LIBROS

 

 

EXILIO Y DEPURACIÓN

(en la Facultad de Medicina de San Carlos)

 

CAPÍTULO 15

 

 

Depuración del profesorado no numerario

(Continuación I)

 

Fernando Pérez Peña

Profesor Titular de Patología y Clínica Médica de la Facultad de Medicina de Madrid

 

 

Luis Resel Maceira

Estudia medicina en San Carlos donde es alumno interno desde 1925 a 1932 y donde recién graduado es nombrado Prof. Ayudante de Clases Prácticas de Anatomía con el Prof. Dehesa (encargado de la Cátedra de Pedro Ara, el catedrático eternamente exiliado que se encontraba en Argentina).

Socio fundador de la Asociación "Juventud Católica de San Andrés" desde 1928, de la Asociación de San Cosme y San Damián (de médicos y farmacéuticos católicos) desde 1931, afiliado a Acción Popular (1934) y a Falange Española desde mayo de 1936, nada debe de extrañar que al iniciarse el alzamiento militar tomara parte en la sublevación habida en la Iglesia de San Andrés (que después sería incendiada); y a punto estuvo de hacerlo en la que tuvo lugar en el Cuartel de la Montaña el día 20 de julio de 1936.

El 8 de agosto de 1936, apareció en el Heraldo de Madrid una disposición por la que se declaraban cesantes todos los que ocuparan cargos de Ayudante, auxiliares o análogos, debiendo solicitar nuevamente el reingreso tras una declaración jurada de ser adicto al gobierno del Frente Popular (¡primera gran depuración!); Resel no solicita el reingreso, pues por creerse amenazado de muerte, y también para evitar esta, se había enrolado (27/VII/36) como médico en unas milicias llamadas "Aragonesas", con permanencia en Madrid para reconocimiento de milicianos, permaneciendo en este puesto hasta últimos de febrero de 1937, fecha en las que estas milicias se transforman en Brigada 72, solicitando entonces la baja que no es aceptada viéndose obligado a ir al frente como médico de Batallón resultando herido por la aviación en el frente de Cifuentes (Guadalajara), por lo que permanece hospitalizado en Valencia desde noviembre de 1937 a julio del 38. Poste­riormente fue destinado al 5° Batallón de Transportes, destacado en retaguardia en Daimiel (Ciudad Real) donde permaneció hasta la finalización de la guerra. Días antes, el día 28 de Marzo de 1939 en unión de otros camaradas de dicha unidad y de la Falange local (con quienes se hallaban de acuerdo), se hizo cargo de Daimiel encarcelando a todos los dirigentes rojos y requisando el material bélico con objeto de facilitar la entrada de las tropas del General Franco.

Como Comandante accidental de Daimiel, el día 31 de marzo, hizo entrega de la plaza al Comandante Jefe del Grupo de Baterías Antiaéreas del Cuerpo del Ejército del Maestrazgo, primeras tropas nacionalistas de ocupación.

Cuando al finalizar la guerra realizó su obligatoria declaración jurada (al haber solicitado su reingreso a la Facultad como Prof. Ayudante), señaló como elementos izquier­distas a Manuel Tamames Ratero, Francisco Herraiz Serrano (aunque éste ayudaba a personas de derechas), Estanislao Lluesma Uranga, Juan Negrín, Sánchez-Covisa, Manuel Márquez, J. F. Tello, León Cardenal, Manuel Rivas Cherif, Julio Bejarano, Julián Fernán­dez López, Manuel Herrero Benítez, Herrera, Juan Ruano Campos y Ricardo Díaz Sarasola. Señala al Dr. Escardó como elemento ambiguo; y referente al Dr. Delgado Gibaja, dice que era de izquierda cuando hablaba pero que durante al guerra actuó a favor de la "Causa Nacional". Insinúa que Luis Alonso García y Outeriño (Director del Laboratorio "rojo" de Ciudad Real), eran también izquierdistas. Luis Resel Maceira, resultaba implacable y se explayaba en su denuncia.

El Juez Instructor, Fernando E. de Salamanca, propuso y fue aceptada por el Ministe­rio, su rehabilitación en el cargo que desempeñaba.

El curso 39/40, fue nombrado Auxiliar temporal, primero con Dehesa (seguía Pedro Ara en Argentina) y al curso siguiente con Daniel Mezquita.

En septiembre de 1947 obtendría plaza como Prof. Adjunto, que sería prorrogada en 1951. Cesó el 30 de septiembre de 1955, aunque por OM de marzo de 1960, sería nombrado Prof. Adjunto Honorario de la Cátedra de Urología. Posteriormente, también lo sería de la 2a Cátedra de Anatomía (12/Enero/1976). Se jubilaría en junio de 1978.

 

Julio Rodríguez Puchol

Aunque su relación docente -antes de la guerra- con la Facultad de medicina de San Carlos se limita a haber sido Alumno Interno1, lo incluimos en este apartado porque pese a su peculiar trayectoria, tras la guerra desempeñó un cargo docente en la Facultad de Medicina.

Nacido en Valladolid el 23 de abril de 1912, estudia medicina en Madrid entre los cursos 1928/29 y 1934/35, siendo Alumno Interno de A. Patológica y figurando en sus calificaciones, nueve Matriculas de Honor y seis aprobados, en la convocatoria de septiembre.

Cuando se inicia la guerra tiene pues 24 años cumplidos y según Sánchez Martínez (Ayudante temporal de Patología Quirúrgica -Prof. Cardenal-) se destacaría durante ella por pertenecer al partido Comunista y ser brazo derecho del también comunista Julio González Recatero, quien en Marzo de 1937 desempeñaba en Tarancón el cargo de Jefe de Sanidad del Ejercito de Levante2. Según las mismas fuentes, González Recatero intervino en numerosas detenciones de médicos y se jactaba de haber efectuado varios asesinatos.3

No hemos encontrado documentación alguna sobre potencial depuración política. Conocemos sin embargo que logra el Grado de Licenciado el 23 de marzo de 1942 (obteniendo el Título de Licenciado en septiembre de 1943) y el de Doctor el 13 de junio de ] 960, defendiendo la Tesis "Histopatología de las angeítis cutáneas" dirigida por Fernando de Castro. Este retraso en su currículum debe significar que la guerra civil truncó su trayectoria académica por padecer tras ella, probablemente prisión. En efecto, por Francis­co Guerra conocemos que al finalizar a contienda fue acusado de pertenecer al Partido Comunista y encarcelado.

Al salir de prisión en 1948, fue médico interno de la cátedra de Patología Quirúrgica (Prof. Martín Lagos) cesando el 28 de febrero de 1949 por haber sido nombrado Jefe del Laboratorio del Departamento de Patología Quirúrgica de dicho catedrático, cargo que ostentaría hasta el 30 de septiembre de 1953, fecha en la que presentaría de forma volunta­ria su renuncia al cargo. En 1965 obtuvo en Valladolid los títulos de especialista en Histopatología y Análisis Clínicos.

Un dato peculiar de este profesor es la tardanza en realizar la tesis doctoral, a los 25 años de graduarse (curso 1959/60), pese a lo cual obtuvo el premio "Rodriguez Abaytúa"4.

Según Francisco Guerra, quien antes de la guerra, recibió clases particulares de Rodríguez Puchol, "éste estuvo con Tello, no se exilió. Era un importante comunista y amigo de Julio González Recatero".

 

Blas Aznar González

Nacido en Avilés en 1903, inicia en 1920 sus estudios de medicina en la Facultad de San Carlos, donde recibe la enseñanza de la Medicina Legal de manos de Tomás Maestre Pérez, siendo alumno interno del Instituto de Medicina Legal, Toxicología y Psiquiatría. Se licencia en 1927 leyendo su Tesis doctoral en 1931, año en el que es nombrado Ayudante de Clases Prácticas de la Cátedra. En 1933 obtiene plaza de Auxiliar temporal y se colegia en Madrid con el nº 4.931.

En 1936, su nombre adquiere popularidad al participar en la autopsia e investigación médico-forense del cadáver de Calvo Sotelo, cuyo asesinato por las propias Fuerzas de Seguridad del Estado, de alguna forma desencadenó el ya previsto pronunciamiento militar del 18 de julio de 1936.

En junio de 1937, siendo Auxiliar temporal de la Facultad y Director accidental de la Escuela de Medicina Legal (Rafael Fraile había huido) fue encargado de explicar Medicina Legal en el curso organizado por el ministerio, en mayo de ese año.

En 1938, en plena guerra civil española, realiza la autopsia y embalsamamiento del mariscal ruso Vagily Mijayilovich (¿que pintaba en el Madrid republicano, amante de las libertades, el mariscal bolchevique? ¿Acaso propugnaba que España disfrutara de las libertades de su querida Rusia?).

Tras la guerra civil fue rehabilitado en su cargo, continuando en la Cátedra de Antonio Piga Pascual.

En 1947, Blas Aznar obtendría por oposición la plaza de Prof. Adjunto encargándose de la cátedra durante los cursos 49/50 y 50/51. En 1968, a los 65 años -demasiado tarde­ obtendría la Cátedra de Salamanca donde pensamos seguiría haciendo alarde de sus porten­tosas dotes pedagógicas5.

 

Alfonso de la Peña Pineda

Hijo de Leonardo de la Peña, nace en Valladolid el 23 de enero de 1904. Estudia medicina en Valladolid y Madrid (donde es alumno Interno) entre los cursos 1920/21 y 1926/27, con numerosos sobresalientes pero también con algunas asignaturas aprobadas en la convocatoria de septiembre. Logra el Grado de licenciado en mayo de 1927 y el de Doctor en Enero de 1932, ambos con la calificación de sobresaliente. Formado en Estados Unidos durante tres años, vuelve a aquel país en 1933 merced a una beca de la Fundación del Amo y más tarde a Berlín. Durante este tiempo, tenía el nombramiento de Ayudante de Clases Prácticas de Urología (cursos 27/28, 28/29, 31/32 y 32/33) de la Facultad de San Carlos.

Cuando regresa a Madrid, es nombrado Ayudante de Clases Prácticas de Patología Médica (se conoce que no debía existir plaza vacante en urología y su padre se la buscó donde fuera) durante el curso 33/34.

En 1935, sale a concurso una plaza de Auxiliar adscrita a Urología, que sería juzgada por la ponencia nombrada por la Junta de Facultad y que estaba constituida por Leonardo de la Peña, Laureano Olivares y Enrique Súñer. Se presentan dos candidatos:

Manuel Rodero Carrasco (ayudante de la Cátedra desde tres años antes) y Alfonso de la Peña Pineda (hijo del catedrático). En noviembre de 1935, D. Leonardo advierte que se presenta su hijo por lo que muy dignamente se dirige al Decano Márquez rogando le sustituya otro compañero "cuyas condiciones de imparcialidad permitan asegurar la propuesta más conveniente para la enseñanza de la urología, posponiendo fines o interés de conveniencia personal".

Sustituido por Varela Radío, se constituye la ponencia que debe juzgar la plaza de Auxiliar, la cual informa el 6 de diciembre de 1935 -una vez estudiados los expedientes de cada uno de los candidatos- que propone a Manuel Rodero, basándose sobre todo en un informe del Prof. de la Peña sobre su ayudante realizado en septiembre de ese año, y en el que concluye que se ha hecho acreedor al cargo de Auxiliar. Como se señala en otro lugar, Alfonso de la Peña estableció -sin éxito- un recurso contra la decisión del Tribunal, alegando mayores méritos. Resulta curioso conocer que entre los documentos de méritos que presenta, figuran medio centenar de recortes de prensa, tarjetas postales, cartas, etc. hablando todos ellos de "lo bueno que es y de lo mucho que ha viajado". Hoy día, pocos se atreverían a presentar como méritos los que Alfonso de la Peña aportara, salvo riesgo de ser acusado de narcisista, egocéntrico y de poseer un cerebro inteligente sí, pero poco equili­brado psicológicamente. De valorarse hoy día como méritos las veces que sale uno en los distintos medios de comunicación, conduciría a tener que nombrar como profesores, a numerosos cantamañanas.

Nos interesa resaltar en el desarrollo de este concurso, un hecho que podemos juzgar de peculiar; nos referimos a la actitud de Leonardo de la Peña al informar favorablemente a su Ayudante a pesar de presentarse su hijo, dando al menos aparentemente un ejemplo de imparcialidad que mucho nos hubiera gustado haberlo observado en muchos de los catedrá­ticos que se encontraron en situaciones similares y que en vez de optar por el juicio objetivo prefirieron la carta de recomendación.

Según Francisco Guerra, durante la guerra civil trabajó como cirujano -junto a Fernández Zumel- en los hospitales del Cuerpo de Carabineros en Arganda y Morata de Tajuña con el capitán médico A. Amselem Benmamam6, mientras su padre como ya hemos señalado, tenía una posición destacada como cirujano en la Sanidad del ejército franquista.

Convocada en abril de 1946 la Cátedra de Urología de la Facultad de Madrid, Alfonso de la Peña firma la oposición pero no aparece en la lista provisional de admitidos por faltarle el certificado de haber sido depurado de responsabilidades políticas. Por ello se dirige al Ministerio de Educación, y el Ministro Ibáñez Martín (con fecha 20 de octubre de 1946), dictamina que como Prof. Ayudante de la Facultad, queda rehabilitado en su cargo sin sanción, por lo que es admitido a la oposición.

También lo fueron entre otros, su hermano Emilio, Luis Cifuentes Delatte, Álvarez Rivas, Rodero Carrasco, Pérez Castro y Romero Aguirre.

El Tribunal estaba constituido por Bermejillo como Presidente y como vocales, Royo Gonzálvez, Benigno Oreja, José Estella y Barcia Goyanes.

La presencia de Estella en el tribunal (sustituyendo a León Cardenal por razones de salud) dio lugar a numerosos rumores afirmando alguno de ellos que José Estella estaba allí para votar al hijo de D. Leonardo, a quien debía algunos favores. Sin embargo la realidad es que Alfonso de la Peña, recibió los votos (en marzo de 1948) de Barcia Goyanes, Benigno Oreja y Manuel Bermejillo y que Royo Gonzálvez y el propio José Estella votó a Luis Cifuentes. La oposición sería impugnada por Rodero Carrasca quien interpuso un recurso de agravios, pero fue declarado improcedente con fecha 22 de junio de 1949.

En 1948, ya catedrático, sucede a su padre en la Cátedra de San Carlos, convirtiéndo­se en uno de los más prestigiosos urólogos de España con resonancia internacional, aunque dado su peculiar carácter y conducta psicológica, resultaba para muchos un personaje un tanto polémico.

Enfermo de un urotelioma -que según rumores, se lo trataba él mismo- falleció el 26 de marzo de 1971. Tiempo antes estuvo a punto de hacerlo como consecuencia de un hematoma subdural al darse fortuitamente en el hospital con una ventana.

 

Emilio de la Peña Pineda

Ayudante de Clases Prácticas de Urología desde el curso 1929/30, fue rehabilitado en el goce de los derechos que pudieran corresponderle, el 3 de octubre de 1946.

 

Victoriano Mateo Acosta Arce

Nacido en Fuentes de Andalucía (Sevilla) en 1890 y en el seno de una familia aristocrática, se licenció en la Facultad de San Carlos en 1913.

Ayudante de ORL (Prof. A. García Tapia) desde marzo de 1933, cargo que fue prorrogado por dos años en marzo de 1935.

Al iniciarse la guerra civil, estuvo a punto de ser fusilado por las tropas de Franco, quedándole como secuela, una intensa contractura del cuello (Francisco Guerra). Pasó a Francia donde trabajó algunos años en diversos hospitales franceses.

Yerno de Rafael Altamira, el autor del famoso Manual de Historia de España7, le acompañó en 1944 en su exilio a Méjico donde fallecería en 1971, en el Sanatorio Español.

Fue muy comentada su foto en compañía de Jiménez Díaz en el Hospital del Pueblo vistiendo ambos un brazalete del Frente Popular, foto que sería publicada en el diario ABC en julio de 1936. Francisco Guerra nos contaría en marzo de 2001 que estando con él en Méjico, pudo observarle algunos rasgos psicopatológicos.

 

Luis Agosti Romero

Habiendo trabajado durante tres años como Ayudante honorario en la sección de Educación Física con Blas Cabrera Sánchez, fue nombrado el 28 de febrero de 1935, Médico Interno del Laboratorio de Fisiología (Prof. Negrín).

En 1951, sería propuesto por Martín Lagos, como Ayudante de Clases Prácticas y Jefe de sección de anestesiología, adscrito a la Cátedra de Patología Quirúrgica.

 

Rafael Alemany Soler

Ayudante temporal "Encargado de historiografía clínica" del Departamento de Pe­diatría.

Cobró los haberes de San Carlos hasta octubre del 36, fecha en la que caducaba su nombramiento y no se atrevió a solicitar la prórroga, pues realmente dejó de trabajar allí por lo que fue declarado cesante o jubilado. Desde abril de 1936, pertenecía a FET (como enlace de Fernando Primo de Rivera8) y desde el 18 de julio de 1936 permaneció en Madrid hasta que el 11 de marzo de 1937 fuera llamado a la Jefatura de Sanidad para ser nombrado Teniente Médico provisional con destino en el 4° Batallón de la 69 Brigada Mixta (Duran). En julio de ese año fue ascendido de forma verbal (sin nombramiento escrito) a Capitán. El 1 de noviembre de ese año es nombrado director del hospital de la 69 División hasta el 26 de enero de 1938. En esta fecha es detenido por agentes del SIM junto con casi todo el personal que allí tenia camuflado, siendo acusado de alta traición y espionaje y conducido al Ministerio de Marina y luego a Barcelona al buque prisión "Villa de Madrid", más tarde al "Pueblo Español de la Exposición", luego a un campo de trabajo y al Seminario de la calle Balmes y por último, al Palacio de Justicia donde el día 9 de noviembre de 1938, fue puesto en libertad, al haber desaparecido en un bombardeo de la aviación nacional, el expediente incoado en Madrid y en el cual se le pedía la pena de muerte.

Al salir en libertad provisional, fue degradado y nombrado soldado médico y decla­rado "desafecto al régimen republicano" dos días antes de la entrada de las tropas de Franco en Barcelona, donde fue liberado, estando desde cuatro días antes, escondido para no ir a Gerona donde estaba destinado por la Jefatura de Sanidad. Al día siguiente de la entrada del ejército en Barcelona, se presentó a la autoridad del General Yagüe.

En su declaración jurada propone como avalistas de su conducta político-social a Enrique Súñer y al General Mariano Gómez Ulla, entre otros.

Señala como izquierdistas a Teófilo Hernando, J. Sánchez-Covisa, Bejarano, Negrín, Recatero (que fue Jefe de la Checa de la Casa de Campo), Estellés, etc. Y dice: "citaré otros nombres que no por menos conocidos son menos fusilables y entre ellos se encuentra Rafael Ruano9, Comandante de Sanidad y Jefecillo del SIM rojo". Recuerda también el ejemplar comportamiento de Maríano Gómez Ulla, Antonio Pérez Guitarte y a un tal Zulueta que dice ser sobrino de Julián Besteiro.

Fue rehabilitado en su cargo el 25 de octubre de 1939.

 

Joaquín Alonso Pérez

Nació en Madrid en 1898 donde estudia Medicina. Junto a Rafael Alcalá Santaella (Anatomía) y Faustino Paniagua (Anatomía), fue nombrado Auxiliar temporal de Histología (Prof. Tello), el 5 de julio de 1928, cargo que sería prorrogado en 1934. También desempeñó los cargos de Encargado de Autopsias (1932/1936) y Jefe del Museo Anatomopatológico desde 1934.

Sorprendiéndole la guerra civil en Madrid, le sería nuevamente prorrogado el cargo (junto a su compañero de Cátedra Julián Fernández López), en enero de 1937. Figurando en la lista de izquierdistas denunciados por gran número de c1australes, el 28 de abril de 1940, el Ministerio (de acuerdo con la propuesta del Juez Instructor) le sancionó con la inhabilita­ción para cargos directivos y de confianza, becas, pensiones de estudio o cargos anejos a la enseñanza, por espacio de cuatro años.

