LIBROS

 

 

EXILIO Y DEPURACIÓN

(en la Facultad de Medicina de San Carlos)

 

CAPÍTULO 14

 

 

Depuración del profesorado no numerario

 

Fernando Pérez Peña

Profesor Titular de Patología y Clínica Médica de la Facultad de Medicina de Madrid

 

 

Antes del 18 de julio de 1936, en la Facultad de Medicina de San Carlos existían alrededor de 375 cargos docentes1 de los cuales solamente 28 eran catedráticos, siendo el resto, personal docente no numerario, es decir desempeñaban sus cargos de forma temporal (alumnos internos, médicos internos, Ayudantes y Auxiliares).

 

De los 339 docentes no numerarios analizados, disponemos de información y docu­mentación acreditativa que nos permite reconstruir el destino seguido durante la guerra civil, de aproximadamente 271 profesores. En 68 docentes, no hemos podido localizar documentación acreditativa de que fueran sometidos a depuración, se exiliasen o siguieran otra suerte peor, aunque en algunos casos presumimos que fueran sancionados o se exilia­sen.

 

Describamos, en síntesis y en primer lugar, cuales fueron los profesores no numera­rios, cuyo exilio o depuración política alcanzaría mayor trascendencia, para seguir a continuación con el resto de profesores.

 

Antonio Ruiz Falcó

Siendo Jefe de la Sección de Epidemiología del Instituto Alfonso XIII, el 17 de enero de 1927 (a propuesta de Francisco Tello) es nombrado Ayudante de Clases Prácticas de Histología y Anatomía Patológica (asignatura en la que se explicaban "nociones de micro­biología").

El 25 de junio de 1930 y por acuerdo de la Junta de Facultad, es nombrado Auxiliar temporal de la cátedra de Tello para encargarse de la enseñanza de la microbiología, cargo que sería prorrogado en 1934 por otros cuatro años y que simultanearía con sus trabajos en el Instituto Alfonso XIII y la Dirección del Instituto Ibys, la cual desempeñaba desde 1929.

Cuando se inició la Guerra Civil, y el Hospital fue "ocupado" por el Comité del Frente Popular, dejó de ir por San Carlos dedicándose prácticamente al Instituto Ibys y a su función como médico del Cuerpo de la Sanidad Nacional del que estando en excedencia había sido reintegrado por las autoridades republicanas.

Desde el Instituto Ibys, y bajo su dirección, se distribuirían a la población madrileña, la vacuna BCG (Bacilo de Calmette y Guerin), preventiva contra la tuberculosis y que debía administrarse en tres dosis, por vía oral, durante los diez primeros días de la vida de los niños y que como se pudo comprobar en algunos casos no estaba exenta de riesgos.

Al finalizar de la contienda, y en virtud de la Ley de Responsabilidades Políticas, el 29 de septiembre de 1939 se le abre expediente depurador.

El Juez Instructor, Fernando Enríquez de Salamanca, le acusa de ser izquierdista ("evitaba el trato con los médicos de derechas"), de "alegrarse por el triunfo del Frente Popular", de su "irónica conmiseración con los médicos de derechas expulsados del Institu­to Ibys por el comité rojo", "que no fue destituido ni perjudicado por los rojos, sino reintegrado al Cuerpo de Sanidad", y sobre todo "por pertenecer a la asociación médicos liberales" ("entidad masónica nacida para combatir a los médicos de derechas, de matiz claramente frente-populista" - señalaba el Juez Instructor -).

Ruiz Falcó, manifiesta en su pliego de descargo, no ser ciertas las acusaciones y que pese a haberse considerado siempre persona apolítica, desde que se iniciara el Alzamiento siempre manifestó su adhesión al mismo, siendo numerosas las personas de derechas que ocultó en el Instituto Ibys. Incluso recuerda que él mismo tuvo que huir de este lugar perseguido por el Comité rojo, teniendo que refugiarse - gracias a Fernando Sánchez­Covisa - en el Hospital de San Luís de los Franceses.

Entre sus testigos no faltaron quienes dijeran también, que había estado encuadrado en la Falange Clandestina de Madrid.

Al Juez Instructor, esta repetida "adhesión al Movimiento y colaboración con la Falange clandestina" que decían demostrar numerosos imputados en la depuración ­ mediante una lista interminable de testigos -, le debía oler a chamusquina, por lo que serían pocos los casos en los que lo tuvo en consideración.

El 3 de Abril de 1940 (ya se encontraba Valentín Matilla en la Facultad de Madrid), el Juez Instructor propone a la Superioridad, que Antonio Ruiz Falcó, sea inhabilitado para cargos directores y de confianza. Sin embargo, el Ministerio resuelve que "se reintegre en el goce de los derechos que pueda corresponderle sin sanción alguna".

L. F. Jacob pensaba que de haber sido catedrático, tal vez se le hubiera inhabilitado por varios años para dejar así libre el camino a Valentín Matilla, quien en ese momento ocupaba en San Carlos, la Cátedra de Parasitología y Medicina Tropical del doctorado y que desde 1928, había sido Catedrático de Higiene y Sanidad, y Microbiología y Parasitolo­gía de la Facultad de Sevilla.

 

Francisco Grande Covián

Francisco Ricardo Grande Covián, nace en Colunga (Asturias) el 22 de junio de 1909, y estudia la carrera de medicina en La Facultad de San Carlos entre 1926 y 1931, obteniendo, en septiembre de ese año, el premio Extraordinario en el Grado de Licenciatura. Antes, durante el curso 1928/29, se había incorporado como estudiante al Laboratorio de Fisiología de Juan Negrín.

Dado que en ese curso la Facultad permanece gran tiempo cerrada por los disturbios estudiantiles, marcha ese año hacia Friburgo para trabajar con Paul Hoffmann, realizando un trabajo que le serviría de Tesis, la cual defendería tras regresar a Madrid y licenciarse en 1931.

En enero de 1932 obtiene la plaza de Médico Interno - por oposición, pero siendo el único opositor - ante un Tribunal constituido por Teófilo Hernando (amigo de Negrín), Juan Negrín (su catedrático) y Hernández Guerra (paisano, pariente y Auxiliar de Negrín).

En septiembre de 1932, viaja a Copenhague para ampliar estudios permaneciendo allí hasta que en abril de 1933, la J.A.E le concede una prórroga de un año (recibiendo 425 Pts./oro, mensuales) para estudiar fisiología en Inglaterra y Dinamarca. Durante este tiempo también visita Suecia, durante dos meses.

A Grande Covián, como a Severo Ochoa, poco debía importarle la docencia pues desde que fuera nombrado Médico Interno, no paraba de realizar viajes de estudio. Sin duda lo que le importaba era la investigación. Prueba de ello es que en enero de 1934 se dirige nuevamente a Londres donde permanece durante diez meses, regresando a Madrid a la cátedra de Negrín al iniciarse el curso 34/35, siendo nombrado Prof. Auxiliar temporal el17 de diciembre de ese año (ocupando la vacante habida por renuncia de Paulino Suárez Suárez), cátedra de la que prácticamente se encarga a comienzos de 1935, ya que el Prof. Negrín se dedicaba por entero a la política.

Durante la guerra civil y por sugerencias del Prof. Negrín, realizó algunos trabajos sobre las carencias alimenticias (al igual que lo hicieron otros profesores de San Carlos: Díaz Rubio, Jiménez Díaz, etc.), y especialmente sobre la acción del ácido nicotínico sobre la pelagra (trabajos a nuestro juicio nada novedosos)

A los dos meses de iniciarse la guerra civil, es nombrado por el Decano Márquez (a propuesta de Juan Negrín) Secretario de la Facultad de Medicina, cargo que también desem­peñaría (durante el resto de la guerra civil) con el Decano "accidental", Francisco Tello. Precisamente éste, con fecha 30 de septiembre de 1937, por ser Secretario de la Facultad, "le considera exento del servicio militar" pese a ser el único profesor de la Facultad que se encuentra comprendido en los reemplazos llamados a filas desde el año 30 al 38.

Junto con su cargo de la Facultad, también desempeñó a partir de I937 el puesto de Subdirector del Instituto Nacional de Alimentación (nombramiento realizado por la in­fluencia de Juan Negrín y de su amigo y discípulo, Puche Álvarez (Rector a la sazón de la Universidad de Valencia). Como puede comprobarse, la trayectoria de Grande Covián, va íntimamente ligada a la figura de Juan Negrín.

Al finalizar la guerra, el Juez Instructor del tribunal depurador (Prof. E. de Sala­manca) y en virtud de la Ley de Responsabilidades políticas, le abre expediente impután­dole entre otros los siguientes cargos: a) Haber servido al Gobierno del Frente Popular, desempeñando la Secretaria de la Facultad por designación de su profesor y amigo Juan Negrín; b) Que no fue destituido - como sucedió con otros profesores: Cardenal, Estella, Julián de la Villa, etc. - durante la dominación marxista, lo que demostraba su adhesión al Gobierno "rojo"; c) que estaba afiliado al sindicato socialista UGT desde 1937; d) que su actuación en el Instituto de Alimentación - cuyo nombramiento debía al Dr. Puche -, solo fue para esquivar la movilización; e) Que se ausentaba con frecuencia de Madrid pasando temporadas de 2-3 meses en Valencia o Barcelona para estar más alejado del frente, alojándose en casa de Negrín o de Puche; f) que dado que conocía siete idiomas, sirvió de interprete ante comisiones extranjeras que pretendían desacreditar al Alzamiento Nacio­nal.

En consecuencia, el Juez Instructor, el 29 de mayo de 1940 propone al Ministerio y este acepta, la inhabilitación para cargos directivos y de confianza y la incapacitación durante cuatro años para opositar a cátedras, para obtener becas y pensiones de estudio, y para desempeñar cargos anejos a la enseñanza.

Grande Covián solicita el 18 de julio de 1940, revisión del expediente alegando que intentó varias veces huir a zona nacional, que en la sanción observa animadversión personal del Juez Instructor (Prof. E. de Salamanca) y que el inhabilitarle para opositar, permite que otros con peor currículum ocupen las plazas de fisiología vacantes en las distintas Facultades. Desmiente haberse alojado en casa de Negrín o de Puche, pero no el haber pertenecido a UGT, dejando cierta ambigüedad en el resto de acusaciones. Recuerda que dos hermanos lucharon a favor de Franco y presenta distintos avales de su adhesión al Movimiento, uno de ellos de Amelia Azarola Echeverría, viuda de Ruiz de Alda, el que junto a José Antonio Primo de Rivera, fundara Falange Española. Pese a estas alegaciones y a denunciar como elementos izquierdistas a Negrín y Méndez (ambos habían huido), el 19 de diciembre es denegada la revisión del expediente sancionador.

En octubre de 1940 y tras la depuración política, se incorpora al Instituto del Prof. Jiménez Díaz.

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En marzo de 1949, se convoca a oposición la cátedra de Fisiología General y Química Biológica y Fisiología Especial para las Facultades de Cádiz y Zaragoza, la cual firma junto con otros candidatos (Rodríguez Delgado, Grisolía, Sols, Antonio Gallego etc.). Sin embargo Grande Covián tuvo dificultades para ser aceptado como candidato dado que no reunía uno de los requisitos exigidos para presentarse a Cátedras, la "acreditación de haber ejercido de forma activa la función docente e investigadora durante dos años". Le faltaban dos meses puesto que solo pudo acreditar el periodo comprendido entre el 17 de diciembre de 1934 al18 de julio de 1936 y del 1 de abril de 1939 al30 de Junio del 39, total un año, diez meses y tres días.

Merced a la ayuda de varios amigos del nuevo régimen (¿Jiménez Díaz?, ¿Laín Entralgo?) Grande Covián puede presentarse a la oposición cuyo tribunal estaba formado por José María del Corral, José Sopeña Boncompte, Benigno Lorenzo Velázquez, Jiménez Vargas y Manuel Bermejillo. Y no lo tuvo fácil pues algunos miembros del tribunal juzgaban sus trabajos como precipitados y sin gran interés. El 13 de mayo de 1950, Antonio Gallego que obtuvo plaza en primer lugar, eligió la Cátedra de Cádiz, y Grande Covián la de Zaragoza.

Obtenida la Cátedra, simultaneó su función con el trabajo en el Instituto de Jiménez Díaz donde se encargaba de la sección de fisiología, hasta que en 1953, solicitara la excedencia para marchar a la Universidad de Minnesota y posteriormente a Minneapolis, donde permanecería hasta su jubilación en 1974.

Regresa a España cuando ya no le necesitan en Estados Unidos, y como suele ocurrir en nuestro país, se le nombra catedrático extraordinario de Bioquímica en Zaragoza y se crea un Instituto de Nutrición (promovido por la Industria alimentaria - Laboratorios UTA -), para que él - con su prestigio - sea su Director.

Aunque algunos lo incluyen en la lista de "pérdidas científicas" como consecuencia de la guerra civil, como puede comprobarse, su exilio fue voluntario y nada tuvo que ver con cuestiones políticas. Tal vez influyera su parentesco con Severo Ochoa y el consejo de este para que marchara a Estados Unidos, o tal vez que Grande Covián, estuviese harto de inyectar a ratones (por indicación de Jiménez Díaz), tejido neoplásico, buscando no sabemos qué.

 

Tomás Alday Redonet

Natural de Maliaño (Santander) donde nació en 1892, trabajaba en la Cátedra de Farmacología (Prof. Remando) como Prof. Auxiliar temporal desde 1928 (aunque era catedrático excedente de Salamanca) habiéndosele renovado su cargo por cuatro años como contemplaba la Ley, por lo que debía terminar en su cargo en 1936. Sin embargo a propuesta de D. Teófilo y con la aceptación del Decano Márquez, el 11 de agosto de 1936 (en plena guerra civil), se le vuelve a prorrogar en su cargo pese a haber cumplido el periodo máximo de un Auxiliar temporal.

El Prof. Alday, trabajaba simultáneamente en el Instituto Ibys (del que era accionista) donde había ingresado también por sugerencias de D. Teófilo, siendo su trabajo escaso pues al parecer servía como espejuelo de la clase médica y de propaganda para el Instituto2.

El profesor Alday pertenecía, desde 1930, al sindicato UGT (carné n° 162) y mantenía amistad estrecha con el catedrático de Fisiología Juan Negrín; sin embargo, se sentía poster­gado por éste al no lograr ser nombrado catedrático en Madrid. De igual forma se molestó cuando Juan Planelles y posteriormente Estallés, fueron designados para cargos públicos.

Al iniciarse la guerra civil se encontraba en Piedralaves (Ávila) trasladándose de inmediato a Madrid incorporándose al Instituto Ibys donde pasó la guerra civil con algún escarceo por San Carlos siempre acompañando a Hernando o al Decano Márquez.

Finalizada la guerra es sometido a juicio sumarísimo por el consejo de guerra permanente n° 3, siendo provisionalmente sobreseída la causa (30 de septiembre de 1939)

El 28 de noviembre de 1939, el Juez Instructor del tribunal depurador de los profesores de San Carlos (Prof. Enríquez de Salamanca) le abre expediente acusándole (siguiendo el informe del servicio secreto de Falange de fecha 14 de Agosto de 1939) de haber formado parte del comité revolucionario del Instituto Ibys y de haber aceptado la representación del Frente Popular en el Colegio de Médicos. Se le imputa también el haber sustraído (durante la guerra) de la Cátedra de D. Teófilo, substancias o medicamentos que fuesen cambiables por comestibles y de haber sido presidente del "comité de casa" de la calle Narváez (entre el nº 9 y 21)3 donde vivía "su querida" y donde viviría él. La acusación profundizaba en su vida intima refiriendo que con frecuencia se encontraba ebrio.

El Juez Instructor solicitaba como pena, la separación del servicio de Auxiliar Temporal en la Facultad de Medicina. Su Jefe, el Prof. Hernando se encontraba por aquel entonces, exiliado voluntariamente en París. El proceso se prolongó entre otras cosas por las dificultades existentes para averiguar su paradero. Sabemos que con fecha 7 de octubre de 1944, la Dirección General de Seguridad informaba que Tomás Alday vivía en Madrid (calle de Cristóbal Bordiú, 45-3°) y que seguía trabajando en el Instituto lbys como Jefe de la Sección de Farmacología. Se informaba también, que poseía una finca en Muriedes (Santander) con gran número de cabezas de ganado.

El expediente sería resuelto definitivamente el 18 de diciembre de 1944, decretándose su sobreseimiento.

