, ácidos nucleicos, mitocondrias, aparato de Golgi, etc., y productos biológicos como líquido amniótico, ascítico, serológico, filtrados de cultivos bacterianos, micóticos, proteínas de la seda, jalea real, cera de abejas, propolis, etc..

 

 

Aunque las vitaminas, de origen animal o vegetal, en su mayoría se hacen indispensables en la dieta diaria para evitar los trastornos metabólicos, especialmente de tipo enzimático, la aplicación tópica, como dermocosméticas, se limita a funciones de hidratación, antioxidantes, regeneradoras y reparadoras. La vitamina A básica o retinol cuya deficiencia produce ambliopia, xeroftalmia e hiperqueratosis foliculares, es sintetizada por plantas superiores, algas y bacterias de fotosíntesis, pero es poco estable y suelen utilizarse sus ésteres, abundante en el higado de los animales y, a diferencia de la vitamina A ácida o ácido retinoide, no tiene apenas acción sobre la epidermopoyesis, sino más bien sobre el sistema enzimático y como cosmética.

 

Al grupo de la Vitamina B pertenece la tiamina o B1, conocida como coenzima en el ciclo de Krebs y productora, en caso de deficiencia nutritiva, del beri-beri, pero de poca trascendencia cosmética dado su particular olor y discutible capacidad metabólica, por vía tópica; la riboflavina o B2, tan importante en el transporte del hidrogeno y causante, en caso de avitaminosis, de prurito, dermatitis seborreica, fisuras periorificiales, glositis y estomatitis, se encuentra en gran cantidad en legumbres verdes, hígado, riñones, huevos y leches, pero desde el punto de vista cosmético no se emplea por su color, su facil destrucción por exposición solar y su escasos estudios; la piridoxina o Vitamina B6 que se encuentra prácticamente en todos los vegetales y animales aunque es muy abundante en la levadura de cerveza, el hígado y los cereales y su déficit alimenticio produce síntomas muy parecidos a los de la riboflavina, dermatitis seborreica y descamativa, intertrigo en los grandes pliegues, estomatitis, glositis, irritabilidad, somnolencia, depresión e incluso neuritis periféricas, pero desde el punto de vista cosmético se ha considerado su actuación como coenzima del metabolismo de los aminoácidos azufrados y del triptófano, de la trasformación del ácido linoléico a ácido araquidónico y el formación de poliaminas reguladoras de la proliferación celular a través de la ornitina descarboxilasa, lo que es muy útil para regular la actividad de las glándulas sebáceas y la acantosis e hiperqueratosis de la piel seca; la nicotinamida, tan abundante en los vegetales y tejidos animales, especialmente en la levadura de cerveza, el hígado y la carne roja y tan importante como componente del nicotín adenín dinucleótido (NAD) y del  nicotín adenín  dinuclótido fosfatado (NADP), coenzimas de numerosas deshidrogenasas, en particular en fermentaciones, como la glucolisis, básicas en el ciclo Krebs y en el tranporte de hidrógeno al interior celular.  

 

El déficit nutritivo en ácido nicotínico, frecuente en  zonas cuya alimentación básica es el maíz o hay mucho alcoholismo crónico, produce la pelagra cuyos síntomas fundamentales son: 1)  dermatosis con eritema rojo oscuro y edema con infiltración cutánea, en las zonas expuestas a la luz, que evolucionan hacia descamación, pigmentación marrón oscura y  atrofia, 2) inflamación crónica de la mucosa digestiva como glositis, estomatitis, gastritis no ácida y diarreas profusas y 3) demencia (las 3 D), pero desde el punto de vista cosmético todavía no se ha podido aprovechar sus capacidades energéticas.

 

La vitamina C o ácido ascórbico se sintetiza por todos los vegetales superiores y animales a excepción de los primates, el hombre, el cobaya, un gorrión de tierras calientes americanas y un murciélago de la India, por lo que el hombre necesita ingerir aproximadamente 120 mg/día con los alimentos dada la importancia funcional de la vitamina C en la cadena energética, mediante su sistema redox que incorpora electrones, sin la participación de deshidrogenasas, haciendo posible la formación de ATP y en la síntesis del colágeno, por su participación en la hidroxilación de la prolina en hidroxiprolina. El déficit nutritivo es el escorbuto que se manifiesta por encias sangrantes, facilidad para los hematomas, trastornos del crecimiento, del tejido óseo y dentario y del colágeno cutáneo. Aunque tiene cierta eficacia como antioxidante y se puede aplicar en la piel como antidecolorante de las hiperpigmentaciones, la reacción es muy inestable, muy hidrosoluble y poco eficaz.

 

La vitamina D no se encuentra como tal en los animales superiores y tienen que formarla, por vía fotoquímica, a partir de un derivado del colesterol, el 7-dehidrocolesterol (provitamina D3), que se produce en el intestino. Por radiación ultravioleta del ergosterol se obtiene la vitamina D2, del 22-dehidroergosterol la D4, del 7-dehidrositosterol la D5, del 2-dehidrostigmasterol la D6 y del dehidrocampesterol la D7. La vitamina D se almacena en el higado aunque también se encuentra en los riñones, intestino, suprarrenales y tejido óseo, se transporta por la circulación con las a2 – globulinas y las albúminas, siendo el metabolito biológicamente activo el 25-hidroxicolecalciferol.