 

Antonio Álvarez Fernández

Nacido en Madrid en 1903, se licencia en Medicina en 1927 en la Facultad de San Carlos, donde en 1932 -según Francisco Guerra- sería nombrado Prof. Ayudante de Patología Médica (Prof. A. del Cañizo), cargo al que renunció en 1934 por haber sido nombrado Inspector Municipal de Sanidad. Sin embargo en los Archivos de la Facultad de Medicina, no existe documentación que acredite el referido cargo docente.

Durante la guerra civil fue Capitán Médico con destino en el Hospital Militar nº l0 (Colegio de San Fernando) en la carretera de Colmenar (Madrid); fue fusilado -según Francisco Guerra- el 27 de junio de 1940.

 

Enrique Álvarez Rivas

Ayudante temporal de urología (Prof. de la Peña) desde enero de 1933. No hemos encontrado el expediente de depuración pero debió ser rehabilitado puesto que el 28 de marzo de 1941 fue nombrado Auxiliar temporal de Patología Quirúrgica. El 28 de abril de 1948, fue nombrado Prof. Adjunto de Urología de la Facultad de San Carlos.

 

José Anglada Beinat

Ayudante de Clínicas de la Cátedra de Dermatología desde 1932. Le sorprende el alzamiento militar en el Hospital de San Carlos, donde permanece hasta finales de septiem­bre de 1936. Por estas fechas sus jefes, los doctores Bejarano y Hombría, le advierten de que sería mejor que no volviera por el hospital dada su clara desafección al régimen republicano. Curiosamente en los últimos días de octubre de ese año (1936), Anglada (que había pertenecido a la Hermandad de San Cosme y San Damián10), se afilia -merced a algunas amistades- al partido Comunista, para así poder vivir en zona roja con mayor facilidad.

Sin ir por el hospital, permanece en su domicilio hasta que por estar próximo el llamamiento de su quinta, se presentó voluntario el 13 de marzo de 1937, desempeñando el cargo de Teniente Médico y siendo destinado a la 36 Brigada actuando en los frentes de Usera-Casa de Campo, Jarama y Levante (Cheste, Rivarroja y Valencia) hasta el siete de septiembre de 1938 y desde esta fecha hasta la liberación de Valencia en el Hospital de Evacuación del Ejercito de Levante.

En su declaración jurada señala como elementos izquierdistas a Bejarano, Sánchez­Covisa, Hombría Iñiguez, Luis Vallejo, Emilio Enterría y Serviliano Pineda. Y como personas de orden a Manuel Sánchez Carbonero y Emilio Rivas Cabello.

Fue rehabilitado el 3 de agosto de 1939.

 

Angel Ansareo Grandas

Nacido en Baralla (Lugo) en 1912. Aunque no era médico -era practicante- ni profesor de San Carlos, nos referimos a él, por el protagonismo que tuvo en la Facultad de San Carlos durante los primeros días del "Alzamiento Nacional". Como hemos señalado en otro lugar, Angel Ansareo fue denunciado -al finalizar la contienda- por algunos testimo­nios, de ser miembro del Partido Comunista, señalando que fue quien expulsó de San Carlos a la banda de pistoleros que se habían hecho dueños del hospital, estableciéndose como "amo" del mismo, apoyado por el Comité del Frente Popular del hospital. Era el momento (Agosto de 1936) en el que ondeaba en la puerta principal del Hospital de San Carlos, la bandera roja con la hoz y el martillo,

Existen referencias de que tras un exilio interior, en 1946 obtuvo en Lisboa el visado de asilado político, con el cual logró entrar en Méjico, en cuyo Panteón Español, descansan sus restos.

 

Emilio Arjona Trigueros

Natural de Antequera (Málaga), inicia los estudios de medicina en Sevilla en 1923 trasladándose a Madrid en 1926 siguiendo al Prof. Jiménez Díaz con quien se licenciaría en 1929, quedando agregado a su Cátedra como Jefe de Policlínicas y Encargado del Labora­torio de Serología y Bacteriología.

En 1931 es pensionado por la Junta Constructora de la Ciudad Universitaria, para ampliar estudios sobre enfermedades infecciosas en Alemania. Allí permanece hasta sep­tiembre de 1934 fecha en la que se reincorpora a la cátedra del Jiménez Díaz siendo nombrado Ayudante de Clases Prácticas y Jefe de Sala.

Al crearse el Instituto de Investigaciones Médicas pasó a desempeñar el cargo de Jefe de la Sección de Inmunología (situado ya en la Ciudad Universitaria), cargo en el que le sorprende el inicio de la Guerra Civil trabajando allí hasta el 4 de noviembre de 1936 fecha en la que fue desalojado el Instituto por las milicias rojas ante la proximidad del ejercito de Franco.

En abril de 1937, agotados los escasos recursos económicos que poseía, y careciendo de toda clase de ingresos, rogó al Profesor Díaz Rubio (Jefe de Medicina del Hospital de San Carlos), un puesto en el hospital a los efectos de poder hacer frente a las necesidades de su familia, el cual le fue otorgado al igual que lo fuera para sus compañeros Quintero, Alés, Romero Alcázar, Puig Leal, etc.11

En septiembre de 1937 consiguió llevar a su familia por intermedio de la Embajada Inglesa a la zona nacional. Al ser movilizada su quinta, fue destinado a Cartagena como teniente Médico, entrando inmediatamente en contacto con los elementos nacionales de dicha ciudad y tomando parte activa en la sublevación del 5 de marzo de 1939, por lo que fue encarcelado.

Fue rehabilitado en su cargo el 16 de mayo de 1939. Igualmente fue depurado sin sanción por el Colegio de Médicos de Madrid.

Finalizada la guerra, se incorporaría nuevamente al servicio de Jiménez Díaz como Jefe del laboratorio de Bacteriología y Serología, ocupando también un puesto en el Instituto de Biología Animal por encargo de la Dirección General de Ganadería para el estudio de la Glosopeda.

 

María Teresa Arroyo Nieto

Nacida en Madrid en 1902, era Ayudante encargada de estadística del Departamento de tracoma (Cátedra Prof. Márquez). Esta enfermera (no era médico), trabajaba junto a Manuel Rivas Cherif, y muy fiel debía serle, pues a sus 33 años de edad, siguió el camino de su jefe y se exilió a Méjico, entrando por Nuevo Laredo y Tamaulipas, como asilada política, el 24 de noviembre de 1939.

 

Trinidad Arroyo Villaverde

Nacida en Palencia en 1872, se licenció en Medicina en la Universidad de Valladolid en 1895. Casada con el Prof. Manuel Márquez, se ocupaba de la musculatura del ojo, llegando -según algunas fuentes- a impartir docencia en la Facultad de San Carlos12. Fue oculista del Asilo de Santa Lucía y del Instituto Rubio. Publicó algunos trabajos sobre la tuberculosis ocular.

Llegó con su esposo a Méjico el 4 de junio de 1939, y con él compartió la especiali­dad en su céntrica consulta de la ciudad de Méjico. Según Francisco Guerra, falleció de una hemorragia interna en 1959.

 

Antonio Ayuga Sánchez

Ayudante temporal de Obstetricia y Ginecología (Varela Radío), le sorprende el 18 de julio en el Hospital de San Carlos donde se distingue por recriminar públicamente, las órdenes y actuaciones del gobierno rojo y los comités de los sindicatos y partidos políticos que fueran protagonistas durante el periodo que este hospital fuera de sangre.

Fue destituido el 24 de agosto de 1936 por el Comité rojo del hospital, por desafecto a la República y hacer manifestaciones en favor del Movimiento y el ejército nacional. Fuera del hospital le prestaron ayuda su catedrático Prof. Varela Radío y el Dr. Torres Canal (Director del Laboratorio Municipal de Madrid). El Dr. Ayuga Ros, le tuvo escondido en su casa de la calle Pelayo nº 2, durante el mes de septiembre, en octubre lo hizo, también en su casa, Cipriano Sánchez, portero de la calle San Cayetano nº 6, y en noviembre permaneció también escondido (hasta febrero de 1937), en la casa de José Iñiguez Timón.

En febrero de 1937 recibió un oficio en el que se requería su presentación en la Jefatura de Sanidad del Ejercito del Centro sin excusa ni pretexto alguno, lo cual hizo, pues resultaba peligroso negarse, y también quedarse en San Carlos dado que el Comité conocía sus actuaciones a favor del alzamiento nacional. Influyó también tener conocimiento de la evasión de sus cuatro hermanos a la zona nacional en septiembre y octubre de 1936 y del asesinato por los rojos de su padre en el mes de diciembre de ese año, incautándole y requisando cuantos bienes servían de sostenimiento a su madre y hermana.

Fue destinado como médico del "Batallón Toledo - 39 Brigada", de donde a los dos o tres días -por estar algunos conocidos, de escasa confianza para él- se trasladó al "2° de la 77".

En el mes de abril, obligado por el Jefe de la Brigada, tuvo que solicitar el ingreso en el ejército republicano como Teniente Médico, solicitud que le fue denegada por falta de aval político que garantizara su lealtad a la República.

En julio de 1938, pasa a prestar servicio a las órdenes del jefe de la 16 División por mandato del mismo. Perseguido por el Comisario rojo, en le mes de febrero quedó disponi­ble y a disposición de la Jefatura de Sanidad del Ejercito del Centro. Pasando a prestar servicios como ayudante de manos, al Equipo Quirúrgico del Dr. Unzága, donde continuó (a las órdenes del ejercito rojo de Extremadura) hasta el 28 de marzo de 1939.

En su declaración jurada denuncia como izquierdistas, a Miguel Gallas Novás, Avellán Ayala, Lluesma Uranga, Medina, J. A. Sánchez Martínez, Bejarano, J. Sánchez­-Covisa, Cienfuego y Escanciano. Afirma que se portaron bien, León Cardenal, Varela Radío y Francisco Tello.

Fue rehabilitado en su cargo en agosto de 1939

 

Vital Aza Díaz

Nacido en Mieres (Oviedo) el 16 de junio de 1890, estudia medicina en San Carlos con gran aprovechamiento donde es alumno interno en 1909 y donde obtiene el Premio Extraordinario del Grado de Licenciatura el 19 de junio de 1913, tras un currículum plagado de Matriculas de Honor. Doctor con Premio Extraordinario en 1914.

Poco tiempo después, el 29 de junio de 1914 es nombrado Auxiliar interino de Ginecología adscrito a la cátedra de Sebastián Recasens, donde permanecería hasta 1925 en que abandonaría la docencia ya que nunca se presentó a oposiciones a Cátedra y tal vez por haber fundado en 1919, una de las mejores clínicas privadas de España, el "Sanatorio Quirúrgico de Santa Alicia".

Vital Aza Díaz, fue en nuestro país un destacado ginecólogo con ideas avanzadas en el campo de la fertilidad, sexualidad y atención a la embarazada. Cofundador de la revista Gynaecología, fue Presidente de la Sociedad Española de Obstetricia y Ginecolo­gía (1934), de la Asociación de Escritores Médicos y del "Club Rotario" de Madrid (1933).

El l0 de junio de 1937, el Ministerio de Instrucción Pública, le encarga -desde Valencia- la dirección de la enseñanza de su disciplina en el cursillo intensivo que se organizó. Sin embargo -como ya hemos señalado en otro lugar- once días después, dicha orden quedó anulada sin que estén claros los motivos.

Lógicamente no hemos encontrado expediente de depuración por haber sido pro­puesto en 1937, como profesor para impartir su disciplina en el cursillo intensivo de 1937. No hemos investigado si fue iniciado por su pertenencia al "Club Rotario"13

Falleció en Madrid el día 12 de octubre de 1961.

 

Vital Aza Sánchez

Aunque no figuran antecedentes de pertenecer al cuadro docente de la Facultad de San Carlos antes del 18 de julio de 1936, presentó su declaración jurada para ser depurado políticamente, puesto que fue nombrado el 30 de septiembre de 1941, Médico Interno de Obstetricia y Ginecología adscrito a la Cátedra regentada provisionalmente por Arcadio Sánchez López.

El inicio de la guerra le sorprendió en Madrid donde había estudiado y donde trabajaba en diversos laboratorios de análisis clínico. Dada su ideología derechista, sufrió persecución teniendo que refugiarse en septiembre de 1936 en la Embajada de Cuba, desde donde logró conseguir pasar a Francia y desde este país, trasladarse a la "España nacional", presentándose a las autoridades y siendo destinado a Sanidad Militar actuando hasta el final de la guerra en el Hospital Militar del Generalísimo de Valladolid y en los laboratorios móviles de los frentes de Castellón y Guadalajara.

Tras la guerra civil, trabajaría en el Sanatorio Santa Alicia -propiedad de Vital Aza Díaz- como "Jefe del Laboratorio de Investigaciones Clínicas".

 

Urbano Barnés González

Nacido el 23 de agosto de 1903 en Pamplona (Navarra), estudia medicina en Madrid entre 1919/20 y 1926/27, con un currículum en el que aparece que tuvo que repetir un curso por haber sido suspendido en Patología Médica. Cursa las asignaturas del doctorado durante el curso 27/28 y 29/30 Y defiende su Tesis Doctoral ("Contribución al estudio de los tumores...") en junio de 1934, obteniendo la calificación de sobresaliente.

Antes, había trabajado en la Maternidad Provincial de Toledo y en 1931, fue nombra­do Ayudante de obstetricia y Ginecología, cargo en el que cesó en 1933, ocupando su plaza Nogales Ortiz. Estuvo becado por la JAE para ampliar estudios en Berlín y Franckfurt.

Durante la guerra civil fue Jefe de equipo quirúrgico en el Ejército republicano.

En 1939 llega a Méjico como exiliado político y trabaja unos meses en Guadalajara para asentarse en Ciudad de Méjico como consultor de Laboratorios Hormona. A partir de 1948 se dedica a la práctica privada de Obstetricia y a su consulta en el Sanatorio Español. Junto a Torre Blanco, eran los ginecólogos españoles más famosos. Por esta época debieron exigirle ser doctor, pues con fecha 9 de octubre de 1950, "autoriza a Juan Hernández, para que solicite en España en su nombre, el Título de Doctor, por precisarlo acreditarlo en el extranjero". Falleció en Méjico en 1993.

 

Pedro de la Barreda Espinosa

Sin ser realmente docente de la Facultad antes de la guerra civil, lo hemos incluido en este apartado por estar su nombre íntimamente ligado a dos famosos profesores de San Carlos, Juan Negrín y Carlos Jiménez Díaz. También por considerarle el autor, de la mayor aportación científica del Instituto de Investigaciones Médicas (Fundación Jiménez Díaz): la función de secreción interna de la pared arterial14.

Pedro de la Barreda había nacido en Valverde (Isla de Hierro, provincia de Santa Cruz de Tenerife), el 5 de noviembre de 1907, estudiando el primer curso de medicina (1924/25) en La Laguna y el resto de la carrera en Madrid, terminando en 1928 con un mediocre currículum en el que no faltan los suspensos. Siendo alumno Interno de San Carlos, se incorpora a la Cátedra de Fisiología de su paisano Juan Negrín.

Tras obtener el Grado de Licenciado en junio de 1930, es pensionado en Alemania para trabajar con Thannhauser, el ilustre fisiólogo con quien permanece más de tres años y quien deseaba llevárselo con él, cuando -siendo judío- decidió exiliarse a Estados Unidos.

El 11 de abril de 1934, presenta su Tesis Doctoral ("Sobre el valor diagnóstico de las cargas perorales de colesterina"), siendo calificada con sobresaliente15.

Cuando Jiménez Díaz se disponía en 1936 a inaugurar su Instituto de Investigaciones Médicas en las dependencias de la nueva Facultad de Medicina de la Ciudad Universitaria, tenía pensado encargar a Pedro de la Barreda, la sección de Metabolismo celular.

Durante la guerra civil fue capitán médico del Cuerpo de Carabineros con destino en el Hospital de Cofrentes

Tras la guerra civil, es objeto de depuración política dada su amistad y admiración con Juan Negrín16 y haber participado durante la guerra civil -según Francisco Guerra-­ como Capitán Médico del Cuerpo de Carabineros en el Hospital de Cofrentes (Valencia), lo cual debió ser, tras abandonar el Hospital de Chamartín de Madrid, donde según Jiménez Casado, estuvo "cobijado" por Jiménez Díaz.

Considerado "izquierdista" fue desterrado a Soria donde tuvo que ejercer como médico para poder sobrevivir17.

Cumplido su exilio en Soria (continuaría yendo los fines de semana para ver algunos enfermos e incrementar así sus pobres ingresos), regresa junto a Jiménez Díaz trabajando por la mañana en la sala 30 del Hospital Provincial y por la tarde en el Instituto de Investigaciones.

Mal aconsejado -a nuestro juicio- por Jiménez Díaz, intentó en numerosas ocasio­nes (algunos señalan 17) ser catedrático de Patología Médica, demostrando en cada oposi­ción su vocación fisiológica y su carencia de aptitudes clínicas. No logró obtener cátedra pese al poder y autoridad de su Maestro. En 1978, cumplidos 70 años, el Colegio de Médicos de Madrid le nombró colegiado de honor. Falleció en 1991.

 

Jesús Bartolomé Iraeta

Fue nombrado en 1932 (junto a Lara Roldan y Recarte Casanova) Ayudante de Patología Médica (Prof. E. de Salamanca).

Iniciada la guerra no se presentó a ocupar su puesto en el Hospital de San Carlos, por lo que fue movilizado pese a alegar enfermedad que justificaba quedarse en servicios auxiliares. Actuó como soldado sanitario en el Hospital Militar nº l (Hotel Palace, bajo mandos comunistas) y en el nº 21 (Asilo de San Rafael).

Fue rehabilitado en su puesto el 21 de mayo de 1939.

 

Mariano Bartolomé de Pablo

Ayudante temporal de Patología General desde noviembre de 1932. El 18 de julio le sorprende en Madrid, pero no acude a la Facultad. Cuando fue movilizado consiguió ser declarado inútil por lo que pasó la guerra en Madrid trabajando en sus cargos civiles (Médico de la Beneficencia, de la Mutualidad Obrera y Ayudante de San Carlos) aunque no apareció por el hospital.

Rehabilitado el 25 de octubre de 1939

 

Alfredo Beltrán Logroño

Nacido en Zaragoza en 1910, se licencia en Medicina en la Facultad de San Carlos en 1932, donde se doctora al año siguiente.

En 1933 es nombrado Ayudante temporal Encargado de Estadística del Departamento oftalmo­lógico (Prof. Márquez), cargo prorrogado durante dos años más, en febrero de 1935.

Afiliado a las Juventudes Socialistas Unificadas y posteriormente al PSOE, durante la guerra civil fue capitán médico del Cuerpo de Carabineros en la V Brigada Mixta y la 56 División del Ejército del Ebro.

Al finalizar la guerra civil y tras una estancia en Marsella, se exilia a Méjico donde llegaría el 12 de octubre de 1942. Allí se dedicaría a Análisis Clínicos.

 

Mariano Benavente García

Ayudante-Jefe del laboratorio de Patología Médica (Prof. Salamanca) desde noviem­bre de 1932.

El movimiento nacional le sorprende en Madrid no presentándose a los repetidos requerimientos de las autoridades académicas.

A la hora de la depuración, señala que en la Cátedra de Salamanca no existía ningún personaje izquierdista. Fue rehabilitado el 25 de octubre de 1939, junto a Regino Saidaña Debesa (Auxiliar de Medicina Legal), Fernando Ortega Perlado (Ayudante de Obstetricia), Antonio Crespo y Gregorio Espejel.

 

Fernando Bernáldez Ávila

Médico Interno desde 1929, de Patología General (Prof. R. Nóvoa Santos), fue propuesto en 1931, Ayudante temporal de Patología Médica adscrito a la Cátedra del Prof. Agustín del Cañizo. Iniciada la guerra civil, se incorporó a San Carlos en junio de 1937, intentando trasladarse a zona nacional lo cual le resultó imposible.

En su declaración jurada señala como profesores de ideología izquierdista al Ayu­dante de Cardenal, Ricardo Díaz Sarasola (de quien dice que se alistó enseguida al ejército, vanagloriándose con frecuencia de los hechos de armas) y a Rodrigo Bastida (radiólogo del Prof. Cañizo), "quien siempre se identificaba con los rojos".