 

Manuel Delgado Gibaja

Prof. Auxiliar temporal de Anatomía y Técnica Anatómica desde el 26 de febrero de 1934, fecha en la que ocupa la vacante producida por cese de Modesto Martínez Piñeiro.

Durante la guerra civil desarrolló una gran actividad quirúrgica en distintos centros creados en zona republicana como consecuencia del conflicto bélico. De esta forma, desempeñó la Jefatura de Servicio de cirugía del Hospital Popular ("hospital de sangre") del 1er. Regimiento de Asturias (Paseo de Extremadura) desde el 28 de julio al 20 de octubre de 1936, fecha en la que fue nombrado Director del centro. Posteriormente sería Director del Dispensario nº 1 del Socorro Rojo Internacional, simultaneando su función con la de médico en Standard Eléctrica, empresa dedicada a la fabricación de material de guerra.

Con este currículum y dadas las circunstancias, el Juez Instructor le incoa expediente acusándole de colaboración profesional con las "fuerzas rojas" y considera que "es persona tarda en reaccionar hacia el bien, por lo que no es apta para funciones docentes", y en su consecuencia el 27 de febrero de 1940, propone al Ministerio que sea inhabilitado para cargos directivos y de confianza, así como la incapacitación para obtener becas, pensiones de estudio o cargos anejos a la enseñanza, durante un plazo de cuatro años. Dado que los profesores Auxiliares, lo eran por un periodo de cuatro años renovables por otros cuatro, la sentencia equivalía realmente a la separación definitiva de la función docente.

Pese a las alegaciones del inculpado, presentando distintos certificados - como hacían casi todos- testificando su "afecto al Glorioso Movimiento Nacional" y de señalar como elementos izquierdistas - también era la norma- a los profesores Negrín, Sánchez-Covisa, Bejarano, Hernando y Méndez (todos habían huido), el Ministerio hizo firme la propuesta del Juez Instructor.

 

Julio Bejarano y Lozano

Nacido en Madrid el 3 de febrero de 1893, se licencia en Madrid en 1918 habiendo obtenido Matrícula de Honor en todas las asignaturas. Sorprende al analizar su expediente que - salvo error - tal calificación se le otorga incluso en asignaturas en las que solo había obtenido aprobado.

Tras ser alumno interno en San Carlos, en 1918 - recién licenciado - es nombrado Médico del Hospital Provincial de Madrid con plaza en el Hospital de San Juan de Dios donde sería discípulo de Azúa en la época de decadencia física de éste, afectado por su hemiplejía, por lo que más bien se le debe considerar como discípulo de José Sánchez­Covisa. Al año siguiente obtiene plaza en la Beneficencia Municipal de Madrid. En tan rápida carrera, algo debió influir el que fuera hijo de un afamado médico (Eloy Bejarano Sánchez).

En 1929 es nombrado Prof. Auxiliar temporal adscrito a la Cátedra de Dermatología (Prof. José Sánchez-Covisa) cargo que desempeña hasta el 19 de mayo de 1933, fecha en la que cesa por haber sido nombrado por el Gobierno republicano Director General de Sanidad, sin duda alguna por haberse destacado en la política. No obstante debió encontrar algunas dificultades en este cargo, pues a los cuatro meses (16 de septiembre), se reintegra a su puesto de Auxiliar que le había sido reservado.

El 24 de julio de 1936, a los seis días de haberse iniciado la Guerra Civil, y como consecuencia de la incautación del Colegio de Médicos de Madrid por el Frente Popular, es designado Presidente del Colegio, nombrando Contador a su compañero de claustro José Torre Blanco (Prof. Auxiliar de Ginecología) y vocales - entre otros - a Rafael Resa Fernández (el que fuera protagonista importante en el Hospital de San Carlos) y a su también compañero de claustro y Prof. Auxiliar de Microbiología, Antonio Ruiz Falcó.

José Torre Blanco sería nombrado el 30 de julio de ese año, por un Decreto firmado por Azaña, Administrador en nombre de la República, de Previsión Médica Nacional (la incautación del Colegio se extendería a los fondos y bienes del Consejo general de Colegios de Médicos).

Según narra Agustín Albarracín, Bejarano nada mas tomar posesión de la Presidencia del Colegio, reunió a todo el personal y les dijo: "los momentos actuales de España, exigen el máximo apoyo de todos al Gobierno constituido. Si alguien no está dispuesto a colaborar, debe abandonarnos; Se advierte que la menor falta de colaboración, será castigada inexorablemente. Termina su discurso con un ¡Viva la República!".

El 16 de noviembre de 1936, por orden del Ministerio de Hacienda (siendo el Ministro Juan Negrín) es nombrado Jefe de Servicios Sanitarios del Instituto de Carabineros, con el grado de General. Por iniciativa de Bejarano, se programó el envío de alimentos licores y material quirúrgico a las milicias de los frentes de Guadarrama y Somosierra.

El 19 de marzo de 1937, solicita al Ministerio (a nuestro juicio con cierto descaro) poder simultanear este último cargo con el de Prof. Auxiliar y recibir los haberes que le corresponden en Valencia, donde residía a la sazón (a 350 Km. de la Facultad de San Carlos). El Ministerio tarda diez días en contestarle afirmativamente (Su compañero de claustro Juan Negrín, ostentaba el máximo poder)

Aunque no hemos podido localizar el expediente de depuración de este profesor, nos consta que "temiéndose lo peor"4, por su clara identificación con el Frente Popular decidió exiliarse a Méjico, donde alcanzaría gran renombre profesional y social como Director del Hospital de Leprosos de Zoquiapan y Jefe de Servicio de Dermatología de la "Beneficencia Española en Méjico" (¿El Yate Vita?). Falleció en Méjico en 1965.

 

 

José Torre Blanco

Nacido en Logroño el 17 de septiembre de 1895 e hijo de un Capitán de Ingenieros, obtiene el grado de Licenciatura el 11 de octubre de 1918 (con Premio Extraordinario) después de haber cursado la carrera con calificación de Matrícula de Honor en todas las asignaturas (otro ejemplo de brillante estudiante de aquellos tiempos de auge de la ILE; menos mal que ni Ramón y Cajal, ni Severo Ochoa lograron tan brillante expediente), excepto en la de "Enfermedades de la Infancia", que tuvo que repetirla tras ser suspendido en las convocatorias oficiales del curso 1915/16 (Yeso que todavía no era catedrático de Madrid, Enrique Súñer y Ordóñez, pues regentaba la Cátedra Francisco Criado Aguilar).

En 1927, siendo Rector José Rodríguez Carracido y Decano de Medicina, Sebastián Recasens, es nombrado Prof. Auxiliar temporal adscrito a la Cátedra de Ginecología (prof. Varela Radío), cargo que desempeña hasta el 28 de Febrero de 1935, fecha en la que se cumplen los ocho años que permitía la ley de su actuación como tal.

El 24 de julio de 1936, forma parte del equipo de su compañero y amigo Prof. Bejarano Lozano, que logra la Presidencia del Colegio de Médicos de Madrid, tras la incautación de este por el Frente Popular.

El 30 de Julio de 1936, un Decreto firmado por Azaña, le nombra - como ha quedado señalado - Administrador en nombre de la República, de Previsión Médica Nacional (la incautación del Colegio, se extendería también a los fondos y bienes del Consejo general de Colegios de Médicos).

En Junio de 1937, con motivo de los cursillos que se organizaron en San Carlos, fue encargado -dado que los catedráticos habían huido de Madrid-, para impartir la obstetricia y Ginecología, pero renunció a ello por incompatibilidad con su función de Comandante Médico Inspector de Hospitales, del Instituto de Carabineros. Dicha renuncia originó que la Junta de Facultad propusiera a los profesores Auxiliares García Orcoyen (que estaba adscrito a la Cátedra de Población) y Pablo Sela Sampil (de la Cátedra de Varela Radío), para impartir el cursillo. Por razones oscuras el Rector José Gaos (desde Valencia), no aceptó dicha propuesta y designó a Vital Aza para tal función. Sin embargo, pocos días después y sin saber por qué, el Ministerio cambió de criterio y nombró a Sela encargado único.

Aunque tampoco hemos localizado el expediente depurador conocemos que salió de España para asentarse en Méjico donde fallecería, aunque en tiempos de transición demo­crática volvió a España, recibiendo curiosamente algunos agasajos "rehabilitadores", según nos contara el Rector Botella Llusiá (comunicación personal 2001).

 

Adolfo Hinojar Pons

Nacido en Soria el 27 de septiembre de 1881, estudia medicina en la Facultad de San Carlos donde se licencia en 1904 y se doctora al año siguiente, dedicándose muy pronto a la especialidad de ORL, aunque en un tiempo (1909) fuera Prof. Auxiliar de Terapéutica e intentara ser catedrático de Hidrología y de Higiene. En 1907 obtiene por oposición una plaza de médico de la Beneficencia de Madrid y más tarde una de médico numerario del Hospital Provincial, sucediendo a Juan Cisneros (catedrático de ORL de la Facultad). El 28 de marzo de 1912 sería nombrado Auxiliar numerario de la Cátedra de ORL (Prof. García Tapia).

En marzo de 1930, desempeña la Presidencia del Colegio de Médicos de Madrid pero dado el periodo políticamente conflictivo (transición de la monarquía a la 2a República), presenta su dimisión en mayo de 1932.

Durante este periodo y estando afiliado a Izquierda Republicana, se presenta a Diputado en Cortes por Soria, no obteniendo acta.

Cuando se inicia la guerra civil, se encontraba en el Hospital Provincial y allí siguió simultaneando su trabajo con las clases de ORL que daba en la Facultad con ocasión del cursillo intensivo que se organizó y habida cuenta de la ausencia del catedrático (Antonio García Tapia) que se encontraba en zona nacional. Dada su escasa colaboración con el Gobierno "rojo", el Ministerio de Instrucción Pública le cesa desde Valencia, sustituyéndo­le, Andrés Sánchez Rodríguez.

En septiembre de 1937 logra marchar a París no regresando a España hasta septiem­bre de 1939, finalizada ya la guerra civil.

Dado que iniciado el curso 39/40, no se presenta en la Facultad, se le declara cesado (junto a Bastos Ansart) en su cargo de Auxiliar por abandono de destino.

Pero las cosas se le complicarían aún más (a parte de ser inhabilitado por el Colegio de Médicos para cargos directivos y de confianza), pues en julio de 1939 había sido denunciado por la "Compañía Cinemas, S.A." (Cine Carretas - calle Carretas, 13) de la que él era socio fundador, como consecuencia de la obligación de declarar las acciones que Hinojar tenía en dicha sociedad (50 acciones de 500 pts cada una) y encontrarse él en el extranjero. El expediente se inicia en octubre de 1939 (prolongándose hasta 1943) saliendo a relucir su afiliación a Izquierda republicana y que poseía valores del Estado por importe de unas 600.000 Pts. (estaba casado, tenía 61 años y no tenía hijos) así como su abandono de servicio en la Facultad de Medicina y el regreso a zona nacional una vez transcurrido el plazo contemplado en la Ley de Responsabilidades Políticas.

Se defiende Hinojar argumentando que su intención desde Francia era pasar a zona nacional, pero que "no pudo hacerlo por una grave enfermedad de su esposa ("flegmasía alba dolens, tras una intervención quirúrgica"), que necesitó ingreso en centro sanitario, y cuando ya estaba repuesta, se había liberado toda España"; no obstante pidió visado para regresar pero no lo obtuvo hasta septiembre de 1939. Daba la sensación en sus declaracio­nes, que la verdadera causa de no regresar antes a España y a zona nacional, era simplemen­te por temor a represalias dada su antigua filiación a Izquierda Republicana.

No hemos encontrado documentación sobre la sentencia del Tribunal depurador, aunque todo parece indicar que solo fue inhabilitado para ejercer cargos directivos y de confianza.

 

Carlos Lorca Jamar

Prof. Auxiliar temporal de Obstetricia y Ginecología de San Carlos, en 1935 forma parte de la candidatura (considerada de izquierdas por algunos) al Colegio de Médicos de Madrid que logró vencer a la encabezada por Oscar Piñerúa (candidatura oficialista que todo el mundo pensaba iba a ser la triunfadora), ocupando la vocalía en representación de la Facultad de Medicina5.

Al iniciarse la guerra civil, permanece en San Carlos hasta que siendo militarizado en 1937, es enviado a un Hospital de la sierra madrileña donde permanece hasta que logra desertar del ejercito rojo y ocultarse en Madrid hasta la finalización de la contienda.

Con estos antecedentes el Juez Instructor Prof. E. de Salamanca, propone en agosto de 1939, la rehabilitación en su cargo sin sanción alguna. Pero algo debió suceder cuando el propio Juez, resuelve abrir nuevo expediente en virtud de nueva información que permite acusarle de practicar ideas izquierdistas, alistarse voluntariamente al ejército rojo y ser adicto al Frente Popular.

Varias denuncias habían motivado la apertura del nuevo expediente. Un practicante del Hospital de San Carlos (José Fernández de Anglada), testifica el 25 de abril de 1940, que Lorca Jamar era amigo de Torre Blanco (huido de España hacia Méjico), del Dr. Piedra (fusilado por los nacionales6) y que en su clínica privada también trabajaba el Prof. Auxiliar Mario Sancho Ruiz-Zorrilla (fusilado por los nacionales). Otro testigo dice haberle visto en la "Maison Dorée", en la tertulia de Sánchez-Covisa, Torreblanco y Rafael Fraile (Director de la Escuela de Medicina Legal y también huido a Méjico).

Lorca Jamar se defiende recordando que la Candidatura al Colegio de Médicos, que fue tildada como de izquierdas, realmente estaba apoyada por la Falange y que prueba de su adhesión al levantamiento militar fue su deserción del ejército republicano. En su defensa y contestando al formulario obligado a todo los depurados señala como elementos identifica­dos con el Frente Popular a Juan Negrín, Manuel Márquez, José Sánchez-Covisa, Pittaluga, Bejarano, Fraile, Torre Blanco, Manuel Rivas Cherif, Estanislao Lluesma y Rafael Resa (la mayoría de ellos huidos al extranjero).

Los argumentos de Lorca Jamar no debieron convencer al Prof. Salamanca (quien debió pensar que Lorca había jugado con dos barajas), pues este con fecha 17 de junio de 1940, propone para el ex-Auxiliar de la Facultad de Medicina, la inhabilitación para cargos directivos y de confianza, sentencia que es hecha firme el 17 de octubre de 1940.

 

Pablo Sela Sempil

Profesor Auxiliar temporal de la Cátedra de Obstetricia y Ginecología del Prof. Varela Radío desde el 28 de enero de 1936 y de la Casa de Salud de Santa Cristina desde el 7 de enero de 1935, fue encargado de la dirección de esta institución el 4 de octubre de 1936, dado que el Director (Prof. Varela Radío) había huido al extranjero. Realmente la dirección era ficticia, puesto que recibía órdenes de Wenceslao Roces, Subsecretario del Frente Popular. Para comprender tal irracional función de Director, basta señalar que en noviembre de ese año, se nombró nuevo Patronato de Santa Cristina, presidiéndolo nada menos que Dolores Ibarruri y formando parte como vocales Matilde Landa (por el Socorro Rojo Internacional) y Juan Ruano (médico comunista con gran poder) por el Frente Popular. Nada tiene de extrañar que con tal "ilustre patronato", se decidiera sustituir la denominación de Santa Cristina por "Casa Central de Maternidad". Pese a ello, en un año se asistieron 5000 partos7.

En junio de 1937, fue el encargado único (tras las peripecias señaladas al referimos a Torre Blanco) para impartir el cursillo de Obstetricia y Ginecología en el Hospital de San Carlos.

Con estos antecedentes de haber desempeñado cargos designados por el Gobierno del Frente Popular, al finalizar la guerra, el Juez Instructor le abrió expediente depurador y considerando los avales a su favor de Alfredo Marquerie Mompín (Subdirector del Diario Informaciones y afiliado a la FET y de las JONS), Víctor de la Serna (Director de Informaciones), Fernando Escardó Peinador y Jesús García Orcoyen, el 6 de septiembre de 1939 propuso la rehabilitación en su cargo sin sanción (aunque existió la intención de confinarlo ).

