LIBROS

 

 

EXILIO Y DEPURACIÓN

(en la Facultad de Medicina de San Carlos)

 

CAPÍTULO 9 

 

 

El Profesor D. Rafael Méndez

 

 Fernando Pérez Peña

Profesor Titular de Patología y Clínica Médica de la Facultad de Medicina de Madrid

 

D. Rafael Méndez (Lorca-Murcia-1906 / Méjico 1990)

Como era relativamente frecuente en la época, ingresa en la Facultad de San Carlos con quince años (octubre de 1921) -lo cual nos parece una barbaridad-licenciándose en junio de 1927 (¡a los veinte años!), logrando el Grado de Doctor en 1928. En segundo curso se incorpora como alumno interno a la Cátedra de "Terapéutica, Materia Médica y Arte de Recetar" que regentaba Teófilo Hernando, colaborando allí con Alday Redonnet.

En noviembre de 1924 se desplaza como alumno al Laboratorio de Fisiología de la Residencia de Estudiantes que dirige Juan Negrín y donde también trabaja Hernández Guerra (laboratorio situado junto al de Pío del Río Ortega), y donde se encontraban también como alumnos, Severo Ochoa y J. García Valdecasas.

Los cursos 25/26 y 26/27, los dedica por completo a colaborar con D. Teófilo, quien le aconseja cuando termina la carrera en junio de 1927, que se traslade a Edimburgo para trabajar con Clark, lo cual hace, ocupándose del método de valoración de los preparados de cornezuelo de centeno, tema sobre el que continuaría trabajando a su regreso a Madrid. En el viaje por ferrocarril vía Dover, coincidiría con Severo Ochoa que se dirigía a Glasgow y con quien se vería periódicamente.

Regresa a Madrid a comienzos del curso 28/29 siendo nombrado a propuesta del Prof. Hernando, Ayudante de Clases Prácticas del Laboratorio de Terapéutica, realizando ese curso la Tesis Doctoral (sobre el tema trabajado en Edimburgo) defendiéndola en Octubre de 1928. Méndez no para en España, y le acompaña la suerte (y tal vez D. Teófilo), pues en diciembre de ese mismo año, obtiene una pensión de la Academia Médico Quirúrgica, para realizar estudios en el extranjero, por lo que vuelve nuevamente a Edimburgo.

En enero de 1930, es nombrado Becario del Laboratorio de Fisiología de la Residencia de Estudiantes cesando en Junio de 1931 por disponer de otro cargo con incompatibilidad horaria (desde junio de 1930, era además Prof. Auxiliar de la Cátedra de Terapéutica).

En la Residencia de estudiantes, antes como alumno o después como postgraduado, conoce a distintas personalidades que serían famosas en el devenir del tiempo: Al gallego Paulino Suárez (bacteriólogo y subdirector de la Residencia, gran admirador de Nóvoa Santos y Auxiliar de la Cátedra de Negrín hasta 1931), a Marcelino Pascua (Director General de Sanidad, durante la República y Embajador de esta, durante la Guerra Civil en Moscú y París). Conocería también a Hernández Guerra, canario como Negrín y Auxiliar de este en la Cátedra de Fisiología, quien sería su Jefe inmediato hasta que falleciera tempranamente en Octubre de 1932; Y entre los personajes no médicos, a Luis Buñuel y a García Lorca (quien precisamente le dedicó el poema "Reyerta", alguna de cuyas estrofas figuran entre las "frases para no olvidar".

No tiene desperdicio por su interés sociológico, la descripción que el propio Méndez hace del ambiente existente en su época, en la Residencia de Estudiantes, pues tal vez sin ser su intención, retrata magistralmente el carácter elitista de la misma, la cual no debe olvidarse, constituía un "tentáculo" importante de la ILE (Institución Libre de Enseñanza-inspirada en las ideas krausistas/masónicas). Méndez recuerda aquel ambiente de esta forma: "pasar de vivir en una pensión a residir en la Residencia, era similar a pasar a "un Mundo maravilloso". Se podía contemplar muchachos vestidos con "sobria elegancia"(esto lo decía "el Méndez político" que siguiendo el gusto de su Jefe Juan Negrin, permitiría que las efigies de Stalin y Lenin adornaran la madrileña Puerta de Alcalá, durante la guerra civil), "que leían a Ortega, Pío Baroja, Pérez de Ayala, Miguel Unamuno..., que se deleitaban con sesiones musicales, que oían conferencias de hombres famosos, que hacían excursiones, que recibían clases de idiomas, etc., todo ello patrocinado por la ILE".