Fue rehabilitado sin sanción, el 27 de julio de 1939. Pocos días después sería propuesto por Agustín del Cañizo, como Ayudante de Clínicas de su cátedra, cargo en el que cesaría el 30 de septiembre de 1941.

 

Martina Bescos García

Ayudante de Clases Prácticas de Patología Médica (Prof. Jiménez Díaz) desde el 26 de febrero de 1936.

Durante el curso 36/37, más precisamente en junio de este último año (Jiménez Díaz ya se había exiliado), y merced al Prof. Díaz Rubio, trabajaría en San Carlos como Ayudante de Clases Prácticas Honoraria, junto con Ángel Marugán, José Mª de Miguel y algunos otros "derechistas" que se cobijaron en San Carlos y que tras la guerra civil no se reintegrarían a la función docente dados sus cargos temporales.

 

Eduardo Bonilla de la Vega

Nace en Madrid en 1893 y se licencia en San Carlos en 1916. En febrero de 1933, es nombrado Ayudante temporal de endocrinología (Prof. G Marañón). Cuando opta a esta plaza, presenta un currículum en el que certifican a su favor, personas de instituciones relacionadas por algunos con la masonería (Director del Instituto Rubio, el Secretario de la JAE, Sr. Castillejo, etc).

Iniciada la guerra civil permanece en Madrid hasta el 27 de noviembre de 1936 fecha en la que es nombrado Comandante Médico del Cuerpo de Carabineros y destinado al Hospital de Totana (Murcia). Desde allí, en marzo de 1937 solicita al Decano Márquez (en Valencia) que le sea renovado su cargo temporal por otros cuatro años, habida cuenta que su catedrático, Gregorio Marañón, había huido y no podía proponer la prórroga. Reconoce en su solicitud su adhesión inquebrantable al Gobierno republicano. Le envía así mismo como prueba de encontrarse en Totana, un certificado firmado por Jacinto Segovia Caballero, Ayudante de Patología Quirúrgica de San Carlos, pero que en ese momento era nada menos que Teniente Coronel de Sanidad de Carabineros e Inspector Jefe de los Servicios quirúrgicos.

Ignoramos cual fue su destino, pues según Oscar de Piñerúa, pertenecía a ]a masonería. El Colegio de Médicos de Madrid le dio de baja por fallecimiento en 1944.

 

Fernando de Buen Lozano

Aunque era Prof. Auxiliar de Ciencias, lo incluimos entre los profesores de San Carlos, por estar adscrito desde junio de 1930, a la asignatura "Complementos de Biología para Médicos", la cual se impartía en el curso preparatorio.

Desde los primeros momentos del alzamiento, Fernando de Buen se encuentra voluntariamente en e] frente, primero en la Sierra de Guadarrama, luego en Pozuelo, El Pardo, Guadalix de la Sierra y finalmente en el Ejercito del Este (de Manibra) como Jefe del Estado Mayor del XXI Cuerpo del Ejército Republicano

Muy optimista (y equivocado) debía estar, sobre el desenlace de la contienda, cuando el 1 de mayo de 1938 se dirige al Ministro de Instrucción Pública, solicitando la prórroga por otros "ocho años" en su cargo de Auxiliar de la Facultad de Ciencias.

Terminada la guerra, dados sus antecedentes familiares, se exilió a Méjico junto con su padre Odón de Buen y del Cos (catedrático jubilado -tenía 70 años- de Biología de la Universidad de Barcelona y Madrid, y promotor en España de los estudios oceanográ­ficos).

 

Fernando Caballero Santero

Encargado de Curso de Prótesis Dental, desde el 21 de octubre de 1935, sería posteriormente nombrado, Auxiliar de la Escuela de Odontología. Tras la guerra civil fue rehabilitado y nombrado Ayudante de Clases Prácticas durante los cursos 1941/42 Y 42/43.

 

Miguel Cadenas Rubio

Nacido en Úbeda (Jaén) en 1898, se licencia en la Facultad de San Carlos en 1920. Auxiliar temporal de la Escuela de Odontología (Prof. Bernardino Landete) desde 1933, es propuesto nuevamente en su cargo (sin haber cumplido los cuatro años de su cargo temporal), en febrero de 1936 por un Tribunal constituido -de forma endogámica­ por Landete, Mayoral Carpintero y Pedro Trobo.

Durante la guerra civil permanece en Madrid hasta el 29 de octubre de 1936 en que fue destinado a prestar servicios en Albacete, como Comandante Médico de Sanidad Militar del Arma de Aviación.

Al no encontrar su expediente de depuración, presumíamos que se hubiese exiliado puesto que era uno de los personajes más señalados como izquierdista por los claustrales de San Carlos. Y en efecto, conocemos gracias a Francisco Guerra, que en 1939, se exilió a Argentina (a los 41 años de edad) donde fallecería en 1970.

 

Manuel Calvelo López (1904-1936)

Natural de Santiago de Compostela, se licencia en medicina en esta universidad en 1927. Por Francisco Guerra conocemos que al graduarse contrajo matrimonio con Isabel Ríos que era militante comunista cuyas ideas políticas compartió. Ejerció en Los Llanos (isla de La Palma-Canarias).

Desde 1932, fue Ayudante temporal del Seminario de Genética de Patología General (Prof. Nóvoa Santos), prorrogado en enero de 1935 como Ayudante de Gimena Fernández de la Vega, siendo Prof. Encargado de la Cátedra, Ricardo Azcárraga San Martín. En el verano de 1936, regresó a Galicia de vacaciones, siendo detenido en Curtis (La Coruña) y fusilado el 31 de diciembre de 1936. Tenía 32 años de edad.

 

Antonio Capella Bustos

Nacido en Alhama de Salmerón (Almería) en 1906, se licenció en Medicina en la Facultad de San Carlos.

Ayudante de Clases Prácticas honorario adscrito a la Cátedra de Patología Médica (Prof. Jiménez Díaz) desde el curso 31/32.

Durante la guerra civil, fue denunciado como izquierdista por alguno de los claustra­les. Al llegar exiliado a Méjico el 20 de julio de 1939, se dedicó a la práctica de Análisis Clínicos y estudios bacteriológicos. Trabajó en el Hospital Español de Méjico, llegando a ser en 1950, Director del centro. Fue también Prof. de la UNAM.

 

Jaime Cárdenas Pastor

Prof. Auxiliar temporal de la Cátedra de Pediatría (Prof. E. Súñer) desde 1930 hasta mayo de 1938, fecha en la que fue cesado.

Pese a ser el único Auxiliar de la Cátedra, no fue encargado de la enseñanza de la pediatría durante el cursillo intensivo de junio de 1937, probablemente por no gozar de la confianza de los dirigentes del Frente Popular. Durante la guerra, prácticamente no pisó San Carlos, siguiendo trabajando en el Dispensario Antituberculoso de Buenavista y en el Hospital del Niño Jesús. En el Dispensario se afilió -como el resto de médicos- como medida preventiva, a UGT y posteriormente a CNT.

En su declaración jurada señala como izquierdistas a Tello, Cardenal y Lluesma Uranga, aunque matiza que los elementos más radicales se encontraban ya en el extranjero.

Fue rehabilitado sin sanción, el 26 de julio de 1939. Pasado el tiempo, sería (al menos en alguna ocasión), pediatra de los nietos del General Franco.

 

Ramón Carreras Matas

Aunque antes de la guerra civil no fuera docente de San Carlos, nos ocupamos de él, porque realmente fue depurado políticamente en dicha Facultad el 14 de julio de 1940, por ser Médico Interno provisional desde el 21 de mayo de 1940.

Sin embargo, Ramón Carreras Matas (hijo del catedrático de oftalmología de la Facultad de Cádiz, D. Buenaventura Carreras, que en 1940 lo sería de la de Madrid) se había licenciado en Cádiz con un currículum en el que "lógicamente" se contemplaban 29 sobresalientes y 21 Matrícula de Honor.

Cuando se inicia el Alzamiento militar (18 de julio de 1936), Ramón Carreras figuraba en la Facultad de Cádiz como "Alumno interno numerario". Al día siguiente se presentó voluntariamente en el Regimiento de Infantería de Cádiz (nº 33), prestando servicio de armas desde esta fecha, formando parte de las fuerzas que estaban a disposición del Gobernador Civil, hasta su encuadramiento en el Batallón de voluntarios de Cádiz con los que el 22 de agosto de 1936, marchó hacia el frente de guerra.

Desde diciembre de 1937 a abril de 1939, prestó servicio como Brigada-Practicante en Sanidad Militar, en los frentes de Espiel, Fuenteovejuna, Monterrubio de la Serena y Castuera.

El 19 de octubre de 1940, ya rehabilitado, sería nombrado Auxiliar de Oftalmología adscrito a la Cátedra que regentaba su padre (Buenaventura Carreras). Pero pese a la influencia de su padre, no debió sentir la vocación oftalmológica pues pronto (31 de octubre de 1941) sería nombrado Ayudante de Clínicas de Patología General, desempeñan­do el cargo hasta el 31 de Enero de 1943, fecha en la que (tampoco era su vocación) decide ingresar en la Escuela Naval de San Fernando.

 

Ernesto Castillo Huelvas

Ayudante de radiología adscrito a la Cátedra de Patología Médica (Prof. Jiménez Díaz) desde 1932, cargo del que cesó e] 30 de septiembre de 1935 por renuncia voluntaria, siendo sustituido por Leopoldo Lara Roldán en marzo de 1936.

Debió ser depurado y rehabilitado políticamente puesto que en septiembre de 1939, fue nombrado Ayudante de Clínicas de la Facultad.

 

Antonio Crespo Álvarez

El 14 de febrero de 1930, un tribunal constituido por Teófilo Hernando, Francisco Tello y Roberto Nóvoa Santos, adjudicaba a Crespo Álvarez, la plaza de Prof. Encargado del Servicio Antituberculoso adscrito al Departamento de Farmacología y Terapéutica (Prof. Hernando), no sin antes haber rechazado un recurso presentado por Benito Landa (uno de los candidatos presentados), quien insinuaba práctica de endogamia. Sin duda alguna, no debieron influir razones políticas en la decisión del Tribunal, pues el 11 de octubre de 1936, Crespo Álvarez fue separado del servicio (durante la dominación "roja" del Hospital Clínico de San Carlos).

Tras la guerra civil y después de ser depurado (9 de septiembre de 1939) sin sanción, fue rehabilitado en su cargo y adscrito al departamento que pronto dirigiría B. Lorenzo Velázquez.

En febrero de 1948 fue nombrado Prof. Agregado de Higiene, cargo en el que cesaría el 5 de marzo de 1961 por jubilación forzosa. Algunas fuentes nos indican que intervino en la elección de Enrique Jaso, como pediatra de un nieto del General Franco al que diagnos­ticó y trató de Fiebre Reumática.

 

Miguel de la Cruz Martín

Escultor anatómico de la Facultad de San Carlos, falleció el 8 de junio de 1937. No hemos encontrado documentación sobre la causa de la muerte.

 

Joséfa Chabás Martí

Ayudante-Jefe del laboratorio de la Cátedra de oftalmología (Prof. Márquez) desde septiembre de 1932, cargo que es prorrogado (junto a Rivas Cherif y Manuel López Enríquez) en 1934.

Cuando se inicia la guerra se encontraba en el pueblo de Oña (Burgos) y de inmedia­to se presentó a las autoridades de dicho lugar colaborando en la confección de prendas de abrigo para el ejército Español, y poco después se traslada a Burgos donde se presenta a la Comisión de Cultura y al Hospital de la Cruz Roja ofreciendo sus servicios profesionales, lo cual realiza en el Hospital Militar de Burgos. Residiría en Burgos desde el 12 de noviembre de 1936 hasta el uno de diciembre de 1939.

El 23 de febrero de 1940, seria rehabilitado en su cargo y en abril de ese año seria nombrada Ayudante-Jefe del Laboratorio de Oftalmología.

El ocho de noviembre de 1957 en virtud de concurso oposición sería nombrada en el mismo cargo con duración de tres años prorrogables por otros tres, lo cual tuvo lugar en 1960 y 1963. Cesó el 30 de noviembre de 1966.

 

Elías Delgado Calvo

Nacido en Gumiel del Mercado (Burgos) en 1918.

Curioso este personaje que figura en algunos archivos como Ayudante de Fisiología (Prof. Negrín) desde octubre de 1932, prorrogado por dos años en noviem­bre de 1934. Sin embargo en los archivos de la Facultad no figura como personal docente. Y resulta lógico, pues no era médico sino simple laborante de la Cátedra de Negrín. Pero pese a este modesto cargo, fuentes bien informadas nos comunican que era la mano derecha de Negrín y partícipe de su vida íntima y de sus operaciones económicas.

Al concluir la contienda, con 32 años de edad, pasó a Francia y desde allí se exilió a Méjico el 30 de mayo de 1940, declarando como profesión la de practicante. Muy bien le debieron ir las cosas al "laborante de Fisiología" pues al poco tiempo de llegar abrió una Farmacia.

 

José Delgado Ubeda

Estudia medicina en Madrid, Valladolid y Salamanca entre los cursos 1913/14 y 1921/22, siendo nombrado Ayudante temporal de Patología Quirúrgica el 6 de septiembre de 1939, el mismo día en que fue depurado junto a Ernesto Castillo, Merino Saralegui y Estefanía Vallés.

 

Eugenio Díaz Fernández

Nace en Madrid el l1 de mayo de 1892 y estudia la carrera en San Carlos donde sería alumno interno así como del vecino Hospital Provincial. Llegaría a ser Prof. Ayudante de la Cátedra de Patología Quirúrgica.

Fue Presidente del Colegio de Médicos de Madrid, desde abril de 1961 hasta diciembre de 1963.

 

Joaquín D'Harcourt y Got

Hijo de un coronel de caballería, nació en Camagüey (Cuba) en 1896, estudiando medicina en Madrid donde se licencia en 1917; no hemos encontrado documentación que lo vincule como docente a la Facultad de Madrid (sí lo era su hermano Miguel). Pese a proceder de familia aristocrática, pertenecía al Partido Comunista. Durante la guerra civil fue nombra­do Teniente Coronel Médico, Jefe de los Servicios Quirúrgicos del Ejercito Republicano.

Exiliado a Méjico en 1939, se dedicaría -según J. L. Abellán- a la ortopedia siendo a la vez Prof. de la Escuela Médica Militar y también de la UNAM

Francisco Guerra, amigo de él, con el que convivió en Méjico, nos diría que Joaquín D'Hacourt a quien consideraba una buena persona, tenía una excelente preparación cientí­fica. Falleció en Méjico en 1970 a consecuencia de un carcinoma de próstata.

 

Miguel D'Harcourt y Got

Nacido en Zaragoza en 1896, se licenció en la Facultad de Medicina de San Carlos.

En 1932 fue nombrado Ayudante temporal de Patología Quirúrgica, trabajando con Bastos Ansart y el propio León Cardenal. En marzo de 1935 se le prorrogó en el cargo por dos años más. Pensando ideológicamente como su hermano, debió seguir el mismo camino, aunque según F. Guerra, el Colegio de Médicos de Madrid, en 1937, le había dado de baja por fallecimiento.

 

Gregorio Díaz García

Ayudante de Clínicas de oftalmología desde 1932, el 19 de julio de 1936 marchó hacia su pueblo natal en compañía de su padre y hermano, donde estuvo hasta el 19 de agosto de ese año, fecha en la que se presenta en San Carlos y le nombran Médico Alférez y poco tiempo después (23 de septiembre) le destinan forzoso a Miraflores de la Sierra, donde teniendo escasa misión logra escaparse a Madrid e incorporarse como oftalmólogo al hospital militar nº 5, donde permanecerá hasta la finalización de la guerra.

El 28 de marzo de 1939, sería nombrado médico de la 3a Bandera de Milicias de FET y de las JONS.

Fue rehabilitado en su cargo en 1939.

 

Antonio Duque Sampayo

Ayudante de Laboratorio (Dto. Patología Interna) desde 1932. Considerado de ideas derechistas, se identificó claramente con el levantamiento militar acudiendo esporádica­mente al Hospital de San Carlos (precisamente durante el periodo en que fue Hospital Militar y estaba dirigido por el Comité del Frente Popular). Trabajaba además como médico de la Beneficencia Municipal. En diciembre cumplía su nombramiento de Auxiliar y no acudió para solicitar su prórroga.

El 24 de noviembre de 1936 fue detenido por la comisaría de Universidad, por querer entrar en la Legación de Finlandia aunque quedó en libertad al día siguiente.

El 26 de enero de 1939, logra trasladarse a Valencia permaneciendo allí hasta el 1 de marzo fecha en la que embarca en un buque de carga con dirección a Orán, a donde llega el 3 de dicho mes. Al día siguiente se presenta al Cónsul de la España Nacional quien le proporciona pasaporte para desplazarse a Melilla, donde llega el día siete.

Fue rehabilitado el14 de noviembre de 1939.

 

Juan José Escanciano Sancho

Ayudante temporal de Patología Quirúrgica desde 1935. Cuando se inicia la guerra, se encontraba en Madrid y militaba en la FET.

El 30 de agosto de 1936, pasó del Servicio de Guardia del Hospital de San Carlos a Sanidad Militar, donde con el Grado de Alférez Médico provisional fue destinado a un equipo quirúrgico en el frente de Toledo asistiendo a las tropas en retirada hacia Madrid.

A principios de 1937, le destinaron como jefe de Equipo Quirúrgico a la 49 Brigada mixta, prestando servicio en hospitales de campaña de la 7a división con el Grado de Capitán y siendo propuesto para Comandante, cargo al que renuncia por declararse incom­petente para todo aquello que no fuera la cirugía.

El 20 de diciembre de 1939 (pese a que algún c1australle no minara como "izquier­dista", fue rehabilitado en su cargo en el mismo oficio que se hacía lo mismo con Lorca Jamar y Félix Ruano Álvarez (Auxiliar de Patología Quirúrgica).

 

Carlos España Acuña

Ayudante preparador del Laboratorio de la Facultad. Terminada la guerra se presenta a firmar en las listas del personal de la Facultad, sin embargo el 28 de diciembre de 1939 sin haber realizado declaración jurada ni haberse incorporado a la facultad a prestar servicios, solicita la excedencia en su cargo. Tal atrevida solicitud no tuvo éxito, dado que el Decano de la Facultad y Juez Depurador, Prof de E. de Salamanca, conocía bien que no se había incorporado a su puesto de trabajo y además que perteneció a Izquierda Republicana y en consecuencia, en vez de conceder la excedencia, propone la separación definitiva del servicio por abandono de destino.

 

José Estefanía Vallés

Jefe de Clínica de mujeres de Patología Quirúrgica desde julio de 1933 milita­ba en la CEDA antes del 18 de julio, sorprendiéndole esta fecha en Madrid. Acude a San Carlos pero pronto es destituido (agosto 36) por su desafección al régimen republicano.

El 18 de enero de 1937, se afilió a la CNT (al igual que hacían numerosos españoles que no siendo anarquistas, veían en ello un salvoconducto para "seguir viviendo") y dos meses después fue movilizado forzoso como teniente Médico y destinado a la 71 Brigada Mixta, y el 8 de mayo a la 128 Brigada ya ascendido a Capitán.

Tras poner como avales de su trayectoria político-social a Laureano Olivares y a José Estella (con los que había trabajado duramente en San Carlos), fue rehabilitado en su cargo, el 4 de septiembre de 1939.

 

Luis Fanjul Álvarez de Santullano

Nacido en Oviedo en 1904 se licencia en Medicina en la Facultad de San Carlos en 1930; en enero de este año queda Encargado del Laboratorio Central de Investigaciones Clínicas (Prof. Pittaluga) siendo pensionado en 1932 por la Junta Constructora de la Ciudad Universitaria para ampliar estudios en Viena.

Al comenzar la guerra civil fue nombrado Teniente Coronel Médico, Inspector General de Servicios del Cuerpo de Carabineros. Al finalizar la guerra figuraba entre los nominados como izquierdistas.

El 20 de junio de 1940 llegó exiliado a Méjico, donde fundó -junto a BIas Cabrera­un laboratorio farmacéutico (Laboratorios Labys) y donde permaneció hasta su falleci­miento.