Pese a salir indemne del Tribunal Depurador, D. Pablo (como le recordaba, no ha mucho, el Rector Botella Llusiá) perdió su puesto de Auxiliar, dado que Arcadio Sánchez López (quien se había presentado a la plaza que obtuviera Sela Sempil) presentó un recurso en abril del 36, alegando que tenía más méritos, y logrando que el Tribunal Supremo en 1940 revocara la Orden del Ministerio de Instrucción Pública y dieran a él, el derecho preferente a ocupar el cargo de Prof. Auxiliar.

Utilizando simultáneamente otra vía, Arcadio Sánchez argumentaba ante el Decano (Fernando E. de Salamanca), el que Sela Sampil, no había solicitado la prorroga de su cargo de Auxiliar Temporal (en enero del 40, fecha en la que terminaba el periodo de cuatro años), por lo que solicitaba ser nombrado para tal cargo. El Decano y todavía Juez Instructor, aceptó la solicitud de Arcadio Sánchez, comunicándoselo a D. Juan de la Cierva (Jefe de Universidades) quien en un claro ejemplo de "amiguismo", se había interesado por D. Arcadio.

Con fecha 28 de mayo de 1940, el Ministro de Educación (Ibáñez Martín), cesa al Prof. Auxiliar Pablo Sela, siendo sustituido por Arcadio Sánchez López

Pablo Sela Sampil (se nos antoja que fuera hombre de poco carácter, buena persona y nada izquierdista), fue rehabilitado por el Juez Instructor, pero "inhabilitado" -mediante un juego de malabares- por el mismo Juez, transformado en Decano con la colaboración de Arcadio Sánchez López, apoyado por Juan de la Cierva y el Tribunal Supremo.

 

Arcadio Sánchez López

Alumno Interno por oposición del Hospital de San Carlos de 1913 a 1917, obtiene este año el premio Extraordinario de la Licenciatura. Tras lograr el grado de Doctor obtiene (debía ser un extraordinario opositor) las plazas de Médico del Cuerpo de prisiones (1921), Toco-ginecólogo de la Beneficencia Municipal (1922) de Avila, de la Asociación ferrovia­ria Médico-farmacéutica (1926), de la Asociación de la Prensa, Prosector anatómico de la Facultad de Medicina (Prof. Porpeta), Prof. Ayudante de Clases Prácticas con el Prof. Recasens (1922-1925), Médico del cuerpo de Prisiones (1921) e Inspector Municipal de Sanidad (1929).

En enero de 1936 (como ha quedado señalado) se presenta junto a Sela Sempil a la plaza de auxiliar que obtuviera el último, y no contento con el veredicto del Tribunal, interpone un recurso al que ya hemos hecho alusión y cuya sentencia altamente politizada, le sería favorable tras finalizar la guerra.

Iniciada la guerra civil, Arcadio Sánchez colabora en Madrid y de forma importante con el Movimiento Nacional durante 1936 y 1937, organizando (junto a Fernández Anglada, Luís Sánchez Ruiz - médico de la cárcel de Polier -, Juan Gámez - comisario de policía ­ y algún otro, células de falangistas que solían reunirse en un café de la calle Mayor de Madrid.

Evadido a la zona nacional presta apoyo como Capitán Médico - Jefe del Equipo Quirúrgico C.54 -, montando dos hospitales y distinguiéndose además por su donación al estado (10.000 francos Oro). Tal vez por ello sería condecorado con la Cruz de Guerra Militar Roja y Medalla de Campaña.

Su clara definición ideológica, tuvo su fruto al finalizar la contienda, pues en mayo de 1940 y por sentencia del Tribunal Supremo, se obliga a que ocupe la plaza de Auxiliar a la que concursó en 1936 y que obtuvo Sela Sempil. En ello interviene Juan de la Cierva a la sazón Jefe de la Sección de Universidades del Ministerio de Ibáñez Martín quien interesán­dose por el caso escribe con fecha 4 de junio de 1940 al Decano y éste le contesta al día siguiente comunicándole que no ve inconveniente en la incorporación a la Facultad de Arcadio Sánchez, no solo por la sentencia del tribunal supremo, sino también porque la plaza estaba vacante dado que Sela Sempil no había solicitado en febrero de 1940, la prorroga de su cargo. En consecuencia el 19 de junio de 1940, Salamanca le adscribe a la Cátedra que dirige, como Encargado, José Macau.

Pero la cosa no debía estar clara, puesto que el 26 de junio (siete días después), el Decano le adscribe como Auxiliar a la Cátedra de Obstetricia y Ginecología (2° curso) de la que accidentalmente se encargaba el Prof. García Orcoyen. ¿Que había pasado con José Macau?

A finales de octubre de 1940, Arcadio Sánchez solicita mediante instancia al Decano, sea nombrado "Encargado de la Cátedra". En su instancia, figura un decreto marginal de la Dirección General de Enseñanza Superior (Juan de la Cierva), ordenando a la Facultad que haga la propuesta de Encargado de Curso a favor del Auxiliar, Arcadio Sánchez. El Decano (Prof. E. de Salamanca) contesta con cierto sarcasmo y muestra de lo inteligente que era, y justo que intentaba ser, de la siguiente forma: " como quiera que una propuesta implica prioridad de deseo y esta ha sido ya tomada por la Superioridad, a esta Facultad no la queda otra iniciativa que la de acatar lo que la Superioridad ordene". Arcadio Sánchez López, queda encargado el 6 de noviembre de 1940, (por decisión Ministerial) de la Cátedra de Obstetricia y Ginecología (1º curso - de la que estaba encargado José Macau -), aunque el Rector Pío Zabala ordenó aplazar - no sabemos por qué motivos - la toma de posesión hasta el 7 de enero de 1941. Es probable que influyera en tal demora, el informe recibido con fecha 8 de noviembre de 1940, de la Delegación del SEU de Medicina, que en carta dirigida al Decano señalaba - probablemente de forma mal intencionada o mal infor­mada - que "Arcadio Sánchez había sido militante de Izquierda Republicana y que su moralidad profesional dejaba bastante que desear, señalando un caso concreto en el que dejaba vislumbrar su participación en un caso en el que se había provocado una perforación de útero y tuvo que ser asistida por el Dr. Francisco Luque".

El informe del SEU también señalaba el deseo de los alumnos de que continuara como Encargado de Cátedra el Dr. José Macau, quien había desempeñado a entera satisfac­ción la docencia de la asignatura.

Arcadio Sánchez, desempeñaría el cargo de Auxiliar Encargado de Cátedra, hasta el 4 de agosto de 1943, fecha en la que obtiene la Cátedra de Granada.

 

José Macau Moncanut

Alumno Interno en la Facultad de Barcelona, es nombrado Auxiliar Honorario de la de Madrid desde 1917 a 1921, siendo pensionado en Berna por la JAE. Antes de la guerra civil, se había presentado a las Cátedras de Cádiz y Salamanca superando en ambas los ejercicios de la oposición aunque no obtuviera plaza.

Durante 15 años había sido médico consultor con Sala en el Hospital de la VOT (Venerada Orden Tercera) de San Francisco, Médico Jefe de Clínica del Hospital Católico y Jefe de Clínica de la Casa de Salud y Maternidad de Santa Cristina y Toco-ginecólogo por oposición de la Beneficencia Municipal de Madrid.

A finales del año 36, logra trasladarse a Lisboa donde se ofrece al Movimiento ante el Representante diplomático de la España Nacional, siendo destinado a Sevilla donde prestó servicios durante trece meses en la Cátedra de Cirugía de Sevilla (Prof. Cortés) al frente de la Sala San Cosme del Hospital Central de Sevilla, destinada a heridos de guerra.

El 10 de abril de 1940 fue nombrado Auxiliar temporal de obstetricia y ginecología ocupando la vacante dejada por Lorca Jamar al haber agotado el periodo de cuatro años y no haber solicitado prórroga.

El 23 de noviembre de 1940, fue nombrado Prof. Encargado de curso, cargo que desempeñó hasta el 5 de enero de 1941 (apenas un mes) fecha en la que cesó por renuncia voluntaria y como consecuencia de que existían dos profesores para el mismo cargo al disponerse la incorporación de Arcadio Sánchez López por sus apoyos ministeriales.

 

Ramón Martínez Pérez

Natural de Alhama de Aragón (Zaragoza), paisano pues de Tello, era Auxiliar temporal de Anatomía Patológica en la Cátedra de éste, desde el 28 de Agosto de 1926, cesando el 30 de abril de 1934, por haber sido nombrado catedrático de la Facultad de Zaragoza, donde permanece solo unos meses, pues pide la excedencia y regresa a Madrid donde es nombrado nuevamente Auxiliar Temporal (9/I/35) y Encargado de curso (19/XI/35) de la Cátedra de Tello y Ayudante 3° del Instituto Cajal. También trabajaba como anatomopatólogo en el Hospital Nacional de Enfermedades Infeccio­sas.

Desempeñando estos cargos le sorprende el 18 de julio de 1936 y en un primer momento intenta dirigirse al extranjero para pasar posteriormente a zona nacional, valién­dose de un pasaporte falso facilitado por la Legación de Honduras, aunque no lo logra hasta noviembre de 1937, por lo que tuvo que permanecer en sus puestos de trabajo conviviendo entre otros con Fernando de Castro y Julián Sanz Ibáñez.

Por la Facultad apenas iba, aunque sí acudió a la Junta de Facultad convocada por el Decano accidental Ricardo Azcárraga San Martín, para elegir nuevo Decano accidental puesto que él había dimitido; Junta, en la que precisamente se nombró Decano a su maestro Francisco Tello.

También acudió a San Carlos con ocasión de ser requerido para impartir unas lecciones de Anatomía Patológica en los cursillos intensivos organizados, pero dado que solo se había matriculado un alumno, se suspendió a los ocho días.

Permaneció pues prácticamente toda la guerra en el Instituto Cajal, donde pudo comprobar como en los primeros días del pronunciamiento militar, los doctores Herrera Bollo y Rodríguez Pérez, abandonaron el Instituto para incorporarse al movimiento marxis­ta, tal vez coaccionados por la Sta. Enriqueta Lewy, encargada de la biblioteca la cual -en opinión de Martínez- era una agente comunista.

Con fecha 30 de junio de 1939, fue cesado en su cargo, pero una vez superada la depuración política sin sanción alguna, fue nuevamente nombrado Auxiliar temporal, el 15 de septiembre de ese año, desempeñándolo hasta el 30 de septiembre de 1940, fecha en la que cesa para incorporarse a la Universidad de Zaragoza.

 

Julio Outeriño Núñez

Nacido en La Merca (Orense) en 1901. Prof. Auxiliar temporal (desde 1930) del Laboratorio de la Cátedra de Patología General (Roberto Nóvoa Santos y posteriormente José Casas) es acusado por el Tribunal depurador de practicar ideas izquierdistas, pertenecer a UGT, de adherirse desde el primer día al Gobierno marxista, militarizarse voluntariamente en el ejército rojo como Capitán Médico y haber mentido en su declaración jurada al afirmar que en alguna ocasión había sido destituido por el Frente Popular, lo cual no figuraba en las Actas de las Asambleas del Hospital Clínico de San Carlos, donde se hacía constar los profesores que debieran ser expulsados por su dudosa adhesión al Frente Popular.

El Prof. Outeriño, pese a declarar que un hermano era sacerdote de la Compañía de Jesús (Mondariz), que otro pertenecía a la Comunión Carlista y Juventud Católica, que tenía un tío padre Salesiano, una tía en la Orden de Santa Clara (Alloriz-Orense) y otro tío Cura Párroco en Orense, tampoco pudo convencer al Juez Instructor E. de Salamanca, de no sentirse inclinado hacia el Gobierno del Frente Popular, por lo que el 26 de marzo de 1940, se propone la inhabilitación para ocupar cargos directivos y de confianza y la incapacitación para obtener becas, pensiones de estudio o cargos anejos a la enseñanza, durante un plazo de cuatro años. La sentencia sería firme el 26 de mayo de 1940.

 

 

 

José María García -Valdecasas Santamaría

(Granada 1905-Méjico 1987)

 

Nace en Granada, el 26 de octubre de 1905 y estudia Medicina en Madrid entre los cursos 1922/23 y 27/28 incorporándose en 1925 como alumno interno (junto a Severo Ochoa) al Laboratorio de Fisiología de Juan Negrín. Su currículum durante la licenciatura resulta mediocre pues repite varias asignaturas. El12 de marzo de 1929 obtiene el Grado de licenciado con la calificación de Sobresaliente en un tribunal en el que se encontraban Teófilo Hernando y Juan Negrín.

Tras alcanzar el Grado de Doctor en 1929, es nombrado (junto a Pérez Cirera) Prof. Auxiliar temporal, adscrito a la Cátedra de Fisiología General. En 1930, es pensionado por la JAE para realizar estudios de Fisiología en Inglaterra y posteriormente en Alemania y Praga, donde permanece hasta 1932, fecha en la que se incorpora nuevamente, como Ayudante, al laboratorio de Fisiología de la Residencia de Estudiantes, siendo nombrado, en diciembre de ese año, "Prof. Adjunto del Departamento (Cátedra) de Fisiología, con la remuneración de 6.000 pts mensuales, cargo que sería prorrogado por dos años en octubre de 1934. Simultáneamente debía seguir con el cargo temporal de Auxiliar puesto que en noviembre de 1933 se le prorroga el cargo advirtiendo que sería hasta el 27 de julio de 1937, fecha en la que se cumpliría el plazo máximo de ocho años contemplado para los Auxiliares temporales. Durante todo este periodo era Secretario de la Facultad, su Maestro Juan Negrín

El 3 de Enero de 1935, obtiene por oposición convocada en turno libre, la Cátedra de Fisiología de Salamanca, "pasando" a Granada (por permuta con José García-Blanco Oyarzabal). Y decimos pasando, entre comillas, porque apenas se incorporó a Granada, dado que argumentó padecer una "cistitis aguda", le permitió volver a Madrid y "permanecer como enfermo" varios meses. En realidad él prefería continuar trabajando con el grupo madrileño. Su puesto en el laboratorio de Negrín sería ocupado por su hermano Francisco.

Cuando se inicia la Guerra Civil, se encontraba de vacaciones en Madrid y nunca se reintegraría a su Cátedra de Granada.

El 16 de febrero de 1937, la Comisión Depuradora, presidida por Gregorio Rocasolano, le incoa (desde Zaragoza) expediente acusándole de ser simpatizante del marxismo e íntimo amigo de Juan Negrín, estando incondicionalmente a sus órdenes.

Algo debía temer, pues tras la Guerra Civil se exilia a Méjico donde se dedicó a trabajos relacionados con la Industria Farmacéutica, siendo director de un importante laboratorio.

A algunos le sorprenderá conocer que el 23 de junio de 1977 (fallecido ya el General Franco), solicitó los derechos como jubilado, durante "el tiempo que permaneció ¡forzosa­mente! fuera de España". A los ¡14 días! (el 7 de julio de 1977) el Ministerio de Educación y Ciencia, le declara jubilado el 26 de octubre de 1975 y a los efectos de derechos pasivos, se le reconoce el tiempo comprendido desde que fue separado del servicio -desde el 27 de octubre de 1937 al 26 de octubre de 1975- (corrían tiempos de transición democrática, no exenta de demagogia y de ciertos complejos de culpabilidad e inferioridad de la derecha de siempre).

José María García-Valdecasas Santamaría, fallecería en Méjico en 1987.

 

José Puche Álvarez

En el sentir de Fernández Guardiola, tal vez sea el profesor del exilio español sobre el que más se ha escrito, opinión que no compartimos pues el Prof. Negrín, debe ostentar el record.

José Puche nace en Lorca el 31 de agosto de 1895 y se forma en Barcelona donde se licencia en 1924, siendo al año siguiente (23 de marzo de 1925) nombrado Auxiliar temporal de Fisiología Humana en la escuela de Augusto Pí Súñer, cargo que es prorrogado por cuatro años en 1929.

En 1926, se traslada a Madrid incorporándose al grupo de Negrín con el objeto de realizar en el Laboratorio de Fisiología de la Residencia de Estudiantes, su tesis doctoral ("Influencia del Sistema nervioso autónomo sobre la regulación de la glucemia"), la cual lee el 6 de mayo de 1926, tras lo cual regresa a Barcelona.