En la residencia existían -continua Méndez- los "espíritus de la casa", refiriéndose a ciertos intelectuales solterones, que tras terminar sus estudios o sin haberlos realizado, hacían de la residencia, "su hogar".

No faltaban opiniones -entre ellas la de nuestro amigo Jacob- que juzgaban a estos "señoritos" de forma un tanto iconoclasta, considerándolos tan solo "niños de papá", que aunque pudieran gozar de gran inteligencia o sensibilidad artística, no era tanta su solidaridad social, pues por mucho que se mostraran como defensores de las libertades y de la justicia social, realmente parecían corresponder al grupo que Ernesto Sábato, denominara,"la gauche du caviar"1

También distinguía Méndez en la Residencia, a los "espíritus elevados externos", entre los que figuraban Ortega y Gasset que iba muchos domingos por la mañana, D. Miguel de Unamuno, que habitaba en la Residencia algunos veranos, J. Ramón Jiménez, Bartolomé Cossio, entre otros".

Sorprende la homogeneidad del comportamiento ideológico de la mayoría de los residentes de la Residencia de Estudiantes ¡Todos muy republicanos, liberales y de izquierdas!, aunque pasado un tiempo a muchos de ellos, con gran cerebro, se les vería gozar en el régimen autoritario del General Franco o en países hispanoamericanos con regímenes similares, pudiéndose contar con los dedos de una mano, los que prefirieron el "paraíso" de las Repúblicas Populares de la Unión Soviética.

**************

En agosto de 1933, obtiene Méndez nueva pensión de la Junta de Ampliación de Estudios desplazándose a Inglaterra, Noruega, Suecia y Dinamarca.

Nos imaginamos que el resto de profesores de San Carlos (especialmente los de Terapéutica y Farmacología) no tendrían tanta actividad científica como Méndez, pues con tantos viajes ¿quien explicaba las clases a los alumnos?

Tras su paso por la Residencia, se convoca a oposición (agosto de 1931) en turno de Auxiliares, la Cátedra de Terapéutica de la Facultad de Medicina de Cádiz, la cual firman Rafael Méndez y tres o cuatro candidatos más. Aunque el Tribunal había sido nombrado ese mismo año, la oposición no tendría lugar hasta tres años después.

El 29 de noviembre de 1934 se reúne el Tribunal constituido por Teófilo Hernando como Presidente (lo era también del Consejo Nacional de Cultura) y como vocales, por Emilio Muñoz Rivero, Jesús María Bellido Golferichs (discípulo de Augusto Pí y Suñer y catedrático de Barcelona), Benigno Lorenzo Velázquez (discípulo de D. Teófilo y catedrático de Zaragoza) y Tomás Alday Redonet (colaborador de D.Teófilo y catedrático excedente de Salamanca). Es decir, un tribunal dominado claramente por Teófilo Hernando y su amigo Juan Negrín (Parece ser que durante la II República también se cocían habas. De haberse constituido en tiempos de Franco, se hubiera hablado de "Tribunal endogámico" y acusado al Prof. E. de Salamanca de ser el responsable).

Como era de esperar, solo comparecería Rafael Méndez quien tenía de antemano tres votos garantizados; lógicamente obtuvo la Cátedra (que ya se denominaba de "Farmacología Experimental") por unanimidad. Desde Cádiz pasa a Sevilla por concurso y posteriormente (dada su "gran vocación docente") pide la excedencia para continuar trabajando en su ambiente, junto a D. Teófilo y Juan Negrín, aunque por esta época, este último tenía dedicación plena a la política.