 

Andrés Fernández García-Rivero

Ayudante temporal de Patología Quirúrgica (Prof. Cardenal), desde el 26 de marzo de 1935.

Aunque no hemos encontrado su expediente, debió ser rehabilitado puesto que en 1941 fue nombrado Ayudante temporal de Patología Quirúrgica, siendo cesado cuando se incorporó a la Cátedra, Lafuente Chaos, trasladándose entonces a la Cátedra de Urología del Prof. Alfonso de la Peña, quien no tenía buen concepto de su persona, por lo que le cesa de malas maneras el 31 de mayo de 1953.

En su peregrinaje por la Facultad, se cobija en la Cátedra de Vara López, quien lo nombra en enero de 1954, Ayudante de Operaciones. Cesó en la Facultad de forma definiti­va, el 31 de octubre de 1961.

 

Adolfo Fernández Gómez

Ayudante de Patología "Interna" (Patología Médica-Prof. Cañizo) desde noviembre de 1932, cesó en su cargo por renuncia voluntaria el 22 de mayo de 1934 al ser nombrado Inspector Municipal de Sanidad.

Durante la guerra civil fue mayor médico provisional del Ejército del Centro. Según Francisco Guerra, fue acusado de ser amigo del general Miaja, inductor del asesinato de otro médico y pertenecer a la UGT. Estuvo en el campo de concentración de Albatera (Alicante) y trasladado a Madrid, fue fusilado el 27 de noviembre de 1940.

 

Darío Fernández Iruegas

Auxiliar Numerario de Pediatría (Prof. E. Súñer) desde el 2 de marzo de 1913. Debió ser rehabilitado puesto que en la Facultad de Medicina figura como cesado el 3 de junio de 1956, por fallecimiento.

 

M. Fernández Lagunillas y Leca

Aunque no hemos encontrado documentación que acredite su relación docente con la Facultad de Medicina, sin embargo García Ortiz lo cita como componente de la Cátedra de Patología General, señalándole como Prof. Ayudante de ideología comunista.

Francisco Guerra nos ayuda, comunicándonos que con tal nombre y apellidos, figura entre los exiliados a Méjico donde ejercería como dentista.

 

Eduardo Fernández Nadalmax

Ayudante de obstetricia y Ginecología (Prof. Población) desde noviembre de 1932.

El 18 de julio de 1936 se encontraba veraneando en El Escorial y pronto se incorpora al Hospital de San Carlos merced al apoyo de José Sánchez-Covisa durante el corto periodo en que este fuera Director del hospital, trabajando simultáneamente como médico de la Equitativa de Madrid. A partir de febrero de 1937 (Sánchez-Covisa hacía tiempo que había huido hacia Valencia-Barcelona) fue militarizado (a pesar de padecer una estenosis mitral) primero como Teniente y más tarde como Capitán y destinado a Perales de Tajuña como médico de un equipo donde permanecería hasta septiembre de 1938, fecha en la que es trasladado al frente de vanguardia situado en Morata de Tajuña.

Existen numerosos testimonios de que durante la guerra civil ayudó a numerosas personas consideradas afectas al alzamiento militar.

lncoado expediente al finalizar la guerra y siendo confundido con otro Eduardo Fernández, que había sido "Alcalde rojo" de Tetuán de las Victorias, el Juez Instructor, propuso la inhabilitación para su cargo de Ayudante basándose en que "estos puestos de carácter temporal deben adjudicarse a aquellos médicos que se hallen identificados con el Glorioso Movimiento Nacional..."

Sin embargo, y en honor a la verdad, debe señalarse que Salamanca supo rectificar, y aclarado el error, modificó su sentencia proponiendo el 27 de abril de 1940, la rehabilita­ción en su cargo.

 

Antonio Fernández Martín

Auxiliar temporal de Anatomía y Técnica Anatómica, fue designado a finales de octubre de 1936 para impartir unas lecciones de cirugía de urgencias, en el cursillo programado en la Facultad. Su declaración jurada al final de la guerra expresa claramente cual era el ambiente existente en San Carlos durante los primeros meses de la guerra y al que nos hemos referido en otro lugar. No duda tampoco en señalar como personas que apoyaban al Frente Popular, a Pittaluga, Sánchez-Covisa, Márquez, Herraiz Serrano y a Vicente Sanchís Perpiñan, de quien dice que asistió al claustro celebrado el 17 de octubre de 1936, vestido de militar con insignia de Comandante. Bien merecía Fernández Martín, ser incluido en el apartado de los que "aguantaron el tipo". Fue rehabilitado sin sanción el 26 de julio de 1939.

 

José Fernández de la Portilla

Nacido en Madrid en 1889, estudia y se licencia (1915) en la Facultad de San Carlos, siendo alumno interno del Hospital Clínico y del San Juan de Dios, donde llegaría a ser Ayudante y Agregado respectivamente, de Dermatología, al tiempo que médico de la Beneficencia Municipal de Madrid.

Tras la guerra civil fue Presidente de la Comisión Gestora del Colegio de Médicos de Madrid (por designación de la Superioridad) desde marzo de 1939 hasta septiembre de 1942. "Muy bien debió hacerlo", pues ese mismo año obtiene la Cátedra de Dermatolo­gía de Valencia cargo que comparte con la Dirección del Sanatorio Leprológico de Fontilles.

Fallecería en Madrid el 4 de mayo de 1943, al poco tiempo de ingresar en la Real Academia de Medicina.

 

Enrique Fernández Sanz

Auxiliar Numerario de Historia de la Medicina (Prof. García del Real) desde el 1 de enero de 1915. Fue rehabilitado en su cargo (junto a Laureano 0livares) el 14 de julio de 1939. Tras la guerra civil y al jubilarse García del Real, sería Encargado de la Cátedra (con 67 años) hasta el 11 de enero de 1942, fecha en la que cesaría por jubilación forzosa. Su puesto lo ocuparía el Auxiliar temporal (desde el curso 40/41), Pedro Laín Entralgo quien sería nombrado catedrático en virtud de oposición el 19 de octubre de 194218.

 

Ángel María Fernández-Sanz Méndez

Ayudante temporal de Historia de la Medicina (Prof. García del Real), desde el 19 de septiembre de 1934.

Tras la guerra civil, sería nombrado Auxiliar de Historia de la Medicina (octubre de 1943). En 1952, y con carácter provisional, se le designa Prof. Adjunto

 

Jimena Fernández de la Vega y Lombán

Natural de Vegadeo (Asturias) desempeñaba desde 1932 la Dirección del Seminario de estudios experimentales de Genética, adscrito a la Cátedra de Patología General (Profe­sores Nóvoa Santos - Ricardo Azcárraga - José Casas) cargo temporal que se renovaba cada dos años.

Pese a proceder de una cátedra cuyo profesor (Nóvoa Santos) no era precisamente personaje de los que convencionalmente se consideran de derechas, poco dudó sobre el bando al que debía inclinarse, pues el día 24 de julio de 1936, huye de Madrid establecién­dose en Sotillo de la Adrada (Ávila) con la intención de trasladarse a Ávila (ciudad en la que pronto tuvo éxito el alzamiento militar) lo cual no le fue posible, pues el ejército adicto a la República, dominaba la zona hasta Arenas de San Pedro. Tuvo pues, que permanecer allí hasta el nueve de octubre de 1936, fecha en la que las tropas de Franco ocuparan dicho pueblo.

Se traslada a Burgos y se presenta en la "Casa del Cordón", a las autoridades militares y civiles e incluso se presenta al Prof. Enrique Súñer, residente en el Hotel Ávila de dicha ciudad.

En noviembre de 1936, encontrándose soltera y probablemente con débil salud, se traslada a Villanueva de Arosa (Pontevedra) junto a sus familiares. En febrero de 1937, presta servicios en el Hospital Militar de San Cayetano (Santiago de Compostela) hasta agosto de ese año en que sufriendo un proceso febril, es obligada a descansar hasta octubre de 1938. Volvería nuevamente al referido hospital permaneciendo allí hasta agosto de 1939.

Fue rehabilitada en su puesto el 15 de junio de 1942.

 

Mariano Fernández Zumel

Ayudante de Clases Prácticas honorario, adscrito a Patología Quirúrgica (Prof. Oli­vares) desde 1934.

Finalizada la guerra civil fue nombrado en julio de 1939, Ayudante de Clínicas adscrito al Hospital de San Carlos cargo que desempeña hasta el 5 de diciembre de 1940, en que es nombrado Ayudante temporal. En marzo de 1942, ascendería a Prof. Auxiliar de la Cátedra de Olivares, desempeñando el cargo hasta septiembre de 1945 en que cesaría a propuesta del nuevo catedrático Francisco Martín Lago.

 

Fernando de la Fuente Hita

Nacido en Madrid en 1900 se licencia en Medicina en la facultad de San Carlos.

Estaba afiliado a Izquierda Republicana. Era Ayudante del Laboratorio de ORL desde el uno de marzo de 1933. Durante la guerra civil se exilió a Francia (Lyon) donde fallecería.

 

Luis Fumagallo Pérez

Nacido en Madrid en 1909, se licencia en la Facultad de San Carlos, dedicándose a la otorrinolaringología, llegando a ser Jefe de Servicio de esta especialidad en el Hospital de la Princesa de Madrid.

Durante la guerra civil fue cirujano del hospital establecido en el casino de Madrid por Izquierda Republicana.

Según Vicente Llorens, era en Madrid Prof. Agregado de ORL y se exilió a Méjico donde fundaría varias revistas médicas (Monterrey Médico, Archivos Médicos Mejicanos, etc.). Sin embargo en los archivos de la Facultad, no existe documentación alguna que acredite su condición de docente de San Carlos.

 

Luis García Ballesteros

Ayudante de Clases Prácticas de Odontología, fue rehabilitado en su cargo el curso 39/40.

 

Germán García García

Alumno Interno de Fisiología (obtuvo la plaza en 1928, junto a Pedro de la Barreda) con el Prof. Negrín (con quien trabajaría durante cuatro años en el Laboratorio de la Residencia) se licencia en 1930 obteniendo el Grado de Licenciatura el 24 de enero de 1934 Y el de Doctor en mayo de 1935, ambos con la calificación de sobresaliente .. En enero de 1933 había sido nombrado Ayudante Técnico de los Servicios de Terapéutica adscrito a la Cátedra de Farmacología (Prof. Hernando), cargo que desempeñaría hasta el 28 de febrero de 1934, fecha en la que es nombrado Auxiliar temporal de Fisiología (Prof. Negrín). Durante este tiempo seguía ocupando el cargo de alumno interno, del cual cesaría el 30 de abril de 1934 por haber ya terminado sus estudios. Tal acaparamiento e incompatibilidad de cargos, debía conocerlo tanto Hernando como Negrín.

Desde julio de 1930 hasta enero de 1931, siendo todavía alumno interno, aunque ya se había licenciado, permaneció en Viena en el Instituto de "Coloidoquímica" (Director Prof. Wolfgang Pauli), trabajando en la electroquímica de la hemoglobina.

En agosto de 1931-seguía figurando como alumno interno- es pensionado por la Facultad de Medicina para realizar en Alemania estudios de Radiobiología. Allí permane­ció un total de 16 meses.

Aunque en los archivos de la Facultad, y en el AGA, no existe acreditación de otras estancias en el extranjero, conocemos por Francisco Guerra que al iniciarse la guerra civil "se encontraba en el Instituto del Radium de París y no regresó a España.

En octubre de 1936 es designado miembro de una curiosa comisión, la de "Adquisi­ciones Sanitarias", adscrita a la Embajada de España en París; cargo que dependía del Ministerio de Defensa Nacional. Allí seguía en junio de 1937 con la autorización del Ministro de Instrucción Pública (el comunista Jesús Hernández) quien le autoriza además a cobrar los haberes de Prof. Auxiliar de San Carlos, en Valencia, a través de su hermano Julio García, quien se encuentra destinado en esta ciudad en la Dirección de Carabineros. Y mientras tanto, muchos de sus compañeros del claustro de San Carlos, trabajando en el hospital (sometidos a la arbitrariedad del Comité del Frente Popular) o luchando en el frente defendiendo sus ideologías.

Germán García, no volvería a la Facultad, pues en 1940 se exilió a Méjico donde llegaría a ser en el Hospital Español -en palabras de Francisco Guerra- "el amo de la cancerología", creando incluso una cátedra de Oncología

 

Pedro García Grás

Auxiliar de la Escuela de Odontología y Médico-odontólogo del Servicio Escolar del Ministerio de Instrucción Pública (plaza esta última ganada en oposición con el nº 1), pertenecía a F.E. de las J.O.N.S. con anterioridad al alzamiento militar, sorprendiéndole el 18 de julio en Madrid donde en todo momento evidencia su postura ideológica de adhesión al movimiento, viéndose perseguido por ello, por lo que intenta en varias ocasiones pasar a zona nacional, lo cual no puede realizar.

Aunque durante la guerra no colaboró en la Escuela de Odontología, en su declara­ción jurada le falta tiempo para acusar de izquierdista a José Mayoral, diciendo de él que fue uno de los que se incautaron del Colegio de Odontólogos.

Fue rehabilitado sin sanción el 26 de julio de 1939.

 

Pelayo Vicente García Laguardia

Ayudante temporal de Electrología (Prof. Martín Crespo) desde noviembre de 1932, es nombrado en mayo del 34, Jefe del Laboratorio de la Escuela de Odontología de Madrid.

Le sorprende la guerra civil en Madrid, donde el15 de octubre de 1936 es nombrado Jefe del Servicio de Odontología del Hospital Provincial de Madrid, cargo que rechaza y que le obliga a ausentarse de la Capital y refugiarse en Manzanares el Real por temor a represalias. En este pueblo, según su propio testimonio, realiza una labor con el objetivo de "contribuir a disminuir la moral y arrestos de los elementos que combatían contra la España Nacional". Al ser llamado su reemplazo no se incorporó al ejército.

Fue jubilado el 26 de enero de 1968.

 

José García del Mazo y Azcona

Toledano nacido en Lagartera, era Prof. Auxiliar numerario de la cátedra de Oftalmo­logía (Prof. Márquez) desde el 2 de julio de 1917. En agosto de 1936 fue expulsado de la Facultad por decisión de una asamblea celebrada en el Gran Anfiteatro de San Carlos por "desafecto al régimen rojo".

Rehabilitado en su cargo el 26 de julio de 1939, tres meses después solicitó la excedencia -tras llevar en la Facultad más de 35 años- por no poder atender su cargo, ya que trabajaba además como Director del Instituto Oftálmico Nacional de la Beneficencia General. Debió fallecer antes de 1957.

 

Antonio García Miranda

Auxiliar temporal de oftalmología, iniciado el alzamiento militar se alista volunta­riamente con las milicias de FE en el frente de León. El 16 de febrero de 1937 es asimilado a Alférez Médico prestando servicios en el regimiento de Infantería Burgos nº 31, siendo herido grave en el cerco de Teruel el29 de diciembre de 1937. Sería ascendido a Teniente el 20 de mayo de 1938 y le serían otorgadas las medallas de Campaña, Cruz Roja y Cruz de Guerra.

Fue rehabilitado en su cargo el 31 de julio de 1939.

 

Pedro García del Villar Pérez

Licenciado en medicina en San Carlos, en junio de 1925 obtiene el Grado de Licenciado (1925) y de Doctor (1926) con la calificación de sobresaliente. Enseguida es nombrado Ayudante de Clases Prácticas y Auxiliar numerario de la Escuela de Odontolo­gía, plaza a la que se ve obligado a renunciar por ser incompatible con la de Jefe del Laboratorio de Odontología. Polémico debió ser este profesor, pues en su expediente figura el habérsele incoado expediente por no haberse presentado a prestar servicios al comienzo del curso 1932/33.

Terminada la guerra civil y dada su ideología derechista, es nombrado en abril de 1939 (antes de ser depurado, pues lo sería el 26 de julio de ese año), Auxiliar y Encargado de la Cátedra de Odontología 2°, cesando en el cargo en octubre de 1950 como consecuen­cia de obtener la Cátedra de Estomatología Quirúrgica.

Fue jubilado el 23 de junio de 1970.

 

Braulio García Uña

Prof. Auxiliar de Odontología adscrito a la Cátedra de Florestán Aguilar (desde 1926), fue nombrado Encargado de la Cátedra durante la enfermedad de D. Florestán y tras su fallecimiento en 1934. Contra este nombramiento recurrió Gregorio Espejel Sánchez, también profesor de odontología quien consideraba que era él quien debía desempeñar tal cargo, ya que García Uña había agotado el plazo de ocho años contemplado para los auxiliares temporales.

Al finalizar la guerra y declarar que los cuatro catedráticos de odontología (Landete, Mayoral, Trobo y Mañés), se oponían constantemente a la labor de Florestán Aguilar, el 26 de julio de 1939, el Juez Instructor propuso y fue aceptado la rehabilitación en su cargo sin sanción.

 

Francisco García-Valdecasas y Santamaría

Nacido en Córdoba el 1 de febrero de 1910, el uno de enero de 1933 (con 22 años) es nombrado Médico Interno de la Facultad de San Carlos, adscrito a la Cátedra de Farmaco­logía (Prof. Hernando). En 1934 ocupa el cargo de Prof. Auxiliar en la referida cátedra hasta que en 1935 es adscrito con el mismo cargo al Departamento de Fisiología (Prof. Negrín) dirigido por José María del Corral, cargo en el que cesaría el30 de noviembre de 1937.

En febrero de 1938 se incorpora como Alférez Médico al "ejército nacional" prestan­do servicios hasta el 30 de junio de 1939.

El 5 de enero de 1940 es nombrado Prof. Adjunto, cargo que ocuparía hasta obtener la Cátedra de Barcelona en diciembre de ese año la cual desempeñaría hasta abril de 197819.

 

Juan Gómez Camba

Médico Interno de Patología Quirúrgica (Prof. Cardenal) nombrado en marzo de 1935, adscribiéndose al laboratorio de la Cátedra, cargo que sería prorrogado en marzo de 1936.

Iniciada la guerra civil fue movilizado, prestando servicio en el ejército republicano alcanzando la graduación de Capitán Médico. Finalizada la contienda fue sometido a depuración de responsabilidades políticas por un Tribunal Militar que dictó sentencia absolutoria. Posteriormente -según su propia versión- fue requerido, por el Juez Instructor de depuración del personal docente de la Universidad (Prof. E. de Salamanca), para ser sometido a depuración, "resolviéndose sin notificación escrita, manifestándole verbalmen­te que quedaba despedido y que no volviera en lo sucesivo por San Carlos".

Esta versión de Gómez Camba no corresponde a la verdad, pues existe documenta­ción que demuestra que con fecha 2 de julio de 1940, se le comunica por escrito que el Ministro de educación de acuerdo con la propuesta del Juez Instructor, dicta el 30 de enero de 1940, la rehabilitación en su cargo sin sanción.

Ignoramos su trayectoria hasta enero de 1945, fecha en la que Gay Prieto le propone para ocupar el cargo de Ayudante temporal de Dermatología. Desconocemos si creyéndose despedido de la Facultad -por no enterarse del oficio que le rehabilitaba- no apareció más por ella, o si tras la guerra se incorporó a la Cátedra de Gay sin cargo docente oficial.

En febrero de 1949 es designado Encargado temporal del laboratorio de parasitolo­gía de la sección de microbiología del Departamento Anatómico y posteriormente el mismo cargo en la Cátedra de Valentín Matilla, cesando el 30 de septiembre de 1957.

En 1978, basándose en que con motivo de la proclamación de Juan Carlos I, como Rey de España, habían quedado anuladas las sanciones de tipo administrativo, solicita le sea practicada liquidación comprensiva de "todos los perjuicios económicos que se le hubieran originado al no ser repuesto en su cargo de Médico Interno". Recuérdese que un médico interno ganaba en 1936, alrededor de 100 Pts. mensuales y 300 en la década de los sesenta.

 

Diego González Bernal

Prof. Auxiliar de Medicina Legal, permaneció durante toda la guerra en Madrid. En su declaración jurada acusa de izquierdistas a Tello, Márquez, Sánchez-Covisa y Tamames Ratero (Auxiliar de Anatomía). Fue rehabilitado sin sanción.