En 1929 obtiene la Cátedra de Salamanca, donde apenas permanece unos meses8, ya que en 1930 se traslada a la Cátedra de Fisiología de Valencia donde según Rodríguez Quiroga, permanece hasta la finalización de la guerra civil, aunque olvida este autor, que con fecha 14 de Diciembre de 1932 y de conformidad con la propuesta formulada por la Facultad de Medicina de Madrid (siendo Rector Claudio Sánchez Albornoz), el Ministerio nombra a Puche (Junto a Severo Ochoa y Blas Cabrera Sánchez), Jefes de Sección del "Departamento Fisiológico" de la expresada Facultad de Madrid, nombramientos que tendrán efectos por dos años prorrogables por periodos iguales de tiempo, salvo provisión definitiva por oposición o concurso-oposición9.

En 1931, tras la proclamación de la República, José Puche fue nombrado Gobernador de Palencia, a petición de Manuel Azaña, aunque a los tres meses volvió a la cátedra de Valencia.

Al comienzo de la guerra civil dirigió el Instituto Nacional de Higiene de la Alimen­tación y fue responsable de la nutrición de la población civil en la zona republicana. Enseguida sería nombrado por el Gobierno del Frente Popular, Rector de la Universidad de Valencia, "Magnífico cargo" que debió compatibilizar con estancias en Madrid, pues al parecer en 1937, estudió, junto a Grande Covián, las deficiencias nutritivas de la población de Madrid, durante la Guerra Civil.

Al ser designado Juan Negrín Jefe del Gobierno, J. Puche fue nombrado Coronel Jefe de Sanidad civil y militar.

El 29 de enero de 1939 en compañía de Sacristán, Antonio Machado y otros, sale de España atravesando la frontera francesa por Cerbère, asentándose posteriormente en Méjico donde sería Administrador de los Fondos del SERE (lo cual seria calificado por algunos como "inmensa labor política de ayuda a sus hermanos refugiados") y donde fallecería el 3 de noviembre de 1979. Nos cuenta algún confidente que le conoció en Méjico, que siempre le consideró hombre honrado y de vida austera, como lo demostraba vistiendo siempre trajes raídos; sin embargo tal valoración quedó en duda al conocer por un profesor cana­diense, que al poco de llegar Puche a Méjico, compró una magnífica mansión en las afueras de la capital azteca.

 

Ramón Pérez-Cirera y Jiménez Herrera

Nacido en Granada en 1906, estudia en esta ciudad incorporándose el curso 1925/26 (junto a Severo Ochoa y José García-Valdecasas) al Laboratorio de Fisiología de la Resi­dencia dirigido por Juan Negrín.

En 1928 es pensionado por la JAE para permanecer durante un año en París y New York. A su vuelta y tras obtener el grado de Doctor el 23 de Julio de 1929, es nombrado -cuatro días después- Prof. Auxiliar temporal adscrito a la Cátedra de Negrín (con la remuneración de 3.000 Pts. anuales), cargo que sería prorrogado por dos años el 1 de octubre de 1934.

Mucho debía quererle Juan Negrín, pues (según consta en el escaso expediente existente en la Facultad de Medicina) el mismo día que le nombra Auxiliar, le designa también Prof. Adjunto de Fisiología (dotado el cargo con la remuneración anual de 6.000 Pts.)

Con 23 años y ganando ya más que un catedrático10 (9.000 pts anuales), Pérez Cirera viajaría a Cambridge y más tarde (1930) sería de nuevo pensionado por la JAE para permanecer en el Instituto de Fisiología de la Universidad de Rostock (Alemania).

A partir de 1934, se orienta hacia la farmacología y vuelve a viajar en 1935, a Berlín y Estonia.

Cabe preguntarse con tanto viaje y tanta investigación, cuanto tiempo dedicaba a la docencia en la Facultad. Probablemente igual que su maestro.

En 1932, al fallecer Hernández Guerra ocupa la Vicesecretaría de la Facultad de Medicina a las órdenes directas de su maestro Juan Negrín.

El 27 de enero de 1936, se celebran oposiciones a las Cátedras de Farmacología, Terapéutica General y Materia Médica de las facultades de Valladolid, Salamanca y Cádiz, figurando entre los opositores Pérez Cirera, Tomás Alday, Juan Planelles, Francisco García Valdecasas, Emilio Muñoz y Sánchez de la Cuesta. El Tribunal (constituido por Hernando, Bellido Golferichs, Novo Campelo, Belloch Montesinos y Benigno Lorenzo Velázquez) otorga a Pérez Cirera, por unanimidad, la cátedra de Valladolid (la de Salamanca la obten­dría Tomás Alday y Sánchez de la Cuesta, lograría la de Cádiz).

Obtenida la cátedra contemplamos otro ejemplo de "vocación docente" pues a los ocho días solicita la excedencia voluntaria, permaneciendo en Madrid donde le sorprende­ría el 18 de julio.

No debía pensar como su maestro, respecto a quien sería el ganador de la Guerra Civil, pues en septiembre del 36, transcurridos apenas dos meses del comienzo de la contienda (no tras la guerra Civil como señalan algunos), opta por ausentarse de España e instalarse definitivamente en Méjico. Debido a su matrimonio con una ciudadana mejicana, entró en Méjico como emigrante, no como asilado político.

 

Pío del Río Ortega

Probablemente sea junto a Cajal y Fernando de Castro, el histólogo que mayor contribución científica original y trascendental haya aportado en nuestro país. Sirva recordar la técnica del carbonato de plata amoniacal, la descripción morfológica de la microglía y valoración de su significación funcional, el estudio de la glía fascicular u oligodendroglía y la estructura y clasificación (embriológica y morfogenética) de los tumores del sistema nervioso

Sin embargo, pocos datos de D. Pío hemos encontrado en los archivos consulta­dos11 que establezcan relación del insigne histólogo con la Facultad de Medicina de San Carlos. Existen documentos que prueban que en octubre de 1917, fue propuesto para Prof. Auxiliar interino gratuito con el pretexto de poder atender a las urgentes necesidades de la enseñanza en la Facultad.

Como dato curioso tal vez proceda reseñar que en el curso 1917/18, fueron propues­tos para tal cargo y al mismo tiempo que D. Pío, Pedro Ara para Técnica Anatómica, Luis Recasens y Vital Aza Díaz, para Ginecología, Fernández-Chacón para Pediatría, Fernando Enríquez de Salamanca para Patología Médica, Julio Picatoste y Picatoste y Estanislao Lluesma para Patología Quirúrgica, Sadi de Buen y Lozano para Parasitología, Juan Negrín López para Fisiología, Ramón Jiménez Guinea y Luis Jiménez Guinea.

Como es sabido, Pío del Río Ortega (sin "hache", pues así está inscrito en su partida de nacimiento)12 nace en Portillo (Valladolid), el 5 de Mayo de 1882, en cuya capital estudia medicina logrando el Grado de licenciatura el 16 de Junio de 1905 que fue calificado con sobresaliente. Médico titular de Portillo (1907/1910) se doctora en Madrid en 1909 obteniendo también la calificación de sobresaliente.

Desempeña en la Facultad de Valladolid el cargo de Prof. Ayudante de Clases Prácticas de la Cátedra de Histología y Anatomía Patológica (Prof. López Mira) y más tarde el de Profesor Auxiliar temporal (1911/1913), siendo pensionado en París y Londres.

A su regreso a España en 1915, se incorpora al Laboratorio de Histología de la Residencia, que dirigía Nicolás Achúcarro y Lund (1880/1918)13 a quien en 1918 sucede al frente del laboratorio.

Habiendo mostrado siempre un gran interés por la docencia es por esta fecha cuando es nombrado, como ha quedado señalado anteriormente, Prof Auxiliar Interino y gratuito", de la Facultad de San Carlos.

En 1928 es nombrado Jefe de Sección de Investigación del Instituto Nacional del Cáncer, donde llegaría a ser Director cargo que desempeñaría hasta el inicio de la guerra civil compatibilizándolo con el de Vocal del Consejo Nacional de Cultura.

En 1936, fue de los primeros en exiliarse sin que a simple vista pueda uno compren­der los motivos que le indujeron a ello, pues si bien es cierto que de alguna forma colaboró con el gobierno republicano, su prestigio como científico constituía un aval al igual que sucediera con Jiménez Díaz y Marañón aunque tal vez prefiriera integrarse en la llamada "tercera España", facilitado ello por no tener intereses económicos ni familiares que defender; lo cierto es que cuando Severo Ochoa llegó al Colegio de España de la Ciudad Universitaria de París, allí se encuentra ya Pío del Río. Más tarde marcharía a Oxford donde coincidiría con Severo Ochoa y finalmente a partir de 1940, se asentaría definitivamente en Buenos Aires donde sería profesor de la Universidad de La Plata y donde fallecería el 1 de junio de 1945.

 

Isaac Costero Tudanca

Aunque no estudió en San Carlos, ni fue Prof. de esta Facultad, su formación científica con Pío del Río Ortega, le hizo estar ligado íntimamente a la escuela de Cajal, mereciendo ser mencionado por ser uno de los exiliados españoles que mayor prestigio transmitiera a Ibero-américa.

Nacido el 9 de diciembre de 1903 en Burgos, estudia la carrera de medicina en Zaragoza entre los cursos 1921/22 y 26/27, figurando en su expediente la calificación de Matricula de Honor en todas las asignaturas (pese a obtener aprobado o notable en algunas de ellas), Premio Extraordinario en el Grado de Licenciatura (Zaragoza) y en el de Doctor (Madrid, junio de 1929), defendiendo una Tesis titulada: "Observaciones histológicas sobre el tejido conjuntivo de la placenta humana".

Durante las vacaciones veraniegas del segundo y tercer curso, ayuda a Río Ortega con quien trabajaría posteriormente durante catorce años aprendiendo las técnicas de impregnación argénticas de Cajal y las modificaciones de D. Pío.

En 1930 es pensionado por la JAE para estudiar en Alemania, reincorporándose a su regreso al laboratorio de Histología Normal y Patológica de la Residencia de Estudiantes14 de Pío del Río Ortega. En 1932, regresaría de nuevo a Alemania, esta vez a Berlín, con el Prof. Albert Fisher.

Cuando se inicia la guerra civil, se encontraba en los cursos de verano de Santander, desde donde pasa a Francia a través de Irún logrando reunirse con su familia (que estaba en Valladolid) en Bayona. Después, con la protección del neurocirujano Clovis Vincent traba­jaría en París hasta que en la primavera de 1937 decide abandonar definitivamente España y trasladarse a Méjico, donde llegaría el 15 de agosto de 1937, donde con la ayuda, entre otros, de Ignacio Chávez, se incorporaría al Instituto Nacional de Cardiología de la capital azteca. Isaac Costero desarrolla una extraordinaria labor llegando a ser el maestro de la Anatomía Patológica no solo en Méjico sino en gran parte de Sudamérica.

No están claras las razones de su exilio, salvo que fuera motivado por la sensación de miedo que impregnaba a toda la sociedad culta o, como él señalara, por el deseo de "alejarse de la injusta, implacable y arbitraria intimidación a la cual se veía sometido y que no era capaz de sobrellevar". En 1972, volvería a Madrid para impartir la tercera "Conferencia Marañón", participando en algunas otras actividades científicas organizadas por el Decano Velázquez15

Falleció en Méjico en 1979, poco después de ser nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional Autónoma de Méjico.

 

José Miguel Sacristán Gutiérrez (1887-1957)

Aunque no fue realmente Prof. de la Facultad de San Carlos, lo incluimos entre sus profesores depurados, por la estrecha relación que siempre tuvo con la Facultad y alguno de sus profesores (Cajal, Negrín, entre otros) y por ser -según Pedro Laín- uno de los principa­les introductores de la psiquiatría kraepeliniana en España.

Nace en Madrid el 3 de abril de 1887, y tras superar el bachillerato en el Instituto Cardenal Cisneros, estudia medicina en San Carlos entre los cursos 1903/1904 y 1909/1910, con un currículum en el que no existe ni un solo sobresaliente (y sí algunos suspen­sos) obteniendo el Grado de Licenciado en el curso 1910/1911 (19 de noviembre de 1910), con la calificación de aprobado. Sorprende también dado el prestigio que se le atribuye, que no obtuviera el Grado de Doctor hasta el l de diciembre de 1934 (a los 47 años), el cual fue calificado con sobresaliente. Precisamente por no tener el Doctorado no pudo presentarse en 1933 a la oposición para la primera Cátedra de Psiquiatría de Madrid (según Barros, creada para él) a la que también optaban López Ibor y José Mª Villaverde, entre otros, y que quedaría desierta.

En 1935 se presenta ya con su título de Doctor a las oposiciones de Psiquiatría de Madrid, nuevamente convocadas en 1935 y a las que se presentaban también López Ibor, Prados y José Mª Villaverde. La plaza quedó nuevamente desierta sin justificación aparente.

Desde 1919, desempeñaba el cargo de Director del Manicomio de Ciempozuelo (Madrid) hasta que en octubre de 1936, ya iniciada la guerra civil, tiene que abandonarlo marchando junto con sus familiares hacia Valencia, dado que -según su propio testimonio- ­se sentían "perseguidos" por elementos del Frente Popular del pueblo de Burguillo (Toledo) donde la familia de su esposa, tenía algunas propiedades.

La JAE debió seguir "funcionando" durante la guerra civil, pues el 16 de junio de 1938 encomienda a Sacristán realizar "trabajos de neurobiología y Arquitectónica nervio­sa" en el Instituto Anatómico de Valencia dependiente de la Facultad de Medicina, por lo cual es propuesto por el Decano para que sea nombrado Prof. Agregado Interino.

Pero poca "Arquitectónica nerviosa" debió estudiar, pues pronto marcha a Barcelo­na, y a finales de 1938, cuando la contienda estaba prácticamente decidida, atraviesa la frontera francesa por Cerbère16, instalándose en Toulouse (no creemos que siguiera huyen­do de los frentepopulistas de Burguillo) donde permanece hasta el 24 de mayo de 1939 en que regresa a España por Irún, dirigiéndose a Ávila donde permanece varios meses hasta que el 21 de septiembre de 1939, regresa a Madrid.

El 20 de mayo de 1940, un antiguo vecino de su domicilio en Madrid (C/Martínez Campos nº 13,1º dcha.) llamado José del Castaño Cardona, a la sazón Inspector General de FET y de las JONS en el Exterior, denuncia a Sacristán acusándole de "ser médico alienista de ideas izquierdistas que mantenía relaciones con Azaña y Negrín", precisando que el día del asesinato de Calvo Sotelo fueron a buscarle a su casa el Prof. Negrín, acompañado de Margarita Nelken, saliendo de su casa conversando animadamente". Señala también, acu­sándole, que pese a sus ideas frente-populistas, "en su casa (permanentemente protegida por orden gubernamental) trabajaban tres criadas comunistas", que podría ser masón, que fue uno de los firmantes del manifiesto de los intelectuales en adhesión al gobierno rojo, y que se trasladó a Valencia precisamente cuando las tropas de Franco estaban ya en la Ciudad Universitaria (noviembre de 1936) y que regresó de Francia solo cuando existía un claro vencedor.

Como consecuencia de la denuncia se le abre un procedimiento judicial ante el cual comparece el 6 de junio de 1943 argumentando en su defensa, no ser masón, que no firmó el manifiesto referido sino que "le pusieron la firma", que la visita de Negrín fue para que visitara un enfermo en el Sanatorio del Dr. Pereira sito en la Ciudad Lineal, y que su tardanza en regresar a España se debió a dificultades administrativas, pues él solicitó enseguida en Toulouse las gestiones para su regreso a la España nacional, lo cual logró finalmente gracias a la ayuda prestada por el General Francisco de Borbón, quien le proporcionó pasaportes. Como ejemplo de su adhesión al Movimiento, señalaba que uno de sus hijos se había pasado a zona nacional e incluso había sido condecorado con la medalla de campaña.

Como avales de ser cierto su descargo, testificaron a su favor entre otros, el Teniente Coronel de Sanidad Militar, Antonio Vallejo Nágera17 y Escardó Peinador, quienes -con su poder- no cabe duda que le brindaron una gran ayuda. Previamente a este proceso, el 28 de enero de 1941, Sacristán sería depurado por el Colegio de Médicos con la sanción de privación durante seis meses del ejercicio profesional, sanción fundamentada en las mis­mas acusaciones.

Por fin, el 8 de marzo de 1944, el Tribunal de Responsabilidades políticas, aún reconociendo que había permanecido ocho meses en el extranjero, acepta como prueba, que inició en Toulouse las gestiones para regresar a España por lo que declara sobreseído el caso.