Como nos recuerda Fernández Guardiola, Negrín le había lanzado a la política colaborando con él durante 32 meses (hasta que se viera obligado a exiliarse a Méjico) ocupando cargos de gran confianza y enorme responsabilidad (subsecretario de Gobernación, Militar, diplomático, depositario de fondos económicos del Estado, etc.). Según el autor citado, participó activamente en la adquisición de aviones para la defensa de la República que el Presidente del Gobierno del Frente Popular francés (León Blum) ofrecía, para lo cual se desplazó a París donde se asesoró con Fernando de los Ríos, Álvaro de Albornoz y Luis Jiménez de Asúa.

Tras la guerra civil, Rafael Méndez se asentó en Méjico, en su famoso Instituto de Cardiología, y no debió inicialmente pasar por su cabeza la idea de regresar a España, pues sería consciente de haber adquirido -junto a su Jefe, Juan Negrín- graves responsabilidades políticas durante la Guerra Civil.

Algunos encuestados me proporcionan la información no verificada, de que marchó a Méjico de la mano del mejicano Ignacio Chávez para comprar armas, portando un talón con un millón de dólares, no regresando más a España. Esta versión del talón del millón de dólares, se le atribuye también a Indalecio Prieto, por lo que no podemos afirmar su veracidad.

En el sentir del catedrático de Historia de la Medicina (universidad de Alcalá de Henares) Francisco Guerra, Rafael Méndez era una persona absolutamente honrada, no quedándose con una sola peseta, aunque es cierto que administró enorme cantidad de dinero.

********************

Durante los últimos años del régimen de Franco, nos recuerda Fernández Guardiola, la contradictoria conducta de Rafael Méndez, pues inició conversaciones con Fraga Iribarne (Ministro de Franco), para promocionar el regreso a España de científicos y profesores exiliados. Realmente no sabemos a quienes y a cuantos se referiría Méndez, pues la mayoría que lo desearan estaban ya en España, salvo los que aún soñaban en el paraíso comunista de la URSS, que a juzgar por las hemerotecas eran ya muy pocos, pues ni siquiera los que creían en Ceaucescu o en la Dra. Aslam (siempre con alguna excepción), veraneaban ya en Rumanía.

De ser cierta esta versión de Fernández Guardiola, sorprende la decisión de Méndez, pues debía haber establecido relaciones con la URSS, para que trabajaran allí -con más tranquilidad- los científicos y profesores que deseaban volver con Franco, pues las algaradas estudiantiles que por entonces tenían lugar en las Universidades españolas (y alteraban con frecuencia la actividad docente) estaban en su mayoría, catalizadas por el Partido Comunista.

Probablemente, Méndez (sin duda gran farmacólogo y uno de los más prestigiosos exiliados), al igual que tantos otros, se estaba planteando, una vez fallecido su manipulador Maestro, Juan Negrín, el "Descargo de Conciencia", a lo Laín Entralgo, aceptando "en sus entresijos" y como mal menor, el autoritarismo de Franco, el cual resultaba ser "una hermanita de la Caridad" comparado con lo que se estilaba en las Republicas Populares del Este de Europa y por supuesto en la propia URSS.3

A pesar de las graves responsabilidades políticas que pesaban sobre Rafael Méndez, éste estuvo en España (1965) impartiendo conferencias con plena libertad y sin depuración alguna. De haberlo hecho antes, probablemente hubiera sido juzgado y condenado no por sus ideas políticas sino por su conducta siendo cómplice en las atrocidades cometidas por la ideología que parecía defender.

En efecto, en abril de 1965, en pleno desarrollo del régimen franquista, el eminente Prof. de Farmacología del Instituto de Cardiología de Méjico, Rafael Méndez, disertó en la Facultad de Medicina de Madrid, sobre "Farmacología del aparato vascular".

*********************

Pocas personas conocen, que a finales de la década de los setenta, hubo un intento de contratar a Méndez como Catedrático de la Facultad de Madrid. Y me atrevería a afirmar, que de los que participaron en este intento, pocos sabían cual era la obra científica de Rafael Méndez y cual había sido su papel durante la guerra civil.