 

Heliodoro González Mogéna

Auxiliar temporal de Patología Médica (Prof. Jiménez Díaz) desde 1933. No hemos localizado su expediente de depuración, sin embargo conocemos que en diciembre de 1936 se hallaba prestando servicio en la Cruz Roja y en el Parque Central de Sanidad de Burgos, recibiendo sus haberes en el Instituto Nacional de 2ª Enseñanza de Burgos. Ello permite deducir que pronto pasó a zona nacional.

 

Manuel González Ralero

Auxiliar de Patología Quirúrgica desde 1930, ello de marzo de 1933 es nombrado Encargado de la Cátedra vacante por fallecimiento del Prof. Mollá (de la que se había encargado desde diciembre de 1932, el Prof. Bastos Ansart, el cual en esa fecha había renunciado a tal cometido). 

Durante la guerra civil fue Capitán Médico y Jefe del Equipo quirúrgico en la 5a Región Militar de la España "nacional", siendo hecho prisionero en el frente de Teruel.

Aunque no hemos localizado su expediente de depuración, presumimos que fue rehabilitado sin sanción dado que tras la guerra civil avaló a Gutiérrez Guijarro.

 

Manuel Gutiérrez Guijarro

Ayudante de Clínicas de Patología Quirúrgica desde enero de 1931, le sorprende el 18 de julio en Madrid incorporándose al Hospital de San Carlos en el que dada su condición de cirujano no le faltó trabajo, el cual simultaneaba con otros centros quirúrgicos.

Según declararía, intentó en varias ocasiones trasladarse a zona nacional, no siéndole posible realizarlo por carecer de enlaces.

En su declaración jurada, presenta como aval es los testimonios de sus compañeros de Facultad, González Ralero (quien pasó a zona nacional) y José Unzága (destinado en San Carlos en el mismo servicio de cirugía)

Señala como profesores identificados con el Frente Popular, a Juan Negrín, Teófilo Hernando, Herrera Bollo, Rafael Méndez, Vicente Sanchís Perpiñá (de quien dice que denunció a Unzága, sufriendo prisión por ello), Medina, Lluesma, entre otros.

Fue rehabilitado en su cargo.

 

José Gutiérrez Marcet

Ayudante temporal de obstetricia y ginecología desde abril de 1935 (Prof. Varela Radío), prefirió antes de ir al frente con el gobierno republicano, emboscarse en la Materni­dad de Santa Cristina donde su jefe era el Director.

Al ser llamada su quinta en septiembre de 1937 (reemplazo de 1930), actuó como soldado durante unos días pero poco después, se reintegró al puesto de médico de guardia que venía ejerciendo en la maternidad de Santa Cristina. Fue rehabilitado el 25 de octubre de 1939.

 

Francisco José Herraiz Serrano

Nacido el 27 de agosto de 1905 en Sotodosos (Guadalajara), obtiene el Grado de licenciado en septiembre de 1929 y en febrero de 1930 el de Doctor, ambos con la calificación de Premio Extraordinario, destacándose como curiosidad, que en esa misma convocatoria lo obtuvieron José Casas y Félix Monterde.

El 13 de agosto de 1930 fue nombrado Auxiliar temporal de Anatomía (Prof.

Dehesa), cargo que le seria prorrogado por cuatro años en 1934 y que desempeñaría hasta que fuera declarado cesante en junio de 1939, precisamente por haberse exiliado al finalizar la contienda, a Hidalgo (Méjico) donde adquirió fama de buen cirujano y donde fallecería.

 

Juan Miguel Herrera Bollo

De origen cubano (su abuelo y padre (Marqués de Sotolongo), nacieron y vivieron en La Habana), nace en Madrid el 9 de junio de 1906, estudiando la carrera de medicina en la Facultad de San Carlos entre los cursos 1922/23 y 1929/30 con un currículum mediocre en el que figuran varias asignaturas repetidas (perdió un curso), lo cual no fue óbice para que obtuviera en noviembre de 1930, Sobresaliente en el Grado de Licenciatura

Recién licenciado, en junio de 1931, un tribunal constituido por Juan Negrín, Fran­cisco Tello y Martínez Pérez, le nombra Auxiliar temporal de Histología y A. Patológica adscrito a la Cátedra del Prof. Tello; cargo en el que cesaría el 1 de marzo de 1936, creemos que por haber obtenido la Cátedra de Cádiz.

Durante la guerra civil fue nombrado Jefe de Sanidad del Ejército del Norte, Inspec­tor Jefe de Sanidad del Ejército del Centro. En 1937 fue desposeído de la Cátedra de Cádiz por no presentarse a prestar servicios. Al finalizar la guerra cayó prisionero permaneciendo cinco años en prisión y trabajando en el Valle de los Caído. En 1945, se exilió junto a sus hermanos Armando y José Luis, a Cuba (donde tenía raíces). Juan Miguel, sería Prof. de Patología en el Instituto Finlay de La Habana. Posteriormente se trasladaría a Panamá.

 

Manuel Herrero Benítez

Ayudante temporal de Anatomía (Prof. de la Villa) desde el 29 de agosto de 1932, cargo que sería prorrogado por dos años en 1934.

Desde el comienzo de la guerra civil, actuó como cirujano en el Hospital Provincial donde por su significación política fue nombrado Prof. Auxiliar desempeñando este cargo hasta el 8 de diciembre de 1936, fecha en la que fue nombrado por la Junta de Defensa de Madrid, Capitán Médico, sirviendo como cirujano a las ordenes de la Brigada Mixta del famoso Lister, prestando entre otros servicios el de Director del hospital del frente de Chinchón, hasta que el 5 de marzo, fecha en la que sufre una fractura en el brazo izquierdo, por lo que es trasladado a Valdepeñas.

Según su propia confesión ante las autoridades republicanas antes de concluir la guerra civil (libre por tanto de posible coacción o de temor a represalias por las tropas vencedoras), pertenecía a Izquierda Republicana desde 1931 y a la Agrupación de Médicos Liberales, desde 1936.

En la Facultad, fue declarado cesante el 30 de junio de 1939, lo cual significa que no se presentó a prestar servicios. Ignoramos su expediente de depuración como personal docente o si tal vez se exilió (aunque no figura en las listas de exiliados de los autores que se han ocupado del tema). Según Francisco Guerra, figura entre los inhabilitados a perpe­tuidad por el Colegio de Médicos de Madrid.

 

Dionisio Herrero García

Auxiliar numerario de Terapéutica Quirúrgica (Prof. Estella), nombrado el 18 de diciembre de 1909. En mayo de 1928, fue nombrado Encargado de la Cátedra de Anatomía Topográfica y Medicina Operatoria, por enfermedad del catedrático Ramón Jiménez García.

Durante la guerra civil fue destituido por el Gobierno del Frente Popular, dedicándo­se a trabajar como médico en la Beneficencia Municipal.

Fue rehabilitado en su cargo el 26 de julio de 1939.

El 17 de junio de 1944, fue nombrado nuevamente Auxiliar Numerario y se jubiló el 8 de abril de 1949.

 

Santiago Larregla Nogueras

Encargado de la Dirección del Laboratorio de Pediatría de San Carlos desde octubre de 1932, cargo que siendo temporal debía renovarse en octubre de 1936, pero no lo fue porque el Comité del Frente Popular, en vez de hacerlo, lo cesó por ser persona desafecta al régimen republicano y pertenecer a la Hermandad de San Cosme y San Damián.

El 28 de enero de 1937 fue requerido por la fuerza y enviado como médico a una Brigada, y más tarde, como capitán Médico al Hospital de la 7a División.

El 30 de mayo de 1939, realiza su declaración jurada en la que acusa a los componentes del Comité del Hospital (piensa que todos están detenidos) y muy especialmente a una mujer de la limpieza llamada Esperanza (que se encargaba del fregadero del laboratorio) y a una enfermera de nombre María. A las dos acusa, de ser delatoras de numerosos profesionales que no comulgaban con el concepto de libertad del Frente Popular. Señala también, que el Prof. Ayudante, Medina, más de una vez amenazó al catedrático de pediatría, Enrique Súñer.

Fue rehabilitado el 26 de julio de 1939.

 

Francisco López-Brea Lluría

Prof. Auxiliar de odontología, se encontraba en Madrid cuando se inicia el Alza­miento Militar, y dado su talante "derechista", fue perseguido y detenido por las milicias rojas siendo encarcelado primero en una checa y después en la Dirección General de Seguridad acusado de ser "dirigente fascista peligroso".

Merced a gestiones familiares, es reclamado por el Embajador de Cuba como súbdito cubano, pudiendo abandonar Madrid el 19 de octubre de 1936 y al día siguiente, España por el puerto de Alicante logrando llegar a Marsella el 24 del mismo mes.

Desde Francia se traslada a Italia, a un pequeño pueblo de la Liguria donde eran acogidos los prófugos españoles e hispano-americanos indigentes. Diez días después se traslada a Génova donde se presenta al Cónsul representante de las tropas nacionales, quien le facilita pasaje en un vapor que le conduciría a España, a donde llega el 7 de noviembre de 1936, trasladándose a Sevilla donde se presenta y pone a disposición del Rector de esta Universidad.

De inmediato, dada su precaria situación económica, solicita (apoyado por el Rector) a la Junta Técnica del Estado (Burgos), que le sean abonados sus haberes atrasados como Auxiliar de odontología. Solo se le concederían los correspondientes desde su incorpora­ción a la universidad sevillana.

 

Juan López Brenes

Jefe de trabajos Clínicos de la Cátedra de Patología Médica (Prof. Jiménez Díaz) desde mayo de 1933, siendo prorrogado en su cargo en marzo de 1935. En marzo de 1931, se había afiliado al Partido Republicano Radical Socialista aunque no debió gustarle mucho pues se dio de baja en agosto de ese año.

Durante la guerra civil y durante los primeros días de agosto de 1936, estuvo -real ente como refugiado- en el Hospital del Casino de Madrid donde sería expulsado ellO de dicho mes dada su postura claramente derechista.

A primeros de septiembre de 1936, presta servicios en el Hospital de Chamartín (dirigido por un tal Quesada, ferroviario del Partido Comunista) junto a Jiménez Díaz, Francisco Vega Díaz, Capella y Pedro de la Barreda entre otros. Allí permanece hasta primeros de diciembre del 36 en que consigue entrar en la Legación de Austria y de donde sale el 1 de junio de 1937 para incorporarse como Director del Hospital para Extranjeros (del Cuerpo Diplomático), disponiendo este hospital al servicio de la "España Nacional" por intermedio de Luis Serrano Nobo y Manuel Valdés (Jefe Provincial de Falange), escondiendo en este lugar a numerosos falangistas. Igual hizo durante su posterior estancia en el Hospital de San Carlos, donde siguió colaborando con la Falange clandestina.

En su declaración jurada señala como personaje izquierdista a Francisco Vega Díaz.

Fue rehabilitado en su cargo el 26 de julio de 1939.

Posteriormente seguiría trabajando con Jiménez Díaz hasta octubre de 1951, fecha en la que falleció.

 

López Carreño, Manuel

Médico Interno nombrado el 17 de enero de 1936, adscrito a la Cátedra de Oftalmo­logía (Prof. M. Márquez).

El 23 de febrero de 1940, fue rehabilitado para el goce de los derechos que pudieran corresponderle. Un mes después, cesó en el cargo por renuncia voluntaria.

 

José Mª López Morales

Ayudante temporal de Endocrinología (Prof. Marañón) desde 1933.

El 13 de enero de 1937 recibió una orden de militarización firmada por Julio González Recatero (Jefe de Sanidad Delegado) que reproducimos literalmente por traducir el ambiente de la época y el talante de tal personaje. Dice así: "Por orden de esta Jefatura, deberás presentarte en las oficinas de la misma, en cuanto recibas este oficio sin excusa de ninguna clase. De no hacerlo así, serás considerado como faccioso dándose parte al Tribunal Popular".  

Fue rehabilitado sin sanción el 4 de septiembre de 1939.

 

Francisco López Yaner

Ayudante de Patología Quirúrgica (sección de Anatomía Patológica) de la Cátedra del Prof. Laureano Olivares desde octubre de 1932, es declarado cesante en agosto de 1936 por haberse negado a suscribir la adhesión al Gobierno del Frente Popular. De esta forma permanece en Madrid ejerciendo su profesión de forma particular hasta septiembre de 1938, fecha en la que es movilizado con su quinta y destinado como simple soldado-médico a un botiquín de retaguardia. En varias ocasiones intentó trasladarse a zona nacional pero no logró conseguirlo por no contar con amistades que lo facilitaran.

Fue rehabilitado en su cargo el4 de septiembre de 1939

 

José Luna Gañán

Nacido en Villanueva de Córdoba, se licenció en Medicina en la Facultad de San Carlos en 1919, obteniendo el doctorado al año siguiente. 

En marzo de 1927 es nombrado Auxiliar temporal de Urología (Prof. Leonardo de la Peña) cargo que se prorroga por cuatro años en marzo de 1935. En febrero de 1936, solicita tomar parte en las oposiciones a Cátedra de Patología Quirúrgica de la Universidad de Salamanca.

Al finalizar la guerra civil fue denunciado por sus ideas políticas izquierdistas. No hemos encontrado su expediente de depuración política.

 

Jaime Magaz y Fernández de Henestrosa

Nacido en Madrid el 11 de marzo de 1906, fue nombrado Ayudante de Clases Prácticas Honorario de Pediatría, durante los cursos 32/33, 33/34 y 34/35. De origen aristocrático (Marqués o Conde) viajó en numerosas ocasiones visitando los centros pediá­tricos más importantes de Europa, algunas veces pensionado por la JAE.

Ignoramos su trayectoria durante la guerra civil, pero sabemos que debió ser rehabi­litado puesto que el 1 de febrero de 1943 fue nombrado Ayudante temporal en la Cátedra del Prof. Ciriaco Laguna. Después sería nombrado Auxiliar y en la década de los cincuenta Prof. Adjunto, cargo del que cesó en septiembre de 1962. Como estudiante llegamos a conocerle recordándole solo por sus características propias de padecer albinismo. Como profesor, apenas le conocimos.

 

Félix Maluenda García

Su trayectoria docente se inicia durante el curso 35/36, fecha en la que el Prof. E. Súñer le propone para el cargo de Ayudante de Clases Prácticas, simultaneando su trabajo con la asistencia a las consultas del Prof. Auxiliar de la Cátedra (Cárdenas Pastor) en el Hospital del Niño Jesús, y en el Dispensario Antituberculoso ubicado en el nº 54 de la calle Goya de Madrid. Como era entonces norma en el postgraduado (siempre dispuesto a formarse adecuadamente estando dispuesto a pagar incluso de su bolsillo), Félix Maluenda asiste también, durante los cursos 35/36 y 36 /37, al servicio del Dr. Botella Montoya (padre de José Botella L1usiá) en la mítica Maternidad de la calle Mesón de Paredes.

El 18 de julio de 1936, Félix Maluenda se encuentra en zona roja y dado su personalidad apolítica pero consciente de su escala de valores y de su carácter tranquilo, decide -según su propia declaración- ocultarse para no prestar servicio alguno al gobierno republicano (cuando fue reclamado como médico por la Jefatura de Sanidad, con el propósito de incorporarle al ejercito rojo). Por esta actitud, no participó como militar, ni siquiera cuando fue movilizado su reemplazo.

Sin embargo, Félix Maluenda, acepta el 7 de agosto de 1937, ser propuesto por Enrique Jaso (que nunca había pertenecido al cuerpo docente de San Carlos), encargado a la sazón de la Cátedra de Pediatría de Madrid (por razones exclusivamente políticas), como Ayudante Encargado de la Clínica de Pediatría.

Tras la guerra civil no habiendo pertenecido a partidos políticos ni sindicatos, fue depurado positivamente por el Colegio de Médicos, dedicándose a trabajar como Jefe del Centro de Alimentación infantil de Auxilio Social, desde mayo a diciembre de 1939, fecha en la que sería propuesto por el Decano E. de Salamanca, como Ayudante de Clases Prácticas de la Cátedra de Pediatría.

El 14 de enero de 1941, sería nombrado Ayudante temporal de Pediatría (Prof.

Ciriaco Laguna). Seguiría en la Cátedra hasta el 30 de septiembre de 1974.

 

Carlos Marina Fiol

Natural de Las Palmas donde nace en 1909, trabaja en el Instituto Rubio de Madrid, durante el curso 31/32. Posteriormente -y siguiendo la moda- sería pensionado en el extranjero (Viena preferentemente) para trabajar con Epinger, Bergman, Mancke, etc., durante los cursos 32/33 a 35/36 con algunas pausas que dedicaba a su labor en la Sala de Mujeres de la Clínica del Prof. Jiménez Díaz, como Ayudante de Clases Prácticas Honorario.

Al iniciarse la guerra civil, fue perseguido y detenido por las milicias comunistas, pudiéndose refugiar en el Sanatorio "Mateo Milano" durante varios meses (de Agosto 36 a marzo 37), saliendo el día 11 de marzo de 1937 para refugiarse en la Legación de Panamá con el propósito de pasar a la España Nacional, figurando en la lista de canje y evacuacio­nes de la Cruz Roja Internacional y de la "Comisión Inglesa de Canje de Pau".

En la Legación de Panamá, prestó servicios médicos a los que allí se encontraban. En abril de 1939 y tras ser depurado y avalado por Mariano Zumel, fue encargado de una consulta de "Avitaminosis" en el Distrito de la Latina, lugar donde permaneció hasta Agosto de ese año.

El 19 de noviembre de 1940, fue nombrado Ayudante del Laboratorio de Patología Médica del Profesor Jiménez Díaz. Cesaría como docente de la Facultad de San Carlos en diciembre de 1961.

Tuvimos ocasión de conocerle a partir de 1963, lo que nos permitió poseer un juicio de valor sobre su persona y su valoración como médico que bien pudiera sintetizarse en considerarle como un hombre bueno, médico con formación en el extranjero ¡de verdad!, sencillo, humano y ¡todo un caballero!.

 

Joaquín Márquez Blasco

Ayudante temporal de Terapéutica desde 1932. Iniciada la guerra solo fue a San Carlos en dos o tres ocasiones y siempre de visitante. Siguió trabajando como médico del Dispensario Antituberculoso, siendo nombrado el 23 de agosto de 1937, Director interino del sanatorio Antituberculoso de Villafranca del Cid (Castellón de la Plana) donde perma­necería hasta marzo de 1938, fecha en la que abandona su destino regresando a Madrid alegando (parece ser que era cierto) encontrarse enfermo de pelagra.

En su declaración jurada, acusa como izquierdistas a Negrín, Sánchez-Covisa, Már­quez, Julio Bejarano, Rafael Méndez, Lluesma y Pittaluga.

Fue rehabilitado en su cargo el4 de septiembre de 1939.

 

Modesto Martínez Piñeiro

Alumno interno de San Carlos entre 1920 y 1923, sería nombrado Profesor Auxiliar temporal, el 18 de julio de este año, desempeñando el cargo hasta el 30 de septiembre de 1933. Precisamente en este año, la Diputación Provincial le incoaría un curioso expediente con motivo de la denuncia realizada sobre supuesta "venta de cadáveres en el Hospital Provincial".

El 18 de julio de 1936, le sorprende estando de vacaciones en La Coruña, presentán­dose voluntario y siendo nombrado Alférez Médico y posteriormente Teniente y Capitán, cargo que ostentaría hasta finalizar ]a contienda.

Sin duda alguna no tuvo problemas en su depuración política, pues terminada la guerra regresa a Madrid y es nombrado Jefe del Servicio de Urología del Hospital Militar de Carabanchel reintegrándose también al Hospital de la Princesa y ocupando al tiempo, la plaza de Médico Forense. Por este tiempo se dedica también a organizar el Instituto Anatómico Forense y su posterior traslado desde el antiguo edificio de la calle de Santa Isabel.

El 8 de junio de 1960, sería nombrado Médico forense de la Escuela de Medicina Legal de Madrid.

 

Ángel Marugán González

Ayudante de Clases Prácticas de Patología Médica, nombrado para el curso 1936/37, junto a Martina Bescos, De Miguel, etc. Dada la transitoriedad de su cargo no debió ser depurado ya que no reingresaría en la Facultad.