Por estas fechas la situación de Sacristán era delicada, pues su actividad profesional había sido dirigida, más a la vertiente científica que crematística, viviendo de algunas traducciones de obras alemanas y confesando que debía dinero al Banco de Gijón, al Dr. Gutiérrez Arrese, Dr. Alberca y a su cuñado Elías Hernández de Tejada.

 

Rafael Fraile y Ruiz de Quevedo

Nace el8 de Octubre de 1896 y estudia la carrera de medicina en San Carlos, donde fue alumno interno desde 1915 a 1918, fecha en la que se licencia.

En 1929 es nombrado Jefe de la Sección de Biología Médico-Legal de la Escuela de Medicina Legal que dirigía Tomás Maestre.

Al comenzar la guerra civil pertenecía al PSOE y enseguida fue nombrado Jefe de Sanidad de campaña del Cuerpo de Carabineros con el grado de Teniente Coronel

El 25 de agosto de 1936 es nombrado por el Ministerio de Instrucción Pública (siendo todavía rector León Cardenal), Director de la Escuela por estar vacante la plaza.

Algo debía temer por su conducta durante la guerra civil (numerosos compañeros de San Carlos, le consideraban identificado con el Frente Popular), pues se exilió a Méjico en 1939 uniéndose a otros médicos españoles para formar una policlínica en la que participaba como especialista en medicina Interna. Fue médico de cabecera de Indalecio Prieto.

El 18 de julio de 1940 (no pudo Fraile elegir otra fecha mejor), otorga en Méjico, escritura de poder general (primero a nombre de su padre Rafael Fraile Herrera, que se encontraba enfermo y posteriormente al de Dña. América Berral), para reclamar en su nombre, varios libros y material clínico que Fraile tenía depositados en el laboratorio de la Escuela de Medicina Legal. Tras un largo proceso, el 25 de junio de 1942, el Decano Prof. E. de Salamanca ante Antonio Piga Pascual (Director de la Escuela) y Blas Aznar González (Prof. Auxiliar de Medicina Legal) como testigos, hace entrega del material reclamado con la excepción de un aparato de Barcroft, que según referencias, estaba en poder del Prof. Rodríguez Candela.

El Tribuna] Provincial de Responsabilidades Políticas de Madrid, le acusaría de estar afiliado al Partido Socialista antes y después del 18 de julio del 36, de ser adicto a Indalecio Prieto y de organizar los Servicios Sanitarios del Cuerpo de Carabineros, donde alcanzó el grado de Teniente Coronel. Se dicta sentencia el 28 de enero de 1942, condenándole a inhabilitación absoluta por un periodo de 15 años, extrañamiento por igual tiempo y 25.000 pts. de sanción económica.

 

Juan Planelles Ripoll

Lo incluimos entre los profesores de San Carlos por haber trabajado con Teófilo Hernando en la Facultad de Medicina en los años 1925 y 1926 y por la relación que siempre tuvo con la Cátedra de Terapéutica de Madrid.

Nació en Jerez de la Frontera el 8 de abril de 1900, realizando la licenciatura en Madrid entre los cursos 1915/16 y 21/22, siendo alumno interno durante el curso 1917/18 y obteniendo Matrícula de Honor en todas las asignaturas (pese a que en algunas había obtenido aprobado incluso en la convocatoria de Septiembre) y Premio Extraordinario en el Grado de Licenciatura (26 de junio de 1922) así como en el de Doctor al año siguiente (22 de marzo de 1923), a juzgar por el certificado firmado por el entonces Secretario de ]a Facultad, Prof. Juan Negrín

El 24 de marzo de 1923 (a los dos días de ser Doctor y con 23 años), firma la Oposición convocada -en turno de Auxiliares- para proveer la Cátedra de Terapéutica de la Facultad de Cádiz, y sin ser Auxiliar (no existe documentación que acredite que lo fuera en aquella fecha).

Según referiría su amigo, el Prof. Benigno Lorenzo Velázquez, Planelles marcha a Munich donde trabaja en Farmacología experimental con el Prof. Walter Straub y asiste en Berlín a un curso de "técnicas experimentales" con el Prof. Bickel (previa una matrícula muy alta -en palabras de D. Benigno- para aquellos tiempos), regresando en la primavera de 1925 a Madrid donde en los años 25 y 26, trabaja en el laboratorio de Farmacología de Teófilo Hernando.

En 1928, firma la oposición para la cátedra de Terapéutica de Salamanca que se celebraría en abril de ese año y en la que curiosamente quedó desierta pues no se presentó candidato alguno (el Tribunal estaba constituido por Sarabia, Pinilla, Hernando, Novo y Muñoz Rivero).

Durante la Guerra Civil participó activamente en el Gobierno del Frente Popular desempeñando el cargo de Subsecretario de Sanidad (siendo Ministro el comunista Jesús Hernández), Delegado de Sanidad, y Jefe Sanitario del 5° Regimiento de Milicias. Tal vez por ello, al acabar la guerra y temiéndose lo peor, huyó hacia Moscú (caso excepcional entre los profesores de San Carlos, pues la mayoría de los exiliados lo hicieron hacia Méjico, país donde arribaría el Yate Vita y donde fueran depositados importantes fondos económicos), donde trabajaría como docente e investigador en farmacología y antibióticos.

El Tribunal Provincial de Responsabilidades Políticas le acusaría de tener ideas marxistas y haberse afiliado al Partido Comunista en cuya representación desempeño los cargos antes citados; también de otros hechos gravemente punibles que no se citan por no estar probados. Se dicta sentencia el 2 de enero de 1942 condenándole a inhabilitación especial para desempeñar cargos políticos y sindicales por un periodo de 15 años y a una sanción económica de 40.000 Pts.

Durante los años sesenta (viviendo Franco) visitaría periódicamente España (para ver a su madre) y aprovechando el viaje, para participar en reuniones científicas, una de ellas celebrada en la Cátedra de su amigo el Prof. Velázquez. Según este profesor pensaba hacer su retiro definitivo en España (parece deducirse que le gustaba más la España de Franco que el país que le acogiera), pero no pudo cumplir su anhelo ya que falleció en Ochamchire (pueblecito a orillas del Mar Negro) el 30 de agosto de 1972.

 

Manuel Medina García

Nacido en Orihuela (Alicante) el 9 de enero de 1912, realiza los cinco primeros cursos de la carrera de medicina en la Universidad de Valencia, y los dos últimos en la de Madrid, licenciándose en junio de 1935, tras un currículum en el que abundan los aproba­dos; muy pronto debió meterse en política pues apenas graduado sería nombrado junto a Estanislao Lluesma Uranga, representante de los médicos en el Comité (Comunista) del Hospital Clínico de San Carlos (julio de 1936).

En plena guerra, en enero de 1937, el Catedrático de Oftalmología y Decano de la Facultad Prof. Manuel Márquez, en un acto claro de connivencia, insta (desde Valencia donde se encontraba huido) al Decano accidental Francisco Tello (en Madrid), para que proponga a Manuel Medina para el cargo de Ayudante Temporal del Dispensario Antitracomatoso.

Pese al escaso bagaje académico (aunque debía pesar mucho el político), Manuel Medina llegaría a ser el responsable máximo del Hospital al menos durante marzo de 1937 (en ausencia del Director Lluesma que había sido nombrado por el referido Comité del Frente Popular), fecha en la que era Delegado del Doctorado de la FUE, asociación de la que había sido con anterioridad presidente. Precisamente el 15 de marzo de ese año propuso a la Superioridad (Subdirector Planelles y Ministro Jesús Hernández, ambos comunistas), que se les otorgara el título de médicos a los estudiantes que solo les faltase un curso y que se encontraran en hospitales de Sangre, argumentando que la aprobación de su propuesta "no supone un peligro, ya que el Título sería provisional y a su debido tiempo habría de ser revalidado, siendo necesario el informe político y el dictamen de garantía profesional de los Directores de los hospitales ... ". Es decir, el que fuera o no convalidado el título, dependería de la forma de pensar políticamente el candidato. Una clara depuración encu­bierta, en el seno de una República que se nos ha venido diciendo que defendía las libertades.

Con mucho apoyo debía contar Medina, pues cuando dimite Estanislao Lluesma, figura en la lista (que el propio Ministro elabora) de candidatos para sustituirle como Director, aunque el Ministro recomienda a Planelles, que sea él, quien resuelva el problema.

Ignoramos cual fue la suerte del Ayudante temporal del Decano Márquez, pues no hemos localizado documentación alguna al respecto. Según Francisco Guerra, fue puesto en prisión al final de la contienda

 

Estanislao L1uesma Uranga

Describimos con cierta minuciosidad la trayectoria de este profesor de San Carlos, por considerar que de alguna forma retrata el estado de ánimo que debían tener gran parte de los profesores que siguieron trabajando en la Facultad de Medicina y su Hospital Clínico.

Nace en Buenos Aires el 2 de mayo de 1909, por lo que al iniciarse la guerra civil tiene 27 años de edad. Había estudiado en Madrid entre los cursos 24/25 y 30/31 obtenien­do el Grado de licenciatura en julio de 1931 y el de Doctor en 1932, siendo calificados ambos con Premio Extraordinario (junto a Jesús García Orcoyen)

El 11 de noviembre de 1932, es nombrado Prof. Ayudante temporal adscrito a la Cátedra de Patología Quirúrgica de Laureano Olivares.

Durante el curso 1933/34, es pensionado por la JAE para realizar estudios en Bucarest sobre la "Fisiología General y Patológica "(curioso complemento en su formación para un postgraduado con vocación quirúrgica) “con la asignación de 425 pts/oro mensua­les y 300 pts para el viaje de vuelta” y las 2000 pts anuales que le correspondían como Ayudante temporal.

En febrero de 1936, firmaría las oposiciones para la Cátedra de Patología Quirúrgica de Salamanca, pero otras vivencias le esperarían.

Simple Ayudante de Clínicas, Estanislao Lluesma muy pronto se hizo conocer en el Hospital de San Carlos, por tomar parte junto a Manuel Medina (en representación de los Médicos) en el Comité del Frente Popular de dicho hospital constituido inicial­mente por los comunistas Antonio Rey Calvo, Santiago Tabares Lera y Calixto de la Hera, al que se uniría más tarde en representación de las enfermeras, Trinidad Gallego. Como ha quedado señalado en otro lugar, dicho comité junto a una banda de "pistole­ros" que se habían introducido en el hospital, serían los dueños del Hospital Clínico de San Carlos, durante las dos primeras semanas de la guerra civil. Tan dueños, que cesado León Cardenal los últimos días de Agosto de 1936 y sustituido por José Sánchez-Covisa, cuando éste último "toma las de Villadiego" sin contar con nadie, el Comité con fecha 30 de Noviembre de 1936, comunica al Ministerio de Instrucción Pública, trasladado ya a Valencia, "la decisión adoptada ante la deserción de su puesto de Director del Hospital, Prof. José Sánchez-Covisa, quien salió para Valencia sin acuerdo ni comunicación previa alguna, el día 8 de Noviembre" y que consiste (pese a la oposición del Prof. Tello) en que "dicho comité se hace cargo de la Dirección, designan­do al compañero Estanislao Lluesma, miembro del mismo para que lleve la firma de dicha dirección". En el mismo oficio, señala el Comité que para los asuntos del Decanato, ha designado para los efectos de firma y representación al Prof. Auxiliar de Patología General, D. Ricardo Azcárraga, quien desde hace cuatro días se encarga de ello". Aprove­cha el Comité para señalar "su complacencia por el irreprochable sentido del deber, de la abnegación y de la responsabilidad, del Decano Titular D. Manuel Márquez," quien ya hacía tiempo se había trasladado a Valencia, sin duda alguna haciendo honor a los elogios recibidos por el referido Comité. De esta forma tan democrática, el Ayudante Lluesmas, que acababa de subirse al tren, se convierte en el maquinista de la locomotora. De una locomotora en la que existían "maquinistas" del prestigio de Laureano Olivares, León Cardenal, Francisco Tello, José Estella, Julián de la Villa, García del Real, José Casas, Díaz Rubio, etc,.18

Pero por si faltara algún requisito oficial para tal nombramiento, el Comité del Frente Popular (con fecha 9 de noviembre de 1936) había solicitado al Decano que Lluesma fuera prorrogado  en el cargo temporal de Ayudante (que finalizaba el día 11 de dicho mes), por dos años más, "en atención a los relevantes servicios que presta en el Hospital de San Carlos, declarado de sangre". Por supuesto que el Ministerio, a través del Subsecretario de Instrucción Pública (Dr. Planelles Ripio, ex-colaborador en el laboratorio de Teófilo Hernando), dispone la prorroga de la Ayudantía de Estanislao Lluesma (estuvieron a punto de proponer para Director del hospital a un médico que ya había cesado en el cuerpo docente de la Facultad).

Desde Valencia, el Ministerio acepta la propuesta del Comité del Frente Popular y el 15 de diciembre de 1936, nombra Director del Hospital de San Carlos a Estanislao Lluesma Uranga, el cual empieza a actuar en estrecha colaboración con el Comité y con Ángel Ansáreo (antiguo enfermero del hospital y artífice de la expulsión de los "pistoleros" del hospital) que había sido nombrado Comisario de Guerra del Hospital Clínico, ya que este había pasado a convertirse en el "Hospital Militar nº 8"

Durante el mes de marzo de 1937 la situación en San Carlos debió ser ingobernable y durante cierto tiempo tuvo como único responsable a uno de los miembros del Comité, Manuel Medina, probablemente por ausencia temporal de Lluesma.

El 2 de abril de 1937, Estanislao Lluesma presenta su renuncia al cargo de Director en oficio dirigido al Sr. Ministro -pasándose por alto al Decanato y Rectora­do- alegando haber sido destinado por la Jefatura de Sanidad de la Guardia Nacional Republicana (de la que dependía militarmente), al Cuartel de Guzmán el Bueno y Frente de la Ciudad Universitaria. En dicho oficio, se pueden comprobar unas notas escritas con lápiz (tal vez por el propio Ministro) en las que se barajan los sustitutos de Lluesmas. Se puede leer cómo Márquez propone a Tello, el Frente Popular a Cardenal -sin haber contado con él- basándose que sería bien visto por la FUE; se señala que "ni Casas, ni García del Real"; se duda con Julián de la Villa; se piensa que "Medina serviría pero es solo Ayudante"; finalmente, se decide que sea Planelles quien señale la candidatura viable.

Coincidiendo con la renuncia de Lluesma, y ante el temor de que sea clausurado el Hospital por la anarquía allí existente, se disuelve el Comité Popular y se decide nombrar un "Comité de Enlace", el cual ofrece la Dirección técnica a Cardenal el cual acepta con la condición de que la cuestión administrativa la lleve un Subdirector, siendo designado para el cargo Rafael Resa Fernández.

Ignorábamos también, la suerte seguida para este Ayudante Temporal, pues no hemos localizado su expediente de depuración, sin embargo Francisco Guerra nos comuni­ca que se exilió a Argentina, país en cuya capital había nacido.

 

Rafael Resa Fernández

Prof. Ayudante de Anatomía Topográfica y Medicina Operatoria (Prof. Estella) desde el 24 de enero de 1931, al iniciarse la guerra civil se encontraba en el Hospital Clínico de San Carlos, donde muy pronto formó parte de los equipos quirúrgicos que tuvieron que atender la oleada de heridos que en los primeros días del Alzamiento acudieron a San Carlos. Pese a pertenecer desde 1927 a asociaciones de las Juventudes de Acción Católica, Rafael Resa se afilió en 1931 a UGT, y a Izquierda Republicana en 1934, perteneciendo también a la Asociación de Médicos Liberales (de marcado carácter marxista). De junio a septiembre de 1937, desempeñó la subdirección médica del hospi­tal bajo la dirección técnica del Prof. Cardenal, designados por el Comité de enlace creado al dimitir Estanislao Lluesma, y posteriormente sin nombramiento oficial hasta la finalización de la guerra. Todo ello con el VO BO del Subsecretario de Instrucción Pública y Sanidad (Dr. Planelles) y del Ministro comunista Jesús Hernández y sin nada que oponer por parte del Rector José Gaos, del Decano Márquez (huido a Valencia) y el Decano Accidental Francisco Tello.