La iniciativa surgió del Decano de la Facultad y catedrático de Farmacología, Benigno Lorenzo Velázquez, y del catedrático de Fisiología Antonio Gallego, quienes veían en la incorporación a la Facultad del Prof. Méndez, un logro sumamente positivo "para la dirección de trabajos experimentales y cursos monográficos. Resulta curioso que tanto el Decano como Antonio Gallego, no vieran tan trascendental por esta época, el reconocimiento docente de los médicos del Hospital Clínico, quienes eran protagonistas importantes en la enseñanza práctica del periodo clínico de la licenciatura (sólo lo vio y lo reconoció, José Botella Llusiá, a la sazón Rector de la Universidad de Madrid).

La propuesta de dichos profesores se presentó a la Junta de Facultad del dia 22 de octubre de 1970 la cual aprobó por unanimidad -sin someterse a votación- su conformidad al nombramiento por cinco años (no podía ser por más tiempo, pues era la edad de su jubilación) de Rafael Méndez4

Sorprende que dicha propuesta no siguiera los trámites reglamentarios, pues fue enviada al director General de Enseñanza Superior sin pasar por el Rector Botella. Por ello, la Dirección General remitió nuevamente al decano la solicitud para que fuera informada y tramitada a través del rectorado. No se supo más del asunto.


1 En 1993 (Gazeta Complutense, 95, 1993), Ernesto Sábato, señalaba entre otras cosas: La gente del boom se enancó, como decimos en Argentina con un viejo arcaísmo, enancarse, ir en ancas de algo que era muy poderoso, como era el estalinismo. Pongamos por ej. dos poetas: Sin duda Neruda era un poeta importante, pero había un gran poeta que casi nadie conocía, Pesoa. En cambio Neruda se vendía por millones de ejemplares. La gente del "boom", estaba enancada en el movimiento comunista, en lo que se llamaba la "gauche caviar".Yo estuve varios años en el comunismo, con Matilde, arriesgando nuestras vidas, corrimos riesgos de tortura y de muerte, estábamos perseguidos. Ellos, jamás movieron un dedo, y bueno, García Márquez vive en un palacio del siglo XVII en México. Vargas Llosa, se pasó a la derecha y le da sus buenos frutos..."

2 Luis Jiménez Asúa (1889/1970), catedrático de Derecho Penal desde 1918 y padre de la Constitución de 1931, había sido sancionado en 1928 por propugnar el amor libre, la reducción voluntaria de la maternidad y la convivencia en pareja sin matrimonio. Perteneciendo a la "Agrupación de amigos de la Unión Soviética" y habiendo sido diputado a Cortes en 1934, al finalizar la guerra fue declarado cesante de su cargo por separación definitiva (4 de febrero de 1939). Figura en la lista de masones de Figueras Vallés.

3 En aquella época, solo Carrillo, la Pasionaria, Ramón Tamames, Radio Pirenaica de Andorra, España Independiente, Radio Tirana y algunos sabios y entes de menor cuantía , seguían "erre que "erre", que en la España franquista, se moría de hambre y no existian libertades.Todavía se presumía de ser comunista, a pesar de que los más inteligentes ya se habian convertido.

4 A la Junta presidida por Benigno Velázquez, asistieron Gonzalo Piedrola (secretario), los catedráticos Jorge Tamarit, Saenz de la Calzada, Antonio Gallego, Gil Gayarre, Orts Llorca, Poch Viñals, Gay Prieto, Armijo Valenzuela, López Viejo, A. Fernández Cruz ( el Prof. Laín Entralgo envió su voto favorable a la propuesta); los Profesores Agregados, Sánchez García, López-Arias y Colomina; y los Profesores Adjuntos, Rabadán, Balibrea, Barón, Sobrino, Esteban, Ribes, Poch Broto, Rodríguez Rodríguez, Fernández-Cruz Pérez, Ladero y Salmerón Vigil. Los Profesores Ayudantes de Clases Prácticas, no pintaban nada, y en consecuencia no tenían representación.


© dermocosmos 2000-2005