 

José Mayoral Herrero

Nacido en Madrid en 1907, estudia medicina en la Facultad de San Carlos, licencián­dose en 1929 y obteniendo el título de Odontólogo en 1931.

Hijo del catedrático de Odontología (Prof. Mayoral Carpintero), fue nombrado Auxiliar temporal de odontología en 1932.

Durante la guerra civil formó parte de la Sanidad Republicana y pensando como su padre, se exilió primero a Colombia y después a Argentina.

 

Carmelo Menos Costilludo

Ayudante temporal de Patología Quirúrgica (Prof. Cardenal) desde 1932, cargo que sería prorrogado por dos años más en diciembre de 1936 (en plena guerra civil). Le sorprende y pasó la guerra civil en el Hospital Clínico de San Carlos trabajando con los equipos quirúrgicos que" echaron el resto" atendiendo a heridos durante el periodo en el que fue hospital militar y posteriormente atendiendo a pacientes civiles, muchos de ellos de ideología derechista a quienes se les certificaban falsas dolencias.

A la hora de la depuración política, le acusan no solo de no haber sido cesado durante el gobierno rojo, sino de habérsele renovado su cargo temporal.

Don León Cardenal, sale en su defensa diciendo que fue él personalmente el que le prorrogó en el cargo por ser hombre de su confianza y al margen de ideologías políticas. Sigue Cardenal apostillando, que todo lo que el hubiera hecho de positivo durante el periodo de la guerra civil en el Hospital de San Carlos, en gran parte se debe a la conducta de Menos Costilludo, quien fue en varias ocasiones el enlace para ayudar a personas adheridas al alzamiento militar. 

También avalaba a Menos Costilludo, su compañero de trabajo José Unzága, quien ratificaba todo lo señalado por León Cardenal.

Pese a ello, el Juez Instructor propuso la inhabilitación para su cargo. Sin embargo, la última palabra a la hora de depuraciones, no la tenía -como habitualmente se cree- el Prof. E. de Salamanca, pues el Ministerio (Ibáñez Martín) dictaminó el 27 de abril de 1940, que quedara rehabilitado en su cargo docente sin sanción alguna.

 

Juan Merino Saralegui

Licenciado en San Carlos en 1935 con un currículum mediocre (con nueve aprobados en la convocatoria de septiembre), es nombrado Ayudante temporal de Terapéutica Quirúrgica (Prof. Estella) el 10 de junio de 1936, cargo prorrogable por otros dos años.

Tras la guerra civil sería rehabilitado en su cargo el 6 de septiembre de 1939.

 

José María de Miguel González

Ayudante de Clases Prácticas Honorario durante los cursos 31/32 (adscrito a la Cátedra de Jiménez Díaz) y durante el 36/37, merced al apoyo de Manuel Díaz Rubio.

Al igual que Ángel Marugán, Martina Bescos y otros cobijados en San Carlos, dada su temporalidad en el cargo, probablemente ni siquiera fue depurado.

 

Manuel Morales Pleguezuelo

Ayudante-Jefe del Laboratorio de Patología Médica (Prof. Jiménez Díaz) desde noviembre de 1932, por lo que en noviembre de 1936, cumplía su nombramiento, que generalmente era prorrogado por dos o cuatro años. Sin embargo, no volvió por la Facultad.

Queda sin empleo hasta septiembre de 1938 en que sustituye al Dr. Fuente Hita en el laboratorio del Hospital Nacional de Cirugía hasta la terminación de la guerra.

En su descargo ante el Tribunal depurador presenta como avalistas de su trayec­toria político-social, a Carlos Jiménez Díaz y a Carlos Gil y Gil, y señala "que conoce que Manuel Díaz Rubio se encontraba en Alemania y que volvió a zona roja" insinuan­do que se trataba de persona de izquierdas. Por O.M. del 26 de julio de 1939, y de acuerdo con la propuesta del Juez Instructor (Prof. E. de Salamanca), fue rehabilitado sin sanción.

 

Felipe Morán Miranda

Natural de Benavente (Zamora), durante los cursos 23/24 y 24/25, había sido alumno interno de Patología Médica con Jiménez Díaz cuando este era catedrático de Sevilla, y una vez graduado, seguiría a su maestro cuando logra la Cátedra de Madrid, siendo nombrado el curso 27/28, Ayudante de Clases Prácticas honorario, cargo que desempeña hasta que ocupa en noviembre de 1932, la Auxiliaría vacante por jubilación de Emilio Loza Collad020.En enero de 1933 obtiene la Cátedra de Cádiz.

Aunque cuando se inicia la guerra civil, no era profesor de San Carlos, figura en este apartado porque acompañó a Jiménez Díaz en el Hospital de Chamartín de Madrid, y porque gracias a él obtuvo el salvoconducto que le permitió exiliarse asentándose definitivamente en Argentina

 

Ramón Moreno Igual

Becario del Departamento de Tracoma (Prof. Márquez), fue expulsado en agosto de 1936, por el Comité del Hospital Clínico por estar calificado como persona de derechas.

En su proceso de depuración política, señala que todos sus compañeros del Dto., "eran rojos entusiastas, no pasivos", destacando entre ellos a Márquez, Rivas Cherif, Fernández Múgica, Medina, Gregorio Díaz, Beltrán Logroño y Seco.

Fue rehabilitado el 26 de julio de 1939.

 

Luis Morilla Uña (1901- 1937)

Nacido en Berlanga (Badajoz), fue Alumno Interno por oposición de la Cátedra de Obstetricia y Ginecología (Prof. Varela Radío) desde 1922, en 1929 sería nombrado Ayu­dante de Clases Prácticas, siendo pensionado por la JAE en Berlín (16 meses), Franckfurt  (4 meses), Munich (2 meses) y París (2 meses). En marzo de 1931 sería nombrado Prof. Auxiliar cargo que desempeñaría hasta el 5 de octubre de 1935, fecha en la que toma posesión de la Cátedra de Santiago de Compostela.

Al comenzar la guerra civil era Decano de la Facultad de Medicina siendo destituido el 20 de agosto de 1936 por Orden de la Delegación Militar de La Coruña.

Acosado -según Francisco Guerra- por miembros de Falange Española, se quitó la vida en su propio domicilio el 4 de enero de 1937.

 

Francisco Nogales Ortíz

Ayudante de obstetricia y Ginecología desde 1933 (ocupando la vacante de Urbano Barnés), cesó el 30 de septiembre de 1935. No debió padecer la depuración política puesto que trabajaría posteriormente en la Cátedra de Obstetricia y Ginecología del Prof. Botella, alcanzando gran prestigio como citólogo.

 

Mariano Núñez Maza

Según Vicente L1orens era, en Madrid, Profesor Auxiliar de la Escuela de Odontolo­gía, sin embargo en los archivos de la Facultad no se encuentran documentos que acrediten su relación docente con la Facultad de San Carlos.

Se exilió a Méjico donde se suicidaría en 1967.

 

Ignacio Ortega Tartas

Ayudante temporal de Oftalmología (Prof. Márquez), cuando se inicia la guerra civil no hace caso al llamamiento que a todos los médicos hiciera el "Comité" del Colegio de Médicos de Madrid, ni a la llamada de la Jefatura de Sanidad "roja", dedicándose a prestar servicios como enlace de la Falange clandestina de Madrid (Grupo de Antonio Rodríguez - "antiguas banderas de Pizarro")

Cuando llamaron a su reemplazo tampoco se presentó, haciéndolo más tarde como soldado médico con la intención de pasarse a la zona nacional. En efecto, llevando 22 días en segunda línea del frente, la noche del 21 de septiembre de 1938, atravesó a nado el río Guadiana (lo cual hizo solo, sin ayuda alguna), permaneciendo encaramado en una cima, hasta que amaneciera, para presentarse a la mañana siguiente al Comandante Militar del pueblo de Valdecaballeros (Badajoz). Posteriormente actuaría como soldado médico en los frentes de primera línea de la Cuesta de la Reina, Sur del Tajo y Barrios de Usera y Carabanchel (Madrid), hasta el 22 de mayo de 1939 en que fue licenciado. Posteriormente se inscribiría como Oficial-alumno de aviación.

En su depuración política (14 de julio de 1940) figuran como avales los testimonios de Buenaventura Carreras (el nuevo catedrático de oftalmología que sucedía al exiliado Márquez) y de Antonio García Miranda (Auxiliar de oftalmología y militante de FET y de las JONS).

 

Enrique Ortega Perlado

Licenciado en Farmacia y Químicas, era Ayudante del Laboratorio de Higiene desde septiembre de 1932, siendo declarado cesante en julio de 1936. En su declaración jurada afirma que en el departamento de Higiene "no había ningún izquierdista", señalando que en la Facultad lo eran: Negrín, José Sánchez-Covisa, Manuel Márquez y Torreblanco.

Fue rehabilitado en su cargo sin sanción el 30 de agosto de 1939.

 

Joaquín Páez Ríos

Auxiliar de Toxicología de la Escuela de Medicina Legal. Iniciado el Alzamiento, se incorpora al Hospital Central de la Cruz Roja para atender a los heridos procedentes del Cuartel de la Montaña. Allí pasaría la guerra simultaneando su trabajo con las labores de la Escuela de Medicina Legal, junto a Blas Aznar, quien había sido nombrado Director de la Escuela tras la destitución de Maestre y posterior fallecimiento (1936).

Católico de profundas creencias, asistía a misa de forma clandestina, y todas las noches rezaba el Rosario dirigido por el Párroco de la Iglesia de San Pedro (La Paloma) Fue Rehabilitado sin sanción el 25 de octubre de 1939.

 

Faustino Paniagua Arroyo

Natural de Peraleda de San Román (Cáceres), era Prof. Auxiliar de Anatomía y Técnica Anatómica desde julio de 1928 (adscrito a la Cátedra del Prof. D. Julián de la Villa). Cuando se inicia la guerra civil y encontrándose en Madrid, se incorpora a San Carlos el 26 de julio. Pese a haberse agotado los ocho años de su cargo temporal, dadas las circunstancia, el 11 de julio de 1936, le fue nuevamente prorrogado.

En septiembre de ese año le agregan al Depósito Judicial a los efectos de poder circular por la calle y llevar alguna documentación acreditativa, y en febrero de 1937 se le nombra preparador del Museo. Al ser llamada su quinta le destinaron al Hospital de Barceló, donde le dedicaron para servicios mínimos dado que alegó estar enfermo del riñón. Fue rehabilitado el 26 de julio de 1939.

 

Ángel Pardo García

Médico Interno de Patología Quirúrgica (Prof. Laureano Olivares) desde el 11 de noviembre de 1932, cargo que se prorroga por dos años en diciembre de 1936.

El 30 de octubre de 1939, fue rehabilitado en su cargo y el 5 de diciembre de 1940, es nombrado Ayudante temporal de Patología Quirúrgica, cesando en el cargo el 30 de septiembre de 1945 a propuesta del nuevo catedrático Alfonso Lafuente Chaos. Este mismo catedrático le propondría en noviembre de 1948 como Prof. Adjunto Interino, cesando seis meses después.

 

Mª Ángeles Pérez González del Río

La doctora "Angelines" -así se le conocía en la Cátedra del Prof. Bermejillo-, había nacido en Salinas Castrillón (Avilés-Asturias), el 30 de octubre de 1913.

Incorporada a San Carlos es nombrada -por orden del Decano-, Alumna Interna de Patología General durante los cursos 1930/ 31, 31/32 y 32/33 y Ayudante de Clases Prácticas honorario desde 1933 a 1936.

Cuando se inicia la guerra civil se encuentra en Madrid, prestando durante los primeros meses, servicios médicos a los refugiados en la Embajada de Chile y en el Decanato del Cuerpo Diplomático. Así permanece hasta que logra trasladarse a zona nacional incorporándose el 17 de julio de 1937 al "Descanso del Soldado" de San Sebas­tián, donde trabaja como médico, pasando después al puesto de socorro del frente de Asturias (Grado), al de León (Camposolillo), Guadalajara (Renales), Ternel, Hospital Militar del Requeté y finalmente al Hospital Militar Central de León donde permaneció hasta el 1 de octubre de 1939. En cuatro ocasiones se prestó voluntariamente como donante de sangre.

(Esta participación activa y valiente durante la contienda civil sorprenderá a muchos que la conocieron pues contrasta con la imagen pasiva que públicamente daba, al menos esa era nuestra impresión cuando siendo estudiantes no la prestábamos como profesora excesi­va consideración).

El 15 de diciembre de 1939 sería nombrada por orden ministerial Ayudante temporal del Seminario de Genética y en 1941 Médico Interno. Terminado el plazo de este cargo, continuaría como profesora Ayudante de Clases Prácticas, hasta abril de 1961, fecha en la que es nombrada Prof. Adjunto

Se jubilaría el curso 77/78. Unos años antes (1972) tuvo que ser intervenida por el Dr. Giot (del Hospital de Foch de París) de un tumor hipofisario.

En 1980, le sería concedida la medalla de la Universidad por su larga trayectoria docente.


 

José María Pérez Marín

Nacido en Cieza (Murcia) en 1894.

Ayudante de Clases Prácticas Honorario durante el curso 1930/31, fue posteriormen­te Auxiliar de la Sección de Identificación e Instrumental de la Escuela de Medicina Legal de Madrid. Durante la guerra civil fue designado por el Ministerio de Defensa Nacional para ocupar el cargo de Jefe de Equipo Quirúrgico del hospital Militar de Canals (Valencia)

El 2 de octubre de 1941 el Colegio de Médicos le sancionaría con la privación del ejercicio de la profesión en Madrid y su provincia durante un año y con la inhabilitación para ocupar cargos de confianza y directivos.

 

Fernando Pérez Rodríguez

Médico forense de la Escuela de Medicina Legal desde 1934. Permaneció toda la guerra en Madrid, avalándole en el proceso de depuración, Antonio Piga.

Fue rehabilitado el 30 de agosto de 1939.

 

Juan Picazo Guillén

Ayudante de Laboratorio adscrito a la Cátedra de Patología Médica (Prof. E. de Salamanca), desde el 5 de febrero de 1935, habiendo ocupado la plaza vacante por falleci­miento de P. Martínez Olmos.

Como colaborador de Enríquez de Salamanca, no tuvo problemas a la hora de la depuración. El 18 de agosto de 1939 es propuesto de forma provisional para el cargo de Ayudante de Laboratorio de su Cátedra.

 

Miguel Piedra Guardia

Nacido en Jaén en 1901, se licenció en la Facultad de San Carlos. El 10 de octubre de 1932, fue nombrado Ayudante-Jefe del Laboratorio adscrito a la Cátedra de Obstetricia y Ginecología (Prof. Población), cargo que fue prorrogado en 1934 y 1937.

Desde el cinco de octubre de 1936 actuó como Capitán Médico en el 5° Batallón de la 32 Brigada llegando a ser Jefe del Hospital de campaña de Cofrantes (Valencia)

Según testimonio (en abril de 1939) de alguno de sus compañeros de Facultad (Fernández Anglada, Oscar Piñerúa), encontrándose detenido y condenado a muerte, fue fusilado. Sin embargo en la lista de Mirta Núñez de los fusilamientos habidos en Madrid, entre 1939 y 1945, no aparece Miguel Piedra.

Según Francisco Guerra, al concluir la contienda fue internado en el Monasterio de Santa María de Huerta (Soria) donde estuvo tres años y posteriormente condenado a ejercer a 300 Km de Madrid. Ejerció en Barahona (Soria), Foz, Mondoñedo y finalmente en Ribadeo (ciudades de Lugo) donde acabó sus días.

 

Juan Puig Leal

Estudió en Sevilla con el Prof. Jiménez Díaz, siguiendo a éste cuando obtuvo la cátedra de Madrid siendo nombrado Ayudante de Clases Prácticas de Patología Médica a partir del curso 1931/32.

No debió tener problemas de depuración política, pues tras la guerra civil se encarga­ría de la sección de reumatología en el Instituto de Investigaciones Clínicas y Médicas de Jiménez Díaz, instalado provisionalmente en la calle Granada de Madrid.

 

Julián Regueiro López

Ayudante de Clínicas de Patología Quirúrgica (Prof. Olivares) desde el 13 de octubre de 1932, cargo que sería prorrogado por dos años (junto a Sancho Vázquez) el 2 de noviembre de 1934.

Fue rehabilitado en su cargo, pues el 8 de julio de 1939, es nombrado Ayudante de forma provisional para el curso 39/40.

 

Emilio Rivas Cabello

Médico Interno de Dermatología (Prof. J. Sánchez-Covisa) desde el 13 de mayo de 1932 al 30 de septiembre de 1936, aunque su cargo temporal sería prorrogado en junio de 1937 (siendo Decano Márquez) dadas las circunstancias especiales, pero enmascarado por una curiosísima denominación "Licenciado Interno", adscrito a la misma cátedra.

En junio de 1939, finalizada ya la contienda, permanece en la Facultad como Médico Interno, cargo que desempeña hasta el 31 de mayo de 1940, fecha en la que es ascendido a Prof. Auxiliar.

 

José Roche Campos

Aunque no era médico (era practicante-masajista desde mayo de 1920), el Juez Instructor lo depuró por considerar su cargo equivalente al de Prof. Auxiliar, rehabilitándo­le con fecha 25 de octubre de 1939, tal vez valorando que había pertenecido a Unión Patriótica.

En julio de 1940 solicitó tres meses de licencia por asuntos propios y el entonces Director del Hospital, Leonardo de la Peña, informa que no acude al hospital, haciendo su trabajo un suplente amigo suyo. Al conocer este hecho el Decano Salamanca (todavía Juez Instructor), lo cesa de forma inmediata a pesar de considerarle persona de derechas.

 

Emiliano Roda Pérez

Curioso, peculiar y triste, el comportamiento de este colaborador de Carlos Jiménez Díaz.

Nacido en Alcázar del Rey (Cuenca) el 9 de febrero de 1906 estudia medicina en Madrid -según su expediente académico- entre los cursos 1926/27 y 1935/36 (¡10 años!), sorprendiendo ya tan dilatado periodo para superar las aproximadamente treinta asignatu­ras de que constaba el plan de estudios.

Su relación docente con la Facultad de Medicina de San Carlos, queda acreditada con la documentación que señala, que en el curso 36/37 es nombrado Ayudante de Clases Prácticas adscrito a la Cátedra de Patología Médica del Prof. Jiménez Díaz, en plena guerra civil y precisamente cuando el catedrático se había exiliado a Francia. Durante la guerra civil, Emiliano Roda con 30 años, toma parte activa en contra del gobierno republicano formando parte de la célula falangista en la que participaban entre otros, Arcadio Sánchez López y (a partir de finales de 1937) José Casas Sánchez. Figuraría también, entre los que ayudaron con su testimonio y amistades falangistas, a Jiménez Díaz en su proceso de depuración política

Finalizada la contienda, se incorpora al equipo de Jiménez Díaz con el cual permane­ce hasta 1952. Por esta época, corre el rumor por la Facultad de que no había terminado la carrera, que le faltaba aprobar alguna asignatura (decían que la Anatomía Patológica). Se acusa de tal rumor a distintos c1australes (José Gay Prieto entre ellos) pero parece ser, que quien lo originó fue Emilio de la Peña (hermano de Alfonso de la Peña e hijo de D. Leonardo) quien adelantémoslo, estaba en lo cierto.

En versión de Jiménez Casado, Emiliano Roda consiguió el Título de Medicina, con el aval de tres compañeros de curso y aprovechándose de que durante la guerra se habían destruido los archivos de la Facultad de Salamanca. Versión errónea, que demues­tra además, que es preciso consultar las fuentes originales para poder escribir historia, debiéndose alejar uno, de referencias familiares que casi siempre son subjetivas. Emilia­no Roda, en efecto traslada su expediente a la Universidad de Salamanca (ignoramos con que intención), pero en esta ciudad no realiza estudio alguno. Pero es que en Madrid, aunque se había matriculado de las asignaturas, no existía constancia de haberse presen­tado a los exámenes. Tampoco existía acreditación de haber sido expedido el Título de Medicina. Sí de presentar ante el Colegio de Médicos de Madrid, un certificado - ¿quien lo hizo? - de que había impartido la Patología Médica durante el curso intensivo de Junio de 1937.