Como Subdirector Médico de San Carlos, fue encargado de la revisión de los fallos emitidos por el Tribunal del Hospital de Reconocimiento nº 3 (Hospital de Barceló), por si hubiera habido mala intención con respecto a los médicos, todos ellos antimarxistas y según su propia confesión a muchos médicos "les evitó la destitución, la cárcel o algo peor", pues la revisión duró -premeditadamente- todo un año (desde abril de 1938, hasta finalizar la guerra)

Al finalizar la contienda, el Juez Instructor (Fernando E. de Salamanca) le incoa expediente (17 de noviembre de 1939) acusándole de antecedentes "frentepopulistas", pertenecer a UGT, Izquierda Republicana, Asociación de Médi­cos Liberales, de estar identificado con el Gobierno del Frente Popular como lo probaba su amistad con el Dr. Planelles (Subdirector General de Instrucción Pública y Sanidad) y el haber sido nombrado Subdirector del Hospital Clínico, siendo tan solo Ayudante de Clínicas (cargo temporal por cuatro años). También se le imputaba ser miembro de la Jefatura de Sanidad -como Encargado de Cultura-, pues como tal constaba en las actas de la Asamblea del Frente Popular de San Carlos, celebrada el 21 de marzo de 1937.

En el pliego de descargo que presenta, Rafael Resa realiza una pobre defensa, pues cae en repetidas contradicciones con la declaración jurada previamente realizada de forma obligatoria para todo el profesorado (abril de 1939), ya que omite hechos importantes y expone argumentos poco convincentes, tales como que no era amigo de Planelles como lo demuestra el hecho de que "éste intentó recluirle en un manicomio, cuando su influencia era mayor".

Respecto a su nombramiento de Subdirector del Hospital Clínico, dice que el Prof. Cardenal iba todos los días y que era realmente el Director efectivo y que solo estuvo dos o tres meses de Subdirector oficial, pues ulteriormente -hasta la finalización de la guerra-desempeñó el cargo sin nombramiento oficial, solo por encargo de Cardenal. Cree que fue nombrado con preferencia a otros médicos con mayor categoría, "por estar enfermo del corazón19 y sufrir ausencias que le impedían hacer el Servicio Militar y por no quedar en el hospital, otro más antiguo" (endeble razonamiento). Argumenta también que ha ayudado a numerosas personas de ideología derechista y recuerda presentando un certificado, que "desde noviembre de 1937, es socio protector del Centro de la Juventud de Acción Católica de la Parroquia de San Antonio de la Florida".

El Juez Instructor no se dejó llevar por este último alegato, pues con fecha 23 de febrero de 1940 (Resa ya había sufrido una embolia cerebral), propone la inhabilitación para opositar y ocupar cargos docentes en un plazo de 6 años y la incapacitación para obtener becas y pensiones de estudio o cargos anejos a la enseñanza en un plazo de 4 años. Sentencia que se hizo firme el 21 de mayo de 1940.

Paralelamente a este expediente, Resa es depurado por el Colegio de Médicos con fecha 28 de enero de 1941, sancionándole con la privación del ejercicio durante seis meses y con la inhabilitación para ocupar cargos directivos y de confianza. También tenía pen­diente el expediente iniciado el 20 de febrero de 1941 por el Tribunal Provincial de Responsabilidades Políticas, por haber pertenecido Resa, al partido Izquierda Republicana, el cual con fecha 15 de febrero de 1944, decreta -probablemente teniendo en cuenta la situación física del imputado- el sobreseimiento del caso.

 

Rodrigo Bastida Álvarez

Licenciado en Medicina en 1916, en la Facultad de San Carlos, en seguida ingresa en Sanidad Militar.

Prof. Ayudante encargado de Radiología desde 1932, fue acusado de apoyar al Frente Popular ocupando cargos importantes en Valencia y de negar ayuda a compañeros de San Carlos, que por su ideología derechista le solicitaron cobijo dada su amistad con el Coronel del ejercito rojo Sr. Asensio.

En su defensa, señalaba como personajes izquierdistas en el Hospital de San Carlos, a los profesores Sánchez-Covisa, Teófilo Hernando, Bejarano y Juan Negrín, incluso afirma de este último, que "patrocinaba las revueltas estudiantiles de la Facultad de San Carlos"

Fue inhabilitado para cargos directivos y de confianza e incapacitado para obtener becas o pensiones de estudio durante cuatro años. Parece ser que el Colegio de Médicos de Madrid le dio de baja en 1940 por fallecimiento.

 

Luis Agustín Ortiz Aragonés

Alumno Interno honorario de Electrología y Radiología Médicas de San Carlos durante el curso 1926/27 (Prof. Celedonio Calatayud y Costa) fue nombrado el curso 1927/28, Prof. Ayudante de Clases Prácticas, cargo que había sido prorrogado por el Prof. Auxiliar Encargado de la Cátedra (José Martín-Crespo y Powys) hasta el inicio de la guerra civil.

Desde 1929 estaba adscrito a la Escuela de Orientación Profesional de Madrid, como Profesor de Higiene Industrial. Desde junio de 1931, pertenecía al Partido Socialista y a UGT.

Al iniciarse el alzamiento nacional, se presentó inmediatamente en la Cruz Roja (a la que pertenecía desde 1926) donde permanece durante toda la campaña, simultaneando su función profesional con impartir clases -por orden ministerial- en la Escuela de Orienta­ción de Chamartín ya partir de junio del 37. También formó parte por este tiempo, de una Junta Depuradora de Enseñanza Industrial, desde la que -según su opinión- defendió a numerosas personas de derechas.

El 17 de noviembre de 1939, se le abre expediente acusándosele de gozar de prestigio entre el Frente Popular pues no solo no fue destituido percibiendo todos los haberes, sino que fue restituido como profesor de la Escuela Profesional Obrera y designa­do como miembro de la Junta Depuradora de Enseñanza Industrial. No se olvida entre las imputaciones, el pertenecer al partido socialista desde 1931.

En su descargo Ortiz Aragonés se muestra temeroso, dando la sensación de ser persona que se arrima al árbol que mejor sombra da, pues hace excesivo hincapié en las personas de derechas que favoreció desde la Junta Depuradora, y señala como claramente izquierdistas a Negrín, Pittaluga, Sánchez-Covisa y Teófilo Hernando, todos ellos huidos de España.

El Juez Instructor, el 27 de febrero de 1940, propone la inhabilitación para cargos directivos de confianza, la incapacitación para opositar y desempeñar cargos docentes en un plazo de seis años y la incapacitación para obtener becas y pensiones de estudio en un plazo de cuatro años.

 

Miguel Gallas Novas

Nacido en Pontevedra en 1908, se licenció en Medicina con sobresaliente y Premio extraordinario en la Universidad de Granada en 1931.

Prof. Ayudante adscrito al servicio de Fisioterapia de la Cátedra del Prof. Varela Radío, terminaba su cargo temporal en Octubre de 1936, el cual no pudo prorrogar por ausencia del catedrático (había salido de España en octubre de ese año).

De su propia confesión se deduce que perteneció al partido comunista y que durante la guerra civil ingresó voluntario en el ejército republicano desempeñando el cargo de Mayor Médico Jefe de Sanidad de Brigada, División y Cuerpo, por el que fue felicitado y ascendido. Al menos así lo entendió el Juez Instructor, quien le abrió expediente el 7 de noviembre de 1939 proponiendo la inhabilitación para cargos directivos y de confianza, la incapacitación para opositar y desempeñar cargos docentes durante seis años y la incapacitación para obtener becas y pensiones de estudio durante cuatro años. La sentencia se hizo firme en marzo de 1940.

Según Francisco Guerra, fue además sancionado por el Colegio de Médicos de Madrid el 20 de Enero de 1941 con la inhabilitación para ocupar cargos directivos y de confianza. Según estas mismas fuentes, ejercía en Madrid en 1978 y fue nombrado colegial honorífico en 2002.

 

Martín Luis Guzmán West

Nacido en Phoenix (Arizona-USA)20, en 1910, se licenció en San Carlos en 1935, siendo nombrado ese año Ayudante de Clases Prácticas honorario adscribiéndosele, a la Cátedra de Patología General. Por esta época era miembro activo de la FUE.

Durante la guerra civil sirvió en distintos hospitales de Madrid. Al concluir la contien­da ingresó en prisión acusado de pertenecer al Partido Comunista, no obstante pronto se exiliaría a Méjico donde según Francisco Guerra, se dedicaría a la administración hospitalaria.

 

Mario Cruz Sancho Ruiz-Zorrilla

Nieto e hijo de médico (su abuelo Antonio Sancho Tejero, era médico de Segovia, y su padre Mariano Sancho Martín, Catedrático de Medicina) nace en Sepúlveda (Sego­via) -domicilio de sus abuelos maternos-, el 14 de septiembre de 1891.

Inicia sus estudios de medicina en la Facultad de Valladolid, donde realiza los primeros cuatro cursos (1908/1909 a 1911/1912) trasladándose el curso 1912/13 a la Facultad de San Carlos, donde terminaría la licenciatura el curso 1919/20 (¡11 años después de iniciarla!), desconociendo las causas de tal demora. En su currículum no figura actividad alguna durante el curso 1913/1914, ni constancia de estar en posesión de los Grados de Licenciado y Doctor.

Tras haberse encargado de los servicios de radioterapia de la Cátedra de Obstetricia y Ginecología (Prof. Recasens) durante cuatro cursos sin remuneración alguna, su maestro y Decano Sebastián Recasens, le propone en enero de 1929 para el cargo de Ayudante de la Clínica de Radiología, adscrito a la Cátedra de Obstetricia y Ginecología (Prof. Recasens ­ Prof. Población) de San Carlos, donde le sorprendería la guerra civil.

En los primeros días de noviembre de 1936, desempeña el cargo de vocal (en representación del Partido Socialista) de la Junta de Gobierno del Colegio de Médicos, como consecuencia de la huida de Madrid de casi todos los responsables de los organismos sanitarios y sindicales, teniendo como responsabilidad el control de las recetas de alimentos

Parece ser, que durante algún tiempo sus labores en la Facultad los simultaneaba colaborando en la Clínica privada que tenía el Prof. Auxiliar de la misma Cátedra, Carlos Lorca Jamar.

Su actuación en el Hospital de San Carlos durante la guerra civil, no debió pasar desapercibida, pues numerosos compañeros de claustro le señalan como uno de los más significados izquierdistas.

Según referencias de José Fernández de Anglada (practicante del Hospital Clínico), Mario Cruz Sancho y Ruiz Zorrilla, fue fusilado por los nacionales el 12 de julio de 1939.

 

Manuel Hombría Iñiguez

Nacido en Laguna de Carneros (La Rioja) se licenció en la Facultad de San Carlos. Prof. Encargado temporal del Laboratorio de Dermatología (Prof. Sánchez-Covisa) en virtud de concurso-oposición (31/VII/1932), fue prorrogado en su cargo por dos años el 18 de marzo de 1935.

Tras la guerra civil sería depurado con suspensión de empleo y sueldo durante 5 años.

Cumplida la sanción, solicita al Sr. Decano su incorporación al cargo de Técnico encargado de las Prácticas de Dermatología, argumentando que lo obtuvo en virtud de concurso-oposición y con carácter permanente, no pudiendo remitir el anuncio de la plaza porque desapareció con otros muchos documentos durante la dominación de la Facultad por el Frente Popular. El Decano y la Junta de Facultad, hacen suya la solicitud y en consecuencia, el 8 de febrero de 1946, quedó rehabilitado en su puesto que desempeñaría hasta su fallecimiento (12 de marzo de 1953)

 

José Antonio Sánchez Martínez

Profesor Ayudante temporal de Patología Quirúrgica (Prof. Cardenal) desde 1935, al producirse el Alzamiento se refugió en su domicilio del que apenas salió hasta el día 24 de Julio; al saber que la mayoría de sus compañeros se habían reintegrado a San Carlos, lo hizo también él, el día 28, permaneciendo allí hasta el 14 de septiembre, fecha en la que es movilizado a distintos frentes. La mayoría de los médicos de San Carlos hicieron caso omiso a la llamada a filas, argumentando su servicio en el Hospital de San Carlos (Hospital Militar nº 8); no lo hizo así y fue enviado al frente de Torrijos primero, y poco después tras vitorear a Franco (según su propia declaración), a una Brigada internacional de choque, donde sería Jefe de Equipo quirúrgico (Asimilado a Comandante del Ejercito) hasta la finalización de la guerra, presentándose el15 de abril de 1939 ante el Tribunal jurídico militar de Onteniente.

En su expediente de depuración, una de las imputaciones fundamentales fue demos­trarle su pertenencia -como adjunto- al "Comité del Frente Popular" del Hospital, median­te la Actas de Asamblea General de médicos, enfermeras y personal del Hospital Clínico, encuadrados en los partidos del Frente Popular, donde figuraba su nombre y además se decía, que el Comité estaba en todo momento en relación y contacto con el Decano Márquez ...

En su pliego de descargo argumenta (como lo hacían casi todos) que en el cumpli­miento de su profesión "durante la campaña ayudó a numerosas personas afectas a las derechas perseguidas" y que intentó varias veces pasarse a la zona Nacional". Mostró incluso un certificado del Jefe de la Centuria de FET y de las JONS de Onteniente, en el que se acreditaba que llegó a mandar una escuadra de dicha organización, lo cual hizo conside­rar al Juez Instructor en su veredicto, que existían indicios de "un cambio radical de ideas y de conducta del encartado desde una fecha bastante temprana de la guerra".

Tal vez por este último considerando, se propone el 5 de febrero de 1940, la incapacitación durante tres años para obtener becas pensiones de estudio o cargos anejos a la enseñanza.

 

Enrique Escardó Peinador

Prof. Auxiliar de Anatomía Descriptiva, reconoció en su Declaración Jurada que perteneció a la CNT desde octubre de 1936 hasta mayo de 1937, y que las personas de izquierdas existentes en la Facultad eran Juan Negrín, Rafael Méndez y Luis Fanjul, quien no siendo catedrático (era Prof. Encargado del Laboratorio de Pittaluga), desempeñó el cargo de Teniente Coronel de Sanidad de Carabineros.

En su defensa presentó un certificado del Sanatorio Psiquiátrico de Nuestra Señora de los Ángeles, que había dirigido durante la dominación roja, firmado por la Superiora de las Hermanas de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios (Sor María Inviolata Monreal) donde se demostraba ser "persona de derechas", lo cual también testificaba el SIPM al afirmar que había sido agente colaborador con sus servicios.

Fue rehabilitado sin sanción, en octubre de 1939.

 

Julián Sanz Ibáñez

Prof. Ayudante temporal desde el 29 de agosto de 1932, fue nombrado Auxiliar en enero de 1934 adscrito a la Cátedra del Prof. Tello, cargo que sería prorrogado en marzo de 1938 (en plena guerra civil).

Al iniciarse la guerra civil, era además Ayudante del Instituto Cajal y de Servicios del Instituto Nacional de Sanidad. En este último lugar trabajó en el Departamento de Vacuna­ción antivariólica y contra el tifus exantemático, ocupándose también, de la investigación sobre la producción de una vacuna contra el tracoma.

Con ocasión de los programados cursillos intensivos de la Facultad de Medicina (en junio de 1937), dio clases de Histología y Técnica Histológica. Después se ocuparía del laboratorio de histología y de reorganizar el material para cursos sucesivos, permaneciendo en esta labor hasta abril de 1938.

Más tarde debió trasladarse a Zaragoza, pues al finalizar la guerra, en esta ciudad se presenta ante el Rector de la Universidad (31/III/1939), haciéndolo en Madrid ante el Ministe­rio de Educación el 3 de abril de 1939.

En la declaración jurada presentada para reintegrarse a la Facultad, refiere que ocultó en su casa de Madrid a personas de derechas que se encontraban perseguidas, como el caso del Diputado de la CEDA, José Mª Julián Gil, y también que ayudó a sacerdotes dándoles prendas de vestir y dinero. Así mismo que colaboró con la FE clandestina. Como elementos izquierdistas de la Facultad distingue a Ruiz Falcó ("Médico liberal"), Teófilo Hernando (Presidente del Consejo Nacional de Cultura), Rodríguez Pérez (Histología) y Rodríguez Puchol, también del departamento de Histología, quien se había alistado voluntariamente "en el ejercito marxista". Hace alusión a José Casas, señalando que a partir de finales de 1938, favoreció a elementos afectos al movimiento y al Director del Instituto Cajal (Francisco Tello), de quien dice que siempre estuvo al lado de los nacionales y protegió a todo el personal que quedó en el Instituto. Pone como avalistas de su declaración a Julián Gil y a José Lorente Sanz (Subsecretario del Ministerio de la Gobernación en 1939).