 

La piel expuesta al sol tiene una media de 1UI/cm2 y su máximo es de 15 UI/cm2, con la mayor actividad en las capas profundas del dérmis, pero disminuyendo linealmente hasta un 75% con la edad, lo que sin duda también está en relación con su actividad hormonal puesto que, a traves de la paratohormona, regula la calcemia, influyente no solo en el raquitismo del niño sino en el tejido óseo, cartilaginoso y fibrilar del viejo.

 

La vitamina E o tocoferol, de tan alta reputación como factor fertilizate, se encuentra sobre todo en los aceites vegetales, el huevo y los vegetales jóvenes o sus granos, con lo que es muy rara la hipovitaminosis del adulto, siendo, al menos, cuatro vitaminas E (a, b, g, d), según la posición de los radicales metilo en las posiciones 5,7 y 8  del tocol, dando aceites muy solubles en solventes orgánicos, estables en medios ácidos, alcalinos y en el calor pero fácilmente oxidables, sobre todo con la luz, con importante acción antioxidante por la facilidad para perder el hidrógeno del grupo hidroxilo y rápidamente hacerse una traslocación de los dobles enlaces de los oxígenos, mediante otra pérdida de hidrógeno, transformándose en  a-tocoferilquinona quien, a su vez, puede volver a transformarse en Vitamina E por la participación de la vitamina C y del Glutatión reducido, lo que hace que, por su buena absorción cutánea, esta combinación se emplee en Cosmética como antirradicales libres, como antiinflamatoria, como hidratante y como protectora de las fibras dérmicas.

 

La vitamina K tiene una función importante en la coagulación sanguínea, por su participación en la formación de los Factores II, VII, IX y X y de este hecho se ha empleado en cosmética, como activadora y regeneradora de la circulación, especialmente de las piernas, pero es dudoso que su acción sea verdaderamente eficaz, sobre todo cuando se sabe que ni siquiera por vía parenteral se acumula en los tejidos, cuando se administra las dosis alimenticias de legumbres verdes y otros vegetales clorofílicos, que es donde se encuentra en mayor cantidad

 

El ácido pantoténico no se forma en los tejidos animales pero se encuentra en casi todos los alimentos vegetales y animales y se incorpora en el coenzima A, de donde saca su importancia para el

transporte de radicales bicarbonados y otros grupos acilo que participan en la oxidación de piruvatos, ácidos grasos, cetoglutaratos, en la síntesis de triglicéridos, fosfolípidos, colesterol, en la acetilación de aminas, de la colina, de la glucosamina y en general en la cadena energética de las mitocondrias  y del ciclo de Krebs.

 

No existe la hipovitaminosis humana y su utilización es más bien dermocosmética por su estabilidad, solubilidad en alcohol y agua, ser incoloro, humectante y evitando temperaturas altas es muy empleado en la higiene y cuidado del cabello, como acondicionador y protector, además de que algunos estudios lo consideran como despigmentante.

 

La biotina  se sintetiza en los vegetales pero en el hombre se obtiene mayor cantidad excretada por las heces que la ingerida, lo que demuestra que es capaz de sintetizarla y es dudosa la existencia de un síndrome carencial, a pesar de que la clara del huevo tiene una glicoproteína, la avidina, que la neutraliza y podría explicar, en caso de abuso de huevos crudos, una xerosis, dermatitis seborréica e incluso alopecia, aunque se incluye fácilmente en emulsiones y champús, con pretensiones antialopécicas y antiseborreicas.

 

La verdadera función de la biotina es como coenzima en la fijación del CO2 y en las reacciones de transcarboxilación, sobre todo la carboxilación del acetilcoenzima A, tan importante para la síntesis de los ácidos grasos, además de participar en otras reacciones como desaminación de la serina, carboxilación reductora de los piruvatos, en el metabolismo del triptófano, de los hidratos de carbono y en la síntesis de proteínas.

 

Los productos de síntesis suelen ser fabricados y empleados según las necesidades y todos los días se esta cambiando la estructura de las moléculas conocidas, en busca de la fórmula deseada, por lo que la descripción de cada sustancia es prácticamente imposible y será más razonable resumir las más importantes para cada función más importante.

 

La polimerización del óxido de etileno produce los polietilenglicoles, muy útiles como humectantes, del etileno los polietilenos, abrasivos y gelificantes, del ácido acrílico los polímeros acrílicos, gelificantes, filmógenos, acondicionadores, dispersantes, emulgentes, del vinil pirrolidona la polivinil pirrolidona (PVP), filmógenos, espesantes, dispersantes, lubrificantes, compactantes, del dimetil siloxano, las siliconas, filmogenas, aislantes, protectoras, emulgentes, acondicionadoras, dispersantes, etc., etc.

 

 

 

 

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