Para mayor "inri" se daba la circunstancia de que en ese momento, Emiliano Roda, ocupaba la Presidencia de la Academia Deontológica, institución dedicada a valer por la ética médica.

Jiménez Díaz fue el primer sorprendido de tal falta de ética y de sinceridad de uno de sus colaboradores, pese a ello -tal vez agradeciéndole la ayuda prestada- le ayudó a huir de España vía Portugal, desde donde marcharía a Perú donde lograría obtener en 1959, ­mediante ¡convalidación!- el Título de Médico Cirujano otorgado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima

Antes, en 1957 el Decano de Madrid (Prof. García Orcoyen), había informado al de San Marcos de Lima, que "Emiliano Roda no tenía ningún título académico porque no se había examinado de 16 asignaturas ( ¡no solo era la A. Patológica de 4°, sino también 5°,6° y 7° cursos!), no obstante haberse matriculado en todas". Insistía Orcoyen, en que "la situación de Roda era la de un alumno que interrumpió sus estudios en el curso 35/36, sin haberlos reanudado después. Nunca le fueron anulados exámenes ni Títulos (ni fueron destruidos), sino que nunca llegó a examinarse".

Gregorio Marañón, "multiacadémico", se dirigía a García Orcoyen en 1959, intere­sándose porque se solucionara el problema de Emiliano Roda de quien dice "es hombre bueno, muy trabajador, no siempre sensato pero por ligereza".

Al cabo de los años regresó a España, viéndosele con frecuencia en distintas sesiones científicas. Recordamos su presencia en las sesiones de la Academia Médico-Quirúrgica de la calle Villanueva (Madrid) donde era lo habitual verle intervenir sacando del bolsillo de la chaqueta tal artículo publicado en la última revista, provocando con tal conducta risas y bromas y sobre todo incredulidad.

 

Manuel Rodero Carrasco

Auxiliar temporal de Urología desde diciembre de 1935, fecha en la que fue nombra­do compitiendo con el hijo del catedrático, Alfonso de la Peña Pineda, quien no contento con el veredicto del tribunal por considerarse con mejor currículum, estableció un recurso contencioso administrativo que no tuvo éxito.

El inicio de la guerra civil le sorprende en Madrid, donde pasa toda la contienda sin pisar un solo día el Hospital de San Carlos.

Tras la guerra civil, en su declaración jurada denuncia como izquierdistas a Negrín, Sánchez-Covisa, Teófilo Hernando, Julio Bejarano, Mario Sancho Ruiz -Zorril1a y Manuel Varela Radío. Fue rehabilitado sin sanción por OM del 26 de julio de 1939.

Al iniciarse el curso 39/40, es nombrado provisionalmente Prof. Auxiliar temporal, desempeñando este cargo (desde octubre de 1947 como Encargado de Cátedra) hasta febrero de 1948, fecha en la que cesa por renuncia voluntaria al obtener la Cátedra, Alfonso de la Peña Pineda, el hijo de su anterior catedrático.

 

José Rodríguez Escudero

Médico Interno de la Facultad de San Carlos. Rehabilitado junto a Sanz Vázquez, el 2 de noviembre de 1940.

 

Antonio Rodríguez Rodríguez

El 18 de julio de 1936, no desempeñaba destino retribuido alguno en la Facultad, por lo que en teoría no debía ser depurado y de hecho fue nombrado en octubre de 1941 Auxiliar temporal de la Cátedra de Patología General sin exigírsele tal requisito, pero deseando presentarse en 1943 a las oposiciones para la Cátedras de Patología de Madrid, y Cádiz, se vio obligado a solicitarlo y hacer la consabida declaración jurada. Por ella sabemos que prestó adhesión al Movimiento Nacional desde el 13 de septiem­bre de 1936, incorporado a la Comunión Tradicionalista en cuyo partido militaba, trabajando a las ordenes de la primitiva Junta Carlista de Guerra y presentándose voluntario en el Requeté (cuerpo armado del carlismo) de Guipúzcoa, permanecien­do como Alférez Médico del Servicio Activo hasta el 19 de diciembre de 1938 en que fue asimilado a Alférez del Ejercito Nacional y destinado al Hospital de "Nuestra Señora de las Mercedes" de San Sebastián (donde se encontraba Jiménez Díaz) encargándose del pabellón de enfermedades infecciosas y " tomando parte en las investigaciones de enfermedades de guerra a que dicho hospital fue especialmente consagrado" .

Advierte Rodríguez Rodríguez, que su traslado al Ejercito Nacional fue voluntario, pues estaba totalmente excluido del servicio militar por severa miopía.

Al ser liberado Madrid (28 de marzo de 1939), fue destinado como Médico de Plaza a la Capital, cargo que desempeñó hasta su desmovilización.

Concluía su declaración, reconociendo su militancia en FET y de las JONS y presentando los avales de los "tres grandes" de la Facultad en la inmediata post-guerra, E. de Salamanca, Manuel Bermejillo y Valentín Matilla. Ni qué decir tiene, que fue rehabilitado en su cargo el 3 de mayo de 1943.


 

Ángel Rodríguez -Olleros Rodríguez

Nacido en Béjar (Salamanca) en 1904, estudió medicina en la Facultad de San Carlos licenciándose en 1928 con Premio Extraordinario. Era importante dirigente de la FUE.

Jefe de "trabajos de Clínicas" (Prof. Hernando) desde enero de 1933, fue prorrogado en su puesto pese a haberse agotado la duración oficial de su cargo.

Al finalizar la guerra civil y figurando entre los "nominados izquierdistas" pasó temporalmente a la República Dominicana y finalmente fue a residir a San Juan de Puerto Rico, donde prestó asistencia clínica a los exiliados españoles en la isla (Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas, Pablo Casals, entre otros).

En Puerto Rico sería Delegado de la Sección Mejicana de la Asociación Unión de Profesores Universitarios en cuya junta estaban José Puche como vocal y Torre Blanco y Manuel Rivas Cherif, como secretarios adjuntos. Falleció en Puerto Rico en 1983.

 

Antonio Pedro Rodríguez Pérez

El Prof. Martínez Pérez (catedrático excedente de Cádiz), señala en su declaración jurada (a los efectos de ser depurado), que en el Instituto Cajal, nada mas iniciarse la guerra, dos de sus colaboradores se incorporaron de inmediato al movimiento marxista: J. M. Herrera Bollo y A. P. Rodríguez Pérez.

Con estos apellidos hemos localizado en los archivos a Antonio Pedro Rodríguez Pérez, natural de Cieza (Murcia) donde nació el 30 de diciembre de 1912, estudiando medicina en Madrid de 1929 a 1934 -cinco cursos- con sobresalientes y Matrículas de Honor y el resto en la Facultad de Zaragoza entre 1944 y 1946, repitiendo varias asignaturas (¡que diferencia!).

Durante sus estudios en Madrid fue nombrado (el 4 de enero de 1932) Alumno Interno del laboratorio de Histología (Prof. Tello). El Alzamiento Nacional le sorprende sin terminar la carrera. Estos datos coinciden con la comunicación personal de Francisco Guerra, acerca de que existía un exiliado en Argentina (procedente de San Carlos) que aunque no era médico, demostraba conocimientos como si lo fuera.

Parece ser que en 1938 durante los combates del frente de Teruel, tuvo la desgracia de recibir un tiro en el cráneo perdiendo un ojo y padeciendo lesiones cerebrales importan­te, y desde entonces "se dedicó a la bebida". Tras la guerra civil fue encarcelado pero consiguió licenciarse en 1944 y doctorarse en 1946 con Premio Extraordinario. En 1947 marchó a Venezuela como profesor de histología en la Universidad de Mérida. Entre 1949 y 1953 trabajó en Medellín, Antioquía, y Colombia; después regresó a España y en marzo de 1954 fue nombrado Prof. Encargado de Histología. En 1961 vuelve a marchar hacia Buenos Aires, pero la cirrosis hepática que padecía, le obligó a regresar a España, donde falleció en 1964.

También hemos encontrado un Antonio Pedro Rodríguez Pérez, nacido en Cieza (Murcia) pero en fecha diferente (29 de octubre de 1888) que obtuvo el título de practicante en la Universidad de Granada el 7 de enero de 1919

No parece quedar claro a quien se refieren tanto Martínez Pérez como Francisco Guerra. Sí, que el personaje con nombres y apellidos señalados, fue nominado como izquierdista en el Instituto Cajal por lo que cabe deducir que era histopatólogo y por tanto deben referirse al primeramente citado.

 

Adolfo Romero Alcazar

Discípulo de Jiménez Díaz en la Universidad de Sevilla, siguió a este (junto con Cruz Auñón, Puig Leal, Sánchez Cuenca, Emilio Arjona, López Brenes y Felipe Morán) en su traslado a Madrid.

Durante el curso 1936/37, fue nombrado Ayudante de Clases Prácticas honorario de Patología Médica adscrito a la Cátedra de Jiménez Díaz, aunque realmente con quien trabajó fue con Manuel Díaz Rubio, pues su Maestro pronto se exiliaría.

Aunque no hemos encontrado expediente de depuración, pensamos que debió ser rehabilitado puesto que trabajaría posteriormente en la Clínica de la Concepción.

 

José María Rubio Delgado

Anestesista de la Sala de Mujeres de la Cátedra del Prof. Olivares (no era médico, sino practicante), el 28 de agosto de 1936 le sacaron de su casa y le llevaron a una checa del paseo del Cisne (esquina a Castellana) saliendo milagrosamente ileso aunque posteriormente fue nuevamente detenido por su militancia en Falange desde antes del Movimiento. Salió también ileso. Fue rehabilitado en su cargo el 25 de octubre de 1939.

 

Regino Saidaña Debesa

Prof. Auxiliar de Medicina Legal. Fue depurado con rehabilitación en su cargo el25 de octubre de 1939

 

Martín Sánchez Breznes

Licenciado en junio de 1932, en agosto de ese año es nombrado Ayudante temporal de Anatomía (Prof. Villa), cargo que le sería prorrogado en agosto del 34 y en septiembre de 1936.

Finalizada la guerra ya instancia del propio Julián de la Villa, es nombrado Ayudante temporal el 16 de junio de 1939 y al año siguiente, Auxiliar temporal, cargo que desempe­ñaría hasta su fallecimiento (6 de mayo de 1942).

 

Manuel Sánchez Carbonero

Ayudante temporal del Laboratorio de Radiumterapia de la Cátedra de Dermatología (Prof. 1. Sánchez-Covisa) desde 1932.

Durante la guerra civil, cobró sus haberes como profesor hasta 1938, fecha en la que cesa oficialmente, aunque realmente apenas había ido por el hospital, pues estuvo trabajan­do en el Laboratorio del Hospital Antivenéreo "Torres-Fraguas", como bacteriólogo ayudante. En su declaración jurada, señala como izquierdistas a Serviliano Pineda y a Luis Vallejo Vallejo, de quienes afirma que tomaron parte en distintos comités de depuración. Fue rehabilitado el 2 de noviembre de 1939.


 

Gabriel Sánchez Gavarret

Ayudante de Clases Prácticas de la Escuela de odontología desde octubre de 1926.

En diciembre de 1931 es nombrado Auxiliar de Prótesis y en octubre de 1935 (solamente durante el curso 35/36), Prof. Encargado de Curso de Patología y Terapéutica Odontoló­gica.

Durante la guerra civil permaneció en Madrid esquivando cuantos cargos pudo y le fueran ofrecidos, salvando el material que pudo de la Escuela de Odontología.

Tras la rehabilitación, fue nombrado en 1942, Auxiliar temporal de la Escuela de Odontología.

 

Pablo Sánchez-Linares García

Ayudante del Laboratorio de Pediatría (Prof. E. Súñer) desde octubre de 1932, cargo prorrogado por dos años en 1934. Aunque no hemos localizado su expediente de depura­ción, debió serio positivamente puesto que el 19 de noviembre de 1940, el Decano Sala­manca lo propone como Ayudante de Pediatría (Prof. Ciriaco Laguna) cargo que desempe­ñó hasta el 14 de enero de 1953, fecha de su fallecimiento.

 

Andrés Sánchez Rodríguez

Médico Interno de ORL (Prof. A. García Tapia), desde el 26 de febrero de 1929. En enero de 1933 es nombrado Ayudante Temporal, cargo que le es prorrogado por dos años en marzo de 1935

Le sorprende el 18 de julio en Madrid, presentándose al Director de San Carlos (Prof. Cardenal) a los cuatro o cinco días de iniciarse el movimiento y unos días después al Decano Márquez quien estaba extrañado por la ausencia de médicos en el servicio del Prof. Tapia, por lo que le incitó a colaborar en el hospital. Sin embargo no fue bien recibido por el nuevo Director José Sánchez-Covisa, tal vez porque conociera (a través de la denuncia hecha por dos médicos de dermatología -Luis Vallejo y Serviliano Pineda-) que antes del alzamiento, Andrés Sánchez había repartido propaganda falangista y que fue crítico ante la revolución de Asturias de 1934. Hasta el 24 de octubre de 1936 no fue admitido en San Carlos tras dar el Comité del Frente Popular, el visto bueno en la selección política del personal del hospital, siendo nombrado jefe de ORL del hospital que por esa fecha lo era "de sangre (nº 8)" y seguiría siéndolo hasta el 1 de julio de 1937 en que se intentó que empezara a funcionar la Facultad y se elegiría al Prof. Hinojar como encargado de la enseñanza de la especialidad.

A partir del 3 de julio de 1937, alterna su trabajo en San Carlos con el realizado en el Hospital Militar nº 6 (Chamartín)

Unos días antes de terminar los cursillos intensivos (31 de diciembre de 1937), fue llamado a la Jefatura de Sanidad (junto a García del Villar) para que se incorporasen al frente de Teruel, lo cual evitaron con el pretexto de que sus personas eran necesarias para realizar los exámenes.

En su declaración jurada acusa como izquierdistas a Resa, Lluesma, Medina y Díaz Sarasola y a los ya citados, Serviliano Pineda y Luis Vallejo.

Fue rehabilitado en su cargo el 25 de octubre de 1939.

 

Jesús María Sánchez-Pérez Sánchez

Nacido en Morata de Tajuña (Madrid) en 1908, se licenció en la Facultad de San Carlos en 1931

Ayudante temporal de Terapéutica Quirúrgica (Prof. Cardenal) desde noviembre de 1932 hasta el 31 de enero de 1935, cargo que debió ser prorrogado puesto que el18 de junio de 1936, el Ministro de Instrucción Pública le autoriza a desplazarse a Estados Unidos y Centroamérica para impartir una serie de conferencias.

Sabemos por Francisco Guerra, que llegó a Méjico como turista el 21 de julio de 1941, siendo admitido como asilado político en enero de 1942. En 1944 pasó como residente a los Estados Unidos, donde fallecería.

 

Vicente Sanchís Perpiñá y Díaz Sarasola

Nace en Alcira (Valencia) en 1899 e inicia medicina en Valencia donde estudia el curso 1915/16 para continuar el resto de la carrera en la Facultad de San Carlos, terminando en 1922 con Premio Extraordinario en el Grado de Licenciado y sobresaliente en el Doctorado (1925).

El 18 de julio de 1930 es nombrado Auxiliar temporal de Patología Quirúrgica (Prof. Cardenal) cargo que el 18 de julio de 1934 se prorroga por cuatro años más siendo adscrito a la Cátedra de Terapéutica Quirúrgica (Prof. Estella). Este mismo año es pensionado por la JAE para permanecer 9 meses en Alemania estudiando la cirugía del simpático lumbo-sacro.

Durante la guerra civil, fue Mayor Médico del Cuerpo de Carabineros en el Hospital de Cofrentes (Valencia) y cirujano en los hospitales madrileños; se destacó entre otras cosas, por asistir al claustro de la Facultad con insignia de Comandante, y hacer alarde de ideas izquierdistas.

No hemos encontrado el expediente de depuración pero tampoco existe documenta­ción de que fuera rehabilitado en su cargo. Sí consta que el Colegio de Médicos de Madrid le sancionó el 9 de septiembre de 1941 con privación del ejercicio profesional durante dos años.

 

Julio Sancho Vázquez

Ayudante bibliotecario y dibujante de Patología Quirúrgica (Prof. Olivares) desde octubre de 1932, cargo prorrogado (junto a Julián Regueiro) en octubre de 1934.

Al iniciarse la guerra civil trabaja en San Carlos con el Prof. Olivares hasta que dados sus antecedentes falangistas desde 1935, es destituido por el Comité Comunista del Hospital Clínico siendo sometido a estrecha vigilancia.

Trasladado al Hospital Provincial, pasó allí el resto de la guerra.

En su declaración jurada señala como elementos izquierdistas de San Carlos a Estanislao Lluesma, Resa, Bejarano, Sánchez-Covisa y Julián Fernández entre otros

Fue rehabilitado el 30 de agosto de 1939.

 

Gerardo Sanz Vázquez

Nacido en Madrid el 24 de septiembre de 1910, era Ayudante de Clases Prácticas de Patología Médica (Prof. Salamanca) cuando se inicia la Guerra Civil, sorprendiéndole el 18 de julio en Madrid. Muy claramente debió manifestar sus ideas políticas, pues el domingo día 19, fue detenido y dispuesto su fusilamiento, el cual no se realizó por la mediación de un empleado que logró ponerle en libertad, permaneciendo oculto en distintos domicilios hasta que el l de octubre, logra asilo y refugio en la Legación de Noruega donde actúa como médico de la misma.

En marzo de 1937, adquirió la nacionalidad hondureña y con su pasaporte sale de Madrid el día 28 de dicho mes, embarcando en Alicante en el buque Hospital de la Marina Real Inglesa "Maine", con destino a Marsella donde llega el 1 de abril, trasla­dándose de inmediato a San Juan de Luz, desde donde logra pasar la frontera y presentarse en Fuenterrabía a la Comandancia Militar. Posteriormente prestó servicios como Teniente- Médico en diferentes hospitales y unidades de combate del Ejército Nacional.

Presentando entre otros avales político-sociales, los de Bermejillo y E. de Salaman­ca, el 2 de noviembre de 1940, será rehabilitado en su cargo (junto a José Rodríguez Escudero, Médico Interno de la Facultad)

 

Joaquín Segarra Llorens

Aunque existen dos docentes con este apellido (Rafael y Joaquín), pensamos que fue Joaquín, quien siendo Auxiliar Numerario adscrito a obstetricia y ginecología (Prof. Varela Radío) desde abril de 1912 y Médico Forense de la Escuela de Medicina Legal, durante la guerra civil logró pasar a zona nacional el 23 de abril de 1937. Se jubiló el 21 de noviembre de 1940.

 

Jacinto Segovia Caballero

Nacido en Madrid en 1892, se licencia en Medicina en la Facultad de San Carlos.

Aunque Vicente Llorens señala (en "la emigración republicana española") que era Prof. Ayudante de Patología Quirúrgica en la Facultad de San Carlos, en los archivos de esta Facultad solo figura que fue alumno interno en 1911 y que obtuvo el premio Extraordinario de la Licenciatura correspondiente al curso 1914/15.

Conocemos que en 1937 ostentaba el cargo de Teniente Coronel de Sanidad de Carabineros y era además Inspector Jefe de los Servicios Quirúrgicos de Totana (Mur­cia). Al concluir la contienda fue director del Hospital Español de Tánger.

Exiliado a Méjico en agosto de 1939, se dedica a la práctica privada y edita un Tratado de Patología Quirúrgica (Operatoria General y Especial) que tuvo gran éxito.

 

Tomás Soler Hernández

Jefe de Sección de Identificación de la Escuela de Medicina Legal, desde enero de 1929. Rehabilitado el 26 de julio de 1939. Tras la guerra civil, llegaría a ser Subdirector de la Escuela de Medicina Legal que dirigía el Prof. Piga. Cesó el 22 de octubre de 1963 por jubilación.


 

Germán Somolinos D'Ardois

Nacido en Madrid en 1911 era Ayudante de la sección de Anatomía Patológica del departamento Anatómico (Histología-Prof. Tello) desde noviembre de 1934, ocupando la vacante de Gonzalo Urgoiti SomovilIa, cargo que se le prorrogaría el 30 de diciembre de 1936.