El 7 de agosto de 1939, el Juez Instructor propuso su rehabilitación sin sanción alguna.

Por OM de 23 de noviembre de 1940, fue nombrado Encargado de curso de Histología de Madrid, pero ese mismo año, obtiene la Cátedra de Histología de Santiago de Compostela, por lo que Antonio Llombart Rodríguez (Jefe de Sección del Instituto del Cáncer de San Sebastián) es nombrado, Encargado de la Cátedra de Madrid, cargo que desempeñaría hasta obtener la Cátedra de Valladolid en abril de 1942.

Sanz Ibáñez pasaría por concurso a la Facultad de Valencia en junio de 1942, aunque continuaría como agregado en la Universidad de Madrid, percibiendo sus haberes de la Universidad de Valencia.

El 2 de noviembre de 1944, se dispone de forma excepcional que durante el curso 44/45, desempeñe como acumulada la Cátedra de Anatomía Patológica.

Por OM del 9 de diciembre de 1944, fue nombrado Catedrático numerario de la Facultad de San Carlos en virtud de oposición. El 15 de noviembre de 1945, es nombrado Secretario de la Facultad (sustituyendo a Valentín Matilla, que lo era hasta entonces, pero que dejó el cargo dado que había sido nombrado Director del Hospital Clínico de San Carlos. Sería Secretario hasta junio de 1950, fecha en la que dimitió por sus muchas ocupaciones. Falleció el13 de agosto de 1963.

 

Juan Manuel Ortiz Picón

Nacido en Madrid el 13 de abril de 1903, estudia en San Carlos entre 1918 y 1929 con un currículum mediocre (varias asignaturas aprobadas en septiembre, y ocho asignatu­ras repetidas -¡tardó 10 años en realizar los estudios de medicina!-)

En 1927, obtiene la plaza de Alumno Interno de Dermatología; sin embargo su vocación derivaría hacia la histopatología en la que sería en 1930, Prof. Auxiliar de la Cátedra del Prof. Tello, trabajando además con Pío del Río Ortega (de quien puede considerársele discípulo) como Ayudante de la Sección de Investigación Biológica del Instituto Nacional del Cáncer, cargo para el cual fue designado el 9 de mayo de 1936, siendo D. Pío, Director del mismo.

Cuando se inicia el alzamiento militar se encontraba en Madrid, no acudiendo a ninguno de los llamamientos de incorporación de médicos al ejército rojo. Al ser llamado su reemplazo a filas, tampoco acudió al llamamiento permaneciendo oculto en el domicilio de Eduardo Audibert (Calle Luis Vélez de Guevara nº 8-10)

Finalizada la guerra civil se incorpora al Instituto Nacional del Cáncer y el 22 de agosto de 1939 realiza -como alumno del doctorado- la declaración Jurada. El 2 de noviembre de 1939, sería depurado y rehabilitado en su cargo como funcionario que era de la Dirección General de Sanidad (y a pesar de reconocer que desde diciembre de 1936, había pertenecido a UGT, sindicato al que se afilió por "causa coactiva" según sus propias palabras.

El 5 de noviembre de 1940, sería nuevamente nombrado Auxiliar temporal con el Prof. Llombart, durante el tiempo que éste se encargara de la cátedra, siguiendo después con Julián Sanz Ibáñez. En diciembre de este año, obtiene el Grado de Doctor con la calificación de sobresaliente y premio Extraordinario

El 7 de marzo de 1942 fue nombrado con carácter interino, Jefe del Museo Anatomo­patológico, cesando en este cargo el 30 de octubre de 1948 por decisión del catedrático Sanz Ibáñez.

En marzo de 1945, siendo Prof. Auxiliar de Madrid, firmaría la oposición a la cátedra que obtuviera Arteta.

El 9 de septiembre de 1947, en virtud de concurso-oposición sería nombrado Prof. Adjunto, y en mayo de 1950, Encargado de la Cátedra de Histología por jubilación de Tello, cargo que desempeñaría hasta el 13 de marzo de 1951, fecha en la que se incorporaría a la Facultad, Fernando de Castro. En octubre de ese año le sería prorrogada la plaza de Prof. Adjunto.

El 21 de enero de 1953 se le concede licencia de un año para trasladarse a Colombia para desempeñar una cátedra en la Universidad de Cauca (Popayán -Colombia) donde permanecería -tras serle prorrogado el permiso- hasta septiembre de 1956.

A su vuelta, continua con el cargo de Adjunto (4/III/1955) sin percepción de haberes. Durante el curso 57/58, tuvimos la oportunidad de recibir sus clases que gozando de fama de gran citólogo, las recibíamos con expectación, aunque a decir verdad, solo nos queda el recuerdo de la gran pajarita que vestía el profesor, su aspecto bondadoso y su escasa personalidad. Cesó en el cargo en 28 de febrero de 1959, siendo nombrado Prof. Adjunto honorario por OM del 5 de diciembre de 1959. Posteriormente (1960) lograría la Cátedra de Granada en la misma oposición que la obtuvieran Luis Zamorano (Salamanca) y Diego Ribas Mujal (Santiago de Compostela).

 

Jesús del Cañizo Suárez

Nombrado el día 2 de julio de 1936, Auxiliar temporal de Patología Médica en la Cátedra de su padre Agustín del Cañizo, apenas tuvo tiempo de estrenarse en su cargo, pues el día 19 de julio, encontrándose en Segovia, se incorpora voluntariamente al Hospital de la Misericordia de aquella capital, donde permanece hasta que el 4 de julio de 1937, es trasladado al Hospital Militar del Seminario de Segovia.

En noviembre de 1938, es movilizado y destinado a Zaragoza como soldado médico, participando como tal en los frentes de Plaza de Segovia, Campaña de Cataluña y Frente de Toledo. En enero de 1939, asciende a Teniente Médico incorporándose en mayo de ese año al Hospital de Maudes.

El 5 de septiembre de 1940, sería nombrado Auxiliar temporal de la Cátedra de su padre, cargo que desempeñaría hasta septiembre de 1947, fecha en la que es nombrado Prof. Adjunto desarrollando este cargo hasta el curso 47/48.

 

León Jaso Roldán

Nacido en Vigo (Pontevedra) en 1903, se licencia en Medicina en la Facultad de San Carlos en 1925.

Médico Interno de Patología General (Prof. Nóvoa Santos) nombrado el 24 de enero de 193 l. Al mes siguiente es pensionado para permanecer en Alemania durante cuatro meses, estudiando algunos aspectos del metabolismo, estancia que sería prorrogada en diciembre de 1932.

Al comenzar la guerra civil su padre fue fusilado en "zona nacional" y él sirvió como capitán médico en la Fuerza Aérea de la República.

En 1940, se exilió a Venezuela donde dirigiría el Dispensario Antituberculoso de Caracas y donde residiría hasta su fallecimiento en 1992.

 

Enrique Jaso Roldán

Hermano de León Jaso e hijo de un Teniente de Carabineros, nace en Marín (Ponte­vedra) el 11 de septiembre de 1904 y estudia la carrera de medicina en la Universidad de Santiago, excepto el último curso (1925/26) que lo hace en Madrid.

Durante los cursos 1930/31 y 31/32, desempeña el cargo de Ayudante de Clases Prácticas adscrito a la Cátedra de Patología General regentada por su paisano Roberto Nóvoa Santos, donde también se encontraba como Médico Interno su hermano Leoncio Jaso Roldán.

Siendo Prof. Titular de la Escuela de Puericultura y Pediatría de los Dispensarios Antituberculosos, prestó servicios como "Catedrático Encargado" dirigiendo las clases de pediatría que se impartieron en San Carlos, durante el cursillo intensivo de junio de 1937. Al parecer su elección, se debía a su pertenencia a la "Asociación de Médicos Liberales", bien conocida por su carácter izquierdista.

Al finalizar la guerra, el Juez Instructor del Juzgado nº 2 del tribunal de Responsabi­lidades Políticas solicitó al Decano E. de Salamanca (que a su vez era Juez Instructor de las depuraciones del personal docente de la Universidad de Madrid) comunicara los antece­dentes políticos y sociales de Enrique Jaso. El Prof. Salamanca responde el 26 de octubre de 1939, y tras relacionarle como elemento izquierdista, señala que "no pertenece a la Facultad de Medicina", puesto que el cargo que en su día desempeñó (Ayudante de clases Prácticas) era de carácter temporal.

Enrique Jaso, pese a ser considerado como "izquierdista", sería en la década de los sesenta, Jefe del Servicio de Pediatría, de la Ciudad Sanitaria de la Paz de Madrid. Algunas fuentes señalan que ello se debió a su acertada actuación como pediatra con un nieto del General Franco quien padecía Fiebre Reumática (y a quien trataba el Dr. Cárdenas Pastor). Parece ser que Crespo Álvarez recomendó a Franco el nombre de Enrique Jaso, advirtiéndole que tenía algunos antecedentes políticos que pudieran no gustarle. Según la Dra. Mazo21 (colaboradora de E. Jaso), Franco respondió: "Quiero el mejor pediatra, no me importa su ideología política". El Ministro Romeo Gorría, nombró a Enrique Jaso, Jefe del Servicio de Pediatría de La Paz.

 

Antonia Martínez Casado

Auxiliar temporal de Hidrología y Climatología Médica desde el 15 de octubre de 1926, fue encargada de la Cátedra en 1934.

El 18 de julio de 1936, se encontraba trabajando como Directora-Médico del "Bal­neario de Hervideros de Fuensanta" Villar del Pozo (Ciudad Real) y allí permanece hasta septiembre de 1938, fecha en la que se traslada a Ballesteros de Calatrava, donde estuvo hasta finalizar la guerra.

El juez Instructor de depuración, tras conocer entre otras cosas, que esta profesora "había entregado el 5 de Abril de 1939, una considerable cantidad de monedas de oro para la causa nacional" , no dudó en proponer la rehabilitación en su cargo sin sanción.

Pese a no haber permanecido durante la guerra en la Facultad, señala como elemen­tos izquierdistas en ella, a Juan Negrín, Sánchez-Covisa, Teófilo Hernando, Rafael Mén­dez, Gustavo Pittaluga, Varela Radío, García del Real, Gregorio Marañón, Bastos Ansart, Torre Blanco y Bejarano. Su juicio estaba basado en la conducta de estos compañeros de claustro, durante el periodo prebélico, pues como ya hemos señalado, durante la contienda civil no se encontraba en San Carlos.

Como "Encargada de la Cátedra de Hidrología" continuaría hasta su cese en junio de 1947.

 

José Martín-Crespo Powys

Nacido en Madrid el 26 de mayo de 1898, fue nombrado Auxiliar temporal de la Cátedra de Electrología y Radiología el 4 de abril de 1927; al transcurrir los ocho años que contemplaba el cargo, fue prorrogado en junio de 1935, dado que estaba encargado de la Cátedra, desde que falleciera el catedrático Salvador Celedonio Calatayud.

Cuando se inicia la guerra civil, de inmediato fue requerida su presencia en el Hospital de San Carlos, trabajando firmemente junto a los profesores de cirugía (Cardenal, Olivares y Estella), no abandonando el hospital ni un solo día.

Simultáneamente, ejerció como médico radiólogo en la Sociedad privada, "La Hon­radez".

En su declaración jurada acusa como personalidades "izquierdistas" (además de los consabidos) a Luis Aragonés. Fue rehabilitado en su cargo sin sanción, el 25 de octubre de 1939.

 

José Luis Rodríguez-Candela Manzaneque

Nacido el 10 de diciembre de 1908, estudia en Madrid donde es alumno Interno de la Escuela de Medicina Legal. En 30 de junio de 1932, alcanza el Grado de Doctor y durante el curso 33/34, es nombrado Ayudante de Clases Prácticas Honorario.

El 2 de julio de 1935, es nombrado Ayudante de Clases Prácticas adscrito a la Cátedra de Patología Médica (Prof. Salamanca), sorprendiéndole con este cargo el alza­miento militar.

El 23 de julio de 1936, es detenido por sus ideas "derechistas" logrando evadirse y refugiarse en el Consulado de Honduras donde permanece hasta que a finales de mayo de 1937, logra -con pasaporte falso- llegar por vía marítima a Marsella (Francia), desde donde pronto se reintegra al territorio nacional. Por supuesto que fue destituido en agosto de 1936, por el Gobierno del Frente Popular.

Mucho valor debió mostrar en la España de Franco, pues sería condecorado con la Cruz de Guerra, Cruz Roja del mérito Militar, Medalla de Campaña y medalla de Bilbao.

A juzgar por los cargos que ocupó durante la inmediata post-guerra, no queda clara la auténtica vocación de este profesor, pues dejando a un lado su larga estancia como alumno en la Escuela de Medicina Legal, nos encontramos que en junio de 1939 es nombrado Ayudante temporal de la sección de Anatomía y en junio de 1940 es propuesto para ocupar la plaza de Prof. Adjunto de Fisiología (Prof. J. Mª Corral) que había dejado vacante Severo Ochoa al decidir exiliarse. Y todavía hay más, pues antes de ser depurado, el 4 de noviembre de 1939 es nombrado Prof. Encargado de la Cátedra de Patología General (perteneciente al Prof. J. Casas que había sido suspendido de empleo y sueldo) y Auxiliar temporal de Patología Médica. El 27 de agosto de 1940 queda rehabilitado sin sanción como auxiliar temporal. Este mismo año, obtendría la Cátedra de Patología General de Valladolid, pero pediría excedencia permaneciendo en Madrid encargándose (antes que Bermejillo) de explicar dicha asignatura durante el curso 40/41

Siendo investigador científico del CSIC y fallecido G. Marañón, se ocuparía de la Cátedra de Endocrinología experimental de la Facultad de Madrid a partir de octubre de 1968, cargo del que renunciaría pronto (diciembre de 1969) por razones de incompatibilidad.

Fallecido José Casas, y en virtud de concurso de traslado sería nombrado catedrático de la Facultad en el Hospital Clínico de la Ciudad Universitaria, el día 24 de febrero de 1977. Se jubilaría el 11 de diciembre de 1978.

Llegamos a conocerle personalmente, aunque en un periodo, en el que tal vez por razones de edad y "otras circunstancias", pese a sus medallas no llegó a sorprendemos favorablemente desde el punto de vista docente, y mucho menos como presidente de un tribunal de oposiciones a profesores Adjuntos de Universidad, siendo testigo de su lamen­table actuación, pues no se enteraba de la actuación de los opositores, dando la impresión de que sólo le interesaba la de su secretaria.

 

Julio Toledo Manzano

Hijo de Federico Toledo, médico con domicilio en el barrio de Las Plazuelas, de Las Rozas de Madrid, nació en esta localidad el 4 de septiembre de 1886 (ambos denominan a dos de las principales vías de esta población).

Estudia medicina en San Carlos entre 1902 y 1909, año en el que supera el Grado de licenciatura con Premio Extraordinario. Antes, el curso 1904/05, había obtenido el premio Furquet, fundado por este profesor de la Facultad y otorgado por votación entre los alumnos de 2° curso de Anatomía Descriptiva de la facultad de Medicina de Madrid.

En octubre de 1910, obtiene también Premio extraordinario en el Grado de Doctor que obtiene con la Tesis: "El cloroformo y la Nutrición".

En 1914 es nombrado Auxiliar numerario de Anatomía adscrito a la Cátedra de Julián de la Villa.

En 1917, publicaría "Lecciones de Anatomía Topográfica, Medicina Operatoria y Arte de los apósitos y de los vendajes", cuya segunda edición saldría en 1921.

Superada la depuración política, el 22 de septiembre de 1943, el Decano Salamanca, le propone para encargarse de la enseñanza de la Anatomía de la Cátedra de Pedro Ara, que inexplicablemente continuaba en Argentina (y que hasta ese momento había desempeñado también como Encargado, Ildefonso Dehesa Bailo, quien este año obtendría la Cátedra de Salamanca).

Julio Toledo, seguiría como Encargado de Cátedra hasta el curso 51/5222. El 4 de septiembre de 1956, le llegaría la hora de la jubilación por haber cumplido la edad reglamentaria.

 

Manuel Rivas Cherif

Nacido en Madrid en 1894, se licenció en Medicina en 1919.