Desde febrero de 1937, fecha en la que fue movilizado por pertenecer al reemplazo de 1932, permaneció como Alférez-Médico provisional en el Arma de Aviación. En junio de 1939 se exilió a Méjico donde tuvo un laboratorio privado de Análisis Clínicos y fue becario en el Instituto Nacional de Cardiología junto a Isaac Costero. Publicaría algunos trabajos sobre Historia de la Medicina. Según J. L. Abellán, llegaría a ser catedrático de la UNAM. Falleció en Méjico en 1973

 

Paulino Suárez Suárez

Nace en Nogueira (Taboada-Lugo) el 31 de julio de 1884 localidad donde su padre ejercía como médico.

Estudia medicina en Santiago de Compostela (los cinco primeros cursos) terminan­do en Madrid donde se licencia el 26 de junio de 1908 con la calificación de aprobado.

Su vinculación con la Facultad de San Carlos reside en haber sido Prof. Ayudante desde 1927 adscrito a la Cátedra del Prof. Juan Negrín cesando el 30 de noviembre de 1934 por renuncia voluntaria.

Le sorprende la guerra civil siendo director del Departamento de Microbiología y Parasitología que la JAE había montado en la Residencia de Estudiantes de Madrid donde llegaría a ser Subdirector. Allí trataría como paciente a Ortega y Gasset de un proceso biliar agudo, cuando se había refugiado en aquel lugar durante los meses de julio y agosto de 1936, antes de abandonar España. Era también amigo de Severo Ochoa, del Río Ortega y Grande Covián. La mayoría de las opiniones coinciden en considerarle un hombre íntegro, inteligente, laborioso libre e independiente.

Se ausentaría de España -según refiere Pardo Gómez- "contra su voluntad y para no vivir en una atmósfera irrespirable como era la de los meses anteriores y siguientes al inicio de la guerra civil". En efecto, abandonó España dirigiéndose a Oxford invitado por el antiguo Director de la Residencia, Alberto Jiménez, en donde se reunió con Pío del Río Ortega y Severo Ochoa, pasando allí una temporada, y no adaptándose al lugar, decidió marcharse a Méjico y posteriormente a la Habana (Cuba).

Tuvo que volver a Londres para actuar (junto a Severo Ochoa) como testigo del testamento de Pío del Río Ortega, para regresar posteriormente a la Habana en cuya Universidad trabajaría.

Pasados los años, decidió regresar a España, a su lugar de origen (Nogueira-Cecillón­-Taboada-Lugo) donde vivió algunos años. Falleció en 1970 a los 86 años de edad.

 

Manuel Tamames Ratero

Nacido en Cáceres, se licenció en Medicina en La Facultad de San Carlos.

Auxiliar temporal de Anatomía desde 1930 adscrito a la Cátedra del Prof. Porpeta.

En noviembre de 1932, el Decano le nombra Encargado de la Cátedra de Anatomía que deja vacante el Prof. Porpeta por jubilación, cargo que desempeña hasta el 9 de febrero de 1933. Posteriormente seguiría con el Prof. Dehesa Bailo, siendo prorrogado -por cuatro años- en su cargo de Auxiliar, en julio de 1934.

Durante la guerra civil formó parte de la Sanidad Republicana, por lo que al finalizar la contienda ingresó en prisión en la cárcel de Porlier de Madrid, donde pasó tres años. Había cesado en sus funciones docentes, el 30 de junio de 1939.

Su nombre figura como "elemento izquierdista", en la declaración jurada de varios de los claustrales. No hemos encontrado su expediente de depuración.

Como anécdota añadiremos que siendo alumno interno de patología Quirúrgica, el Director del Hospital Clínico (León Cardenal), le sancionó por reincidir en el incumpli­miento de sus deberes, con el castigo de 8 días de suspensión de sueldo (9 de febrero de 1924). En la Declaración de Fernández Martín de julio de 1939, éste hace alusión a que en esa fecha, creía que estaba detenido y se le seguía causa por su actuación como cirujano militar.

 

José Tena Sicilia

Médico forense de la E. de Medicina Legal desde enero de 1929. Rehabilitado el 26 de julio de 1939. El 19 de noviembre de 1940 fue nombrado Auxiliar de la Sección de Fotografía y Microfotografía de dicha Escuela. Cesó el 25 de abril de 1958 por jubilación.

 

Armando Torrent Reina

Ayudante temporal de Patología Quirúrgica (Prof. Cardenal) desde el 1 de marzo de 1934, cargo que le fue prorrogado en marzo de 1936.

Desconocemos su actividad durante la guerra civil, pero debió ser rehabilitado en su cargo dado que el 23 de agosto de 1939, fue propuesto por el Prof. Cardenal, para el cargo de Ayudante de Clínicas de Obstetricia y Ginecología.

 

Rafael Urizar Giménez

Ayudante de Clínicas de Oftalmología (Prof. Márquez) nombrado -mediante un claro tráfico de influencias- el día 9 de diciembre de 1938 a propuesta del Subdirector del Hospital Clínico, Rafael Resa (ayudante de Anatomía Topográfica y Operaciones).

Rafael Urízar, almeriense afincado en Guadalix de la Sierra (Madrid), donde era médico titular, se encontraba perseguido (por actuar como Delegado de Prensa y propagan­da de F.E.) hasta el extremo de que "la banda de un tal García Atadell, llegara a Guadalix con el propósito de asesinarle" -según testimonio del propio Urízar-. Rafael Resa consiguió que dejara el pueblo y se incorporase a la vida de San Carlos, y de esta forma, al ser llamado a filas (quinta del 22), pudiese permanecer en la Facultad en su puesto civil, como los demás médicos del hospital.

El Dr. Resa, pese a ser republicano y aparentar ser "frentepopulista" (¡en el fondo era un pobre hombre!) debía tener mucha amistad con Urízar, pues conocedor de que las listas de la Hermandad de San Cosme y San Damián se empleaban por los dirigentes de la Sanidad de entonces (entre los cuales figuraban algunos profesores de San Carlos) para perseguir a los "hermanos", sustrajo dichas listas poniéndolas a disposición del médico de Guadalix de la Sierra, transformado en Prof. Auxiliar por él mismo, teniendo en cuenta que pertenecía también, a dicha hermandad.

Terminada la contienda y llegado el expediente de Urizar a manos del Juez Instructor de depuración del personal docente de la Universidad de Madrid (Prof. Enríquez de Salamanca), este considera que no procede diligencia alguna por no pertenecer al referido personal de la universidad. Realmente, Urizar fue Ayudante de Oftalmología, por breve tiempo y con el exclusivo objetivo de esconderle de las furias del tal García Atadel.

 

José Unzága Gonzalez

Nacido en Madrid el 8 de abril de 1909, era Ayudante temporal de Terapéutica Quirúrgica desde 1933, cargo que se le prorroga en febrero de 1935 (junto a Lucilo Escudero Bueno, también de Terapéutica Quirúrgica).

Perteneciendo a FET y de las JONS desde 1935, no sorprenderá que el 18 de julio de 1936 se pusiera a disposición de los militares y que fuera separado de servicios por el Comité del Hospital de San Carlos, aunque en noviembre del 36 fuera de nuevo llamado, tal vez por ser necesaria su condición de cirujano. Pero debió seguir manifestando su adhesión al Movimiento, pues el 29 de enero de 1937 fue detenido "por fascista" y encarcelado en la Dirección General de Seguridad y en abril de ese año ingresado en calidad de enfermo y detenido, en el Hospital Militar nº 4 de Madrid (Hospital Provincial) donde permaneció hasta el 26 de julio de 1937 en que fue dado de alta.

En septiembre de 1937, al llamarse a filas la quinta de 1930, fue movilizado como Capitán -Médico de un servicio quirúrgico.

En su declaración jurada señala como personas de izquierdas a Sanchís Perpiñá (.Gutiérrez Guijarro señala que Sanchís Perpiñá le denunció sufriendo prisión por ello), Lluesma, Medina, Gómez Camba y como hacían otros muchos, a Negrín, Sánchez-Covisa, Teófilo Hernando, Juan Miguel Herrera Bollo (catedrático excedente de Cádiz) y a Rafael Méndez.

Fue rehabilitado en su cargo el 26 de julio de 1939.

 

Justo Vega Fernández

Médico Interno de la Cátedra de Pediatría (Prof. E. Súñer) nombrado el 17 de enero de 1936. Fue rehabilitado en su cargo de Médico Interno el 17 de julio de 1940. Antes, en febrero de ese año, el Decano había propuesto su nombre para que se encargara de la Auxiliaría que había dejado vacante Jaime Cárdenas Pastor, al ser designado Encargado de la Cátedra de Pediatría.

 

Francisco Vegas Pérez

Ayudante de Clases Prácticas de Pediatría, debía estar en San Carlos tan mal visto como su catedrático (Enrique Súñer) en lo referente a sus ideas políticas y religiosas, que les impedía aceptar como lícito, lo que venía ocurriendo desde años atrás en la sociedad española y concretamente en el ambiente madrileño. Antes del 18 de julio de 1936, ya había sido perseguido, al igual que toda su familia por lo que no debe extrañar que según sus propias confesiones, "el mismo día que se inicia el alzamiento militar, esperaba algún aviso para que en caso dado, saliera a la calle con una pistola que había comprado a un militante falangista, y seguir las órdenes que le dieran". Pronto serían asesinados dos hermanos, José María (sacerdote) y Luis (Prof. de la Escuela de Arquitectura).

En Agosto de 1936, registraron su domicilio y le detuvieron introduciéndole en un coche de la "Checa de Bellas Artes", pero gracias al agente -amigo suyo- Gonzalo Vélez, quedó en libertad. Pero no terminaban ahí sus desgracias o el riesgo asumido, pues en septiembre de ese año, tras ser separado de su cargo del hospital por desafecto al régimen republicano, es nuevamente detenido y conducido esta vez a la "Checa de Fomento", logrando también salir de ella por un favor personal de un miembro del Partido Sindicalista.

Con fecha 5 de febrero de 1937, fue movilizado en virtud de un oficio de la Jefatura de Sanidad siendo destinado al frente de Guadarrama como teniente Médico y más tarde al Batallón de Sanidad Militar de Miraflores de la Sierra, como Médico de Plaza, donde permanece hasta el 28 de marzo de 1939, fecha en la que de acuerdo con la Falange clandestina, coloca banderas blancas en el Ayuntamiento y otros edificios, al tiempo que liberan a los prisioneros detenidos en el frente de Be1chite, facilitando así la ocupación de las tropas del General Franco.

Finalizada la guerra, presenta su declaración jurada mostrándose excesivamente explí­cito (y exagerado en algunos casos) sobre los profesores de San Carlos, que en su criterio se identificaban con el Frente Popular. Señala como izquierdistas a Marañón, Varela Radío, Teófilo Hernando, Francisco Tello, Manuel Márquez, León Cardenal, Estella, García del Real, Jiménez Díaz (a quien llama "juguete de la Institución"), Pedro Ara, Bernardino Landete, Lluesma, Rodríguez Olleros y a los hermanos Herrera Bollo (de Anatomía) de quien dice que eran comunistas y que uno de ellos disparó -según decían- en la Facultad, durante los Sucesos de San Carlos, ocasionando al parecer la muerte de un guardia civil.

Avala su trayectoria político-social, el aristócrata y pediatra Jaime Magaz Fernández de Henestrosa y el propio Prof. Súñer. Fue rehabilitado en su cargo el 25 de octubre de 1939.

 

Leonardo Luis Vela Marín

Nacido en Tarazona (Zaragoza) en 1909 y doctorado en Madrid, fue nombrado el 23 de febrero de 1933, Ayudante temporal adscrito a la Cátedra de Terapéutica Quirúrgica y Operaciones (Prof. Estella), cargo al que renunció voluntariamente en noviembre de 1935 para ingresar de médico de la Dirección General de Seguridad (Guardias de Asalto). Conocemos por Francisco Guerra, que durante la guerra civil participó en la Sanidad Republicana y que al terminar la contienda se exilió a Venezuela donde montó un laborato­rio que no entró en producción, dedicándose a visitador médico en Caracas. A su retiro residió en Florida, donde diagnosticado de un tumor cerebral fue intervenido en Nueva York por el Dr. J. Negrín Mijailo, falleciendo poco tiempo después (1971).

 

José María Viescas Campos

Médico Interno nombrado el 27 de marzo de 1933, adscrito a la Cátedra de Terapéu­tica (Prof. Hernando), cargo que fue prorrogado el 26 de marzo de 1936.

El 19 de noviembre de 1940, fue rehabilitado en su cargo de Médico Interno de Farmacología y Terapéutica. Su vocación debió dar un giro, pues en 1944 sería propuesto como médico Interno de la Cátedra de Electrología. Cesó en 1946.

 

Francisco Vilumara Farnes

Auxiliar temporal de Obstetricia y Ginecología (Prof. Recasens-Prof. Población) desde 1929, adscrito a la sección de radiología obstetra-ginecológica. Su cargo sería prorrogado por cuatro años en 1933.

Falleció el ocho de noviembre de 1938.

 

Santiago Villanueva Sánchez

Estudia en Madrid entre 1926 y 1933 con un currículum mediocre, con numerosos aprobados en la convocatoria de septiembre. Durante los cursos 33/34 y 34/35 trabaja en la Facultad como Ayudante de Clases Prácticas Honorario. El 22 de mayo de 1935 es nombra­do Médico Interno adscrito a la Cátedra de Patología General (Prof. Azcárraga y posterior­mente José Casas).

Figurando entre los nominados como izquierdistas, se exilió a Méjico donde se dedicaría a la práctica de la Medicina General teniendo numerosos pacientes entre los refugiados españoles. Fallecería en la capital azteca.

 

Carlos Villamil Artiarch

Nace en Bilbao el 5 de enero de 1909, estudiando en Oviedo el primer curso (1925/26), en Madrid los cursos 1926/27 y 28/29, en Zaragoza los cursos 29/30 y 30/ 31, para terminar en Madrid el curso 31/32 con un currículum mediocre. Médico Interno de Terapéutica Quirúrgica y Operaciones (Prof. Estella) desde el 23 de febrero de 1933.

Durante la guerra civil estuvo en Asturias, siendo encarcelado al concluir la lucha en el Frente del Norte. Fue fusilado en Oviedo el16 de febrero de 1938 junto al cementerio del Salvador.

 

Carlos Zozaya Balzá

Nacido en Madrid en 1897, estudia en la Residencia de Estudiantes y se licencia en Medicina en la Facultad de San Carlos en 1924. Entre 1925 y 1927, la JAE le pensiona en Francia, Alemania, Suiza e Inglaterra, para estudios de parasitología y Enfermedades tropicales.

En agosto de 1930, es nombrado Auxiliar temporal adscrito a la Cátedra de Parasito­logía (Prof. G. Pittaluga), cargo que es prorrogado -por cuatro años- en julio de 1934.

Durante la ausencia por cuatro meses del catedrático Pittaluga (quien viajó en 1935 a Argentina y Uruguay para explicar un curso de parasitología), fue Encargado de la Cátedra.

Según comunicación de Francisco Guerra, en 1939 se exilió a Colombia, y en 1947 se asentó en Venezuela. En 1962, ya jubilado, regresó a Madrid y fue nombrado en 1971, profesor de la Universidad Autónoma.


1 Fue propuesto para Alumno Interno de Anatomía Patológica el 22 de diciembre de 1931, por un Tribunal constituido por Francisco Tello, Ruiz Falcó y Martínez Pérez. Fue nombrado el 8 de enero de 1932.

2 Julio González Recatero, había nacido en Villaverde (Madrid) el 25 de julio de 1909 y estudiado medicina en San Carlos entre los cursos 25/26 y 30/31 con un mediocre currículum (dos notables y el resto aprobados, varios en la convocatoria de septiembre). Francisco Guerra nos refiere, que al inicio de la guerra civil, le "incautó su coche".

3 Francisco Guerra, catedrático jubilado de Ha de la Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares, nos refería en diciembre de 2000, que Julio González Recatero, tras finalizar la guerra civil, fue detenido y torturado, y aprovechando un descuido de las Fuerzas de Seguridad, se suicidó lanzándose por el hueco del ascensor de la prisión de la calle Santa Engracia, el 8 de junio de 1939.

4  Similar a Premio Extraordinario, otorgado por la Real Academia de Medicina en honor a Nicolás Rodríguez Abaytua, quien junto a Moreno-Zancudo y Juan Madinaveitia, pueden ser considerados creado­res de la gastroenterología en España. Falleció en enero de 1921, dejando en su testamento su biblioteca a la Academia de Medicina y un cuantioso legado para ser distribuido en premios anuales.

5 Tuvimos la oportunidad de recibir algunas lecciones de este profesor, que sin duda nos impactaron, pudiendo afirmar que junto a las de Pallardo y Vallejo Nágera Botas, fueron las más didácticas de la carrera.

6 A. de la Peña, junto a M. Fernández Zumel, desertaron y marcharon a zona nacional. Amselem Benmanam, licenciado en la Facultad de San Carlos, fue condenado a al concluir la contienda a 12 años de prisión, pero consiguió el indulto a pesar de que era judío y masón. Posteriormente sería asistente con el Prof. de la Peña.

7 Rafael Altamira (Alicante, 1866 - Méjico, 1951), catedrático jubilado de Instituciones Políticas y Civiles de América, Juez del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya desde 1921. En 1944, con 78 años, emigró desde Francia a Méjico.

8 Esta declaración de Rafael Alemany, obliga a pensar -en contra de lo señalado habitualmente- que Fernando Primo de Rivera, también tuvo actuación política.

9 Según Francisco Guerra, Rafael Ruano Riesgo se exilió a Méjico. No tenía cargo docente. No debe confundirse con Félix Ruano Álvarez, Ayudante de Anatomía (Prof. Ara).

10 Lo certifica Rafael Ulecia de la Plaza, en escrito fechado - en una muestra de exaltación del catolicismo más tradicional-, "el 30 de julio Dominica novena después de Pentecostés del Año de la Victoria"

11 Como discípulo de su primera promoción en Madrid y persona de su confianza, conocimos a Díaz Rubio con cierta profundidad, lo que nos permite afirmar sin duda alguna, que era una persona sumamente humana, valiente y con un gran corazón. Solamente el presentimiento de su muerte, le hizo perder cierta objetividad en su escala de valores.

12 En los Archivos de la Facultad de Medicina, no figura como personal docente.

13 Rotary Club, asociación mundial de clubs de hombres de negocios, industriales y miembros de profesio­nes liberales, fundada en 1905 en Chicago y extendida por diversas partes del mundo con fines de inteligen­cia internacional, filantrópicos y de ayuda mutua; y tienen como emblema una rueda dentada de característi­cas especiales.

14 Jimenez Díaz, Pedro de la Barreda, P. Molina, Alcalá, R - "Role of arterial wall secretion in the regulation of blood pressure".- Circulation. 9:903, 1954.

15 El Título de Doctor sería expedido en abril de 1957, y en diciembre de 1963, el de "Especialista en Medicina Interna" (a los 56 años)

16  Según Oliva Aldamiz, en noviembre de 1956, Pedro de la Barreda en una sesión clínica de la Clínica de la Concepción, "exaltó la categoría humana y científica y el magisterio de Juan Negrín", hablando de "la deuda impagable que tenía con él, al que consideraba como un segundo padre".

17 Según la versión de Francisco Guerra, Pedro de la Barreda pasó largo tiempo en la prisión de Santa María de Huerta (Soria).

18  El 27 de julio de 1951, seria nombrado Rector de la Universidad de Madrid.

19 Su hermano José María, obtuvo en 1935 la cátedra de Fisiología de Salamanca, pasando poco después a la de Granada. Al iniciarse la guerra civil actuó como secretario particular de Juan Negrín. Al exiliarse a Méjico en 1939, se dedicó a trabajar en los laboratorios farmacéuticos IQFA, fundando después una industria propia.

20 Auxiliar temporal de Patología Médica, propuesto por el claustro en 1913, para encargarse de la Cátedra de Alonso Sañudo vacante por fallecimiento de éste. Desde 1905 (encontrándose enfermo Alonso Sañudo), era de hecho, el Prof. Encargado de la Cátedra.

 


© dermocosmos 2000-2006