Hermano de Cipriano Rivas Cherif23, cuñado y "amigo" del Presidente de la Repú­blica, Manuel Azaña (casado con Mª de los Dolores Rivas Cherif), había sido Ayudante de Clases Prácticas (Oftalmología) durante los cursos 25/26 y 26/27. En septiembre de 1932 es nombrado "Prof. Encargado temporal, Jefe de Servicios Oftalmológicos" -curiosa figura "académica" dependiente de la Facultad de Medicina- cargo que se le prorrogaría en noviembre de 1936 (con las tropas de Franco próximas al Hospital Clínico de la Ciudad Universitaria) por dos años más.

Por si quedara duda de la protección que gozaba el cuñado del Presidente de la República, Manuel Rivas, en el mes de noviembre de 1937 comunica al Subsecretario de Instrucción Pública y Sanidad (Prof. Planelles Ripoll) -siendo Ministro el comunista Jesús Hernández-, "que por prestar Servicios en Sanidad de guerra, ha tenido necesidad de fijar su residencia en Barcelona y por tanto solicita (¡que atrevimiento!) autorización para colaborar en la Facultad de Medicina de Barcelona" (se iba acercando, como todo el Gobierno, a la frontera francesa).

El 28 de enero de 1938, el Patronato de la Universidad Autónoma de Barcelona, acepta agregarle circunstancialmente a su Facultad de Medicina.

Aunque no hemos podido localizar su expediente de depuración, conocemos por Francisco Guerra, que llegó a Veracruz (Méjico) el 1 de junio de 1939 en el "Flande", ingresando como asilado político. Llegaría a ser -siendo en España simple Ayudante- Catedrático de Oftalmología. Falleció en Méjico en 1966.

 

Ramón Nóvoa Gamallo

En septiembre de 1932, fue nombrado Ayudante temporal "del Seminario de Genética", en la Cátedra de Patología General que regentaba su padre Roberto Nóvoa Santos (la endogamia ya existía antes de Franco), cargo que le sería prorrogado en 1935 por dos años.

No hemos encontrado su expediente de depuración pero debió ser favorable, pues el 4 de enero de 1940 (estando encargado de la Cátedra de Patología General, el Prof. Auxiliar Rodríguez Candela), tomó posesión del cargo de Ayudante con carácter provisional para el curso 1939/40. Sin embargo, no se presenta a su destino, por lo que el 13 de febrero de 1940, el Decano E. de Salamanca propone su cese por abandono de servicio.

 

Blas Cabrera Sánchez

Nace el 19 de enero de 1907 en Madrid, donde estudia medicina entre los cursos 1923/24 y 1929/30. El 11 de febrero de 1931, logra el Grado de Licenciado, siendo calificado con Sobresaliente, calificación que no debe extrañar pues era hijo de Blas Cabrera y Felipe (Rector de la Universidad de Madrid desde el 1 de marzo de 1930 al 30 de marzo de 193124, natural de Arrecife de Lanzarote -Islas Canarias-, paisano por tanto de Juan Negrín), aunque sorprende que en sus estudios, figuren gran número de aprobados y algunas asignaturas aprobadas en la convocatoria de septiembre

Obtenido el Grado de Licenciado, es nombrado en junio de 1931 (no cumplidos los cuatro meses de postgraduado y sin disponer del título de Doctor), Prof. Encargado de Fisiología de la Educación Física (dotado con 6000 Pts. anuales), disciplina que "había inventado" el Secretario de la Facultad, Juan Negrín, para dar un cargo a uno de sus colaboradores más directos mediante el paripé de una oposición.

En el tribunal que juzgó la plaza se encontraba Teófilo Hernando (facilitó la Cátedra a Negrín), Juan Negrín (catedrático de Blas Cabrera) y Hernández Guerra (el más cualificado discípulo de Juan Negrín), los tres, miembros de la Facultad de Madrid, por lo que no sorprenderá que se retiraran los otros cinco candidatos que habían firmado la oposición, dejando solo a Blas Cabrera, quien lógicamente obtuvo la plaza por unanimidad (l2/VI/1931). Habían pasado solo dos meses, desde la proclamación de la República y el amiguismo resultaba evidente.

Además de este cargo, Blas Cabrera desempeñaría desde 1932 (junto a Severo Ochoa), el cargo de Jefe de Sección del Departamento de Fisiología de la Facultad dotado con otras 6.000 Pts. Anuales (téngase en cuenta que un catedrático ganaba por término medio alrededor de 6.000 Pts./anuales. Blas Cabrera ganaba el doble), cargo que sería prorrogado por otros dos años en octubre de 1934, aunque no llegaría a cumplir su mandato, dado que parece ser que fue de los primeros en exiliarse a Francia. Antes, en 28 de mayo de 1936, defiende su Tesis Doctoral ("Estudio antropométrico sobre estudiantes deportistas univer­sitarios"), que naturalmente es calificada con Sobresaliente. Durante la guerra civil fue secretario particular de Juan Negrín.

No hemos localizado su potencial expediente de depuración, sin embargo conoce­mos por Francisco Guerra, que con solo 31 años de edad, desde Francia se exiliaría a Méjico donde llegó al iniciarse la II Guerra Mundial, trabajando en los laboratorios farmacéuticos IQFA y posteriormente se asoció con L. Fanjul para fundar los laboratorios Labys. Falleció en 1983.

 

Juan Rof Carballo

Gallego de Lugo, nace el 11 de junio de 1905 pasando su infancia en esta ciudad y en Coruña, desplazándose a Santiago de Compostela para estudiar medicina donde recibe la enseñanza de la Patología General del genial Nóvoa Santos. Posteriormente, se traslada a Barcelona donde estudia Patología Médica con Soler Vicens.

Se traslada a Madrid a los efectos de realizar el doctorado (obtiene Premio Extraordi­nario) y se incorpora a la Cátedra de Gustavo Pittaluga siendo nombrado durante el curso 29/30 Ayudante de clases Prácticas Honorario, adscrito al Laboratorio Central de Microbio­logía, y en 1931, Ayudante del laboratorio de Investigaciones Clínicas del Prof. Gustavo Pittaluga.

En 1931 se le concede una pensión por 10 meses para estudiar en Austria y Alema­nia, los problemas del retículo endotelio en los ganglios linfáticos.

Tras la guerra civil, se le incoa el expediente depurador no resolviéndose hasta el 26 de julio de 1945, fecha en la que se da por concluido y en la que de conformidad con la propuesta del Juez Instructor, el Ministerio resuelve la rehabilitación en el goce de los derechos que pudieran corresponderle (que no existían puesto que solo desempeñó cargos temporales).

Rof Carballo se incorporaría al equipo de Carlos Jiménez Díaz, siendo una de las figuras en las que más confiaba D. Carlos como se demuestra por el hecho de que siendo Jefe de Sala de Hombres del Hospital Provincial, puso bajo su tutela a Fernando Lahoz (hijo de su íntimo amigo Carlos), Vicente Anastasio (hijo de uno de los que más le ayudaron económicamente) y a Alfonso Merchante. Sin embargo Rof Carballo sería (junto a Vega Díaz y algún otro) uno de los primeros en abandonar al equipo de Jiménez Díaz, por discrepancias en la forma de actuar el maestro.

Sucedió, que pasando visita Jiménez Díaz en la sala de Rof Carballo (rodeado de médicos y alumnos) y no conforme con la historia clínica del paciente, cogió esta y la rompió en mil pedazos ante el estupor de todos y sorpresa general por el mal estilo del señor catedrático. Rof Carballo, quizá recordando aquello de "cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que deben obedecer pierden el respeto", se desvistió brusca­mente de su bata, y dirigiéndose a Jiménez Díaz, dijo: esto no se me hace a mí. No cuente usted más conmigo25.

Tras este suceso, se incorporaría al Instituto de Patología Médica de Gregorio Marañón, creando el Departamento de medicina Psicosomática.

Rof Carballo se presentaría en 1952 a la Cátedra (vacante por jubilación de Agustín del Cañizo -curso 44/45-) de Patología y Clínica Médica y pese a presentar tal vez el mejor currículum científico, no solo cuantitativamente sino por la creatividad expresada en el (varios libros publicados -con gran éxito- y artículos en lengua alemana publicados en revistas extranjeras) recibió tan solo el voto de Querol Navas (catedrático de Salamanca). El Presidente del Tribunal, Jiménez Díaz optó por otorgar su voto a Vicente Gilsanz, logrando con ello que éste fuera catedrático ante la sorpresa de todos, y en contra de sus deseos íntimos (¿pensaba otorgárselo a Ortíz de Landázuri? ¿Intentaba que la Cátedra quedase vacante? ¿Prefería que saliese Gilsanz antes de que se le ofertara a José Casas? ¿Por qué no votó a Rof Carballo presentando el mejor currículum y superando todos los ejercicios?).

Rof Carballo, pionero de la medicina psicosomática en España, hombre humanista y con criterio propio y académico de la Lengua y de Medicina, fallecería a los 89 años de edad (l0 de octubre de 1994) en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, donde había ingresado tras un traumatismo craneal fortuito en su domicilio familiar.

 

Antonio Piga Pascual

Nacido en Madrid el 6 de enero de 1879, realiza los estudios de medicina en la Facultad de San Carlos donde se gradúa en 1900 y se doctora en 1904.

Prof. Auxiliar de Medicina Legal con Tomás Maestre, obtiene en 1927, la Cátedra de la Facultad de Cádiz, solicitando pronto la excedencia por preferir conti­nuar como Auxiliar con su maestro, siendo Encargado de la Cátedra (por jubilación de Maestre) de 10 de octubre de 1929 al 12 de diciembre del mismo año, fecha en la que se incorporaría en virtud de concurso de traslado, el nuevo catedrático Inicial Barahona.

En mayo de 1932 fue nombrado Presidente del Colegio de Médicos de Madrid, cargo que desempeñó hasta diciembre de 1934, fecha en la que dimitió.

Durante la guerra civil permaneció en zona nacional, siendo depurado sin sanción el 26 de junio de 1939. Antes, en abril de 1939, habiéndose exiliado Rafael Fraile, fue nombrado Director accidental de la Escuela de Medicina Legal de Madrid

En abril de 1942, al jubilarse Inicial Barahona es encargado nuevamente de la cátedra de Medicina Legal.

El 5 de agosto de 1943, tomó posesión de la Cátedra de Medicina Legal de Madrid, en virtud de concurso de traslado. A ella se habían también presentado Valentín Pérez Argiles y Juan José López lbor.


1 En Marzo de 2001, el personal docente de la Facultad de Medicina heredera de San Carlos, estaba constituido por 345 profesores numerarios (67 catedráticos, 246 profesores Titulares, 35 profesores de Escuela Universitaria) y 738 profesores no numerarios (Asociados y Ayudantes). Total, 1086 profesores para un total de 2373 alumnos matriculados en la Licenciatura (1° y 2° ciclos).

Esta estrategia de algunos laboratorios, de "fichar" a profesores de la Facultad con supuesto prestigio, para operaciones de "marketing", sigue vigente en la actualidad.

El "jefe de barrio" -comisario político- informaba subjetivamente sobre los comportamientos ideológi­cos discordantes con el Gobierno.

4 Sí existe, documentación acreditativa de que Leopoldo Bejarano Lozano, Capitán de infantería retirado, fue condenado el 5 de abril de 1943 (por el Juzgado nº 2 del Tribunal Especial para la masonería y el comunismo) a 12 años y un día de reclusión menor con inhabilitación absoluta para ejercer cualquier cargo del Estado, como autor de un delito consumado de masonería. Dada la identidad de apellidos suponemos que guarda relación con Julio Bejarano Lozano.

5 Del 16 al 31 de enero de 1935, se celebraron las elecciones para el Colegio de Médicos, saliendo vencedora la candidatura presidida por José Velasco Pajares en la que figuraba como vocal 1°, Carlos Larca Jamar. Velasco presidió el Colegio hasta que en 1936 fuera depuesto por el Frente Popular.

6 Según comunicación personal de Francisco Guerra Miguel Piedra Guardia falleció en 1936, aunque no figura en la lista de fusilados hasta 1945.

7 En el año 2000, el número de partos habidos en el Hospital de San Carlos fue de 2489.

8 Resulta curioso que los opositores que al amparo de Negrín obtenían Cátedra, en una clara demostración de "vocación docente", pronto pedían la excedencia. Algo similar sucedía con los discípulos de Teófilo Hernando y sucedería con los discípulos de Jiménez Díaz.

En el AHUC y en el de la Facultad de Medicina, no existen datos referentes a su toma de posesión y desempeño del cargo.

10 En 1936, el sueldo de un catedrático por oposición (recién incorporado), oscilaba alrededor de las 6.000 pts. anuales y el de un Médico Interno por Oposición alrededor de 1.000 pts anuales. Treinta años después (1966) un Médico Interno cobraba alrededor de 3.500 pts. anuales.

11 AGA (Sección de Educación), AGUC, AHUC, Arch. Sección Personal Fac. Med. UCM.

12 No hemos podido averiguar la razón, por la que D. Pío firmase su segundo apellido con "H".

13  En el sentir de Laín Entralgo, Achúcarro fue una de las más ilustres figuras de la medicina española contemporánea. Médico del Hospital Provincial de Madrid y del Laboratorio de Investigaciones Biológicas que dirigía Cajal. Precisamente nuestro gran sabio hablaba así de Achúcarro:"Trabajador infatigable, juntábanse en él, el talento y la modestia, y lo que es más raro, un sentimiento hidalgo de justicia hacia el mérito ajeno. Falleció a los 38 años. 

14 Estaba situado junto al de Histología Humana (Luis Calandre), Fisiología (Juan Negrín) y el de Bacterio­logía (Paulino Suárez).

15 Benigno Lorenzo Velásquez, protagonista importante durante el Franquismo en la Facultad de Medicina, no dudó en abrir las aulas de la Facultad - durante su largo mandato como Decano- a varios profesores exiliados (Planelles, Méndez, Costero, Pedro Ara, y algún otro)

16  Cruzó la frontera francesa al anochecer del 29 de enero de ] 939, en compañía de Puche Álvarez, Antonio Machado, su hermano José (sosteniendo a su anciana madre), el poeta Caries Ribas, los doctores Hnos. Trias, los Hnos. Xirau, los profesores Navarro Tomás y Roura, Ricardo Vinós, Corpus Bargas y algún otro.

17 Vallejo Nágera sería el primer catedrático de Psiquiatría de la Facultad de San Carlos, logrando la plaza ante candidatos del prestigio de López Ibor y algún otro.

18 En el Hospital Clínico, instalado ya en la C. Universitaria y no existiendo guerra civil, el30 de octubre de 1980, se eligió como Director -mediante votación de la Junta de Facultad- a un médico no docente, rechazándose al catedrático José Ramón del Sol, quien había sido Rector de Universidad.

19  Con fecha 14 de febrero de 1940, existe un certificado médico expedido por Francisco Rozabal Farnes, en el que se hace constar que "D. Rafael Resa, de 37 años de edad, padece lesión mitral, con embolia cerebral, que ha dejado una hemiparesia derecha que dificulta toda motilidad siendo muy difícil para este enfermo escribir, firmar, etc."

20 Era hijo de Martín Luis Guzmán, periodista mejicano que participó en la Revolución Mejicana.

21  Comunicación personal el día 29 de junio de 2001

22  Por esta época, también eran Encargados de Cátedra en la Facultad de San Carlos, Luis Estella, Luis Felipe Pallardo, Blas Aznar y Manuel Ortiz Picón.

23  Cipriano Rivas Cherif, según Leo Ferraro, era judío por vía materna. Fue enviado a España por la Gestapo (junto a Luis Companys y Julián Zugazagoitia) en septiembre de 1940.

24 Físico español de prestigio internacional, Rector de la Universidad de Madrid durante los sucesos de San Carlos. El 18 de julio de 1936, se encontraba en Santander desde donde se trasladó a París, pasando la guerra en esta ciudad. Después (1941) se trasladó a Méjico (pasando por Madrid) donde fallecería el 1 de agosto de 1945. En 1946, sería absuelto por el Tribunal de Responsabilidades Políticas.

25 Partiendo de este hecho, y basándose en la adulación y en la excesiva docilidad que muchos prestaban ante Jiménez Díaz, dio lugar a que algunos denominaran (en tono jocoso) a la Fundación Jiménez Díaz, "la unidad seguida de ceros".

 


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